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Nubes sobre el Mar

Nubes sobre el Mar
Cuadro pintado por mi hija pequeña

lunes, 30 de diciembre de 2013

Nota de fin de año

Aunque no estoy de humor en estos días quería contestar a un comentario que no he publicado. Me dice que no le gusta el blog porque tiene censura. No es el único. Modero los comentarios porque puedo y porque quiero. No puedo pasarme el día delante del ordenador. También me dice que soy blog adicta. En eso tengo que darle la razón. Luego afirma que no parece que me guste que comenten, sobretodo si es en contra. Bueno, el problema es que el noventa por ciento de la gente no sabe disentir sin entrar en descalificaciones personales. Ya sé que doy la impresión de ser demasiado estricta, pero los que me conocen saben que aquí tiene cabida todo el mundo. Felices fiestas.

Crear buenos hábitos en los niños

Aunque mis resultados hayan sido desiguales a largo plazo, puedo presumir de que mis hijos fueron unos niños modélicos durante años. Esto se debe en parte, yo creo, a una serie de hábitos adquiridos desde la primera infancia. Por ejemplo, los horarios. Durante todo el año yo bajaba todas las persianas de la casa hacia las nueve de la noche, con la intención de hacerles ver que ya era hora de ir pensando en retirarse, hora para la relajación y el descanso. Solía decir: se ha declarado la noche. Otra cosa, mis hijos salían bien abrigados aunque no tuvieran frío. Otra frase mía: cuando mamá tiene frío todos tienen frío. No poseen capacidad todavía para decidir por sí mismos.

Mis hijos no rompían los juguetes. Parece muy obvio pero en conocido montones de niños que tenían la costumbre de destruir sus juguetes a veces nada más recibirlos. Cuando un juguete se rompía solo procurábamos arreglarlo o sustituirlo. Tampoco tenían muchos juguetes a la vez y naturalmente después de jugar tenían que recogerlos, aunque fuera con ayuda mía. Mis hijos han leído mucho. Eso no significa que fuera fácil porque tienen que encontrar la clase de libros que les atraen. Con la mayor no lo conseguí hasta la colección de los Cinco y con la pequeña con unos de cuentos exóticos. El mayor devoraba de todo pero me temo que ya ha perdido la costumbre.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Historia de un nacimiento

Republico esta entrada que creo que ha pasado desapercibida.
Pensando en esto de los médicos que a veces no te toman en serio, me estaba acordando del embarazo de mi hijo mayor. Me pasé hasta  los cinco meses de gestación vomitando sin parar, pero el médico no le daba mayor importancia. Ni siquiera cuando los análisis daban todos los parámetros mal, proteinuria y riesgo de preclamsia. Por supuesto, no me ingresaron. Han hecho falta años para que descubra que la preclamsia es una de las principales causas de muerte materno fetal. Cuando mi embarazo llegó a término tuve veinticuatro horas de contracciones y un parto por ventosa donde el ginecólogo tuvo que cortar al menos tres veces para sacar al niño.

Naturalmente eso me produjo hematoma, hemorragia y no sé cuántos puntos de sutura, pero una vez más el médico no me hizo ni caso y no me pusieron ninguna transfusión, de modo que tardé seis meses en volver a sentirme persona. Fue después en los embarazos y partos de mis hijas cuando descubrí con gran sorpresa que tener un hijo no tenía que ser una tortura ni poner en peligro tu vida varias veces. Además, las tuve ya con epidural, aunque no me funcionara muy bien. El caso es que estaba pensando que María parió a Jesús sin dolor, y hoy en día eso sería posible, pero algunos facultativos todavía no parecen interesados en que suceda.

viernes, 27 de diciembre de 2013

Adiós a un blog

No sé si muchos recordáis que tengo varios blogs en escena en este momento. El anterior a éste, se llama sigoacontracorriente.blogspot.com. Existe desde hace cinco años y hace dos años y medio que estoy publicando solamente artículos de otros autores a los que quiero dar publicidad. Sin embargo ya son muchos posts (2022) y mucho tiempo de dedicación; así que creo que lo voy a dejar descansar. Se queda en internet a disposición de quien quiera consultarlo. Es toda una enciclopedia sobre moral natural y humanismo cristiano. Sigue entrando bastante gente a diario y de muchos lugares diferentes del mundo. De hecho tiene más de ochenta y ocho mil visitas ya.

Creo que ya he tocado todos los temas desde todos los ángulos posibles y espero que haya merecido la pena el esfuerzo. Naturalmente eso no significa que vaya a dejar este blog. Quiero que quede claro que estoy hablando de mi otro blog, que es el que voy a dejar de actualizar y no éste; que me temo que tiene cuerda para rato aunque ya tiene más de ochenta y dos mil visitas también. Lo que ocurre es que voy a volver a daros la brasa con los refranes, porque ya se sabe que cuando ando baja de inspiración recurro a esa fuente de sabiduría popular y la interpreto a mi manera. Por suerte es un filón inagotable. Suerte para mí, se entiende.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Relevo generacional

Cuando voy a la gimnasia del ayuntamiento, la mayoría de mis compañeras son mujeres mayores de sesenta años, aunque en buen estado físico. Se da el caso de que algunas conservan todavía a algún padre aunque muchas son ya abuelas. Me da envidia cuando las oigo hablar porque pienso que es lo natural, que los padres sean sustituidos por los nietos en la vida de una persona. De este modo, al perder a unos te consuelas con los otros. Pero yo soy la pequeña de cinco hermanos y mi padre me tuvo con cuarenta años. Por eso me ha tocado despedirme demasiado pronto, cuando todavía no tengo edad para ser abuela.

Según el orden natural de las cosas, los hijos deberían tenerse sobre los veinte años. Así sigue siendo en muchos lugares del mundo. Es cuando la pareja es más fértil y se encuentra mejor de salud, y con energía para la crianza. De este modo, a los cuarenta ya están los hijos criados y a continuación puede uno empezar a preocuparse por los padres. El relevo generacional debería completarse en unos veinte años. Pero hoy en día las parejas se casan sobre los treinta y tienen hijos ya cerca de los cuarenta. Me temo que eso va a traer muchos problemas a largo plazo a nivel económico y social porque no estamos preparados para un cambio de papeles tan drástico.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Una muñeca

Estaba esperando en el coche a mi hija a la salida del colegio cuando vi en el coche de al lado a una pareja. Ella podría haber pasado por una chica de veinte años mirándola de lejos, pero de cerca como estaba yo se notaba que andaba por los sesenta. Pelo rubio platino con extensiones, maquillaje y labios de botox, gafas oscuras a la moda. Me dió lástima porque además no se la veía muy feliz. Estaban allí los dos juntos sin hablarse. Desde luego no puedo negar que la estética ha hecho milagros en los últimos tiempos, pero me pregunto hasta qué punto le ha valido la pena el esfuerzo y el sufrimiento de las operaciones.

Cuando saco este tema siempre tengo problemas, pero sigo pensando lo mismo. Cada cual tiene que vivir en su propia edad y esto incluye los cambios en el cuerpo y en la cara. Lo cual no quita para arreglarse en lo posible, taparse las canas, un poco de pintura. Pero no hasta el punto de parecer un maniquí de escaparate, una muñeca de plástico. La miraba y me parecía estar sentada junto a una Barbie de tamaño natural. Nuestra sociedad que prima la juventud y la belleza tiene la culpa de que algunas personas no se resignen al paso del tiempo. Pero es que todo esto es un negocio además que mueve millones de euros y por eso no hay quien lo pare y menos en estas fechas.

sábado, 21 de diciembre de 2013

Vacaciones

Tengo posts programados hasta enero pero voy a dejar de pasar por otros blogs una temporada. Tengo la moral baja. Siento no poder estar al día con vosotros pero espero que sigamos en contacto. Besos.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Gastos suntuarios

Ojeando las revistas en estas fechas me quedo alucinada de la cantidad de dinero que la gente es capaz de gastarse en regalos navideños. Yo siempre he pensado que se trata de tener un detalle. Entre otras cosas porque todos tenemos las casas llenas de objetos que no sabemos donde guardar, muchos fruto precisamente de regalos de Navidad y, yo por lo menos, ya no tengo hueco por ninguna parte. Además a la hora de regalar afortunadamente todo el mundo tiene de todo ya y es imposible hacer un regalo original. En los últimos años yo optaba por regalos solidarios. Así al menos ya servían para algo de antemano.

En las páginas de algunas ongs. como Manos unidas o Intervida tienen tiendas de regalos todo el año y especialmente para estas fechas. Ahí se pueden encontrar desde ropa y objetos de adorno a productos de alimentación, todo ello de comercio justo. Cuando aún no tenía más remedio que contribuir a este ritual social aprovechaba estas oportunidades. Pero gastarse varios cientos de euros en regalarle algo que no necesita a alguien que no lo va a apreciar (por le sobra de todo), me parece uno de los grandes pecados de nuestros tiempos que han adulterado completamente el sentido que deberían tener estas fiestas.

jueves, 19 de diciembre de 2013

El festival de los juguetes

Cuando mis hijos eran niños todos los años por estas fechas me tocaba averiguar qué era lo que querían de parte de los Reyes Magos y Papa Noel.  Aquello era satisfactorio pero también muy agobiante porque tenía que ir de tienda en tienda a ver si quedaba ese producto no fuera a ser que luego no lo encontraran sus majestades. Con todo, mis hijos tenía reducido el número de regalos a tres en nuestra casa, porque luego en casa de los abuelos recibían diez veces más, de cosas sin importancia, pero regalos también. Así que en consecuencia, yo también tenía que ocuparme de pensar algo para mis diecisiete sobrinos.

Añadiendo a esto diez matrimonios, llegó un momento en que pasaba todo el mes buscando cosas por no hablar del gasto y acabé bastante harta, porque al final lo de mis propios hijos era a lo que menos atención prestaba. Afortunadamente, al irse haciendo mayores, los regalos de los sobrinos se fueron suprimiendo, primero en una casa, luego en la otra, hasta finalmente sólo quedar los nuestros. Cuando ya la sorpresa no era necesaria, tampoco esperar a una fecha determinada, todo se fue tranquilizando. En cierto modo lo recuerdo con nostalgia, pero todo aquel tema estaba muy sobredimensionado. Creo que los niños tienen demasiados juguetes y los disfrutan menos que antes.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Una vacante imprevista. La novela

Dicen que los actores que están encasillados en un papel suelen lanzarse a algo radicalmente distinto para compensar. Así, el protagonista de Harry Potter se desnudó en una obra de teatro. También la autora de la saga parece que ha decidido romper con su imagen infantil de una vez por todas. Su nuevo libro Una vacante imprevista a mí me ha enganchado desde la primera página. Me lo leí en cinco días. Es entretenido, tiene personajes muy definidos y mantiene la tensión. Eso sí, desde luego no es un libro para niños. Es duro y cruel como la vida misma. No deja ninguna concesión a la fantasía o a la esperanza. es una novela ácida y mordaz.

Aun así me ha gustado mucho. Sin embargo, no recomiendo leerla si acabas de salir de una depresión y consideras que la gente no tiene remedio y la sociedad es un asco, porque te confirmaría en todos tus peores pensamientos. Lo que parece ser la historia de un pequeño y sencillo pueblo inglés se acaba convirtiendo en un compendio de todos los vicios y desviaciones del ser humano. Pero no se le puede culpar de ensañarse sin motivo. Realmente los personajes están tan bien creados que resultan muy reales y la historia es de las que por desgracia suceden todos los días, aunque no tengamos nunca ocasión de seguirlas tan de cerca.

martes, 17 de diciembre de 2013

Antiguos alumnos

Desde que salí de mi colegio no he vuelto por allí más que una vez para recoger un título, creo. Algunas antiguas alumnas se reúnen una vez al año. Muchas llevan a sus hijos al centro. Otras quedan de vez en cuando en sus propias casas. Me han invitado un par de veces pero no quiero ir. Sería como dar un salto al pasado que no me atrae lo más mínimo. Me he pasado años intentando olvidar esa época de mi vida y creo que lo he conseguido bastante bien. De hecho ya no me acuerdo de los nombres ni de las caras de la mayoría de ellas. Esa parte de mí es un borrón y quiero que siga siéndolo siempre.

Yo nunca fui popular, aunque tampoco tenía grandes problemas. Simplemente me mantenía al margen de toda vida social. No encajaba con ningún grupo. Como ya he dicho alguna vez, demasiado vulgar para las pijas, demasiado pija para las normales. Siempre me consideré muy madura para mi edad y sus conversaciones me aburrían soberanamente. Además nuestros estilos de vida eran muy diferentes. Sólo conseguí congeniar con dos o tres chicas en doce años y apenas conservo ya relación con ellas tampoco. Soy consciente de que me perdí algo importante en esa época de mi vida pero ya no creo que pueda recuperarlo de ningún modo, ni creo que sea buena idea intentarlo.

lunes, 16 de diciembre de 2013

El precio del delito

Los delincuentes internacionales saben desde hace tiempo que delinquir en España sale mucho más barato que en otros países europeos. Sin embargo, para delitos graves y reincidentes sí que existía la doctrina Parot que aseguraba un cierto grado de justicia. Sin embargo esa norma no era una ley propiamente dicha y por eso ha sido eliminada recientemente. De ese modo, cientos de delincuentes peligrosos estarán en las calles de nuevo para las navidades, dispuestos a convertir nuestras vidas en algo más peligroso y haciendo que la indignación sea el sentimiento prioritario de estas fiestas. Y todo por no haber hecho una ley en condiciones.

Todos los gobiernos de la democracia tienen la culpa de esta situación, pero además muchos no entendemos a qué vienen tantas prisas para soltar a terroristas, violadores y otros criminales. Hoy en día robas una barra de pan para comer y si te descuidas te pasas diez años en la cárcel. Pero matar o violar a veinte tiene una condena ridícula que apenas llega a un año por víctima. Naturalmente, los criminales se portan bien en la cárcel, más que nada porque no les queda otra. Eso no es razón para dejar la sentencia reducida a algo simbólico. Estas navidades los deseos de paz y felicidad se verán empañados porque la justicia en España ha sido derogada.

viernes, 13 de diciembre de 2013

No he cerrado el blog

No sé si es casualidad pero, desde que publiqué un post por error referido al cierre de otro blog, me han bajado las visitas a la cuarta parte. Así que tendré que aclarar antes de tiempo que se trataba del blog sigoacontracorriente.blogspot.com, que pienso dejar en breve. Pero éste tiene cuerda para rato mientras no me falle la inspiración. Bueno, también puede ser que todo el mundo ande muy ocupado con los preparativos de estas fechas. Sólo deciros que sigo aquí y hoy también he publicado un post.

Lolitas

Volviendo a mis primeros post, otra cosa que ocurre en navidades, especialmente en año nuevo, es que todas las chicas mayores de doce años aparecen vestidas de..., cómo diría yo, mujeres dispuestas a hacer la calle. Desde hace unos diez años existe una tendencia cada vez mayor a vestir a las niñas de mujeres provocativas. Las hijas de las artistas aparecen con tacones y minifalda cuando casi no les han quitado los pañales. Se supone que debería dar igual ahora que vivimos en una sociedad moderna e igualitaria. Pero del dicho al hecho va mucho trecho. La realidad es que esas vestimentas y actitudes resultan inadecuadas. Aparte del frío que pasan en las fiestas.

El instinto, como su nombre indica, no está domesticado. Es algo atávico. Cuando un hombre ve a una niña disfrazada de mujer, digamos, sin restricciones morales, lo que está viendo es una posible pareja sexual. Naturalmente, cualquier persona civilizada sabe reprimir esos instintos. Pero no se trata de eso, sino de que en una sociedad donde teóricamente el feminismo es dominante, se esté enseñando a las niñas a mostrarse como objetos sexuales ya desde la pubertad. No creo que sea sano para su desarrollo físico o mental ni para sus futuras relaciones personales. Cada cosa tiene su tiempo y deberíamos respetarlo.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Juguetes para niños y niñas

Siguiendo con las navidades esto me recuerda que hace siete años en una conocida revista escribí un artículo hablando de cómo las preferencias infantiles en juguetes demostraban claramente que los niños y las niñas son diferentes de nacimiento. Y no lo digo por las razones obvias, sino porque no hay quien convenza a un menor de que juegue con algo que no le atraiga y es evidente que según su sexo les atraen cosas distintas. Hay quien ha hecho experimentos intentando regalarles muñecos a los niños y juegos de acción a la niñas y generalmente no funciona. Están programados genéticamente para preferir unas cosas a otras.

Miles de años de roles diferenciados en las tribus humanas, así como factores hormonales decisivos invitan a las niñas a tener una muñeca o peluche a quien cuidar, proteger y educar. Mientras que los mismos factores hacen que los chicos prefieran los coches, monstruos con los que luchar y otras máquinas. Cualquier intento por parte de la sociedad de cambiar esto, en un paternalismo mal entendido, sólo consigue confundir a los críos y hacer que se sientan incómodos. Otra cuestión es que existan juegos de tipo educativo que puedan ser utilizados al mismo tiempo por niños y niñas y que resultan muy aconsejables. Yo en casa tenía de todo.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Jesucristo rey del universo

Es la fiesta que se celebra el día 24 de noviembre. La verdad es que resulta difícil de explicar incluso para un cura no digamos para un profano. Se trata del final del año litúrgico y viene a significar que tenemos que poner a Jesús como centro de nuestras vidas. Quien dice a Jesús, a Dios en general. Que el universo está regido por un principio divino es algo de lo que no tengo ninguna duda. Lo veo en la perfección y belleza de todas las cosas. Alguien diría que también pasan cosas malas, pero eso se debe a que somos libres. Dios nos da la libertad y los medios para actuar bien o mal. De no ser así no tendría ningún mérito comportarse de forma correcta.

Hay quien pone el centro de su vida en su trabajo, en el ocio o incluso en la familia, pero se olvidan de lo más importante y es que los cristianos pensamos que nuestra vida tiene un sentido. Así que todo lo que hacemos, pensamos o decimos durante el día debería estar dirigido a ese fin último. Me temo que eso es algo que tienen muy presente en las pequeñas comunidades de los países pobres, pero aquí tenemos demasiadas distracciones y es fácil olvidarse, por ejemplo, del significado de la Navidad, de la importancia de pasar tiempo juntos o de que las cosas que más cuesta conseguir son las que más se valoran. Todo ello parece de sentido común, pero Jesucristo con sus palabras nos lo recuerda cada día. Por eso debe ser el rey de la vida de los creyentes.

martes, 10 de diciembre de 2013

El ocio infantil y la tecnología

Hace muchos muchos años, allá por la Edad media que dicen mis hijos, los niños no teníamos aparatitos para jugar que nos dieran todo hecho y teníamos que utilizar la imaginación. No es que yo sea un gran ejemplo en ese sentido porque me pasaba la vida leyendo, pero otros niños construían sus propios juguetes, creaban historias con ellos y hacían ejercicio al aire libre. Ya sabéis que yo soy una retrógrada antitecnología, aunque la utilice en el blog. Me horroriza cada vez que veo a niños cada vez más pequeños jugando con el móvil o incluso con tabletas electrónicas, de esas que no bajan de trescientos euros, y que les han regalado sus padres.

Dicen los expertos, que tienen una habilidad manual asombrosa, y no lo dudo. Pero sin embargo, les falla la comunicación oral. Además es una pérdida de tiempo impresionante. Porque yo veo a mis hijos ya mayores la cantidad de horas que se pasan hablando de nada con sus amigos. Y no sólo chicos, también adultos, haciendo comentarios sin sentido y colgando fotos que sólo les interesan a ellos mismos. Pero al fin y al cabo, si ya tienen su vida resuelta son muy libres. El problema son los niños que se enganchan y ya no saben vivir sin sus aparatitos. Creo que es importante que les limiten el tiempo de utilización cada día y que aprendan a divertirse de otras maneras.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Planes navideños

Cuando se aproximan las vacaciones de Navidad yo siempre tengo el mismo sueño: marcharme unos días a Canarias con mi marido. Porque para mí planes en familia significa comer o cenar con mi pareja y mis hijos. Comprendo que soy algo antisocial, pero mis preferencias no incluyen hermanos. cuñados y sobrinos a los que apenas veo el resto del año. Y menos todos a la vez, y menos a altas horas de la madrugada, y menos fuera de mi casa. Mis navidades ideales son las que pasaba en mi infancia, sólo con la familia cercana y sin tener que salir, ni arreglarse tanto ni volver a las tantas. Creo que ése es el sentido de las fiestas.

Por no hablar de cuando teníamos que buscar regalos, que eso ya pasó gracias a Dios, pero han sido muchos años. Entiendo que Nochebuena y Navidad se pasen con los abuelos, cuando aún se tienen, pero Nochevieja es otra cosa. Es una fiesta aparte y no entiendo ni comparto que se celebre igual. Ya sé que soy un poco rarita. Pero de hecho hay mucha gente que acude a cenas de fin de año con cotillón y se ahorran el jaleo familiar, así que no debo ser la única. Sin embargo, todos los años pienso en hacerlo y al final me vuelvo atrás porque me da lástima romper la tradición, no ver a algunos o ser la única que falta. Y luego siempre me acabo arrepintiendo de haber ido.

viernes, 6 de diciembre de 2013

El hombre en la familia

Últimamente he visto muchas campañas a favor de que los hombres compartan las labores de la casa con las mujeres y se ocupen de los niños. Me parece fuera de lugar. Los hombres menores de cincuenta años ya lo hacen habitualmente. Trabajando los dos en la pareja resulta natural e inevitable que tengan que repartirse las tareas por una cuestión física de tiempo. Los mayores de esa edad y especialmente si sus mujeres no trabajan, no han sido educados en esa mentalidad. Pero además depende mucho de la cantidad de horas que pase cada uno en el hogar. No es lo mismo quien está casi todo el día que quien apenas tiene cuatro horas antes de ir a dormir.

Me parece bastante paternalista eso de suponer que las mujeres no sabemos decirle a nuestra pareja lo que necesitamos. Otra cosa puede ser que algunas prefieran hacerlo todo personalmente por falta de confianza en su marido o por poder luego presumir de lo ocupadísisimas que están y lo poco que las ayudan, que de todo hay. Yo desde luego conozco mujeres que se complican la vida ellas solas con multitud de actividades innecesarias, como apuntar a sus hijos a todo lo que existe, con tal de poder luego quejarse de que no tienen un minuto libre. Antes de hacer campañas de concienciación deberían de conocer un poco mejor la psicología humana.

jueves, 5 de diciembre de 2013

La necesidad de escribir y leer en internet

Apenas había aprendido a escribir cuando ya devoraba cualquier libro que encontrara y al poco empecé a plasmar mis pensamientos en papel. Habitualmente, durante las clases porque me aburrían las largas explicaciones de los profesores.  Desde entonces a hoy, unos cuarenta años después, ha habido temporadas en que no he tenido apenas tiempo, pero creo que nunca he dejado de hacerlo. Mi diario personal eran hojas sueltas hasta que descubrí este medio y el mundo de los blogs, de los cuales ya he tenido unos siete. La verdad es que no concibo mi vida sin escribir y leer y por eso no me explico cómo tanta gente no lo hace.

Hay quien se pasa las horas ante el ordenador, pero lo único que mira son los twitters, noticias abreviadas y los típicos vídeos graciosos. Yo no creo que eso sea suficiente. Lleva mucho tiempo y se saca muy poco en limpio. Una vez leí un dicho interesante al respecto, algo así como: la gente que utiliza instagram piensa que son fotógrafos, los que tienen facebook que tienen muchos amigos y los que utilizan twitter creen que son muy inteligentes. Realmente se trata de hacer un poco de todo sin hacer nada en serio. Tampoco es que vaya a decir que los blogs en general tienen valor literario, pero algunos sí, y otros al menos te hacen pensar.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

El paso del tiempo

Ayer me extrañó mucho porque sólo una persona, Silvia, comprendió qué era lo que yo quería transmitir con el artículo. La cuestión no es tanto si uno se encuentra mejor o peor físicamente respecto a su edad, sino si se siente respaldado. Yo empecé con problemas antes de tiempo, ya sobre los treinta años, y tuve que enfrentarme a multitud de médicos que me decían que eran imaginaciones mías. No ha sido hasta diez años más tarde cuando por fin tengo los diagnósticos en el cajón que demuestran que realmente tenía algo, que no era psicológico o fruto del aburrimiento, como llegó a insinuarme uno de los especialistas.

Pero lo que realmente me choca es que a algunos les haya molestado tanto el afirmar que a partir de los cuarenta años ya no se es joven. Lo cierto es que el ser humano está diseñado para vivir unos cincuenta años. Todo lo que consigamos después es tiempo extra. Por eso, todo el sistema empieza a fallar. Hay multitud de trastornos que empiezan a partir de esa edad como la vista cansada o presbicia, los problemas circulatorios y digestivos, los dolores de espalda y musculares y otros más íntimos como la menopausia. Por no hablar de que la piel y la cintura no vuelven a ser las mismas. Negar todo esto no sirve de nada porque te va a ocurrir igual.

martes, 3 de diciembre de 2013

Cuarenta y ocho

Son los años que voy a cumplir en pocos meses. Es extraño pero me alegro de cumplirlos porque me acercan a la cincuentena. Y alguno pensará que me he vuelto loca. Teniendo cuarenta y siete parece que estoy más cerca de cuarenta y cinco, pero yo me siento mayor. Cuando iba al médico y me quejaba de dolores de espalda por ejemplo, tenía el problema de que consideraban que era psicológico porque una persona joven no tiene esa clase de molestias. Ahora voy con mis casi cincuenta años y ya me toman en serio, me piden análisis y radiografías. Y bueno, será una tontería, pero me siento justificada.

Ya puedo decir que me canso enseguida cuando salgo a caminar y no pensarán que soy una quejica, o que me duele un brazo y no dirán que es una excusa para no hacer nada. Ahora puedo olvidarme de las cosas y la gente piensa que es normal, no que soy una descuidada. Porque además por desgracia ya he superado la esperanza de vida de algunos países y la de hace cien años. Se supone que he vivido lo suficiente para estar tan "cascada". Y aunque no tengo canas, puedo lucir mis arrugas y manchas sin miedo a que alguna piense que soy una dejada, que no me cuido y demás. Puedo vestir conforme a mi edad, sencilla y cómoda. Algo tenía que tener de bueno.

lunes, 2 de diciembre de 2013

La muerte

Deberíamos venir programados desde niños para aceptar la muerte, igual que aceptamos la necesidad de respirar, alimentarnos o evacuar. Es algo natural e ineludible. ¿Entonces por qué no aceptamos que tenemos que morir?, y lo que es mucho peor, que las personas que nos rodean también tendrán que hacerlo y todos los seres vivos. Incluso cuando se trata de alguien tan mayor y tan acabado ya como era mi padre, que en paz descanse, cuesta mucho hacerse a la idea. Han pasado más de dos meses y aquí sigo pensando que está sentado en su sillón viendo la tele. Sólo cuando entro en la habitación y no le veo comprendo que mi mente me engaña.

Para alguien con fe debería ser un consuelo pensar que sólo la carne ha muerto y el espíritu sigue vivo. Y lo es hasta cierto punto, pero sólo hasta que uno sigue echando de menos el contacto físico, las miradas, las palabras del que ya no está. Y sus cosas siguen distribuidas por toda la casa. Su coche sigue aparcado en la calle. La música que le gustaba seguirá sonando. Los sitios por donde paseaba siguen ahí y otras personas pasearán por allí sin sentirlo. Y algún día también nosotros no seremos más que un conjunto de objetos y recuerdos. Cuanto antes aprendamos a asumirlo tanto mejor. Sin embargo, me temo que es superior a nuestras fuerzas.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Háblame pollito




Un estupendo artículo de Carmen Posadas sobre la soledad acompañada del hombre moderno.


Hay nombres que son toda una metáfora. Como por ejemplo la elección por parte de Microsoft de la palabra Windows para bautizar sus sistemas operativos. Ellos se referían a otro tipo de ventanas pero, qué duda cabe de que uno puede hacer un diagnóstico muy certero de cómo es el mundo actual mirándolo desde ese privilegiado puesto de observación. Y no me refiero ahora a lo amplios ventanales que permiten, sin moverse de casa, visitar el Taj Majal, montarse en un submarino nuclear o nadar entre tiburones. Tampoco hablo de esa ventanilla única tan práctica que nos facilita sacar dinero del banco, adquirir un pasaje de avión o pagar impuestos. Hablo más bien de la indiscreta ventana que permite espiar lo más íntimo y secreto que se manifiesta amparado en el anonimato que es una de las características más positivas (y a la vez negativas) del mundo virtual. Imagino que a estas alturas habrá varios tratados psicológicos, antropológicos y hasta filosóficos destinados a sacar conclusiones sobre lo que revelan ciertos comportamientos en la red. ¿Qué indican de nosotros, civilizados individuos del siglo XXI, la coexistencia de fenómenos altruistas y desinteresados como los clubes de lectura o la cadena de favores con otros tan aterradores como el ciberbulling o las páginas de pornografía infantil? Simplemente lo que ya sabíamos, que el ser humano es capaz de todo lo mejor y de todo lo peor y que, en territorio tan vasto y sin ley, se manifiesta sin tapujos. También las aplicaciones de móviles dicen mucho de nosotros, como la nueva extravagancia que está haciendo furor en China, por ejemplo. Se llama Xiaohuangji, que quiere decir pollito amarillo, y tanto éxito ha tenido que, tres meses después de su salida del cascarón cuenta ya con tres millones de adeptos e incluso con un imitador, otro pollo del mismo color pero con un sombrerito rojo. ¿En qué consiste el enorme atractivo de Xiaohuangji? Pues en que, gracias a un sofisticado programa de inteligencia artificial, conversa, da ánimos y reconforta a su propietario; vamos, que es como un coach pero en pollo. Vean cómo funciona. Enciende uno el teléfono, aparece Xiaohuangji, pía un poco y luego pregunta “¿Cómo estás?”. “Mal –contesta uno–, no he tenido un buen día”. “¿Qué te pasa?” –se interesa el pollo. “Estoy muy estresado” –explica uno– y Xiaohuangji con voz sedante recomienda: “Venga, date un paseíto, te sentirás mucho mejor”. Los sociólogos dicen que el éxito hay que buscarlo no en los consejos del pollito, que no son los de Confucio, precisamente, sino en la deshumanización del mundo moderno, lo que augura que –tal como ocurrió con el Tamagochi, aquel amigo virtual al que había que cuidar y alimentar– pronto hará furor también entre nosotros, puesto que las modas que triunfan en Oriente más pronto que tarde se imponen en Occidente. La gente necesita alguien que la escuche, insisten los expertos. En especial los jóvenes se sienten muy solos. Soledad, he aquí el vocablo más temido de la sociedad moderna. La gente no sabe estar sola y hace cosas increíbles para evitar ese vacío. Una vez más internet es una ventana por la que puede observarse a qué recurren las personas para esquivar a ese monstruo al que tanto temen. Desde actividades inofensivas como jugar a Apalabrados o a la canasta hasta grabar actos íntimos, enamorarse de un alma gemela que vive en Nueva Zelanda o pactar un suicidio colectivo. Si en efecto tienen razón los sociólogos y los que más sufren de soledad irredenta son los jóvenes, ¿no sería mejor enseñarles que soledad no es necesariamente un estigma, una maldición? Vivimos en un mundo tan infantiloide que parece que si uno no se aturde con gente, ruido, música, pavadas, no puede ser feliz. Cuando resulta que es todo lo contrario. Saber estar solo es el primer y obligado paso hacia la felicidad, hacia el equilibrio. Y por una razón muy simple. El que no sabe estar consigo mismo y confía su bienestar a otros, tiene todas las papeletas para llevarse un desengaño, una desilusión. Peor aún, a lo mejor un día después de muchos chascos y de pensar que el mundo es un asco, acaba contándole sus penas al pollo. Y ni siquiera a uno de carne y hueso.

viernes, 29 de noviembre de 2013

La vida sigue

Es extraño cómo hay épocas de tu vida o días incluso en que parece que el tiempo no pasa, los minutos se arrastran perezosamente y nada rompe la monotonía. Otras en cambio se encadenan los acontecimientos hasta el punto de no darte tiempo a asumirlos. Últimamente estoy muy liada pero es por una buena causa. Buscando mantenerme entretenida y relacionada me he apuntado a clase de Tai chi dos días por semana y de inglés otros dos. Como yo no soy de por sí una persona muy organizada, eso supone que todas mis demás tareas las hago a trancas y a barrancas y me agobio bastante, pero creo que es la mejor actitud de momento.

Si por mí fuera me pasaría el día tumbada en la cama sin hacer nada y luego acabaría lamentándome de la decisión. De este modo apenas tengo tiempo para pensar, ni en la muerte de mi padre ni en el resto de problemas que siguen acosándome. El espectáculo debe continuar. Sin embargo, yo soy por naturaleza débil y enfermiza y hay días en que me cuesta un mundo acudir a las clases y prestar atención. Lo hago sobretodo por mis hijos, porque no quiero que me vean apática y derrotada. Creo que el mejor ejemplo que les puedo dar es ver que intento superar mis inconvenientes. Espero ser capaz de continuar con estas labores todo el curso, si Dios quiere.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Cambio de estación

Habitualmente a mí me gusta mucho el otoño. El verano me cansa porque no aguanto el calor y me duele todo. Así que cuando cambia la estación me animo y casi prefiero el invierno, porque aunque haga mal tiempo te abrigas y se lleva bastante bien. A mí me gusta quedarme en casa en el sofá con una mantita y una buena película. También salir al campo cuando hay menos gente. Lo que no me gusta desde hace bastantes años son las navidades, pero bueno, es algo por lo que hay que pasar. Este año me temo que con más razón va a ser un periodo duro y no va a haber quien me aguante. Ya lo voy avisando de antemano.

Este año no he acogido el otoño con ganas, ya que lo empezamos con mal pie. Este curso no me hace tanta ilusión como otras veces y me temo que tengo las pilas descargadas. Así que no sé de dónde voy a sacar fuerzas para todos los meses que nos quedan por delante de días cortos y noches largas, frío, lluvia y rutina, sin apenas vacaciones, porque además ahora han quitado los puentes. Vamos, que estoy preocupada porque me temo que va a ser un semestre muy largo. Espero equivocarme y que acabe cogiendo el ritmo y sacándole partido al cambio de estación como siempre lo he hecho, pero de momento no lo veo nada claro.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

El secreto del éxito

Tal vez habría que empezar por definir lo que consideras éxito. Si ser feliz sin hacer daño a nadie es tu definición, entonces yo soy una persona exitosa. Si preguntas a los que me conocen te dirán que sólo soy un ama de casa insegura con crisis de ansiedad y ningún éxito en mi haber. Me he dedicado veinte años a mirar al techo, literalmente; otros veinte a criar a mis hijos con desiguales resultados; y ahora llevo otros siete metida en internet intentando hacerme un hueco y sin estar nunca convencida de que realmente valga la pena o sirva para algo. Por más que he intentado hacer negocio de este hobby mío está claro que no lo voy a conseguir.

Así que tengo un trabajo no remunerado. Le he dedicado miles de horas. Por suerte, cuento con el apoyo de mi familia. Cuando voy a misa y dicen eso de que hay que hacer lo que esté en tu mano por difundir lo que crees correcto, bueno, yo me siento un poco reivindicada. Pero cuando estoy otra vez sola frente al ordenador dejándome la espalda en el intento, a veces pienso que pierdo el tiempo miserablemente y que más valdría que estuviera en un comedor social, por ejemplo, ayudando. Porque lo que tienen las palabras, y más en internet, es que nunca sabes a quién llegan si es que llegan a algún lado y si realmente ayudan a alguien.

martes, 26 de noviembre de 2013

¿Drogas blandas?

Me acabo de enterar de que la marihuana que fuman ahora los chicos es cuatro veces más potente que la que se fumaba en los años ochenta. La razón es que se trata de flor de marihuana y no hojas. Así que el producto está mucho más concentrado. Eso es algo que no sabe casi nadie, empezando por los consumidores, pero marca la diferencia. Parece ser que la droga sustituye en cierto modo a la serotonina natural que debería fabricar nuestro organismo. Al ser mucho más potente que ésta, el cuerpo ya no se conforma, ya no tiene suficiente con la natural y necesita su aporte extra, incluso aunque no se pueda considerar adicción propiamente dicho.

Sin la marihuana el adicto se siente apático porque nada le motiva como antes. No es un caso tan grave como pueda provocar la cocaína o la heroína u otras drogas de diseño, pero es un gran problema. La marihuana puede provocar el Síndrome de desmotivación personal que acaba afectando a los estudios, el trabajo, las relaciones personales y cualquier otra actividad. En cierto modo viene a ser como estar deprimido. Yo lo comprendo porque al fin y al cabo me pasa algo parecido, no por fumar marihuana pero sí por falta de serotonina. Ahora estoy tomando triptofano para ayudarme, pero naturalmente no es lo mismo

lunes, 25 de noviembre de 2013

El lado oscuro de la adopción

Adoptar a otro ser vivo y darle una nueva oportunidad es sin duda algo muy loable. Sin embargo, no siempre es tan fácil como parece. Aparte de los trámites interminables, luego está la adaptación que no siempre funciona. Hace tiempo leí que algunas parejas que adoptan un niño en el extranjero al cabo de un tiempo intentan devolverlo. Entonces me pareció una atrocidad pero el tiempo te va volviendo más humilde y más comprensivo. Algunos recordarán que yo hace cinco años intenté adoptar un perro y acabé devolviéndolo al refugio después de dos días porque no conseguí que él estuviera a gusto en casa ni nosotros tampoco.

Después he adoptado un gato sin ningún problema. Cuando se trata de seres vivos nunca se sabe si se va a ser compatible unos con otros. Claro está, que en el caso de un niño una persona debería estar cien por cien segura antes de dar el paso porque es mucho lo que está en juego. Últimamente he sabido de varios casos de adopciones más o menos fallidas por distintos motivos, por incompatibilidad de costumbres o de caracteres o por otras circunstancias. Es muy triste pero a veces sucede. Si ya es difícil entenderse con personas con quien compartes muchos genes y características, cuánto más debe serlo con gente totalmente diferente a ti.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Buena madre o mala madre

Es la pregunta que nos hacemos todas. He sido una madre muy cariñosa, tal vez en exceso. Soy muy de achuchar a mis hijas, al chico no porque ya no se deja, pero antes también. Les he ido abriendo los horarios poco a poco en función de su edad. Les he ido subiendo la paga dentro de unos límites razonables. He intentado que fueran con gente apropiada, aunque eso es dífícil de juzgar. Tal vez no tenía que haber dejado a mi hijo con esos amigos aunque eran buenos chicos, pero con malos hábitos. No he querido intervenir demasiado ni mantenerme al margen. Es complicado buscar el término medio y no sé si he acertado.

Cuando eran niños acudía enseguida si lloraban, aunque a la última acabé dándole un tranquilizante porque tenía el sueño cambiado. Les di el pecho lo que pude que fue poco porque yo no les alimentaba, así que tomaban también biberón. Las dos cosas es tremendo. Es un no parar. Les cuidé horas incontables cuando estaban siempre malos en casa. Jugué con ellos hasta que empezaron a jugar juntos. Nunca les dejé pelearse. Tal vez por eso sufrieron acoso escolar. A veces pienso que a los niños con falta de atención les va mejor en la vida. Se espabilan antes. Pero ahora ya no tiene remedio y la verdad es que yo lo he disfrutado mucho.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Veinticuatro horas que mueven el mundo

https://www.facebook.com/24horasmanosunidas

Todavía soy demasiado normal

Eso es lo que me dijo la psicóloga al final de los dos años que estuve en tratamiento. Hay muchas cosas que no cuento en el blog, situaciones que he vivido en persona y que son muy fuertes incluso para mí para contarlas, mucho más para compartirlas. Empezando por las historias de mis hermanos en plenos años ochenta y siguiendo con las de mis hijos. Episodios por ejemplo de acoso escolar, de drogadicción, de agresiones. No lo voy a contar nunca. Sólo mi marido conoce esas anécdotas. Ni siquiera mis padres llegaron a saber casi nada. Algún día me las llevaré a la tumba, pero mientras me pesan en el alma.

Por eso, cuando alguna vez me tachan de santurrona, me dicen que no sé nada de la vida, siempre pienso: si tú supieras... Como dice Mariñas, valgo mucho más por lo que callo que por lo que cuento. Cuando digo que tengo experiencia por desgracia en casi todo, es porque la tengo realmente, si no por mí por personas cercanas. Y me temo que todavía no he terminado, que me quedan muchas experiencias por vivir porque parece que a esta familia le ha tocado un poco de todo. Me consuelo pensando que eso me ayuda a tener opiniones contrastadas y conocer mejor la vida, pero me temo que es un consuelo muy pobre. 


miércoles, 20 de noviembre de 2013

Información intrascendente

No sé los demás pero yo escribo un blog para hablar de lo que siento. Como mi vida últimamente ha estado llena de problemas y desgracias, es de eso de lo que suelo hablar. También de temas generales que me preocupan. Me gustaría saber escribir sobre cosas bonitas sin trascendencia. Ya lo he dicho alguna vez, sobre las mariposas y las flores. Pero no tengo imaginación. Soy incapaz. Que este blog rezuma habitualmente negatividad no seré yo quien lo niegue. Pero los que entran aquí saben a lo que se exponen. Y el caso es que entra bastante gente y sobretodo gente muy fiel. Algunos llevan ya muchos años conmigo y yo se lo agradezco mucho.

Para leer post alegres y superficiales está lleno internet. Blogs de cine, de literatura, de televisión, de famoseo. Mira, ya se me ha ocurrido algo intrascendente hasta cierto punto... Hace poco se ha sabido que la hija de Isabel Pantoja está embarazada con dieciocho años y, aunque yo soy detractora del aborto, sin duda, me ha extrañado ver como todos los periodistas y similares del corazón la felicitaban. No creo que sea un motivo de satisfacción tener una hija que llega a la mayoría de edad embarazada, y menos de un chico de diecinueve que ya tiene otra hija... Me parece muy farisaico andar diciendo ahora que se trata de un embarazo deseado, cuando nadie se lo cree.

martes, 19 de noviembre de 2013

Transexualidad en los niños

Últimamente se han dado casos de padres que han declarado a sus hijos transexuales ya desde la más tierna infancia. No sé si se dan cuenta de que toda la vida han existido niñas y adolescentes que prefieren jugar con los niños a juegos de niños, y se les llamaban chicazos, como Jo la de Mujercitas. Sin embargo, eso es sólo una época pasajera en sus vidas y no tiene sentido que marque su futuro. Esas niñas, y otros niños más delicados a los que no les gustaba el deporte, con el tiempo han resultado ser hombres y mujeres perfectamente normales que han formado sus propias familias.No se puede estigmatizar a un niño desde la infancia porque no quiera ser un machote o a una niña por no jugar con muñecas. Son distintas personalidades no distintos sexos.

Me parece una auténtica barbaridad pretender que el estado o hasta el propio colegio declare a esos niños por lo que no son físicamente. Además, ya se han dado casos de arrepentimiento en la transexualidad y algunos acaban en suicidio. Es lo que ocurre cuando se quiere tratar un problema de comportamiento o de adaptación como si fuera algo físico. Creo que, al menos, debería esperar a la mayoría de edad para estar más seguros de lo que realmente sienten. Mientras tanto, pretender obligar a la sociedad a que niegue lo que es evidente, resulta una ejemplo más de hasta qué punto estamos perdiendo la noción de la realidad. Dejemos a los niños ser niños y asexuados, al menos en la práctica, hasta que tengan la madurez suficiente para asumir su sexualidad.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Contra el aborto, una vez más

He escrito tantas veces contra el aborto que ya no sé cómo abordarlo. Tal vez podría empezar por decir que cuando yo era adolescente realmente pensaba que el aborto no tenía ninguna importancia, que sólo se trataba de acabar con una célula. No fue hasta mucho más tarde cuando me di cuenta de que realmente abortar es matar a tu propio hijo. Porque es cierto que todos hemos empezado siendo una sola célula, pero una célula con la capacidad implícita de desarrollarse y llegar a ser un ser humano completo absolutamente distinto de cualquiera que haya podido existir antes o después, y un hijo de nuestros padres y no de cualquier otro.

Por eso, cuando exigimos al gobierno en su momento que no aprobara la ley del aborto para situaciones límite, que era un coladero en la práctica para cualquier caso. Cuando más tarde nos opusimos a que se ampliara la ley hasta conseguir el aborto libre y gratuito hasta las catorce semanas de embarazo. Y cuando finalmente ahora nos manifestamos para que se derogue al menos la segunda de las leyes; no lo hacemos por razones políticas ni religiosas, como muchos quieren dar a entender. Lo hacemos por razones puramente científicas. Porque millones de personas en el mundo han sido ya eliminadas antes de nacer en el peor genocidio que ha conocido la historia de la humanidad.

Y muchos de ellos, no nos engañemos, no eran ya células, sino diminutos seres humanos con todos sus órganos vitales, con piernas, brazos, manitas y un corazón palpitante, y ni siquiera estamos seguros de que no sufran en el proceso. En algunos casos incluso son asesinados (no hay otra palabra), pasados los tres meses de gestación y casi a término, porque no son considerados aptos para los estándares de perfección de nuestra sociedad. En algunos países se obliga a las madres a abortar. Y en todos los casos, la mujer queda con unas secuelas físicas y psicológicas de por vida, aunque algunas no lleguen a reconocerlo nunca.


sábado, 16 de noviembre de 2013

Internet no salvará al mundo, algunas ongs. sí

La primera parte es una frase de Bill Gates y me ha gustado mucho. Hace tiempo que vengo pensando en que es un desperdicio que la tecnología punta se utilice para crear aplicaciones informáticas y de telefonía móvil. Si todos esos cerebros y esos medios se emplearan en la lucha contra la malaria o buscar soluciones para la pobreza o para los conflictos que asolan el planeta, sin duda sí que tendríamos un mundo mejor a corto plazo. Pero lo triste del asunto es que salvar al planeta no es rentable. Nadie va a financiar esas horas de trabajo. En cambio, los móviles e internet son un negocio redondo. Hasta el punto de que incluso los pobres los utilizan.

El otro día una pareja china intentó vender a su bebé para poder comprarse un iphone. Es sólo un ejemplo más. Yo creo que mucha gente se quita hasta de comer si hace falta por tener un dispositivo móvil de última generación. Es una auténtica locura. Y mientras tanto, los pobres, los olvidados, los enfermos, tendrán que seguir esperando otra oportunidad. El problema es que muchos no pueden esperar. Necesitan soluciones ya, aquí y ahora, y nadie parece dispuesto a ofrecérselas. Hay ongs., como Manos Unidas que hacen milagros con muy poco. Como soy voluntaria de esta organización os animo a colaborar con ellos en una causa que es la justa y el mejor destino que podéis dar a vuestro dinero por el bien de todos.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Bilingüísmo

Aunque éste no es mi blog de copiar artículos, no me resisto a compartir uno de Juan Manuel de Prada con el que estoy complementamente de acuerdo:
Quisiera proseguir la denuncia de algunas patrañas en torno al aprendizaje de lenguas extranjeras. Sin duda alguna, la patraña que mayor predicamento ha alcanzado en los últimos años es el llamado 'bilingüismo', nuevo banderín de enganche de la propaganda política, que prometiendo escuelas donde los niños salen convertidos en analfabetos en dos idiomas consigue allegar el voto de los padres, ingenuamente convencidos de que la educación bilingüe será el salvoconducto que asegure a sus hijos un futuro plácido. Decía Gracián que el hombre nace engañado y muere desengañado; pero nuestra época se destaca por conseguir mantenernos engañados hasta la muerte.
Existe un bilingüismo natural, que es el de quien tiene padres que hablan lenguas distintas, o el de quien vive en sociedades donde conviven varias. Quienes tienen la suerte de crecer en estos ambientes desarrollan, en efecto, un conocimiento parejo de varias lenguas, que ejercitan alternativamente, según el interlocutor o la actividad que desempeñen. Cosa muy distinta es el bilingüismo al que nos referimos, que consiste en meter con calzador en la escuela una serie de horas lectivas en un idioma extranjero para que los niños supuestamente aprendan a manejarse con él, tanto de forma oral como escrita. Este segundo bilingüismo, sin el apoyo del primero, me parece un completo disparate; y causa concurrente en el deterioro educativo que padecemos.

Habría que empezar significando que, salvo en casos excepcionales, el término 'bilingüismo' es un eufemismo que disfraza la intromisión abusiva de la lengua inglesa en la enseñanza, fruto de la admiración idolátrica y gilipollesca que nuestros politiquillos profesan a lo anglosajón (y, en especial, a lo yanqui) y de los intereses aviesos de la plutocracia internacional, que ha convertido el inglés en una especie de koiné o lengua franca universal que favorece -junto con unos conocimientos rudimentarios de informática- la creación de un nuevo proletariado (sin prole) al que puede desplazar geográficamente a su antojo, a cambio de cuatro monedillas. En contra de lo que la gente ingenuamente cree, en la inmensa mayoría de los trabajos el conocimiento del inglés es por completo innecesario: lo es, desde luego, en aquellos trabajos que no exigen comunicación internacional; y podría serlo, en gran medida, en aquellos que la exigen, a poco que los españoles nos hubiésemos esforzado en imponer nuestra lengua.
Es comprensible que un holandés o un noruego requieran una lengua franca para manejarse en sus transacciones, porque las suyas son esotéricas e irrelevantes; pero resulta más incomprensible que la nación que llevó su lengua a todo un continente haya renunciado a imponerla en foros internacionales de forma tan lacayuna.
No entraremos a discutir si el aprendizaje del inglés mejora las posibilidades laborales de un joven: en algunos casos, sin duda, así será; en otros, sospecho que solo facilitará su explotación laboral y su desarraigo. Pero quisiera centrarme en otro aspecto siniestro del bilingüismo en la enseñanza, que ha convertido las aulas en un pandemónium grotesco, en donde los niños reciben clases en un idioma que no entienden, sobre disciplinas importantísimas que deberían explicarse en español.

Un maestro de primaria en una escuela bilingüe me contaba el otro día las situaciones rocambolescas a las que le obliga su empleo: mientras en clase de inglés está enseñándole a los niños palabras tan elementales como los días de la semana (pues son niños que ni siquiera conocen la gramática española), en clase de Conocimiento del Medio (designación gilipollesca que sustituye a la más clásica de Ciencias Sociales y Naturales) tiene que hablarles en inglés sobre la formación de las montañas o el proceso de polinización de las plantas. Por supuesto, sus alumnos no entienden ni jota, por lo que este maestro tiene que emplear todas sus energías en dotarlos de un vocabulario previo que haga inteligibles sus explicaciones; inevitablemente, tales explicaciones serán siempre en un inglés rudimentario, con la consiguiente rebaja en el nivel de los contenidos. Al final del curso, sus alumnos no han aprendido nada de geografía ni de biología; y, en cambio, tienen la cabeza llena de palabros absurdos en inglés que olvidarán a los pocos meses, por falta de uso. De este modo, tales alumnos podrán llegar con el tiempo a chapurrear inglés, a la vez que serán unos perfectos indocumentados en las disciplinas que les enseñaron en esta lengua.
Y todo ello, por supuesto, mientras el conocimiento del propio idioma es cada vez más lastimoso. Así se forman sucesivas generaciones de analfabetos bilingües. 

 finanzas.com/xl-semanal/firmas/juan-manuel-de-prada/20131013/bilinguismo-6379.html

jueves, 14 de noviembre de 2013

Una canción que me encanta

0200 - Getsemaní
Para que mi amor no sea un sentimiento
tan solo de deslumbramiento pasajero.
Para no gastar mis palabras más mías
ni vaciar de contenido mi te quiero.

Quiero hundir más hondo mi raíz en ti
y cimentar en solidez este mi afecto.
Pues mi corazón que es inquieto y es frágil
sólo acierta si se abraza a tu proyecto.

Más allá de mis miedos, 
más allá de mi inseguridad
quiero darte mi respuesta
aquí estoy para hacer tu voluntad
para que mi amor sea decir que sí, 
hasta el final.

No es en las palabras, ni es en las promesas
donde la historia tiene su motor secreto.
Sólo en el amor en la cruz madurado,
el amor que mueve a todo el mundo entero.

Hazme comprender, Señor, tu amor tan puro
amor que persevera en cruz, amor perfecto.
Hazme serte fiel cuando todo sea oscuro
para que mi amor no sea un sentimiento.

Duermen en su sopor y temen en el huerto
ni sus amigos acompañan al maestro.
Si es hora de cruz, es de fidelidades
pero el mundo nunca puede aceptar esto.

Pongo mi pequeña vida entre tus manos
por sobre mis seguridades y mis miedos.
Y para elegir tu querer y no el mío
hazme en Getsemaní fiel y despierto.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Las minas antipersona

Una de las cosas que me hacen perder mi poca fe en la humanidad es ésta. Comprendo que se fabriquen armas de todo tipo para los conflictos armados, aunque no me guste, fusiles, ametralladoras, misiles... Pero lo que no puedo comprender de ninguna manera es que haya gente que pone pequeñas bombas enterradas en el suelo con la idea de mutilar a la población civil. Se da el caso incluso de que las camuflan como juguetes para alcanzar a los niños. A mí eso me parece imperdonable. Demuestra un nivel de maldad que asusta. Se trata de matar al enemigo en vida a través de sus seres queridos. Y de dejarlo aislado debido a los terrenos minados.

Yo creo que existe el Mal. No pienso que sea la ausencia de bien como dicen algunos. He visto el rostro del mal y le he mirado a los ojos. Sin él no sería posible por ejemplo la tortura, otra práctica de guerra que encuentro absolutamente imperdonable. Lo ideal sería que viviéramos en paz, pero ya sé que eso es una utopía. Ahora bien, dando por hecho que existe la guerra, creo que al menos debería ser algo equilibrado entre dos bandos en más o menos igualdad de condiciones. Todo lo que sea violencia gratuita contra personas indefensas no tiene justificación posible. Y lo peor es pensar que España ha sido uno de los principales fabricantes de este tipo de bombas hasta su prohibición.

martes, 12 de noviembre de 2013

Grandes temores

El 29 de mayo es el día mundial de la esclerosis múltiple. ¿Por qué lo digo ahora?. Porque es una enfermedad que me da especial miedo, es como mi coco particular. Es extraño porque el cáncer suele tener peor pronóstico, y desde luego también me asusta, o la diabetes, el alzeimer u otras. Pero la esclerosis es una enfermedad sibilina, que se presenta cuando menos te esperas y reacciona cada vez de modo diferente, de modo que es imposible de prevenir y tratar. Creo que debe ser muy desesperante encontrarte con esa espada de Damocles sobre la cabeza, sin saber si mañana vas a estar bien o te va a dar un brote de la enfermedad.

Sin embargo, mis peores temores no se refieren a mí, como es natural, sino a mi marido y mis hijos. No puedo ni pensar en que les ocurra algo malo, y puestos a elegir prefiero que me toque la esclerosis a mí que cualquier otra cosa a ellos. Especialmente, el tráfico me asusta muchísimo. Como yo soy mala conductora y apenas me atrevo a salir de mi ciudad, todo lo que sea carreteras me pone los pelos de punta. Comprendo que tengo que dejar que mis hijos vuelen solos, y que mi marido haga una vida normal, pero me cuesta mucho, casi diría que cada vez más. Me gustaría ser menos consciente de todo lo que puede salir mal.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Tener un hijo, plantar un árbol, escribir un libro

Como ya sabéis yo he tenido tres hijos. Una vez planté un arbolito pero me temo que no medró. En cuanto a libros, para compensar, he publicado ya diez. Lo que ocurre es que la mayoría son recopilaciones de artículos de mis blogs y sólo los tengo para conservar los post. Sin embargo, hay un libro que he escrito que es inédito. Viene a ser una guía para la vida desde un punto de vista humanista cristiano. Hablo de familia, pareja, hijos, educación y sociedad. Creo que es bastante interesante para quien quiera abordar ciertos temas con sus hijos pequeños, ya digo, desde una órbita conservadora, aunque abierta a la libertad.

Como va a venir las navidades, aquí estoy yo otra vez, en plan charlatán de feria intentando vender mis libros. Hasta ahora no he tenido éxito pero "el que la sigue la consigue", se supone. Así que os digo una vez más que se trata de unos libros de pequeño formato, ligeros de lectura y con mucha miga (si no lo digo yo, ¿quién lo va a decir?). Así que si alguno se anima, tengo los enlaces en el lateral de mi blog. Mi libro principal se llama Mi gran secreto de la felicidad, está publicado por bubok y se puede comprar en papel o en e-book por un precio muy económico. Bueno, ya dejo la sección de publicidad. Gracias.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Terapia 3

A los veinte años empecé a salir con mi marido. Me casé a los veintidós. Para qué esperar si ya teníamos trabajo los dos y planes de futuro. A los veinticinco me quedé embarazada voluntariamente y me pasé cinco meses vomitando. El médico no le dió ninguna importancia pero yo aún no sé cómo mi hijo pudo nacer tan sano. A partir de ahí mi vida fue criar niños, otra a los veintisiete y otra a los treinta y uno. Fue muy duro al principio lidiar con tantos niños pequeños que, además, siempre estaban malos uno u otro. Siempre se quedaba alguno en casa. Afortunadamente se llevaban muy bien entre ellos y jugaban siempre juntos. La verdad es que lo disfrutamos bastante.

Hasta que cumplí cuarenta años no se me ocurrió dedicarme a otra cosa. A partir de ahí ya retomé los estudios de idiomas y la gimnasia. Sin embargo, empezaron todos los problemas que os he contado de mis últimos siete años: la muerte de tres cuñados, la enfermedad y muerte de mi padre, la desidia de mi hijo con los estudios y mis propios achaques. Aun así me las he arreglado para ser razonablemente feliz estos años. Mi marido y yo estamos muy unidos. Mis hijos se han hecho mayores. Llevo siete años en el mundo de los blogs y he escrito diez libros. Supongo que el futuro empieza cada mañana y espero que Dios me ayude a vivirlo con paz de espíritu.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Terapia 2

Cuando tenía quince años a mi padre lo jubilaron anticipadamente, cosa que le costó una depresión, porque se encontraba en la plenitud física y mental. Sin embargo, ahora pienso que fue una suerte porque así pude relacionarme más con él, ya que anteriormente viajaba mucho y volvía tarde del trabajo. Mi hermana tenía novio. Yo salía todas las tardes con mi madre de recados y no sé si ella se daba cuenta de que debería haber estado en casa estudiando. Así mis resultados escolares se resintieron mucho hasta los dieciocho años. Los fines de semana también solía estar con mis padres porque no tenía apenas amigos.

Comprendo que hice las cosas al revés porque en la adolescencia yo tenía que haber estado relacionándome con gente de mi edad y experimentando con mi vida. Algo hice, pero mal y a destiempo. En cierto modo es como si hubiera vivido la niñez con diez años de retraso. A partir de los dieciocho empecé a ser más independiente y a centrarme en mi futura profesión y en el estudio de idiomas. Tomé un poco las riendas de mi vida pero me sentía muy sola porque nunca tuve una pandilla. Así que empecé a planear un futuro en solitario basado en el trabajo. Afortunadamente el destino cambió mis planes.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Terapia

Para sanar las heridas a veces no queda más remedio que destaparlas. A veces parece que han cicatrizado pero por dentro siguen sangrando aunque queramos evitarlo. Por eso voy a escribir sobre lo que siento, a ver si así consigo un poco de paz de espíritu.

Uno es hijo de su historia por más que quieras olvidarla o creas incluso que lo has logrado. Yo fui una hija inesperada con mis padres ya mayores y cuatro hermanos más. De modo que recuerdo haberme sentido siempre un poco de más. No sé a qué se dedicaba mi hermana, pero yo estaba siempre sola tratando de entretenerme por mi cuenta. Cuando aprendí a leer aquello fue un gran descubrimiento que me salvó la vida en cierto modo. Sólo tuve un par de amigas en la infancia que me duraron poco y me pasaba las horas leyendo y releyendo una y otra vez los mismos viejos libros en el sofá. Sin ellos creo que me hubiera vuelto loca. Me sentía como una hija única.

Mi rutina se reducía a eso, ir al colegio donde me sentía aislada porque era muy tímida, y de vez en cuando salir con mis padres al cine o de excursión. Así transcurrieron al menos quince años de mi vida. A pesar de vivir en una casa llena de gente yo apenas me relacionaba más que con mi perro. Le quería muchísimo, era como un hermano para mí. No sé qué o quién,  tuvo la culpa de que yo tuviera una infancia tan vacía, si es que hubo algo, pero ya da lo mismo. Lo importante es que la relación con mi familia quedó resentida para siempre y que lamento profundamente haber perdido tantos años encerrada en mi propio mundo, pero nunca vi otra salida.

martes, 5 de noviembre de 2013

La justicia

Se dice que el tiempo pone a cada uno en el lugar que le corresponde y yo solía creerlo. Con el tiempo me he vuelto mucho más escéptica. Será porque he visto gente a la que le va muy bien portándose muy mal.  Yo tenía una cuñada cuya madre era hija de uno de los fusilados en Paracuellos. El día que vio a Carrillo en el parlamento español tuvieron que ingresarla por un problema psiquiátrico. No hace falta que os diga que este hombre murió anciano en su cama sin haberse arrepentido nunca de lo que hizo. El otro día estuve en la manifestación con las víctimas de eta a favor de la doctrina parot ,y lo único que pedían era justicia.

Es lo mínimo que puede uno esperar cuando la vida te maltrata, que al menos los que te han hecho sufrir acaben comprendiendo por lo que has pasado. No se trata de afán de venganza, sino de reivindicación. La justicia debería ser imparcial y estar del lado siempre de los perjudicados y debería ser proporcional al daño. Pero luego ves como a algunos una nimiedad les puede arruinar la vida mientras otros se libran de pesados fardos con facilidad. Y lo peor no es eso, sino que la persona que no se ve justificada sigue sufriendo toda su vida, de modo que a menudo acaba enfermando debido a la carga espiritual que soporta. La adversidad a veces nos hace mejores personas, pero otras veces por desgracia sólo nos hace daño.

lunes, 4 de noviembre de 2013

El duelo

Tras la muerte de mi padre he estado un tiempo muy negativa, y antes también. Esta clase de situaciones no solamente son muy dolorosas sino que además remueven demasiados recuerdos del pasado. En mi caso, el relacionarme más de lo habitual con mis hermanos es una fuente continua de tensiones porque nunca hemos tenido una relación muy fluída, por no hablar de las cuestiones económicas que siempre son conflictivas. Así que he pasado un mes a medias triste, a medias irritada, y eso se refleja en mis escritos. Creo que últimamente mi blog parece un glosario de desgracias y desilusiones y lo siento. No es eso lo que quería pero hay temas que siempre duelen.

Así que tengo que agradeceros muchos vuestras palabras que me han hecho ver que hay luz al final del túnel. No es que se vayan a solucionar de repente los problemas pero se puede buscar lo bueno dentro de lo malo. Como ya me han dicho alguna vez, al final la familia que cuenta es la que tú formas, aunque no puedas evitar que la otra te siga afectando. Me parece muy triste que estos temas de defunción acaben siempre trayendo consecuencias indirectas, pero es así. Aunque creas que dejas el pasado atrás, realmente siempre te persigue. Intentaré poner en práctica vuestros buenos consejos y vivir el presente de forma más positiva.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Unos nacen con estrella y otros nacen estrellados

Es un hecho. Parece que hay gente que desde su nacimiento están destinados a ser el centro de todas las miradas. Da igual que solo se preocupen por si mismos, que carezcan de empatía y que no tengan escrúpulos. No sólo les van ir bien las cosas sino que conseguirán ser los protagonistas hagan lo que hagan. Se quedan con el beneficio y con los méritos. Y no se te ocurra decir nada malo de ellos porque "todo el mundo les quiere", incluso la gente que apenas tiene trato con ellos. Mientras que tú vas mendigan un poco de atención, ellos tienen la agenda repleta. Y aunque se dediquen a poner verdes a todos sus conocidos y allegados, nunca les volverán la espalda.

Porque no sé cómo son de los que consiguen realmente que su mano derecha no sepa lo que hace la izquierda. Hay gente en cambio que ya desde el nacimiento tenemos la clara impresión de estar de más, y después de cuarenta y siete años, todavía me sigo preguntando para qué he venido al mundo. Siempre me respondo que es por mi marido y mis hijos y sin duda eso lo compensa todo. Pero el resto de mi vida es una página en blanco. Todo lo que he intentado se ha quedado a medias, no por falta de interés sino por causas ajenas a mi voluntad. Aún así he conseguido ser razonablemente feliz y supongo que ése es mi único éxito real y el más valioso.

jueves, 31 de octubre de 2013

No hay mal que por bien no venga

Yo solía creer esto. De verdad, que hace no tanto tiempo yo era una optimista incorregible que pensaba que cada cual tenía lo que se merecía y que "a cada cerdo le llega su San Martín". Pensaba que, cuando algo iba mal, había una razón para ello o al menos una lección para aprender. Ahora ya no estoy tan segura. No le encuentro sentido a algunas situaciones ni a que siempre haya quien saca provecho de todo. Y que a otros siempre nos toque el papel secundario. Por no hablar de las grandes tragedias de la vida, los accidentes de tráfico, las enfermedades graves. Soy católica pero queda fuera de mi capacidad comprender ciertas cosas.

Alguna vez ocurre que de algo malo surge algo bueno, como que alguien se vuelva más tolerante, más comprensivo. Otras veces en cambio, lo único que se vuelve es más amargado. A veces con el tiempo acabas alegrándote de que algo saliera mal porque de eso modo conseguiste algo mejor. Pero no puedo evitar pensar que podría haber llegado por un camino más fácil. Por ejemplo, yo conocí a mi marido cuando él ya había acabado su carrera. Fue una ventaja por una parte para nosotros, pero me hubiera gustado mucho haberle conocido antes. Supongo que nunca llegaremos a saber cuál es la mejor opción.

miércoles, 30 de octubre de 2013

Cría fama y échate a dormir

O unos cardan la lana y otros se llevan la fama. Puf, la justicia es un tema peliagudo. Yo no sé por qué nací con un sentido justiciero muy desarrollado y no hay cosa que más me fastidie que ver que alguien se queda con un mérito que no le corresponde. Así que me cuesta mucho ver debates políticos, donde ya se sabe que el juego sucio está en primera línea. Muchas veces los que saben de qué va el tema son desbancados por otras personas con más labia y habilidades sociales. Me da la impresión de que detrás de cada uno de esos grandes hombres o mujeres hay siempre un empleado anónimo que es quien realmente debería recibir las alabanzas.

Pero la cosa no funciona así, ni en política ni en la vida. Hay personas que de algún modo casual tal vez y poco merecido alcanzan una posición y, a partir de ahí, todo va rodado. Como esos modelos o deportistas a los que les surgen continuamente contratos de publicidad; y resulta que a partir de ser ricos por su trabajo, lo son también por la representación. Como se suele decir: dinero llama a dinero. Mientras, otras personas probablemente mejor preparadas no consiguen esos contratos, o si lo hacen desde luego no cobran esas sumas de dinero. Además al ser famosos son por añadidura intachables. Nadie puede criticarles. Me parece muy injusto.

martes, 29 de octubre de 2013

No está hecha la miel para la boca del asno

Esta frase sí la he utilizado mucho, así como la que habla de no dar margaritas a los cerdos. Supongo que está feo que lo diga pero realmente creo que hay gente que no se merece que se hagan grandes esfuerzos o sacrificios por ellos, porque no lo aprecian. Bueno, es que hay personas que hagas lo que hagas y digas lo que digas, nunca les parecerá bastante. Es como quien viene a tu casa y, por mucho que te hayas esforzado, siempre encuentra defectos. Supongo que son gente simplemente que disfruta criticando a los demás. Con el tiempo he llegado a la conclusión de que es una manera de ser como otra cualquiera.

Así que, después de mucho tiempo de darme de bruces con la realidad, he decidido que hay gente con la que no merece la pena esforzarse. En un terreno menos personal, suele haber grandes idealistas que planean mejoras para la sociedad, para un país o un lugar determinado, y no se dan cuenta de que la mayoría de la gente no va a apreciar esos cambios. Porque las personas somos muy básicas, no solemos mirar a largo plazo. Además, no todo el mundo está preparado para apreciar un buen libro, por ejemplo, o una obra de arte. Resulta más conveniente adaptarse a las circunstancias de cada cual que intentar cumplir con un ideal.

lunes, 28 de octubre de 2013

Consejos vendo, que para mí no tengo

Ésta es una frase que he conocido hace poco. No es de las que utilizaba en mi infancia. Pero se me puede aplicar perfectamente. Yo escribo un blog donde opino sobre diferentes situaciones de la vida, desde la niñez a la vejez, y sin embargo he estado en tratamiento por depresión, sufro de ansiedad e incluso he visitado a una psicóloga. Mis propios consejos a menudo a mí no me sirven. Domino la teoría pero me falla la práctica. Especialmente, hace años escribí muchos post sobre la crianza y la educación de los niños y tengo que reconocer que mis recetas sólo me han funcionado en un sesenta por ciento, es decir en dos de tres.

Tengo un libro que se llama Mi gran secreto de la felicidad y de hecho era feliz cuando lo escribí. Fue antes de las depresiones. Ahora tampoco es que sea desgraciada realmente, pero digamos que no acabo de encontrarme bien del todo. El caso es que yo pienso que los consejos que vendo son adecuados. El problema no es tanto el método sino las circunstancias. Me refiero a que resulta difícil sentirse satisfecho cuando tus padres están viejos y enfermos. Haría falta realmente ser un gran cínico para que no te afecte. Así que realmente no se trata tanto de que los consejos funcionen en sí mismos sino de que seas capaz de aplicarlos.

sábado, 26 de octubre de 2013

Una cuestión de tiempo. La película

Me encanta. Difícil hablar de esta película sin contar demasiado. Partiendo de lo que sale en el trailer puedo decir que tiene que ver con una familia y los viajes en el tiempo. Sin embargo, tiene un delicioso humor absurdo de tipo británico que te hace reir casi toda la película. Luego también tiene un lado sentimental muy emotivo. Es entretenida, sorprendente y sales del cine con una visión optimista de la vida, que buena falta nos hace. La recomiendo mucho.

viernes, 25 de octubre de 2013

Se coge antes a un mentiroso que a un cojo

Bueno, eso es muy relativo. Depende de la gente que sabe mentir y la que no sabe. A mí desde luego se me da fatal y me pillan enseguida. Por otra parte no suelo mentir habitualmente y será por eso que no tengo práctica. El buen mentiroso a veces resulta ser todo un artista en el sentido de que sabe disfrazar sus mentiras y además mantener separados a los interlocutores, de modo que no pueden acabar descubriéndole por contrarrestar opiniones. Yo creo que hay gente que miente tanto y tan bien que acaban por creerse sus propias mentiras y ya no reconocen la realidad ni aunque se la pongan delante de la cara.

Eso ya entra en la categoría de embaucador profesional o manipulador nato, de la cual por desgracia sé más de lo que me gustaría saber. Pero yo nací sin esa habilidad y llevo toda la vida pagando las consecuencias de ser incapaz de mentir, de fingir o de engañar a nadie. Supongo que debería estar orgullosa de mí misma si no me sintiera un poco estúpida. Nadie dijo que fuera fácil el camino recto. Llevo años viendo las ventajas y los beneficios incluso económicos que consiguen otras personas de mi entorno por mirar sólo su conveniencia; mientras que yo, con gran esfuerzo y dedicación no consigo ni siquiera el reconocimiento ajeno.

jueves, 24 de octubre de 2013

A buen hambre no hay pan duro

Esto me recuerda lo que decía mi padre cuando nos quejábamos de la comida: cómo se nota que no habéis pasado hambre. Y es que la generación que vivió la posguerra española sabe lo que era alimentarse de bacalao todos los días porque no había otra cosa, y eso cuando lo conseguían. Como somos una sociedad mimada por la historia hasta el momento ya apenas recordamos cómo era eso de zurzir los calcetines, heredar la ropa de los hermanos o compartir una bicicleta. También es verdad que ya no existen tantas familias numerosas como entonces. El estado de bienestar que nos han vendido nos convirtió en unos consentidos.

Unos más que otros naturalmente, porque en mi casa siempre hemos practicado la virtud de la austeridad. No se tira nada que no esté roto y lo que ya no nos sirve se dona a organizaciones caritativas. Una vez a la semana por lo menos cenamos las sobras. La ropa sólo se echa a lavar cuando tiene varios usos y el coche sólo se utiliza para lo necesario. Retomando el refrán, cuando uno tiene auténtica necesidad ya no encuentra defectos a nada. El agua nunca sabe mejor que cuando se tiene verdadera sed. Por eso es importante no acostumbrarse nunca a la abundancia sino arreglarse con lo justo y necesario.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Si naciste para martillo, del cielo te caen los clavos

Hay quien nace de pie, que se dice. Hay personas a las que parece que la vida tiene reservados los primeros planos y apenas necesitan esforzarse. Un buen aspecto físico es fundamental para esto aunque no deje de ser injusto. Un hombre o una mujer con buena planta tienen ya muchos puntos ganados de antemano, no sólo en las relaciones de amistad y de pareja, sino incluso en las laborales. Luego está el carácter. Las personas extrovertidas lo tienen mucho más fácil que las introvertidas y si encima tienen don de gentes, entonces todo va rodado. La inteligencia también ayuda pero no me parece que sea indispensable.

La riqueza o venir de "buena familia" también suma en esto. Cuando ojeo las revistas me pregunto cuánta gente tiene mérito realmente por lo que ha conseguido en la vida y cuántos nacieron ya con los boletos premiados en el bolsillo. Yo creo que algunos realmente nacen para martillo, y otros nacemos para clavo. En mi caso, mi timidez ha sido un handicap muy difícil de superar. Como suelo decir, no soy ni guapa ni fea, ni lista ni tonta, ni vulgar ni distinguida. Estoy en ese término medio de los peones de ajedrez que no me garantiza ninguna ventaja, aunque afortunadamente tampoco me supone ninguna desventaja añadida.

martes, 22 de octubre de 2013

Quien bien te quiere te hará llorar

Esto es porque las personas que realmente se preocupan por ti son las que te dicen la verdad, aunque duela. Mientras que sin embargo, las personas a las que no les importas lo más mínimo te dicen siempre lo que quieres oír. Esto es una práctica muy habitual en los blogs, donde hay personas especializadas en seguirle siempre la corriente al que escribe, especialmente si es muy popular, hasta el punto de que pueden contradecirse de un día para otro. La verdad es que hay veces en que siento envidia y poco sana de los blogueros que consiguen sesenta u ochenta comentarios en cada post, pero comentaristas así la verdad es que no me interesan.

Por otra parte, está claro que cuando una relación es superficial resulta difícil que llegue a afectarte emocionalmente. Cuanto más profunda es la amistad o el amor, más posibilidades existen de que esa persona llegue a hacerte daño, sin querer, porque digamos que maneja todas las teclas de tus sentimientos. Además, cuando se trata de los padres, está claro que tenemos el deber de intentar rectificar los comportamientos inadecuados de nuestros hijos; con lo cual existen motivos de fricción muy a menudo. Sería más fácil y más cómodo mantenerse al margen, pero eso es incompatible con el amor verdadero.

lunes, 21 de octubre de 2013

No se puede estar en misa y repicando

Otro refrán poco conocido. Se refiere a la imposibilidad física de estar en dos sitios a la vez, pero también a aquellos que no se definen y prefieren apuntarse a todas las tendencias antes que definirse. Es el llamado relativismo moral. Por ejemplo, no es lícito en absoluto decir que no te parece bien el aborto, pero que cada uno haga lo que le parezca. Cuando se trata de la vida y la muerte, no existen términos medios. Si no te parece bien que se elimine a un embrión de ser humano en el vientre materno no basta con que tú no lo hagas. No puedes admitir moralmente que nadie lo haga. Porque el feto en cualquier caso resulta muerto.

Digamos que cuando se trata de algo sin importancia o sin repercusiones inmediatas, uno puede mantenerse en territorio de nadie sin problemas. Pero cuando se está dilucidando un tema esencial, aquellos que se quedan al margen son responsables de las consecuencias.
"Cuando vinieron a buscar a los Judios, no hice nada, porque yo no soy un Judio.Cuando vinieron por los socialistas, no hice nada, porque yo no soy socialista.Cuando vinieron por los sindicalistas, los homosexuales, los gitanos, no hice nada,porque yo soy ninguno de ellos, y cuando vinieron por mí, yo estaba solo, no había nadie para defenderme". - Martin Niemöller, un pastor luterano de la Alemania nazi.

sábado, 19 de octubre de 2013

Premios Bitácoras

Una tiene su ego como todo el mundo y cada año, no sé por qué me apunto a los premios Bitácoras.com, aunque nunca he estado ni siquiera nominada. Es muy improbable que eligieran un blog tan políticamente incorrecto. Sin embargo, he entrado por curiosidad a ver los blog nominados y no acabo de entenderlo. En la categoría de blog personal hay de todo menos blogs personales. Los hay de música, cine, informática, arte en general, decoración... Alguno he encontrado que contaba sus relaciones esporádicas con algún amigo. Pero la mayor parte no tienen nada que ver con lo que yo considero un blog personal. Parecen revistas temáticas.

Entonces, digo yo, para qué se molestan en poner categorías si luego van a meter todo en el mismo saco. Yo tenía curiosidad por encontrar alguno interesante como los que tengo en mi propia lista pero no había nada parecido. De todas maneras, el premio se entrega en un lugar público, y tampoco es que sea un premio impresionante, así que tampoco me compensaría aun suponiendo que hubiera conseguido colocarme en el ranking. No es que me importe realmente. Lo que sí que me importa y me molesta es que no se vendan mis libros, pero como siempre digo para consolarme, se ve que eso no está escrito en mi destino.

viernes, 18 de octubre de 2013

De nada sirve llorar por la leche derramada

Esta frase debería yo tatuarmela, si fuera partidaria de esas cosas. Porque si de algo me arrepiento en esta vida es de la cantidad de horas que paso dándole vueltas a temas que no tienen remedio. Si hubiera estudiado más, si hubiera seguido trabajando, si, si... No hay mayor pérdida de tiempo que lamentarse de las cosas que no hiciste o de las que pasaron sin que tú pudieras hacer nada para remediarlo. Si yo pudiera borrar algo de mi vida sería eso, las lamentaciones que no llevan a ninguna parte y te amargan la existencia. Pero entonces no me hubiera pasado casi tres años en tratamiento con ansiolíticos y antidepresivos.

El otro día en misa tocaba la lectura sobre alguien que hace más de cuatro mil años también se lamentaba de por qué parece que a algunas personas siempre les va bien, hagan lo que hagan, y aunque sólo miren por sus propios intereses, o precisamente por eso. Si ya entonces había gente que se sentía injustamente tratado por la vida, qué voy a decir yo a estas alturas. Está claro que a algunos les toca el papel protagonista y otros tenemos que conformarnos con ser parte del elenco, e intentar disfrutar de nuestra parte. Ésa es una asignatura pendiente que me temo que nunca llegaré a aprobar en mi vida y es una lástima.

jueves, 17 de octubre de 2013

En todas partes cuecen habas

Me pregunto de dónde vendrá esta frase, de algún entorno rural supongo. Quiere decir que todos pasamos por los mismos problemas. Un par de veces en mi vida he conocido a esta clase de personas que jamás reconocen un error o una debilidad. Todo lo que pasa en su casa es bueno y siempre huele a flores frescas. Tengo comprobado que suelen ser las personas que tienen más problemas precisamente en sus relaciones cotidianas. Mi vecina de arriba, por ejemplo, hablas con ella por la calle y parece que todo es un lecho de rosas, pero habría que escuchar los gritos que se oyen a través del techo de mi piso.

Otros en cambio somos tan tontos -no hay otra definición- que vamos mostrando nuestras debilidades a todo el mundo. Así siempre tienen por dónde atacar. Además al final damos la sensación de ser los más "pringados", aunque en el fondo las cosas no nos vayan tan mal, o nos compense personalmente. Por eso no se puede uno fiar mucho de las primeras impresiones. Yo, cuando alguien intenta convencerme de lo bien que le va todo, desconfío en principio. Porque a nadie nos va tan bien, todos tenemos fantasmas en el armario, todos estamos frustrados en algún sentido, y las familias que no discuten nunca es porque no se relacionan entre ellos.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Hacer una montaña de un grano de arena

Ésa es mi especialidad. Yo creo que debe existir un gen y una zona del cerebro más o menos desarrollada según los individuos. Si no no se explica que haya gente a la que todo le "resbala" y otros que nos pasamos la vida dándole vueltas a la cabeza. Reconozco que son de las segundas y muy a mi pesar, porque puedo estar días y días con un tema rondándome. En ese sentido me ha venido de maravilla el blog porque escribo y lo suelto todo y de algún modo me libero. Lástima que haya temas que por su privacidad de no deba transmitir por este medio. Si no tuviera tanto pudor, aparte de ganar visitas en el blog, me quedaría muy a gusto.

Comprendo que en el fondo es una pérdida de tiempo pensar demasiado en algo. Como dice un dicho chino: si no tiene remedio para qué te agobias y si tiene remedio para qué te agobias... Pero una cosa es saberlo y otra aplicarlo a tu propia vida. Lo que hubiera ahorrado yo en ansiolíticos si supiera controlar mis emociones... Como cada cual juega con las cartas que le han tocado tendré que seguir intentando cambiar esa parte de mi personalidad que me vuelve loca. Porque después de todo me doy cuenta de que todos los días que he pasado rezongando sobre cuestiones que no tenían solución no han sido más que vida perdida.

martes, 15 de octubre de 2013

Mis bodas de plata


¿Es posible un amor para siempre?

“Antes de dormir nos damos un beso y nos cogemos de la mano”. Es lo que contestaba hace unos meses una pareja polaca que celebraban su 82 aniversario. Hay matrimonios que celebran sus bodas de oro, otros que permanecen unidos hasta que la muerte los separa. Los hechos parecen demostrar que sí es posible un amor para siempre.
Cuando surge este tema de conversación la mayoría de las personas manifiestan su anhelo de tener un amor para siempre. Se trata de algo que parece inscrito en el alma humana: el anhelo del para siempre (qué bien lo dijo Teresa de Ahumada). Que bien lo escriben y lo cantan los poetas y artistas.
Existe el anhelo de un amor para siempre, hay personas que lo viven, hay otras que no. No pretendo hacer un estudio sobre el porqué, tan solo compartir algunas ideas que creo que pueden ayudar a conseguirlo.
Para poder tener un amor para siempre, lo primero es saber amar. No es algo trivial. Hay muchas personas que no saben amar, no es una cuestión de buscar culpables. No saben amar quienes piensan que el amor es algo que nos viene dado, que nos lleva; no saben amar quienes no saben renunciar a sí mismos o afrontar las dificultades. El amor se aprende desde pequeños. Es posible aprender de mayores? definitivamente sí, pero más costoso.
Un amor para siempre exige saber elegir a la persona adecuada. Volvemos al primer punto, la persona adecuada no tiene porque ser aquella que nos vuelve locos, tampoco aquella que solo nos atrae por sus ideas o porque es maja. Hay que saber conjugar ambas facetas. Cuando antes del matrimonio ya se intuye que la cosa no va a funcionar, por tener maneras de ser incompatibles, por carácter, por lo que se ve en la familia de la pareja, tantas cosas que pueden poner sobre alerta y que muchas veces se intentan resolver con aquello de “yo le cambiaré”
Una vez celebrado el matrimonio hay que seguir trabajando el amor para siempre. Es fundamental enamorarse una y otra vez, alimentar el sentimiento con pequeños detalles, frenar los pensamientos que nos alejan de nuestra pareja, cultivar el sentido del humor, tener siempre esperanza y empeño de mejora personal. Poner sentimiento, voluntad e inteligencia, los componentes del amor humano.
Saber amar, querer amar, elegir con corazón e inteligencia, cuidar el amor cada día con detalles concretos. Tres ideas que se me ocurren para poder disfrutar de un amor para siempre.
¡Ah! y cada noche un beso y un te quiero ….. así hasta los 82 años de matrimonio.
 http://anibalcuevas.wordpress.com/2013/10/11/es-posible-un-amor-para-siempre/

lunes, 14 de octubre de 2013

Dios los cría y ellos se juntan

Curiosa frase que se refiere a las personas que destacan generalmente en algo negativo y con el tiempo se acaban reuniendo. Se parece a "siempre hay un roto para un descosido". Cuando oigo decir por ejemplo: qué bueno es fulanito y parece mentira que se haya casado con esa arpía", pienso que no será tan buen fulanito. Lo que pasa es que hay personas que tienen buena prensa y consiguen camuflar sus defectos y que parezcan virtudes. Pero cuando alguien es pareja o gran amigo de otro está claro que tienen más en común de lo que parece a simple vista, y que su afinidad va más allá de lo que piensa la gente.

Es difícil que una persona generosa por ejemplo, pueda convivir con un avaro. O que alguien que ama la naturaleza se reúna con uno que la destruye. Sí puede ocurrir que en la pareja uno sea más sociable y otro más tímido. En ese sentido los caracteres se complementan, pero no en cuestiones más determinantes para la relación. Ahí tiene que haber una base común importante. Como el refrán para mí tiene un sesgo negativo, yo lo suelo utilizar cuando veo que alguien tiene un comportamiento inadecuado y que su pareja lo sigue o al menos no se lo afea. Ahí entraría también en cuestión la frase: el que calla otorga.

viernes, 11 de octubre de 2013

No despertad al león que duerme

Esto más que un refrán es una frase hecha. Tiene mucha sabiduría. Se refiere a algo parecido a: mucho ruido y pocas nueces, en el sentido de que no siempre el que está siempre dando la nota es el más importante o el más significativo en cualquier situación. Pasando a lo práctico, como siempre, cuando hablamos de mayorías en España no está muy claro cuál es realmente la ideología o el pensamiento de la mayoría de los españoles, porque hay muchos que no se definen, que prefieren pasar desapercibidos. Es la mayoría silenciosa, los que no van a las manifestaciones, ni contestan encuestas ni salen en televisión.

Pero cuando la mayoría se pone en marcha es mucho más poderosa que los muchos grupúsculos que montan escándalo. Yo creo que hay una mayoría es España a favor de la legalidad democrática, de las familias tradicionales y la preservación de la vida. Lo que ocurre es que a la gente "conservadora" en ese sentido no le gusta significarse. Luego puede ser que a la hora de votar se dejen llevar más o menos por los políticos del momento y les convenzan de cosas que no les convencen. Son los típicos que dicen: yo no lo haría pero acepto que otros lo hagan, hasta cierto punto. Ahí está la cuestión, en qué punto se acaba despertando el león y empieza a tomar decisiones.

jueves, 10 de octubre de 2013

Ir con los de la feria y volver con los del mercado

Típico refrán asturiano. Se refiere a la gente que da a todo el mundo la razón con tal de quedar bien. Digamos que son multitud esta clase de personas especializados en intentar quedar bien con todo el mundo. A veces lo consiguen, y otras en cambio acaban por no quedar bien con nadie. Hay quien tiene una habilidad asombrosa para decirle a cada uno lo que quiere oír y la utiliza sin el menor escrúpulo. Yo, como nací tonta, que digo yo, nunca he sido capaz de utilizar esa capacidad. Es más, sigo empeñada en decir lo que realmente pienso, le pese a quien le pese. No se trata de ser cruel, pero tampoco de callarse a todo.

Acontracorriente, como se llamaba mi primer blog. Por eso a algunos les ha molestado mi opinión contraria a las declaraciones del Papa. Lo siento pero yo no soy seguidora de nadie. Voy a mi aire. Si alguien me parece bien, que hace una buena labor, lo alabo; y si me parece que se le ha subido el cargo a la cabeza y ya no sabe lo que hace, lo digo también. Igualmente, puedo cambiar de opinión. No dependo de las personas sino de los hechos. Eso me ha metido en multitud de problemas. Yo no voy con unos y vuelvo con otros. Simplemente no me voy con nadie. Soy acuario puro. Sigo la máxima: por sus obras los conoceréis.

miércoles, 9 de octubre de 2013

Del árbol caído, todos hacen leña

Se refiere a la caída de los ídolos. Cuando la gente admira mucho a alguien por sus logros deportivos, artísticos o de otro tipo, y luego esa persona cae en desgracia y ya no destaca en nada; entonces suele suceder que los mismos que le alababan ahora le critican. Es parte de la condición humana. Tampoco hace falta ser famoso. Nos pasa a todos. Parece que basta que estés mal para que aprovechen tu debilidad para su propio beneficio. Cuando lo que uno espera es precisamente que te apoyen más, que te comprendan, que te ayuden, sin embargo siempre hay quien te carga más problemas o te critica o se burla. Supongo que todos lo hacemos a veces sin querer.

Como yo no soy persona de crear ídolos, tampoco suelo aprovechar cuando caen del pedestal. Bien dice la frase: más dura será la caída. Cuanto más alto te encuentras más daño te haces al caer. Pero cuando veo que alguien ha estado más arriba de lo que realmente se merecía y, a raíz de un traspiés, ha acabado siendo objeto de escarnio público, la verdad es que me solidarizo con esa persona incluso aunque a mí no me gustara. Me parece muy injusto y muy sucio aprovechar la desgracia de alguien, para vengar de algún modo la envidia que se le tenía. De esa clase de emociones se nutren mucho las redes sociales de internet.

martes, 8 de octubre de 2013

Con amigos así, no hacen falta enemigos

No tengo muchas ganas de escribir y me falta inspiración, así que he vuelto a los refranes.
Este refrán es una realidad, como aquel que dice: donde hay confianza da asco. También hay otra frase que es algo así como: Dios me libre de las buenas personas, que de las malas ya me ocupo yo solo. Y es que muchas veces son los que consideras tus amigos los que más daño te hacen. Tal vez porque no sabemos distinguir a los amigos, porque tomamos por amistad lo que no es más que compromiso o circunstancias. Tal vez porque las personas cambian y el momento también y a veces surgen prioridades que te dejan a ti de lado. El caso es que tendría anécdotas de este tipo para dar y tomar pero no me gusta airear los trapos sucios.

Así que supongo que lo mejor es ser un poco desconfiado incluso con los que consideras personas afines. Tampoco se me da bien a mí eso de desconfiar. Suelo abrirme demasiado a la gente, quizás porque siempre he estado escasa de contactos. Luego vienen las decepciones más dolorosas, aunque con el tiempo uno aprende a no esperar demasiado de nadie y así no sufre tanto. Es algo triste, pero eso es lo que nos toca a los que no hemos sido bendecidos con la varita mágica de la amistad verdadera. El caso es que un amigo siempre tiene armas para hacerte más daño porque te conoce mejor. De ahí que resulten ser peores que los enemigos.

sábado, 5 de octubre de 2013

No me caso con nadie, ni con el Papa

Desde pequeña siempre he sido así, analítica. No comprendo a la gente que se queda prendida de una figura pública y le apoyan en cualquier circunstancia. Yo suelo decir que soy católica practicante, pero no lo he sido toda la vida y supongo que podría dejar de serlo si las circunstancias me lo indicaran. Eso no afecta a mi Fe. Es algo aparte. A todos nos pilló un poco por sorpresa la dimisión del Papa Benedicto XVI. Vale que era mayor y estaba cansado pero eso es algo habitual en su cargo. La elección del Papa Francisco supuso una revolución al tratarse de un Papa argentino y además jesuíta por primera vez en la historia.

Ya el hecho de que renunciara al papamóvil, sabiendo lo que había sufrido Juan Pablo II tras su atentado, me pareció extraño. Que no quiera vivir en la residencia papal en el fondo es un problema, de seguridad sobretodo y también económico. El Papa es un jefe de estado y como tal cuenta con un personal de servicio, administrativo y de seguridad que tiene que moverse a donde él se mueva. En las dependencias oficiales todo estaba organizado. Ahora no. Finalmente puede ser que el cambio resulte más caro y traiga más problemas de los que resuelve. Al fin y al cabo el papamóvil y la residencia van a seguir estando en el mismo sitio.

Pero ya sus últimas declaraciones me han sentado realmente mal y no me vale que se diga que se han desvirtuado. Llevo siete años aguantando burlas, insultos y amenazas por declararme católica y por defender la familia y la vida de los niños no nacidos. Ahora resulta que soy una pesada. Me parece muy normal que su Santidad quiera congraciarse y quedar bien con todos los sectores de la sociedad y ganar adeptos a su causa. Pero los trescientos niños que son abortados al día sólo en España no entienden de relaciones públicas. Tampoco los que son adoptados por familias homosexuales. Si eso me convierte en persona "non grata", estoy dispuesta a asumirlo.

viernes, 4 de octubre de 2013

La ruta de la vida

La vida es una larga etapa de aprendizaje. Lo malo es que cuando ya has aprendido lo que necesitabas saber ya no te queda tiempo para comprobarlo. Cuando eres niño crees que ya lo sabes todo, cuando eres adolescente con más razón. Llegas a la juventud y empiezas a dudar de lo que sabías y en la edad madura te das cuenta del tiempo que has perdido por caminos errados. Entonces te queda el consuelo de pensar que ya sabes al menos lo que no te interesa. Pero el problema es que no se puede volver atrás y no te queda más que resignarte a seguir por la ruta que has trazado, porque ya no quedan bifurcaciones y ya no puedes elegir.

Y lo peor del asunto es que todos seguimos la misma hoja de ruta generación tras generación y todos creemos estar haciendo algo original y único.  Pero todavía podemos considerarnos afortunados. Porque una persona nacida en el primer mundo aún puede tomar decisiones, cambiar sus objetivos y volver a empezar en algún momento. En los países pobres la gente nace practicamente sin opciones. Y tal vez por eso a veces son más felices que nosotros. Porque elegir un camino y equivocarse conlleva arrepentimiento pero, si no has tenido opción, al menos te libras del cargo de conciencia. Alguna ventaja tenía que tener.