Páginas vistas en total

Nubes sobre el Mar

Nubes sobre el Mar
Cuadro pintado por mi hija pequeña

sábado, 30 de mayo de 2015

Dejar en la estacada

Significa abandonar, dejar plantado. Varias veces en mi vida he sentido que me dejaban en la estacada. Sin embargo, no me quejo porque estoy convencida de que algo debí hacer para merecerlo. Digamos que las relaciones sociales no son mi fuerte. Tal vez el truco está en no esperar demasiado de los demás. Pero luego en cambio veo personas muy problemáticas que tienen grupos de amistades estables durante años y me pregunto qué es lo que hago tan mal. Mi vecina, por ejemplo, tiene una vida familiar desastrosa. El marido y las hijas se llevan fatal y raro es el día que no tienen bronca. Pero luego la ves en la calle con las amigas y parece la viva imagen de la normalidad.

Y siempre pienso: si vosotras supiérais lo que yo sé..., pero naturalmente no es asunto mío. Así que la verdad es que cuando ahora alguien me deja plantada ya no me extraña, ya me lo espero. Parece ser que siempre soy demasiado alta, demasiado baja, demasiado gorda, demasiado delgada; como esas actrices a las que no eligen en el casting porque no encajan nunca en el papel. Afortunadamente hay un lugar donde me aceptan como soy, mi familia, y con eso me basta. Cuando he intentado integrarme en algún grupo siempre he acabado fuera. Demasiado rica, demasiado pobre, demasiado carca, demasiado moderna, demasiado religiosa, demasiado liberal...


viernes, 29 de mayo de 2015

Dejar con la miel en los labios

Se trata de estar a punto de conseguir algo y no lograrlo. A veces es bueno quedarse con ganas de más, es lo que te incentiva a seguir adelante. En esta época se busca la satisfacción inmediata y eso hace que los placeres sean efímeros. También a la hora de buscar pareja ya no se conoce primero a la persona, para luego salir juntos y finalmente hacer una vida en común. Ahora según se conocen muchos pasan al tercer punto. De ese modo, a menudo empiezan a vivir juntos o incluso se casan sin saber los gustos ni las fobias del otro, ni conocer a sus familiares y amigos, ni haber hablado de cuestiones esenciales de la vida.

Así no es de extrañar que la mayoría de las relaciones acaben en fracaso. El noviazgo, aunque suene a antiguo, servía precisamente para eso, para ir conociéndose con calma antes de pasar a mayores. Porque una vez que las hormonas de la atracción sexual entran en acción, el intelecto queda a un lado. Es como quien tiene una adicción y todo lo que tiene que ver con ella te parece maravilloso. Se pierde la perspectiva y, cuando la llama disminuye, de pronto salen a la luz todos los defectos que no había visto antes, o sí, pero no te importaban. Ahora sí que te importan, pero el tiempo ha pasado y no se puede volver atrás.

Hablar por los codos

Existe un tipo de persona muy extendido, generalmente mujeres, que hablan tanto que no dejan intervenir a nadie en la conversación. Curiosamente suelen ser muy populares pero es imposible tener un intercambio de ideas con ellas porque lo hablan todo. Además suelen tener una idea clara sobre cualquier tema y varias anécdotas al respecto de manera que, nada de lo que digas podrá hacerles cambiar de opinión. Yo creo que saber escuchar es la primera virtud que debe tener un conversador, pero no hasta el punto de que no puedas meter baza. Resulta muy incómodo hablar con alguien a quien evidentemente no le interesa lo que tengas que decir.

Así que no te queda más opción que contestar: sí, claro, no me digas, qué raro... Llega un momento en que se te acaba el repertorio de asentimientos y tienes que volver a empezar, y así a veces horas y horas. Pero como ya he comprobado que es inútil intentar introducir otro tema de conversación u otra idea, hace tiempo que sigo el sistema del lorito y pienso en otra cosa. Sin embargo, ya digo que esa clase de personas suelen tener bastante éxito social mientras que yo en cambio aburro hasta a las ovejas, de manera que tal vez debería probar su sistema y soltar monologos repetitivos en persona, a ver si así consigo más popularidad.


jueves, 28 de mayo de 2015

Dar con queso

Se trata de engañar con sutileza. Imaginad que conocéis a una persona que habitualmente miente más que habla, pero no de forma directa sino con medias verdades. Suponed que la conocéis de toda la vida y siempre ha sido así. Que tiene cientos de amigos mientras que tú eres un paria. Y sabes que miente porque le pillas en todas pero no puedes demostrarlo. Y cuando dices algo la gente te mira como diciendo: ya está aquí la envidiosa, y algo de eso hay. Pero el caso es que engaña a todo el mundo y se sale con la suya. Lleva dando con queso más de cincuenta años y resulta muy desesperante. Y yo esperando inútilmente que algún día se sepa.

Hay maestros del engaño, tal vez porque ellos mismos no distinguen muy bien dónde está la verdad o se justifican de mil maneras. Con unas personas pueden ser ángeles, con otras demonios, o ambos alternativamente. Son gente inteligente para poder mantener tanta farsa y que no se note. A mí es gente que me descoloca completamente porque yo soy incapaz de planear, de fingir y pretender ser otra cosa y menos aún, una distinta con cada persona. Va absolutamente en contra de mi manera de ser. Por eso no sé cómo afrontarlo. Así que he optado por hacer como que no me entero. Total, nadie me iba a creer de todas formas.

miércoles, 27 de mayo de 2015

No hay tu tía

Curiosa expresión que significa que no hay nada que hacer sobre un asunto o situación. El domingo pasado en la misa leyeron una lectura sobre recibir el Espíritu Santo y cómo eso debería darte fuerzas para afrontar las dificultades de cada día. Yo me quedé pensando que posiblemente no soy digna de tanto porque yo sigo sin tener fuerzas para nada. Dice el Papa que los cristianos debemos estar alegres para demostrar nuestra confianza en Dios. Eso sin duda no me funciona. Yo estoy contenta cuando las cosas van más o menos bien en casa pero no puedo estar alegre sabiendo las cosas que siguen ocurriendo en el mundo.

Cuando era más joven tenía una mayor confianza en que todo se acabaría solucionando con el tiempo. Ahora que he visto pasar las décadas y cómo algunos problemas siguen enquistados o peor, se me está acabando la esperanza. Lo peor es que además tengo hijos y sobrinos y me preocupa cómo afectará todo esto a su futuro. Ya sé que se vive mucho más feliz no pensando tanto, pero yo soy incapaz de desconectar. No hay tu tía. Sigo esperando milagros que no llegan y soluciones evidentes que no se producen. A veces pienso que sólo me engaño a mí misma aferrándome a estas ilusiones, pero es lo único que me queda.

martes, 26 de mayo de 2015

Tirar la casa por la ventana

Significa gastar más dinero del que te puedes permitir o lanzarse a una aventura incierta. Cuando escribí el otro día sobre estar con el agua al cuello, luego me sentía un poco culpable por quejarme cuando al fin y al cabo a mí nunca me ha faltado lo imprescindible. Si ando mal de dinero es por otros motivos, porque tiro la casa por la ventana en cosas que pueden parecer innecesarias. Por ejemplo, en haberles pagado un colegio privado a mis hijos, pero es algo que me resulta esencial según mi manera de pensar, el dinero gastado en educación y sanidad nunca es dinero malgastado, aunque sólo sea por tener una cama extra en el hospital.

Mi marido y yo siempre hemos estado de acuerdo en esa clase de cosas, y cuando surgió la oportunidad de comprar otra casa en un pueblo tampoco lo pensamos mucho, porque siempre había sido nuestro sueño dorado. Y ahora que ha pasado ya un año creo que hicimos bien, aunque visto desde fuera pueda parecer que estamos un poco locos. Una cosa es no tener dinero por que no lo ganas, porque no trabajas o lo que sea; y otra no tenerlo porque lo gastas en temas que a otros tal vez les parezcan tonterías. Me temo que haya podido dar esa impresión, pero a nosotros nos compensa tirar la casa por la ventana de vez en cuando.

lunes, 25 de mayo de 2015

Prometer el oro y el moro

Eso es lo que han hecho los partidos filiales de Podemos y gracias a esa estrategia han quedado en buena posición. A pesar de ser de extrema izquierda les ha votado mucha gente de centro e incluso de derecha y no será porque nadie les haya avisado. Es lo que tiene votar con las tripas y no con la cabeza. Sin embargo, ya tendrán ocasiones sobradas de arrepentirse cuando no tenga remedio. La cuestión es que todavía no se ha inventado la saca sin fondo de donde se pueda sacar el dinero todo el tiempo sin meter nunca nada. Así que no es posible subvencionar a todo el mundo a costa del erario público o endeudándose por generaciones.

Bueno, posible es, ya lo demostró Zapatero. Y algunos parece que no tuvieron bastante. Más que el resultado de las elecciones me preocupa el nivel intelectual de nuestros compatriotas; porque dejarse engañar por soflamas populistas es algo que ya deberíamos tener superado. Me alegro mucho de no vivir en Madrid capital, donde lo primero que van a hacer es multiplicar los impuestos para conseguir dinero para todos sus amigos. También en Barcelona. Es fácil prometer el oro y el moro (lo cual viene de los rescates que se pagaban por cristianos cautivos), pero otra cosa es mantener la economía en funcionamiento y eso me temo que se ha acabado.

Son cosas de la vida

Cerca ya del medio siglo de existencia te das cuenta de que hay sucesos que son inevitables. No sólo la enfermedad y la muerte, sino multitud de pequeños sucesos cotidianos.  Por ejemplo en todos los grupos de personas se repiten los mismos elementos: el arrogante, el eterno insatisfecho, el envidioso, el trepa... Esto vale para hombres y mujeres con pequeñas diferencias. Por eso, cuando mis hijos se quejan de alguien, yo siempre les digo que se vayan acostumbrando. En todos los trabajos existen todos esos elementos repetidos varias veces en cada departamento y cada sección. Y en todos los eventos sociales. Hay que intentar lidiar con ellos lo mejor posible.

Son cosas de la vida, como la chica a la que le atrae el chico menos indicado. O el que se enamora de alguien que no le corresponde, o la suegra que tiene celos de la nuera, o los cuñados que rivalizan entre ellos... Pequeñas cuestiones que, sin embargo, te pueden amargar la vida y a veces te hacen sufrir mucho mas de lo necesario. Pero que sólo se aprenden cuando adquieres la madurez suficiente,  que solo consigues con el tiempo y la experiencia. Así que llega un momento en que te das cuenta de la cantidad de sufrimiento que podrías haberte ahorrado pero ya es tarde para encarar los problemas de otra manera. Todos pasamos por lo mismo.

domingo, 24 de mayo de 2015

Miley Cyrus al desnudo

He visto una fotografía de esta chica al natural en la ducha con un poco de jabón y me ha parecido lo más antierótico que haya visto nunca. Miley está anoréxica, no tiene casi pecho y parece una niña desgarbada. Ni rastro de curvas. Desde luego si con las fotos busca nuevos pretendientes no va a encontrar más que pederastas. De todas maneras, parece que no le hacen falta porque dice que se ha acostado con hombres y mujeres. Y con marcianos todavía no porque no han llegado a la tierra. Está claro que le da igual carne o pescado. Es el vivo ejemplo de lo que las drogas pueden hacer con el cerebro de la gente joven.

Para que luego digan que la marihuana es inofensiva. No digo que sea lo único que consume. Hay quien dirá que viene de una familia desestructurada, que no ha sabido aceptar la fama, que le han exigido demasiado trabajo cuando era niña. Puede ser pero no sirve de excusa. Lo ha tenido todo y lo ha echado a perder; incluido talento, porque me gusta como canta. Otros en circunstancias difíciles con todo en contra se las arreglan para hacer las cosas bien y salir adelante. Ella, con todo a favor, ha decidido revolcarse en el estiércol. Todavía es muy joven pero me temo que ya no tiene solución. Su vida va a ser ir dando tumbos. Qué pena de niña.

viernes, 22 de mayo de 2015

Vivir del aire

No tener oficio ni beneficio. El gran problema de España en mi opinión no es el paro o la corrupción, sino la generación perdida de los ninis. Tenemos miles de jóvenes que se han quedado en las orillas del sistema educativo y no tienen siquiera los estudios básicos con su diploma correspondiente. Aunque todavía existe un gran remanente de profesionales como médicos, abogados o ingenieros procedentes del boom generacional de los años sesenta, llegará el momento en que no se podrá hacer el relevo profesional porque no habrá gente cualificada. Incluso los que salen de la universidad ya no están tan bien preparados como nuestra generación.

Lo malo es que tampoco tenemos técnicos intermedios. Cuando yo era pequeña, aquel que no quería estudiar entraba de aprendiz en un oficio o estudiaba formación profesional y era muy valorado. Con esa obsesión de los españoles de que todo el mundo tiene que ser universitario lo que hemos conseguido es el mayor fracaso escolar de Europa. Y reciclar a todos esos jóvenes ya adultos cuesta mucho más que haberlos preparado en su momento. La gran reforma que hay que implantar cuanto antes es la educativa. Para asegurarse de que todos los niños en España tengan asegurada al menos una buena formación básica que les permita el acceso a una profesión.


jueves, 21 de mayo de 2015

Llamar al pan pan, y al vino vino

Es una mala costumbre que he tenido yo siempre y me ha costado muchos disgustos. Desde pequeña me ha costado mucho mentir y mucho más engañar, y desde que tengo raciocinio siempre he sido consciente de que había cosas que estaban mal y personas que no decían lo que pensaban. Sin embargo esta claridad de ideas no me ha solucionado la vida sino todo lo contrario. Me hubiera ido mucho mejor siendo capaz de disimular e incapaz de ver los disimulos ajenos. Incluso ahora mis hijos lo tienen muy difícil para intentar ocultarme situaciones porque yo tengo un radar en la cabeza que detecto el más mínimo indicio de cambio.

Comprendo que vivir con una persona así tiene que resulta incómodo. Mi marido me suele decir que no le cuente las cosas, que prefiere no saberlo. Pero es que yo no tengo un botón de desconectar, estoy siempre On. Por eso el blog me viene estupendamente para desahogarme cuando parece que las ideas me van a salir por todos los poros. No me gusta airear trapos sucios en internet, que luego todo se sabe y siempre hay quien aprovecha para atacarte, pero con tres hijos de dieciocho, veintiuno y veintitrés años todo son preocupaciones. Por eso sólo consigo relajarme cuando me voy a la casa del pueblo y a veces ni siquiera con eso.

No tener voz ni voto

Se dice de aquel que no puede opinar porque nadie le tiene en cuenta en las decisiones. Últimamente se ha extendido la campaña interesada en España de que todos los partidos políticos son corruptos. Puede que tenga algo de verdad, pero no dejan de ser excepciones a la regla. Entre cientos de personas tiene que haber algunas ovejas negras. Lo malo no es eso, sino que no las hayan detectado y apartado a tiempo. Sin embargo, presentar a los nuevos partidos como gente sin tacha no deja de ser un engaño, porque naturalmente no han tenido poder ni ocasión de defraudar a nadie. Es como si yo digo que sería un médico estupendo, si hubiera estudiado medicina.

Los partidos con largo recorrido tienen aciertos y errores a sus espaldas (unos más que otros). No voy a entrar en la valoración, pero al menos tienen una historia con datos y documentos que se pueden consultar. Los recién llegados todavía tienen todo por demostrar. Además, lo peor del caso es que no existe nada nuevo en el espectro político. Son los mismos perros con distintos collares. Así que toda su estrategia basada en ofrecer nuevas soluciones es una entelequia. Quien quiera votarles que al menos lo haga con conocimiento de causa, no por ignorancia. Además, con nuestro sistema electoral los votos a partidos minoritarios cuentan menos.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Estar en las nubes

Se dice de aquel que anda despistado y no se entera de nada. También puede ser que quiera dar esa impresión para no meterse en controversias absurdas. Por ejemplo, yo prefiero estar en las nubes sobre fútbol y la programación de telecinco. Porque para hablar de esos temas, la verdad es que prefiero quedarme callada. Es algo sobre lo que no tengo el menor interés en saber nada. De por sí soy una persona despistada además, de nacimiento, para las cosas cotidianas. Cuando pongo la lavadora casi siempre se me olvida tenderla hasta varias horas después. Me he acostumbrado a vivir con estos despistes. Qué le vamos a hacer.

Sin embargo, hay quien está en las nubes voluntariamente sobre cuestiones mucho más importantes. Cuando se tienen hijos hay que tener un cierto control sobre sus estudios y sus amigos y no confiar en que sabrán elegir bien. Cuando se tiene una pareja hay que dedicarle tiempo y atención, no esperar que te comprenda sin más. Creo que la gente en general ocupa su mente en cosas sin importancia y sin embargo descuida lo que realmente importa. La verdad es que ya no estoy segura de que eso no les dé mejor resultado que mi estrategia, a la larga. Pero yo soy tan tonta que prefiero vivir a ras de suelo aunque tenga más tropiezos.

martes, 19 de mayo de 2015

Cargar con el San Benito

Significa tener una fama que no corresponde con la realidad. Es la persona a la que se considera de una manera sin serlo o que se le carga con tareas ingratas (cargar con el mochuelo). Supongo que el San Benito se refiere a una de las imágenes que salen en procesión. Yo estoy muy acostumbrada a esto. Cada vez que abro la boca para defender la vida y la familia me llaman meapilas o algo semejante. Al principio me molestaba mucho. Ahora me he acostumbrado a cargar con el San Benito, yo que precisamente no soy nada clerical y prefiero ir a la iglesia cuando no hay nadie. Yo que estuve más de veinte años sin ir a misa.

Es como si se te ocurre defender a la banco o los empresarios. Entonces eres un carca y un fascista. Pues, lo seré, qué le vamos a hacer. Pero resulta que éste es el sistema en que vivimos, el que hemos votado por mayoría, y a quien no le guste ahí tiene Corea del Norte para ser feliz. El caso es que luego sacas las cuentas y los que hablan así son cuatro gatos, pero muy ruidosos y molestos. Tanto que dan la impresión de ser multitud. Y luego están los que callan y otorgan, los que no se atreven a llevar la contrario por no parecer poco guays; y por su culpa precisamente cargamos con el San Benito aquellos que decimos lo que pensamos.

lunes, 18 de mayo de 2015

Estar como una cabra

Siguiendo con la locura. No sé si se refiere a que las cabras trepan por los peñascos. El caso es que, cuando veo reportajes en televisión sobre gente que se juega la vida tontamente en deportes de riesgo, buscando el más difícil todavía, yo pienso que están como una cabra. Porque una vez puede que no te pase nada, pero si repites y repites, las posibilidades de accidente se van multiplicando. Así que cuando alguien presume de haber hecho los sietemiles, por ejemplo, yo pienso en la cantidad de tiempo y de dinero que ha gastado en algo que no sirve para nada. Por no hablar de las personas que le acompañan y también se han puesto en peligro.

A mí no me verán arriesgando la vida sin necesidad, a pesar de que como buena depresiva no tengo demasiado apego a vivir. Sin embargo, pienso que no es justo para sus familiares y amigos, y menos aún para los equipos de rescate que a menudo se accidentan intentando rescatarlos. Si alguien quiere vivir al límite, que se marche a cuidar enfermos de ébola a África. Eso sí que es algo meritorio. Supongo que se puede decir que yo también estoy como una cabra a mi manera, pero no pretendo implicar a nadie en mi locura, al menos físicamente. Aunque a veces me pregunto si hay alguien que esté absolutamente equilibrado.

Cruzársele los cables

Se  dice de alguien que está mal de la cabeza, loco, como un aparato que no funciona bien. Yo pienso eso cada vez que veo a alguien enganchado al móvil, que es muy a menudo. Parece ser que en Alemania, sin apenas paro, sólo uno de cada tres alemanes tiene un smartphone.  En cambio, aquí no eres nadie si no cuentas con el último modelo. No me digáis que no es cruzarse los cables gastarse más de 600 euros en un teléfono. Es más de lo que yo gasto al mes en la compra con familia numerosa. Es un salario mínimo mensual. ¿Estamos locos?. Todo por tener un teléfono que funciona como miniordenador, si tienes otro por lo menos en casa...

Además dicen los estudios que el móvil puede provocar hiperactividad y que ahoga la creatividad de los niños. Se acostumbran a que les den todo hecho ya no saben inventar sus propios juegos.  Los niños de los años sesenta éramos felices con una caja, un balón o el famoso palo del  anuncio. Es  una pena que se pierdan eso. Para desarrollar la inteligencia es necesario aburrirse y pensar. Afortunadamente cuando mis hijos eran pequeños aún no existían estos aparatos, pero temo por mis nietos. También los padres tienen que dar ejemplo. No le puedes pedir al niño que se desenganche si te ve que vas con el móvil hasta al baño.

sábado, 16 de mayo de 2015

Dar la lata

Es molestar con algo reiterativo. Es lo que hago yo con mi blog. A veces me siento realmente una pesada repitiendo todo el día las mismas consignas a favor de la familia y la vida, pero supongo que no sé hacer otra cosa. La finalidad de mis blog es precisamente ésa, aunque aproveche para contar sobre mi vida, mi depresión y otros temas. Últimamente realmente pienso que estoy ya muy trillada, es decir que llevo demasiado tiempo pasando por los mismos sitios. Sin embargo, no encuentro otra alternativa y creo que es mejor que no hacer nada al respecto. Así que seguiré dando la lata mientras tenga tiempo y ganas de hacerlo.

Por ejemplo, suelo insistir mucho en el tema de los excesos de la tecnología, a pesar de que en mi familia están ya todos enganchados. Raro es verlos sin un aparatito electrónico en las manos. Así que ya sé que predico en el desierto. Tengo el ejemplo en casa. De todas maneras, seguiré haciéndolo porque me preocupa que nos hayamos vuelto tan dependientes de internet y de los móviles principalmente. Hay gente que yo creo que si no los tuviera unos minutos les daría un ataque de nervios. Y no puede ser que ya no sepamos vivir de forma natural, ligados a la naturaleza. Las relaciones familiares y sociales se resienten mucho con esto. Soy testigo de ello.

viernes, 15 de mayo de 2015

Cortar el bacalao

El que corta el bacalao, se supone que es la persona que manda o que dirige algo. En España la mayoría de los medios de comunicación siguen los teletipos que les envía Europa Press, así que supongo que son ellos los que cortan el bacalao. De manera que, veas el canal que veas, las noticias suelen estar calcadas, con un ligero sesgo político si acaso, pero esa inclinación suele venir ya dada por la agencia de noticias mencionada. Supongo que eso tiene mucho que ver con que hayamos perdido el centro político, que ahora se sitúa más a la izquierda que en cualquier otro país de nuestra área geográfica y cultural.

De este modo, si el centro es centro izquierda, todo lo que queda a su derecha pasa a ser extrema derecha. Esta situación empezó con Zapatero que fue el primero en radicalizar la política española y me temo que ha tenido continuidad con el PP. De manera que aquellos que siempre nos hemos considerado centro derecha ahora somos unos radicales extremistas, mientras que en cualquier otro país europeo seguiríamos estando en el lugar correcto. Esta situación es tan molesta que algunos nos estamos planteando realmente votar a la derecha pura y dura, ya que al fin y al cabo, hagamos lo que hagamos, nos van a criticar igual.

jueves, 14 de mayo de 2015

Estar en Babia

Mi familia piensa que estoy en Babia (en las nubes). Piensan que porque soy ama de casa y frecuento la iglesia ya no sé nada de la vida. Hay días en que realmente me molesta mucho que tengan esa visión de mí, pero hay otros en que casi prefiero no tener que dar explicaciones. Me refiero a mi familia de origen, naturalmente. La verdad es que me conocen mucho menos que cualquiera que lea este blog asiduamente y es una pena, pero en fin. Supongo que no se puede tener todo en la vida. Prefiero que piensen que estoy en Babia, que no me entero, a pasarme el día discutiendo cuestiones complicadas. La verdad es que la paz que tengo no la cambio por nada.

No son los únicos. Hay mucha gente que piensa que, cuando alguien se aferra a ideas tradicionales es porque está en Babia. Yo no creo que defender la tradición sea una señal de atraso, sino todo lo contrario. Al fin y cabo lo que permanece a lo largo del tiempo es porque ha demostrado su eficacia. El arte clásico, por ejemplo, es el que ha sobrevivido a los gustos de varias generaciones; mientras que el arte moderno suele ser muy efímero. Así que seguir una ideología que tiene ya más de dos mil años no significa que no tienes ideas nuevas, sino que si ha sobrevivido es porque ha demostrado su validez sobradamente. No tiene sentido rechazar lo bueno conocido.


miércoles, 13 de mayo de 2015

El primero que te diga por ahí te pierdas

Curiosa expresión asturiana que se refiere a las relaciones de pareja. Decía mi madre que una no debe irse con el primero que te diga por ahí te pierdas. Es decir, que hay que saber elegir. Lo de la frase no puedo explicarlo. El caso es que en mi libro Los peligros del matrimonio tengo un capítulo dedicado a saber empezar una relación. Es curioso porque cuando yo era jovencita nos lo pensábamos mucho y esperábamos a conocer bien a la persona antes de hacernos "novios". Ahora en cambio, que se supone que las mujeres están liberadas, sin embargo están deseando que cualquiera les pida salir para decirle que sí, sin pensárselo dos veces y a cualquier precio.

Bueno, lo de pedirlo también es un decir, porque ahora pasan directamente a la acción. Luego, claro, es natural que la mayoría de las parejas no funcionen, porque apenas se conocen. Además, están los que dicen desde el primer momento que no quieren compromisos, que no creen en el matrimonio y que no desean tener hijos. No sé por qué las mujeres siempre piensan que el hombre va a cambiar de opinión, y no es así. Como bien dice José Mota en su programa: como en casa de los padres no se está en ninguna parte. Iguálamelo. Y cuando lo dicen, lo dicen en serio, incluso aunque al final acaben viviendo solos en un piso el resto de su vida.

Si la cosa funciona, la película, el teatro

Soy fan de Woody Allen. Hay películas suyas que me encantan, como Midnight in Paris, otras que me aburren un poco, como Hanna y sus hermanas. Sin embargo, el otro día vi esta película suya del año 2009 y creo que va a ser la última que vea. Esta película está bien ambientada y tiene su gracia como todas las de este director, pero es una apología de la ideología de género. Yo comprendo que el hombre sea depresivo y esté decepcionado con la vida, pero yo también lo soy y no voy por ahí diciendo que nada vale la pena, que cada cual haga lo que le de la gana y sálvese quien pueda. Me parece muy irresponsable por su parte. Ahora además hay una obra de teatro con el mismo argumento.

La película empieza con la relación entre un hombre y una mujer que se llevan más de treinta años y, sin embargo, se entienden bien. No es muy creíble pero vale. Pero aparecen en escena los padres de ella, republicanos, cristianos y extremistas, que, sin embargo, al cambiar de ambiente cambian su manera de ser completamente de la noche a la mañana. Lo cual da a entender que todo el que piensa como ellos es porque no sabe nada de la vida. Y la alternativa que nos ofrece es que él se haga homosexual y ella promiscua porque así serán más felices. Eso sí que es extremismo y maniqueísmo puro. La película es toda una decepción y un alegato contra el sentido común.

martes, 12 de mayo de 2015

El tiempo pone todo en su lugar

No es cierto. Con casi medio siglo de vida creo que ya puedo afirmarlo. Antes solía yo ser muy ingenua y decir lo contrario. Pero el tiempo me ha enseñado que la gente que actúa con segundas intenciones y sabe manipular a los demás suelen salirse con la suya. Mientras que aquellos que vamos de buena fe habitualmente salimos perdiendo. Sucede lo mismo a nivel de empresa, de países o de organizaciones. La humanidad funciona así. Los más avispados habitualmente consiguen la mejor parte del pastel. Y a los demás nos tocan las migajas. Perdonad que sea tan negativa, pero estoy harta de hacerme ilusiones con esta cuestión.

El tiempo pocas veces pone algo en su lugar. Cuando así sucede es porque la persona misma ha cometido un error o ha hecho las cosas mal a propósito para arruinar sus planes. Además, incluso cuando ves que a alguien le va mal como consecuencia de sus propias acciones, resulta que no le importa y desde luego nunca lo reconocerá. Siempre existen otros a quien culpar y otras circunstancias que no ha podido controlar. Así que he dejado de soñar con un mundo mejor, la verdad. Me conformo con que a mí y a los míos no nos vayan mal las cosas. Esperar algo de justicia en esta vida a menudo es esperar en vano.

lunes, 11 de mayo de 2015

Redada en los bazares chinos

Hablando del tema del post anterior, a mí también me gusta entrar en los Todo a cien de vez en cuando, pero quien compra habitualmente allí debería saber que está haciendo algo incorrecto. No sólo importan mercancías sin aranceles y las venden sin pagar impuestos en España, es que además se traen a ciudadanos chinos a trabajar en régimen de semiesclavitud en talleres clandestinos o las propias tiendas. Y los productos suelen ser más baratos porque no pasan control alguno de seguridad ni sanitario. La mayoría son imitaciones imperfectas. Está más que demostrado.

Lo barato sale caro

Es una de las consignas de mi vida. Tanto en un sentido literal como figurado. Yo no soy partidaria de las marcas blancas porque pienso que, si es más barato por algo será y la salud es esencial. Eso se nota mucho en los turrones, por ejemplo, que sustituyen las almendras por azúcar. Prefiero comprar comida más sana aunque gaste más. También prefiero el pollo y los huevos de granja, por razones sentimentales. Porque me dan pena las gallinas apiñadas en jaulas. Así que lo que gasto de más en la compra procuro ahorrarlo de otra clase de cosas, como la ropa, que sí la suelo comprar barata porque yo desde luego no pago marcas de moda famosas.

En cuanto a la vida en general, creo que hay cosas en que vale la pena invertir, como la educación que quieres para tus hijos. También les he pagado clases de música porque pienso que es positivo. Sin embargo, soy una persona muy austera en todo lo demás. En mi casa sólo hay un televisor y bastante pequeño. No vamos de vacaciones más de dos semanas al año. El resto del tiempo lo pasamos tranquilamente en casa. Siempre he pensado que las cosas más valiosas no se pueden pagar y una de ellas es pasar tiempo con los tuyos sin agobios. Lo demás es prescindible. Así que yo soy partidaria de menos cantidad y más calidad.


sábado, 9 de mayo de 2015

Algo es algo

Menos es nada. El otro día en misa nos dijeron que lo importante es estar ahí. Más que tener mucho éxito o ser un referente. Si se puede ser, mejor, naturalmente. Pero basta con estar ahí como cristiano. Es decir, cuando se habla del aborto, de las nuevas familias, del consumismo, etc., hace falta que haya alguien con otro punto de vista. Que no le van a hacer ni caso, probablemente, pero tiene que haber alguien con una voz discordante, aunque sólo sea para decir que no estás de acuerdo. Porque si no hay nadie, se asume que es la verdad absoluta, que no existe otro punto de vista distinto, y entonces es cuando empiezan los grandes problemas.

Eso me dejó pensando que no puedo irme del todo, suponiendo que me fuera. Porque mis blogs van a seguir en internet. No voy a eliminarlos. Pero cuando no se utilizan van bajando puestos en el ranking de los buscadores. Si alguien busca un tema muy determinado puede que lo encuentre igual pero ya no es tan fácil. Tengo que estar en la red porque algo es algo. Aunque no me haga rica ni famosa. Aunque a veces acabe harta de repetir las mismas cosas. Aunque consiga escribir sólo de vez en cuando. Pero tiene que haber alguien que, cuando tecleen la palabra familia, aborto, pareja o amor les recuerde que no todo es del color del cristal con que lo miras.

viernes, 8 de mayo de 2015

Salir el tiro por la culata

Significa conseguir lo contrario de lo que se pretende, como cuando un disparo sale en dirección contraria de la escopeta. Hay muchas veces en la vida que sucede esto, que la reacción a tus acciones es la contraria a la que esperabas. Esto creo que le ha sucedido mucho al Psoe, partido socialista español en los últimos años y tengo que decir que lo tienen bien empleado por otra parte. Desde que llegó Zapatero, la socialdemocracia española sufrió una clara radicalización en las políticas económicas y sociales. Este giro a la izquierda colocó al psoe en el nicho electoral de Izquierda Unida, es decir de los comunistas españoles.

Pero, tras la debacle económica, provocada evidentemente al aplicar políticas comunistas en un país capitalista, el voto del Psoe no se fue hacia el Partido Popular (el centro derecha) u otras opciones, sino que fue a parar a los más favorecidos ideológicamente: la extrema izquierda. En un giro del destino, sin embargo, el más beneficiado no ha sido IU tampoco sino un nuevo partido nacido de la ideología marxista bolivariana. De modo que el Psoe estaba bajo mínimos (en sus peores cuotas de voto) porque le ha salido el tiro por la culata. Lo mismo le sucedió al apoyar los nacionalismos radicales, que el voto se fue a los beneficiados y no a ellos. Pero no aprenden...

jueves, 7 de mayo de 2015

Poner puertas al campo

Se dice de aquel que intenta delimitar algo que no tiene límites. Cuando hablan de regularizar internet para que desaparezcan las páginas delictivas o pornográficas, yo siempre me acuerdo de esta expresión. Internet es imposible de controlar. Está diseñado así para bien y para mal. No sirve de nada que pongas filtros antiniños o que instalen antivirus por todas partes. La red es algo incontrolable por naturaleza. Por eso, la mejor manera de evitar sus peligros a los menores de edad es simplemente estar con ellos cuando la utilicen y bloquearla el resto del tiempo. Aun así, les puedo asegurar que acabarán viendo algo inconveniente.

Éste es uno de los temas que más me preocupan a diario, sobretodo porque cuando salgo a la calle veo a todo el mundo enganchado a los móviles y otros dispositivos electrónicos y pienso que no es sano. La gente ya no se comunica en persona, no mira por dónde anda, no tiene contacto con su entorno familiar. Sólo están pendientes de la última tontería de turno. Porque lo cierto es que las páginas más visitadas son las que invitan a evadirse de la realidad. Las de fútbol, de televisión o ocurrencias varias. Poca gente lee diarios de información fideligna o temas de divulgación. Eso por no hablar de los juegos, que suponen la mayor parte de la actividad.

miércoles, 6 de mayo de 2015

El ascensor

Ayer volvía a casa después de inglés cuando subí al ascensor y me quedé encerrada. Primero subió a mi piso pero no se abrió la puerta y luego continuó subiendo, o eso pensaba yo, porque marcaba el quinto. Lo cierto es que había bajado hasta el sótano y lo paró el freno de emergencia. Sin embargo, no iba cayendo como en las películas, sino más despacio. Estuve media hora y me sacó el técnico porque el ascensor está conectado a la central. La verdad es que yo tenía costumbre porque de pequeña en casa de mis padres se averiaba muy a menudo, pero de eso hace más de treinta años. Además allí la puerta era de cristal.

Total que, cuando yo pensaba que estaba en el quinto, se me pasó por la cabeza que el ascensor se podía caer abajo. Pasa pocas veces, pero ocurre. Y pensé que vaya manera tonta de morirse, sin poder despedirse ni nada. También pensé que realmente no me importaba mucho. Algo bueno tiene que tener la depresión. Y que era poco lo que dejaba atrás: mi familia directa y poco más. Vamos, que no se iba a notar mucho mi falta. En el ascensor me lo tomé con calma, pero al llegar a casa vino la ansiedad a visitarme y, tal vez por alivio o por haberme visto tan mal, fue cuando me dio el bajón. Como les digo a mis hijos: nadie tenemos la vida comprada.

Pillarse los dedos

Significa calcular mal en algún asunto y tener un mal resultado. Por ejemplo, si no llegas a fin de mes porque has gastado demasiado, se puede decir que te has pillado los dedos. Nosotros nos hemos pillado los dedos al comprar la casa nueva porque andamos muy justos de dinero, pero la verdad es que como ya tenemos costumbre, tampoco nos importa demasiado. Primero por la compra del coche, luego por el colegio de los niños y ahora por la casa, la verdad es que siempre estamos con el agua al cuello. Pero para nosotros tener sanidad y educación privada siempre ha sido un lujo necesario. Sin embargo, nos moderamos en otras cosas, como la tecnología.

Estuvimos años sin poder comer fuera de casa, ni tomarnos una cerveza en una terracita (con lo que me gusta a mí eso), ni viajar apenas. Incluso tuvimos una caravana e íbamos de camping en verano para ahorrar, aunque también nos gustaba ese tipo de vacaciones. Luego íbamos de apartamento, a pesar de que eso para mí no era descanso, ya que tenía que hacer más cosas que en mi casa, como fregar los cacharros. Sólo los últimos años hemos empezado a viajar de hotel (menos tiempo). Quiero decir que, el que algo quiere, algo le cuesta. Y si no quieres pillarte los dedos tienes que saber administrarte. Eso lo sabían bien nuestros abuelos.

martes, 5 de mayo de 2015

Ser hombre de palabra

Ser persona de fiar. Es algo muy pasado de moda sin duda. Ahora lo que se lleva es decirle a cada cual lo que quiere oír, ir capeando el temporal y llevarse bien con todos. Esto es una cualidad que admiro y envidio a partes iguales. A veces pienso que si existe otra vida me va a tocar ver pasar delante en la fila a todas las personas que yo pensaba que actuaban mal. Pero tal vez tengan más méritos que yo acumulados, porque de esa manera se han relacionado más y finalmente han hecho más cosas buenas que yo. Es algo que me preocupa sinceramente. Tal vez ir con la verdad por delante y ser tan consecuente, al final resulte ser un signo de fariseísmo.

Alguien me decía hace poco que parezco muy convencida de lo que pienso. La verdad es que soy un mar de dudas pero lo disimulo bien. Tal vez porque no me queda otra que dar una imagen de seguridad si quiero que lo que cuento resulte creíble. Como ya he dicho alguna vez estoy segura de muy pocas cosas. De que el aborto es matar a un niño, de que los hijos deberían estar con sus padres biológicos, siempre que sea posible, y de que la familia es el estado ideal de la persona. Lo demás..., si hago bien o hago mal, si escribo bien o soy un tostón, si soy buena esposa, buena madre..., son preguntas que siempre me atormentan, pero desde luego soy mujer de palabra.

lunes, 4 de mayo de 2015

Tengo que estudiar inglés

A ver si escribiéndolo me convenzo... El mes que viene son los exámenes de la Escuela Oficial de Idiomas y debería ir repasando. Pero me pasa una cosa: que realmente no me sirve de mucho estudiar porque no se me queda. Es triste con lo que yo he sido de memoria, pero ahora puedo repetir una palabra diez veces y no la aprendo. Así que estudiar me descorazona un poco la verdad. Por eso lo voy dejando de un día para otro.

Pero una vez que empiece ya iré de seguido porque no me gusta dejar las cosas a medias. Me conozco. Así que es cuestión de empezar. Mañana... a ver si me pongo... Seguro que entonces me duele la cabeza o tengo algo que hacer. Tengo que empezar hoy mismo. Bueno, ya os diré si lo consigo. Esta fuerza de voluntad cada vez me flaquea más. En cambio para escribir en el blog siempre hay tiempo. Soy un caso.

Ser hombre de paja

Significa ser la persona a la que se culpa cuando las cosas van mal. Una figura representativa. Viene de la tradición que existe en algunos lugares de fabricar un hombre de paja en representación de algo o alguien y prenderle fuego en las fiestas. Es algo parecido a un chivo expiatorio, pero creo que el hombre de paja suele ser alguien de importancia, mientras que el otro es un subordinado. En el último siglo en Europa yo creo que el hombre de paja en Europa ha sido la Iglesia Católica, o el Papa, a quien se atacaba con la excusa de las diferencias sociales, de las epidemias o cualquier otra excusa. Es fácil acusar a quien no se defiende.

Hoy en día, que el poder de la Iglesia es casi nulo y su influencia en Europa ha desaparecido en casi todos los países, salvo tal vez Polonia e Italia, sin embargo parte del mundo sigue acusando al cristianismo de todos los males. Me refiero especialmente a los islamistas radicales, que como viven todavía en la Edad Media, siguen convencidos de que el Papa está en el origen de todos sus problemas, cuando realmente se trata de una figura simbólica sin poder real alguno. De hecho, el enemigo de la Fe en Dios, no puede ser otra Fe en Dios, sino que indudablemente es el agnosticismo que es el que realmente dirige el nuevo orden mundial.

domingo, 3 de mayo de 2015

Morir con las botas puestas

Se refiere a pelear hasta el último aliento, como morir en un escenario. El otro día me decía una amiga que parezco una persona muy segura de mí misma. Realmente soy un saco de inseguridades. Precisamente por eso necesito reafirmarme continuamente. Llevo casi diez años escribiendo blogs para aclarar mis propias ideas y lo seguiré haciendo hasta el día que decida que se acabó. Hasta el último momento voy a seguir afirmando lo que pienso. En ningún momento pienso pasarme al relativismo, al todo vale o me da igual. Yo no escribo para quedar bien (eso es evidente). Escribo para dar mi punto de vista sincero.

Por ejemplo, sobre la maternidad. No dudo en que ser madre sea lo mejor que me ha pasado en la vida, pero no creo que tenga un mérito especial por ello. Me casé, me quedé embarazada y tuve hijos, y lo hice lo mejor que pude o que supe. No creo que eso me convierta en mejor persona que cualquier hombre, o mujer que no haya sido madre. Creo que existe una cierta adoración hacia el concepto de maternidad que no comparto. Una cosa es que esté contra el aborto y otra que considere tener hijos como una especie de heroicidad. Es algo que llevan haciendo millones de mujeres durante millones de años. Pongamos las cosas en su justo lugar. El día de la madre es todos los días.

sábado, 2 de mayo de 2015

Harina de otro costal

Ser harina de otro costal significa ser diferente del resto. En este caso es el título de un libro de Ana Cepeda que acabo de leer. Se trata de la autobiografia de un niño enviado a Rusia durante la guerra civil española. Abandonado por su pais y por el partido comunista, sobrevive como puede, hasta que acaba preso en un gulag por intentar volver a españa. Alli sufre toda clase de trabajos y torturas pero también hace buenos amigos y se acaba integrando en la vida rusa sin dejar de ser nunca crítico con el sistema. Se casa dos veces y tiene dos hijos.

Finalmente consigue regresar a España con su tercera esposa, Tiene otros dos hijos y se integra en la sociedad española. Los años de sufrimientos y privaciones no han hecho mella en su carácter. Ademas, su amor por la música fue siempre su refugio. El libro es equidistante. Pone al mismo nivel el franquismo que el marxismo, cosa de la que yo disiento. El comunismo ha provocado cien millones de víctimas en todo el mundo. Por lo demás es interesante, ameno y un gran documento histórico de una época. Mi enhorabuena a la autora y su familia.

viernes, 1 de mayo de 2015

Quedarse helado

Quedarse helado o a cuadros es lo que me pasa a mí cuando veo que el día del trabajo se celebra no trabajando. Más aún cuando veo que se utiliza para reivindicar el derecho a trabajar menos y ganar más dinero. Naturalmente, todos queremos eso, no somos tontos, pero no es viable. Lo cierto es que los puestos de trabajo en su mayor parte los crean pequeñas y medianas empresas, las cuales apenas pueden subsistir como para que encima les reclamen más derecho laborales. Para trabajar poco ya están los funcionarios, que naturalmente también ganan poco en consonancia con sus horas de trabajo y su rendimiento, en general.

Para ganar mucho dinero sin trabajar hace falta tener mucha suerte o un talento innato para los negocios, o bien ser un deportista de élite, un actor o un artista. Estos últimos son precisamente lo que más se llenan la boca pidiendo derechos para los demás, mientras de gastan su dinero en lujos que claman la cielo. Pero luego se permiten disfrazarse de pobres, con ropa de marca, eso sí, y encabezar las manifestaciones antisistema con proclamas revolucionarias. Lo que no me explico es cómo la gente no les abuchea, aunque sólo sea porque en el reloj de la muñeca llevan el sueldo de más de un mes de aquellos que les aplauden con entusiasmo.