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Nubes sobre el Mar

Nubes sobre el Mar
Cuadro pintado por mi hija pequeña

miércoles, 6 de mayo de 2015

El ascensor

Ayer volvía a casa después de inglés cuando subí al ascensor y me quedé encerrada. Primero subió a mi piso pero no se abrió la puerta y luego continuó subiendo, o eso pensaba yo, porque marcaba el quinto. Lo cierto es que había bajado hasta el sótano y lo paró el freno de emergencia. Sin embargo, no iba cayendo como en las películas, sino más despacio. Estuve media hora y me sacó el técnico porque el ascensor está conectado a la central. La verdad es que yo tenía costumbre porque de pequeña en casa de mis padres se averiaba muy a menudo, pero de eso hace más de treinta años. Además allí la puerta era de cristal.

Total que, cuando yo pensaba que estaba en el quinto, se me pasó por la cabeza que el ascensor se podía caer abajo. Pasa pocas veces, pero ocurre. Y pensé que vaya manera tonta de morirse, sin poder despedirse ni nada. También pensé que realmente no me importaba mucho. Algo bueno tiene que tener la depresión. Y que era poco lo que dejaba atrás: mi familia directa y poco más. Vamos, que no se iba a notar mucho mi falta. En el ascensor me lo tomé con calma, pero al llegar a casa vino la ansiedad a visitarme y, tal vez por alivio o por haberme visto tan mal, fue cuando me dio el bajón. Como les digo a mis hijos: nadie tenemos la vida comprada.

6 comentarios:

  1. Que angustia, a mi me pone nerviosa sentirme atrapada.
    Pero sobretodo, sobretodo, no vuelvas a pensar que nadie iba a notar tu falta, tus hijos los primeros y seguro que mucha gente más.
    Saldrás de esos pensamientos muy pronto, cuando veas que te asaltan, piensa en otra cosa (sé de lo que hablo).
    Un besazo.

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    1. Lo malo es que también lo pienso cuando no estoy atrapada. Un beso.

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  2. ¡Ay, a mí que me dan miedo los elevadores! Menos mal que no pasó nada malo. El técnico se merecerá unas galletitas :)

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  3. Buena idea. No se me ocurriø. :) Un beso.

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  4. Ay, qué agobio... Menos mal que no pasó nada (aunque también es cierto que no suele pasar nada cuando se queda cerrado un ascensor) pero tiene que dar un poco de miedo, sí. Un beso.

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    1. No sólo me quedé encerrada. Es que se fue el monitor y el ascensor seguía moviéndose y yo no sabía hacia donde. Un beso.

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Espero vuestras opiniones siempre que vengan con educación y respeto.