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Nubes sobre el Mar

Nubes sobre el Mar
Cuadro pintado por mi hija pequeña

jueves, 31 de octubre de 2013

No hay mal que por bien no venga

Yo solía creer esto. De verdad, que hace no tanto tiempo yo era una optimista incorregible que pensaba que cada cual tenía lo que se merecía y que "a cada cerdo le llega su San Martín". Pensaba que, cuando algo iba mal, había una razón para ello o al menos una lección para aprender. Ahora ya no estoy tan segura. No le encuentro sentido a algunas situaciones ni a que siempre haya quien saca provecho de todo. Y que a otros siempre nos toque el papel secundario. Por no hablar de las grandes tragedias de la vida, los accidentes de tráfico, las enfermedades graves. Soy católica pero queda fuera de mi capacidad comprender ciertas cosas.

Alguna vez ocurre que de algo malo surge algo bueno, como que alguien se vuelva más tolerante, más comprensivo. Otras veces en cambio, lo único que se vuelve es más amargado. A veces con el tiempo acabas alegrándote de que algo saliera mal porque de eso modo conseguiste algo mejor. Pero no puedo evitar pensar que podría haber llegado por un camino más fácil. Por ejemplo, yo conocí a mi marido cuando él ya había acabado su carrera. Fue una ventaja por una parte para nosotros, pero me hubiera gustado mucho haberle conocido antes. Supongo que nunca llegaremos a saber cuál es la mejor opción.

miércoles, 30 de octubre de 2013

Cría fama y échate a dormir

O unos cardan la lana y otros se llevan la fama. Puf, la justicia es un tema peliagudo. Yo no sé por qué nací con un sentido justiciero muy desarrollado y no hay cosa que más me fastidie que ver que alguien se queda con un mérito que no le corresponde. Así que me cuesta mucho ver debates políticos, donde ya se sabe que el juego sucio está en primera línea. Muchas veces los que saben de qué va el tema son desbancados por otras personas con más labia y habilidades sociales. Me da la impresión de que detrás de cada uno de esos grandes hombres o mujeres hay siempre un empleado anónimo que es quien realmente debería recibir las alabanzas.

Pero la cosa no funciona así, ni en política ni en la vida. Hay personas que de algún modo casual tal vez y poco merecido alcanzan una posición y, a partir de ahí, todo va rodado. Como esos modelos o deportistas a los que les surgen continuamente contratos de publicidad; y resulta que a partir de ser ricos por su trabajo, lo son también por la representación. Como se suele decir: dinero llama a dinero. Mientras, otras personas probablemente mejor preparadas no consiguen esos contratos, o si lo hacen desde luego no cobran esas sumas de dinero. Además al ser famosos son por añadidura intachables. Nadie puede criticarles. Me parece muy injusto.

martes, 29 de octubre de 2013

No está hecha la miel para la boca del asno

Esta frase sí la he utilizado mucho, así como la que habla de no dar margaritas a los cerdos. Supongo que está feo que lo diga pero realmente creo que hay gente que no se merece que se hagan grandes esfuerzos o sacrificios por ellos, porque no lo aprecian. Bueno, es que hay personas que hagas lo que hagas y digas lo que digas, nunca les parecerá bastante. Es como quien viene a tu casa y, por mucho que te hayas esforzado, siempre encuentra defectos. Supongo que son gente simplemente que disfruta criticando a los demás. Con el tiempo he llegado a la conclusión de que es una manera de ser como otra cualquiera.

Así que, después de mucho tiempo de darme de bruces con la realidad, he decidido que hay gente con la que no merece la pena esforzarse. En un terreno menos personal, suele haber grandes idealistas que planean mejoras para la sociedad, para un país o un lugar determinado, y no se dan cuenta de que la mayoría de la gente no va a apreciar esos cambios. Porque las personas somos muy básicas, no solemos mirar a largo plazo. Además, no todo el mundo está preparado para apreciar un buen libro, por ejemplo, o una obra de arte. Resulta más conveniente adaptarse a las circunstancias de cada cual que intentar cumplir con un ideal.

lunes, 28 de octubre de 2013

Consejos vendo, que para mí no tengo

Ésta es una frase que he conocido hace poco. No es de las que utilizaba en mi infancia. Pero se me puede aplicar perfectamente. Yo escribo un blog donde opino sobre diferentes situaciones de la vida, desde la niñez a la vejez, y sin embargo he estado en tratamiento por depresión, sufro de ansiedad e incluso he visitado a una psicóloga. Mis propios consejos a menudo a mí no me sirven. Domino la teoría pero me falla la práctica. Especialmente, hace años escribí muchos post sobre la crianza y la educación de los niños y tengo que reconocer que mis recetas sólo me han funcionado en un sesenta por ciento, es decir en dos de tres.

Tengo un libro que se llama Mi gran secreto de la felicidad y de hecho era feliz cuando lo escribí. Fue antes de las depresiones. Ahora tampoco es que sea desgraciada realmente, pero digamos que no acabo de encontrarme bien del todo. El caso es que yo pienso que los consejos que vendo son adecuados. El problema no es tanto el método sino las circunstancias. Me refiero a que resulta difícil sentirse satisfecho cuando tus padres están viejos y enfermos. Haría falta realmente ser un gran cínico para que no te afecte. Así que realmente no se trata tanto de que los consejos funcionen en sí mismos sino de que seas capaz de aplicarlos.

sábado, 26 de octubre de 2013

Una cuestión de tiempo. La película

Me encanta. Difícil hablar de esta película sin contar demasiado. Partiendo de lo que sale en el trailer puedo decir que tiene que ver con una familia y los viajes en el tiempo. Sin embargo, tiene un delicioso humor absurdo de tipo británico que te hace reir casi toda la película. Luego también tiene un lado sentimental muy emotivo. Es entretenida, sorprendente y sales del cine con una visión optimista de la vida, que buena falta nos hace. La recomiendo mucho.

viernes, 25 de octubre de 2013

Se coge antes a un mentiroso que a un cojo

Bueno, eso es muy relativo. Depende de la gente que sabe mentir y la que no sabe. A mí desde luego se me da fatal y me pillan enseguida. Por otra parte no suelo mentir habitualmente y será por eso que no tengo práctica. El buen mentiroso a veces resulta ser todo un artista en el sentido de que sabe disfrazar sus mentiras y además mantener separados a los interlocutores, de modo que no pueden acabar descubriéndole por contrarrestar opiniones. Yo creo que hay gente que miente tanto y tan bien que acaban por creerse sus propias mentiras y ya no reconocen la realidad ni aunque se la pongan delante de la cara.

Eso ya entra en la categoría de embaucador profesional o manipulador nato, de la cual por desgracia sé más de lo que me gustaría saber. Pero yo nací sin esa habilidad y llevo toda la vida pagando las consecuencias de ser incapaz de mentir, de fingir o de engañar a nadie. Supongo que debería estar orgullosa de mí misma si no me sintiera un poco estúpida. Nadie dijo que fuera fácil el camino recto. Llevo años viendo las ventajas y los beneficios incluso económicos que consiguen otras personas de mi entorno por mirar sólo su conveniencia; mientras que yo, con gran esfuerzo y dedicación no consigo ni siquiera el reconocimiento ajeno.

jueves, 24 de octubre de 2013

A buen hambre no hay pan duro

Esto me recuerda lo que decía mi padre cuando nos quejábamos de la comida: cómo se nota que no habéis pasado hambre. Y es que la generación que vivió la posguerra española sabe lo que era alimentarse de bacalao todos los días porque no había otra cosa, y eso cuando lo conseguían. Como somos una sociedad mimada por la historia hasta el momento ya apenas recordamos cómo era eso de zurzir los calcetines, heredar la ropa de los hermanos o compartir una bicicleta. También es verdad que ya no existen tantas familias numerosas como entonces. El estado de bienestar que nos han vendido nos convirtió en unos consentidos.

Unos más que otros naturalmente, porque en mi casa siempre hemos practicado la virtud de la austeridad. No se tira nada que no esté roto y lo que ya no nos sirve se dona a organizaciones caritativas. Una vez a la semana por lo menos cenamos las sobras. La ropa sólo se echa a lavar cuando tiene varios usos y el coche sólo se utiliza para lo necesario. Retomando el refrán, cuando uno tiene auténtica necesidad ya no encuentra defectos a nada. El agua nunca sabe mejor que cuando se tiene verdadera sed. Por eso es importante no acostumbrarse nunca a la abundancia sino arreglarse con lo justo y necesario.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Si naciste para martillo, del cielo te caen los clavos

Hay quien nace de pie, que se dice. Hay personas a las que parece que la vida tiene reservados los primeros planos y apenas necesitan esforzarse. Un buen aspecto físico es fundamental para esto aunque no deje de ser injusto. Un hombre o una mujer con buena planta tienen ya muchos puntos ganados de antemano, no sólo en las relaciones de amistad y de pareja, sino incluso en las laborales. Luego está el carácter. Las personas extrovertidas lo tienen mucho más fácil que las introvertidas y si encima tienen don de gentes, entonces todo va rodado. La inteligencia también ayuda pero no me parece que sea indispensable.

La riqueza o venir de "buena familia" también suma en esto. Cuando ojeo las revistas me pregunto cuánta gente tiene mérito realmente por lo que ha conseguido en la vida y cuántos nacieron ya con los boletos premiados en el bolsillo. Yo creo que algunos realmente nacen para martillo, y otros nacemos para clavo. En mi caso, mi timidez ha sido un handicap muy difícil de superar. Como suelo decir, no soy ni guapa ni fea, ni lista ni tonta, ni vulgar ni distinguida. Estoy en ese término medio de los peones de ajedrez que no me garantiza ninguna ventaja, aunque afortunadamente tampoco me supone ninguna desventaja añadida.

martes, 22 de octubre de 2013

Quien bien te quiere te hará llorar

Esto es porque las personas que realmente se preocupan por ti son las que te dicen la verdad, aunque duela. Mientras que sin embargo, las personas a las que no les importas lo más mínimo te dicen siempre lo que quieres oír. Esto es una práctica muy habitual en los blogs, donde hay personas especializadas en seguirle siempre la corriente al que escribe, especialmente si es muy popular, hasta el punto de que pueden contradecirse de un día para otro. La verdad es que hay veces en que siento envidia y poco sana de los blogueros que consiguen sesenta u ochenta comentarios en cada post, pero comentaristas así la verdad es que no me interesan.

Por otra parte, está claro que cuando una relación es superficial resulta difícil que llegue a afectarte emocionalmente. Cuanto más profunda es la amistad o el amor, más posibilidades existen de que esa persona llegue a hacerte daño, sin querer, porque digamos que maneja todas las teclas de tus sentimientos. Además, cuando se trata de los padres, está claro que tenemos el deber de intentar rectificar los comportamientos inadecuados de nuestros hijos; con lo cual existen motivos de fricción muy a menudo. Sería más fácil y más cómodo mantenerse al margen, pero eso es incompatible con el amor verdadero.

lunes, 21 de octubre de 2013

No se puede estar en misa y repicando

Otro refrán poco conocido. Se refiere a la imposibilidad física de estar en dos sitios a la vez, pero también a aquellos que no se definen y prefieren apuntarse a todas las tendencias antes que definirse. Es el llamado relativismo moral. Por ejemplo, no es lícito en absoluto decir que no te parece bien el aborto, pero que cada uno haga lo que le parezca. Cuando se trata de la vida y la muerte, no existen términos medios. Si no te parece bien que se elimine a un embrión de ser humano en el vientre materno no basta con que tú no lo hagas. No puedes admitir moralmente que nadie lo haga. Porque el feto en cualquier caso resulta muerto.

Digamos que cuando se trata de algo sin importancia o sin repercusiones inmediatas, uno puede mantenerse en territorio de nadie sin problemas. Pero cuando se está dilucidando un tema esencial, aquellos que se quedan al margen son responsables de las consecuencias.
"Cuando vinieron a buscar a los Judios, no hice nada, porque yo no soy un Judio.Cuando vinieron por los socialistas, no hice nada, porque yo no soy socialista.Cuando vinieron por los sindicalistas, los homosexuales, los gitanos, no hice nada,porque yo soy ninguno de ellos, y cuando vinieron por mí, yo estaba solo, no había nadie para defenderme". - Martin Niemöller, un pastor luterano de la Alemania nazi.

sábado, 19 de octubre de 2013

Premios Bitácoras

Una tiene su ego como todo el mundo y cada año, no sé por qué me apunto a los premios Bitácoras.com, aunque nunca he estado ni siquiera nominada. Es muy improbable que eligieran un blog tan políticamente incorrecto. Sin embargo, he entrado por curiosidad a ver los blog nominados y no acabo de entenderlo. En la categoría de blog personal hay de todo menos blogs personales. Los hay de música, cine, informática, arte en general, decoración... Alguno he encontrado que contaba sus relaciones esporádicas con algún amigo. Pero la mayor parte no tienen nada que ver con lo que yo considero un blog personal. Parecen revistas temáticas.

Entonces, digo yo, para qué se molestan en poner categorías si luego van a meter todo en el mismo saco. Yo tenía curiosidad por encontrar alguno interesante como los que tengo en mi propia lista pero no había nada parecido. De todas maneras, el premio se entrega en un lugar público, y tampoco es que sea un premio impresionante, así que tampoco me compensaría aun suponiendo que hubiera conseguido colocarme en el ranking. No es que me importe realmente. Lo que sí que me importa y me molesta es que no se vendan mis libros, pero como siempre digo para consolarme, se ve que eso no está escrito en mi destino.

viernes, 18 de octubre de 2013

De nada sirve llorar por la leche derramada

Esta frase debería yo tatuarmela, si fuera partidaria de esas cosas. Porque si de algo me arrepiento en esta vida es de la cantidad de horas que paso dándole vueltas a temas que no tienen remedio. Si hubiera estudiado más, si hubiera seguido trabajando, si, si... No hay mayor pérdida de tiempo que lamentarse de las cosas que no hiciste o de las que pasaron sin que tú pudieras hacer nada para remediarlo. Si yo pudiera borrar algo de mi vida sería eso, las lamentaciones que no llevan a ninguna parte y te amargan la existencia. Pero entonces no me hubiera pasado casi tres años en tratamiento con ansiolíticos y antidepresivos.

El otro día en misa tocaba la lectura sobre alguien que hace más de cuatro mil años también se lamentaba de por qué parece que a algunas personas siempre les va bien, hagan lo que hagan, y aunque sólo miren por sus propios intereses, o precisamente por eso. Si ya entonces había gente que se sentía injustamente tratado por la vida, qué voy a decir yo a estas alturas. Está claro que a algunos les toca el papel protagonista y otros tenemos que conformarnos con ser parte del elenco, e intentar disfrutar de nuestra parte. Ésa es una asignatura pendiente que me temo que nunca llegaré a aprobar en mi vida y es una lástima.

jueves, 17 de octubre de 2013

En todas partes cuecen habas

Me pregunto de dónde vendrá esta frase, de algún entorno rural supongo. Quiere decir que todos pasamos por los mismos problemas. Un par de veces en mi vida he conocido a esta clase de personas que jamás reconocen un error o una debilidad. Todo lo que pasa en su casa es bueno y siempre huele a flores frescas. Tengo comprobado que suelen ser las personas que tienen más problemas precisamente en sus relaciones cotidianas. Mi vecina de arriba, por ejemplo, hablas con ella por la calle y parece que todo es un lecho de rosas, pero habría que escuchar los gritos que se oyen a través del techo de mi piso.

Otros en cambio somos tan tontos -no hay otra definición- que vamos mostrando nuestras debilidades a todo el mundo. Así siempre tienen por dónde atacar. Además al final damos la sensación de ser los más "pringados", aunque en el fondo las cosas no nos vayan tan mal, o nos compense personalmente. Por eso no se puede uno fiar mucho de las primeras impresiones. Yo, cuando alguien intenta convencerme de lo bien que le va todo, desconfío en principio. Porque a nadie nos va tan bien, todos tenemos fantasmas en el armario, todos estamos frustrados en algún sentido, y las familias que no discuten nunca es porque no se relacionan entre ellos.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Hacer una montaña de un grano de arena

Ésa es mi especialidad. Yo creo que debe existir un gen y una zona del cerebro más o menos desarrollada según los individuos. Si no no se explica que haya gente a la que todo le "resbala" y otros que nos pasamos la vida dándole vueltas a la cabeza. Reconozco que son de las segundas y muy a mi pesar, porque puedo estar días y días con un tema rondándome. En ese sentido me ha venido de maravilla el blog porque escribo y lo suelto todo y de algún modo me libero. Lástima que haya temas que por su privacidad de no deba transmitir por este medio. Si no tuviera tanto pudor, aparte de ganar visitas en el blog, me quedaría muy a gusto.

Comprendo que en el fondo es una pérdida de tiempo pensar demasiado en algo. Como dice un dicho chino: si no tiene remedio para qué te agobias y si tiene remedio para qué te agobias... Pero una cosa es saberlo y otra aplicarlo a tu propia vida. Lo que hubiera ahorrado yo en ansiolíticos si supiera controlar mis emociones... Como cada cual juega con las cartas que le han tocado tendré que seguir intentando cambiar esa parte de mi personalidad que me vuelve loca. Porque después de todo me doy cuenta de que todos los días que he pasado rezongando sobre cuestiones que no tenían solución no han sido más que vida perdida.

martes, 15 de octubre de 2013

Mis bodas de plata


¿Es posible un amor para siempre?

“Antes de dormir nos damos un beso y nos cogemos de la mano”. Es lo que contestaba hace unos meses una pareja polaca que celebraban su 82 aniversario. Hay matrimonios que celebran sus bodas de oro, otros que permanecen unidos hasta que la muerte los separa. Los hechos parecen demostrar que sí es posible un amor para siempre.
Cuando surge este tema de conversación la mayoría de las personas manifiestan su anhelo de tener un amor para siempre. Se trata de algo que parece inscrito en el alma humana: el anhelo del para siempre (qué bien lo dijo Teresa de Ahumada). Que bien lo escriben y lo cantan los poetas y artistas.
Existe el anhelo de un amor para siempre, hay personas que lo viven, hay otras que no. No pretendo hacer un estudio sobre el porqué, tan solo compartir algunas ideas que creo que pueden ayudar a conseguirlo.
Para poder tener un amor para siempre, lo primero es saber amar. No es algo trivial. Hay muchas personas que no saben amar, no es una cuestión de buscar culpables. No saben amar quienes piensan que el amor es algo que nos viene dado, que nos lleva; no saben amar quienes no saben renunciar a sí mismos o afrontar las dificultades. El amor se aprende desde pequeños. Es posible aprender de mayores? definitivamente sí, pero más costoso.
Un amor para siempre exige saber elegir a la persona adecuada. Volvemos al primer punto, la persona adecuada no tiene porque ser aquella que nos vuelve locos, tampoco aquella que solo nos atrae por sus ideas o porque es maja. Hay que saber conjugar ambas facetas. Cuando antes del matrimonio ya se intuye que la cosa no va a funcionar, por tener maneras de ser incompatibles, por carácter, por lo que se ve en la familia de la pareja, tantas cosas que pueden poner sobre alerta y que muchas veces se intentan resolver con aquello de “yo le cambiaré”
Una vez celebrado el matrimonio hay que seguir trabajando el amor para siempre. Es fundamental enamorarse una y otra vez, alimentar el sentimiento con pequeños detalles, frenar los pensamientos que nos alejan de nuestra pareja, cultivar el sentido del humor, tener siempre esperanza y empeño de mejora personal. Poner sentimiento, voluntad e inteligencia, los componentes del amor humano.
Saber amar, querer amar, elegir con corazón e inteligencia, cuidar el amor cada día con detalles concretos. Tres ideas que se me ocurren para poder disfrutar de un amor para siempre.
¡Ah! y cada noche un beso y un te quiero ….. así hasta los 82 años de matrimonio.
 http://anibalcuevas.wordpress.com/2013/10/11/es-posible-un-amor-para-siempre/

lunes, 14 de octubre de 2013

Dios los cría y ellos se juntan

Curiosa frase que se refiere a las personas que destacan generalmente en algo negativo y con el tiempo se acaban reuniendo. Se parece a "siempre hay un roto para un descosido". Cuando oigo decir por ejemplo: qué bueno es fulanito y parece mentira que se haya casado con esa arpía", pienso que no será tan buen fulanito. Lo que pasa es que hay personas que tienen buena prensa y consiguen camuflar sus defectos y que parezcan virtudes. Pero cuando alguien es pareja o gran amigo de otro está claro que tienen más en común de lo que parece a simple vista, y que su afinidad va más allá de lo que piensa la gente.

Es difícil que una persona generosa por ejemplo, pueda convivir con un avaro. O que alguien que ama la naturaleza se reúna con uno que la destruye. Sí puede ocurrir que en la pareja uno sea más sociable y otro más tímido. En ese sentido los caracteres se complementan, pero no en cuestiones más determinantes para la relación. Ahí tiene que haber una base común importante. Como el refrán para mí tiene un sesgo negativo, yo lo suelo utilizar cuando veo que alguien tiene un comportamiento inadecuado y que su pareja lo sigue o al menos no se lo afea. Ahí entraría también en cuestión la frase: el que calla otorga.

viernes, 11 de octubre de 2013

No despertad al león que duerme

Esto más que un refrán es una frase hecha. Tiene mucha sabiduría. Se refiere a algo parecido a: mucho ruido y pocas nueces, en el sentido de que no siempre el que está siempre dando la nota es el más importante o el más significativo en cualquier situación. Pasando a lo práctico, como siempre, cuando hablamos de mayorías en España no está muy claro cuál es realmente la ideología o el pensamiento de la mayoría de los españoles, porque hay muchos que no se definen, que prefieren pasar desapercibidos. Es la mayoría silenciosa, los que no van a las manifestaciones, ni contestan encuestas ni salen en televisión.

Pero cuando la mayoría se pone en marcha es mucho más poderosa que los muchos grupúsculos que montan escándalo. Yo creo que hay una mayoría es España a favor de la legalidad democrática, de las familias tradicionales y la preservación de la vida. Lo que ocurre es que a la gente "conservadora" en ese sentido no le gusta significarse. Luego puede ser que a la hora de votar se dejen llevar más o menos por los políticos del momento y les convenzan de cosas que no les convencen. Son los típicos que dicen: yo no lo haría pero acepto que otros lo hagan, hasta cierto punto. Ahí está la cuestión, en qué punto se acaba despertando el león y empieza a tomar decisiones.

jueves, 10 de octubre de 2013

Ir con los de la feria y volver con los del mercado

Típico refrán asturiano. Se refiere a la gente que da a todo el mundo la razón con tal de quedar bien. Digamos que son multitud esta clase de personas especializados en intentar quedar bien con todo el mundo. A veces lo consiguen, y otras en cambio acaban por no quedar bien con nadie. Hay quien tiene una habilidad asombrosa para decirle a cada uno lo que quiere oír y la utiliza sin el menor escrúpulo. Yo, como nací tonta, que digo yo, nunca he sido capaz de utilizar esa capacidad. Es más, sigo empeñada en decir lo que realmente pienso, le pese a quien le pese. No se trata de ser cruel, pero tampoco de callarse a todo.

Acontracorriente, como se llamaba mi primer blog. Por eso a algunos les ha molestado mi opinión contraria a las declaraciones del Papa. Lo siento pero yo no soy seguidora de nadie. Voy a mi aire. Si alguien me parece bien, que hace una buena labor, lo alabo; y si me parece que se le ha subido el cargo a la cabeza y ya no sabe lo que hace, lo digo también. Igualmente, puedo cambiar de opinión. No dependo de las personas sino de los hechos. Eso me ha metido en multitud de problemas. Yo no voy con unos y vuelvo con otros. Simplemente no me voy con nadie. Soy acuario puro. Sigo la máxima: por sus obras los conoceréis.

miércoles, 9 de octubre de 2013

Del árbol caído, todos hacen leña

Se refiere a la caída de los ídolos. Cuando la gente admira mucho a alguien por sus logros deportivos, artísticos o de otro tipo, y luego esa persona cae en desgracia y ya no destaca en nada; entonces suele suceder que los mismos que le alababan ahora le critican. Es parte de la condición humana. Tampoco hace falta ser famoso. Nos pasa a todos. Parece que basta que estés mal para que aprovechen tu debilidad para su propio beneficio. Cuando lo que uno espera es precisamente que te apoyen más, que te comprendan, que te ayuden, sin embargo siempre hay quien te carga más problemas o te critica o se burla. Supongo que todos lo hacemos a veces sin querer.

Como yo no soy persona de crear ídolos, tampoco suelo aprovechar cuando caen del pedestal. Bien dice la frase: más dura será la caída. Cuanto más alto te encuentras más daño te haces al caer. Pero cuando veo que alguien ha estado más arriba de lo que realmente se merecía y, a raíz de un traspiés, ha acabado siendo objeto de escarnio público, la verdad es que me solidarizo con esa persona incluso aunque a mí no me gustara. Me parece muy injusto y muy sucio aprovechar la desgracia de alguien, para vengar de algún modo la envidia que se le tenía. De esa clase de emociones se nutren mucho las redes sociales de internet.

martes, 8 de octubre de 2013

Con amigos así, no hacen falta enemigos

No tengo muchas ganas de escribir y me falta inspiración, así que he vuelto a los refranes.
Este refrán es una realidad, como aquel que dice: donde hay confianza da asco. También hay otra frase que es algo así como: Dios me libre de las buenas personas, que de las malas ya me ocupo yo solo. Y es que muchas veces son los que consideras tus amigos los que más daño te hacen. Tal vez porque no sabemos distinguir a los amigos, porque tomamos por amistad lo que no es más que compromiso o circunstancias. Tal vez porque las personas cambian y el momento también y a veces surgen prioridades que te dejan a ti de lado. El caso es que tendría anécdotas de este tipo para dar y tomar pero no me gusta airear los trapos sucios.

Así que supongo que lo mejor es ser un poco desconfiado incluso con los que consideras personas afines. Tampoco se me da bien a mí eso de desconfiar. Suelo abrirme demasiado a la gente, quizás porque siempre he estado escasa de contactos. Luego vienen las decepciones más dolorosas, aunque con el tiempo uno aprende a no esperar demasiado de nadie y así no sufre tanto. Es algo triste, pero eso es lo que nos toca a los que no hemos sido bendecidos con la varita mágica de la amistad verdadera. El caso es que un amigo siempre tiene armas para hacerte más daño porque te conoce mejor. De ahí que resulten ser peores que los enemigos.

sábado, 5 de octubre de 2013

No me caso con nadie, ni con el Papa

Desde pequeña siempre he sido así, analítica. No comprendo a la gente que se queda prendida de una figura pública y le apoyan en cualquier circunstancia. Yo suelo decir que soy católica practicante, pero no lo he sido toda la vida y supongo que podría dejar de serlo si las circunstancias me lo indicaran. Eso no afecta a mi Fe. Es algo aparte. A todos nos pilló un poco por sorpresa la dimisión del Papa Benedicto XVI. Vale que era mayor y estaba cansado pero eso es algo habitual en su cargo. La elección del Papa Francisco supuso una revolución al tratarse de un Papa argentino y además jesuíta por primera vez en la historia.

Ya el hecho de que renunciara al papamóvil, sabiendo lo que había sufrido Juan Pablo II tras su atentado, me pareció extraño. Que no quiera vivir en la residencia papal en el fondo es un problema, de seguridad sobretodo y también económico. El Papa es un jefe de estado y como tal cuenta con un personal de servicio, administrativo y de seguridad que tiene que moverse a donde él se mueva. En las dependencias oficiales todo estaba organizado. Ahora no. Finalmente puede ser que el cambio resulte más caro y traiga más problemas de los que resuelve. Al fin y al cabo el papamóvil y la residencia van a seguir estando en el mismo sitio.

Pero ya sus últimas declaraciones me han sentado realmente mal y no me vale que se diga que se han desvirtuado. Llevo siete años aguantando burlas, insultos y amenazas por declararme católica y por defender la familia y la vida de los niños no nacidos. Ahora resulta que soy una pesada. Me parece muy normal que su Santidad quiera congraciarse y quedar bien con todos los sectores de la sociedad y ganar adeptos a su causa. Pero los trescientos niños que son abortados al día sólo en España no entienden de relaciones públicas. Tampoco los que son adoptados por familias homosexuales. Si eso me convierte en persona "non grata", estoy dispuesta a asumirlo.

viernes, 4 de octubre de 2013

La ruta de la vida

La vida es una larga etapa de aprendizaje. Lo malo es que cuando ya has aprendido lo que necesitabas saber ya no te queda tiempo para comprobarlo. Cuando eres niño crees que ya lo sabes todo, cuando eres adolescente con más razón. Llegas a la juventud y empiezas a dudar de lo que sabías y en la edad madura te das cuenta del tiempo que has perdido por caminos errados. Entonces te queda el consuelo de pensar que ya sabes al menos lo que no te interesa. Pero el problema es que no se puede volver atrás y no te queda más que resignarte a seguir por la ruta que has trazado, porque ya no quedan bifurcaciones y ya no puedes elegir.

Y lo peor del asunto es que todos seguimos la misma hoja de ruta generación tras generación y todos creemos estar haciendo algo original y único.  Pero todavía podemos considerarnos afortunados. Porque una persona nacida en el primer mundo aún puede tomar decisiones, cambiar sus objetivos y volver a empezar en algún momento. En los países pobres la gente nace practicamente sin opciones. Y tal vez por eso a veces son más felices que nosotros. Porque elegir un camino y equivocarse conlleva arrepentimiento pero, si no has tenido opción, al menos te libras del cargo de conciencia. Alguna ventaja tenía que tener.

jueves, 3 de octubre de 2013

Amistades

El otro día me llamó la atención una frase en un blog. Decía algo así como que perder a los muertos es normal pero permanecen en el recuerdo. Lo malo es perder a los vivos. Estoy de acuerdo. Será porque yo he perdido a muchos. No soy una persona fácil para hacer amistades. Me cuesta mucho encontrar a alguien con quien congenie y tenga cosas en común, y más aún conservarlo. Se ve que vine sin ese manual de instrucciones. Me imagino que la culpa es mía y no cuido la amistad pero el caso es que yo sigo llamando pero no recibo llamadas, hasta que me canso y no llamo más. Tal vez simplemente no soy una persona interesante.

Reconozco que me da envidia cuando la gente habla de amigos que son como hermanos; aunque en mi caso tampoco eso sería una gran garantía. Supongo que me he cerrado demasiado en la familia cercana y algunas veces me arrepiento de no haber cultivado otras relaciones. Sobretodo cuando parece que las cosas van mal. El resto del tiempo la verdad es que pienso que prefiero salvaguardar lo que tengo antes que arriesgarlo. Pocas parejas llegan hoy en día a cumplir las bodas de plata. Sobre la relación con mis hijos tampoco es que pueda presumir demasiado, pero siempre se conserva la esperanza de que algún día sea más estable y tranquila.

miércoles, 2 de octubre de 2013

La larga pendiente de la educación en España

Recuerdo que hace muchos años escribí un post en el que decía más o menos que, si en mi generación muchos hijos de obreros y campesinos llegaron a la universidad, ahora los hijos de los licenciados van a volver a ser obreros. Y no es hablar por hablar, es un hecho. El sistema educativo que existía en los años sesenta y setenta era muy duro, pero garantizaba el éxito de una gran parte de los alumnos. En mi colegio creo que no fuimos más de tres o cuatro las chicas que no fuimos a la universidad, porque no queríamos no porque no podíamos, de un total de cien alumnas por curso. El resto de mis compañeras son médicos, abogadas, ingenieras, etc.

Tener un padre licenciado debería ser una ventaja a la hora de cursar estudios de secundaria y bachillerato porque te ayudan con las dudas o te pueden pagar una academia si la necesitas. Sin embargo, hoy en día, gracias a las sucesivas leyes de educación que hemos sufrido, existe un fracaso escolar del treinta por ciento, que incluye a los hijos de los universitarios. Curiosamente, al ir bajando el listón y reduciendo la exigencia, no se ha conseguido mejores alumnos, sino alumnos perezosos que reniegan de todo lo que suponga esfuerzo. Espero que la nueva ley salga adelante y consiga al fin remediar la crisis educativa en España, que no es tanto cuestión de medios como de ganas.

martes, 1 de octubre de 2013

Cambios

Cuando menos te lo esperas, la vida da un salto y, de un día para otro -o eso te parece- te encuentras con que has pasado una etapa. Acabo de caer en la cuenta de que mis hijos mayores ya no son adolescentes sino jóvenes, que van a cumplir ya 22 y 20 años. Y la pequeña, por decir algo, ya empieza el bachillerato. Cuando vaya a enterarme estará ya en la universidad. Los mayores ya tienen carnet de conducir y mi coche ahora es un coche compartido, con todo lo que supone de discusiones interminables. Como dicen: lo niños pequeños son muy monos, pero luego crecen y te piden el coche. Yo ya estoy en esa época.

Así que -como decía la serie- los problemas crecen. Me cuesta hacerme a la idea sin embargo de que, cuando digo todavía "mis niños", estoy hablando más bien de tres adultos. Lo cual me sitúa a mí sin remedio en la mediana edad. Parece que fue ayer cuando empezaba en el mundo de los blogs dando consejos sobe la infancia que entonces vivía de lleno, con hijos de nueve, doce y catorce años. Y ahora todo eso me suena lejano aunque sólo hayan pasado realmente siete años, pero siete años muy intensos que suponen para mis hijos el paso de la niñez a la madurez. Por algo decía Einstein que el tiempo es relativo.