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Nubes sobre el Mar

Nubes sobre el Mar
Cuadro pintado por mi hija pequeña

viernes, 31 de mayo de 2013

Por si acaso: mis libros

Una vez al año aproximadamente suelo recordar que he publicado una serie de libros con mis textos de los blogs, y también un libro que es inédito. El libro al que me refiero se llama Mi gran secreto de la felicidad y viene a ser un manual para pasar por diferentes momentos y situaciones de la vida. El año pasado cogí seis volúmenes de los otros y los agrupé en dos libros que se llaman Guía para la vida 1 y 2. Siempre que escribo esto hay una comentarista (me imagino que la misma), que me contesta que por qué va a pagar por lo que tiene gratis. Por comodidad, para regarlos a otras personas, por hacerme un favor...

Bueno, el caso es que tengo que intentarlo pero tampoco quiero presionaros, que ya sé lo incómodo que es comprar por internet y la pereza que da. Los libros valen entre 12 y 16 euros si no recuerdo mal. Los hay en papel y en e-book, por tres euros. Y ahora que ya os he soltado mi proclama habitual de todos los años, cruzaré los dedos a ver si alguien se anima. Tampoco es que me fuera a hacer rica con esto, desde luego, pero me hace ilusión. Aunque realmente los libros los he editado principalmente para guardarlos yo en mi casa cómodamente. Sin embargo, no es que desdeñe la idea de tener éxito algún día. :) .

Por cierto, que no os he dicho que los enlaces de mis libros están en el lateral del blog. Gracias.

jueves, 30 de mayo de 2013

Situaciones límite

No me gustan los deportes de riesgo. Tengo vértigo y claustrofobia y no le encuentro ningún sentido a viajar a un lugar lejano para poner en riesgo tu vida; llámese alpinismo, rafting, puenting o lo que sea. Sin embargo desde muy pequeña la vida me ha colocado en situaciones límites. Son cosas que no voy a contar aquí por razones evidentes de anonimato, pero puedo asegurar que he sufrido mucho y he experimentado bastante más de lo que hubiera querido vivir. Desde presenciar un intento de suicidio a sufrir yo misma uno de asesinato. Pasando por depresiones, drogadicción, alcoholismo, anorexia, paranoia, extremismo, enfermedades, accidentes, separaciones, abortos...

Me pregunto si todo el mundo a lo largo de su vida acaba siendo testigo de esta clase de situaciones o si he tenido de alguna manera un privilegio especial, que me permite ahora opinar con conocimiento de causa casi sobre cualquier tema, aunque haya sido en carne ajena afortunadamente la mayor parte de los casos. Por eso comprendo tan bien ahora cualquier tipo de sufrimiento del que pueda ser testigo. Siempre existe alguna situación parecida en mis recuerdos. Sólo las conoce mi psicóloga, protegida por el secreto profesional. Nunca más las voy a relatar, pero eso no significa que mi vida haya sido un lecho de rosas (sin espinas). Todos guardamos fantasmas en el armario.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Los treinta no son los nuevos veinte

Acabo de ver una charla en internet impartida por una psicóloga especializada sobre los problemas de los jóvenes de hoy. Yo ya había dicho en varias ocasiones que en España tenemos un problema con los chicos de treinta que se niegan a madurar, pero no había caído en la cuenta de que el problema empieza en la década anterior. La sociedad les está dando el mensaje de que pueden prolongar su adolescencia sin consecuencias hasta la treintena, pero eso no es cierto. En la década de los veinte es cuando se toman las decisiones que van a afectar al resto de tu vida para bien o para mal, a nivel personal, profesional y social.

Por ejemplo, cuando los chicos se dedican a coleccionar relaciones sólo por pasar el tiempo, por probar lo que les gusta y lo que funciona; no se dan cuenta de que deberían estar buscando alguien con quien poder formar una familia en el futuro. Tal vez no funcione, pero al menos hay que intentarlo. La fertilidad disminuye a partir de los treinta y cinco años. Cuando se debaten entre distintas profesiones están perdiendo un tiempo precioso, porque a los treinta ya deberían estar posicionados en su profesión. Y cuando tienen la agenda repleta de relaciones superficiales, no se dan cuenta de que necesitan gente con quien puedan contar el resto de su vida.

Hasta hace poco, la esperanza de vida en España era de cincuenta años. En muchos lugares lo sigue siendo. No puedes pasarte media vida dejando que las cosas sucedan sin más.

martes, 28 de mayo de 2013

Liebster blog award

 liebster

Silvia me acaba de entregar este premio que me hace mucha ilusión aunque ya lo tenía en otro modelo. Se supone que tengo que contestar diez preguntas, pero en su lugar voy a contar cosas curiosas sobre mí, porque ya sabéis casi todo.

1. De pequeña era tan rubia que parecía albina. Luego se me oscureció el pelo.
2. Tengo una gran habilidad para coger cangrejos de mar sin que me pellizquen con las pinzas.
3. Me gusta patinar sobre hielo.
4. Tengo un número de pie bastante pequeño para mi talla (36).
5. Me encantan los bichos, incluidos insectos y reptiles.
6. No tengo twitter, ni whatsapp. Lo sé, soy una descastada.:)
7. De niña me mareaba tanto que no podía viajar en coche.
8. No pude amamantar a mis hijos en exclusiva.
9. Nunca me pongo morena. Me quemo.
10. Soy muy tímida en persona.

Bueno, como de costumbre dejo el premio para quien lo quiera. Me cuesta mucho elegir blogs. Besos.

lunes, 27 de mayo de 2013

Francia por la familia

"Un choque de esperanza para Francia", como lo define la convocante La Manif pour Tous: más de un millón de ciudadanos en la tercera convocatoria en París contra la Ley Toubira, evidenciando que ni se cansan ni ceden un ápice en la defensa del matrimonio, la infancia y la familia.

El tercero en discordia

Cuando se habla de la familia y de la vida siempre se olvida a alguien. En el caso del aborto, es evidente, hay un ser humano dentro del vientre de la mujer que es diferente de su padre y de su madre. El hecho de que dependa de ella temporalmente no significa que sea una cosa. También los bebés recién nacidos son incapaces de sobrevivir por sí solos. De hecho, hasta los cinco años por lo menos. En el caso de la eutanasia parece que el protagonista sea el paciente, pero muchas veces no es cierto, o bien porque no está consciente o porque tiene las facultades mentales mermadas. Pero su muerte no sólo le afecta a él y a sus familiares, sino también al médico que la causa.

Cada vida humana tiene toda una red de relaciones e influencias en otras personas que queda rota cuando alguien desaparece. Dos cuñadas mías abortaron y yo todavía recuerdo a esos posibles sobrinos que no llegaron a nacer. En cuanto a la adopción homosexual, conviene saber que a los ciegos, sordos o paralíticos no les permiten adoptar niños. No porque piensen que son incapaces de quererlos, sino porque se busca unos padres que tengan la capacidad intacta al menos teóricamente para sustituir a sus padres biológicos. Aquí también hay un tercero en discordia. Más allá del deseo de una pareja está el futuro de un ser humano en ciernes.

viernes, 24 de mayo de 2013

Fin de una etapa

Me he comprado un libro nuevo pero no me animo a empezarlo. Tengo posibilidad de un viaje pero no sé si debería hacer planes con la situación de mi padre. Mis hijos están de exámenes y mientras uno se juega el aprobado otras pelean por el sobresaliente. Mi gato sigue sin vacunar. El trabajo de mi marido ya no es tan seguro como antes. Ya lo he dicho alguna vez. Hay épocas en la vida en que parece que todo permanece en un "impasse" y yo llevo mal esas situaciones, de siempre. Esperando un desenlace. Sin guardar la ropa de invierno ni sacar la de verano. Sin saber si el próximo año tendré o no clase en la escuela de idiomas...

Como sufro de ansiedad, a menudo me dan ganas de tumbarme en la cama y no pensar en absoluto. De mis dos años en técnicas de relajación saqué una facilidad enorme para desconectarme. Pero sé que no es la solución, ni tampoco comer dulces, aunque me vuelva loca. Además el gatito no me deja quedarme tumbada. Así que estos últimos meses del curso se me están haciendo interminables. Luego lamentaré no haberlos disfrutado más. Pero así son las cosas... Y mientras en el blog tampoco consigo hilar temas novedosos ni encuentro ninguna actividad alternativa. Luego vendrá todo de golpe. Es lo que suele ocurrir.

jueves, 23 de mayo de 2013

Los diferentes

Cuando era niña, siendo la menor de cinco hermanos, no comprendía por qué era incapaz de nada tan bien como ellos. No servía de mucho que me dijeran que esperara a ser mayor. Un niño no entiende de tiempo. Pero fue peor cuando, al cabo de los años, me di cuenta de que seguía sin ser capaz de hacer nada tan bien como mis hermanos lo habían hecho. Siempre fui más débil, más lenta, más torpe... Tanto que mis padres llegaron a pensar que era algo retrasada. Naturalmente, no me lo decían. Dejaban que aprendiera a mi aire, pero mi autoestima se resentía. No entendía por qué razón me sentía tan diferente de mis hermanos, de mis compañeros, de todos en general.

En clase tenía otro problema, pero no porque no entendiera, sino porque entendía todo demasiado rápido; así que me aburría mucho y acababa por no prestar atención, perdida en mis propios pensamientos. Así que mis resultados siempre fueron pasables y nunca brillantes. Al no tener que esforzarme tampoco le daba ningún valor al estudio. Estaba desmotivada. No le encontraba alicientes a las buenas notas. Ya por entonces solía escribir mis pensamientos en cualquier hoja en blanco. Reflexiones sobre la soledad y mis problemas de relación que finalmente acababan en la basura a falta de un mejor destino.

¿Por qué cuento esto ahora?. Tal vez porque pienso que existen muchas otras personas como yo. Personas que llegamos a pensar que aquello era normal porque no conocíamos otra cosa. Cuando al fin la vida me ha dado capacidad de decisión, experiencia y una familia propia, es cuando he sido consciente de hasta qué punto mi infancia y juventud fueron diferentes de lo habitual. Me ha costado veinte años comprenderlo. No creo que hubiera podido cambiar lo que pasó pero al menos espero poder perdonarme a mi misma por no ser normal.


miércoles, 22 de mayo de 2013

Como ser un paria y contarlo

Existen algunas características que suelen convertir a las personas en marginados sociales, ya desde la infancia, donde entra en contacto con otros niños y empiezan las comparaciones. Sin embargo, afortunadamente no se siempre se cumple esta regla porque depende de muchos factores:
1. Acné y pelo grasiento. Existen granos y granos. Aquellos que son pustulentos o cubren la mayor parte de la cara producen un rechazo inmediato. Por fortuna se quitan con la edad.
2. Llevar gafas o aparato dental o ambos. Aunque últimamente creo que afecta menos.
3. Olor corporal. Esto sí que produce una reacción instintiva de apartarse del sujeto.
4. Dientes amarillentos. A pesar de no una cuestión de higiene sino de salud, una dentadura oscuro no ayuda a hacer amigos.
5. Barriga, celulitis. Incluso en las personas delgadas , existen defectos muy evidentes que acomplejan y alejan a los demás.
6. Nariz grande, larga, picuda o aguileña.
7. Demasiado altos, bajos, delgados, gordos. Sobresalir de la media en cualquier sentido puede ser otro motivo para ser relegado del grupo.
8. Leer o ver películas de ciencia ficción. Es lo que se conoce por un friki.
9. Ser un estudiante corriente. Tanto los excelentes como los pésimos suelen tener un club de fans. No así los que van aprobando por los pelos.
10. Estar en un entorno social distinto. Tener más o menos posibilidades económicas que el resto también hace difícil que te acepten.
11. Alergias, catarros repetitivos. Ir con el pañuelo en la mano tampoco es buena idea.
12. Ser tímido en general. A menudo se confunde con soberbia.
13. Ser negado para el deporte.
14. Si es chico no hablar de deporte, si es chica no hablar de moda.
15. No beber, no fumar, no tener relaciones esporádicas. Esto va en aumento.
16. Ir a misa.
17. Cualquier interés por el arte o la música no actual.
18. Quemarse con el sol en lugar de ponerse moreno
19. Hablar castellano en algunas comunidades autónomas.
20. .Ser conservador.

Así que, con un noventa y nueve por ciento de los motivos me declaro una paria de por vida.

martes, 21 de mayo de 2013

Mis lecturas

Aunque ahora no paso de revistas por falta de tiempo y de concentración, cuando era jovencita devoraba todo lo que caía en mis manos. De hecho, no sé que hubiera sido de mí sin Enid Blyton, mi compañera durante tantos años, ya que releía sus libros una y otra vez y me transportaban a un mundo a mi medida donde era totalmente feliz. Después vino Julio Verne y otras lecturas consideradas de chicos. Más tarde Agatha Christie fue mi reina indiscutible, y lo sigue siendo. Nunca desdeño un libro suyo. Finalmente, con los idiomas llegaron a mi vida George Simenon y Aldous Huxley. Mis últimos compañeros fueron la ciencia ficción y la fantasía.

Confieso que me he leído la trilogía del Señor de los anillos y algunas de Dragonlance, pero también muchas otras consideradas más cultas como La Fundación de Isaac Asimov, Larry Niven o Ray Bradbury. Aunque uno de mis libros favoritos es sin duda Cien años de soledad. También he leído bastantes de Paulo Coehlo, que me resultan amenos, y de Carmen Posadas. A partir de ahí, poco más. Sin embargo, la lectura fue para mí durante mucho tiempo mi tabla de salvación, donde se aferraba mi cordura y olvidaba todos mis problemas. Es una pena que tantos chicos desconozcan un recurso tan valioso como éste.

lunes, 20 de mayo de 2013

Tal vez

Me ha dado por preguntarme hasta qué punto es mejor intentar olvidarlo todo o explorar en el pasado buscando las pistas de lo que somos hoy. Esa exploración resulta dolorosa, no sólo para nosotros, sino que puede perjudicar a personas a las que apreciamos. Y no creo realmente que valga la pena hacer daño a alguien para quedarnos nosotros más a gusto, más relajados; ni creo que nos hiciera más felices pensar que hemos hurgado en las heridas del pasado. He estado pensando en volver a la psicóloga pero, para qué, si yo ya sé lo que me ocurre y nada ni nadie puede remediarlo. Son fases de la vida que tienen que llegar.

Hace tiempo pensé en escribir un libro sobre mis experiencias de la niñez y la adolescencia pero tengo dos problemas: uno, que evidentemente he olvidado la mayoría; y dos que resultaría una versión muy sesgada. No sé hasta qué punto podría ayudar que yo deje salir los fantasmas del pasado, las miles de horas que pasé en soledad rodeada de gente; mi aislamiento, en parte voluntario, en parte forzoso. La sensación de haberme sentido siempre fuera de tiempo y de lugar. Creo que le ocurre a mucha gente y no saben cómo interpretarlo. Pero tampoco yo soy una experta y no sé si sabría explicarlo, y menos aún buscar soluciones. Médico cúrate a ti mismo.

domingo, 19 de mayo de 2013

Pentecostés

El otro día escuché una homilía muy interesante al respecto. En el Antiguo testamento estaba Dios padre, en el nuevo aparece Jesucristo; pero a partir de la fiesta de Pentecostés el protagonismo pasa al Espíritu Santo. Lo cual significa también que es nuestro turno, el de los cristianos para seguir la labor de Dios en la tierra con la ayuda de la gracia divina. Para empezar habría que decir que cristianos somos todos los que hemos sido bautizados, incluso los que no practican o no han vuelto a la iglesia desde aquel día. La semilla existe, aunque muchas veces no llegue a germinar o hasta parezca haber muerto. Nunca se sabe.

Estaba hablando con mi hija el otro día precisamente sobre eso, de sí un cristiano siempre se salva o depende de sus obras. Yo creo que se salva cualquiera que siga las enseñanzas de Jesús a partir de: amaros los unos a los otros como yo os he amado. Sin embargo, ir a misa y recordar todas sus palabras debería ayudar a actuar en consecuencia. No siempre es así. Por eso, es importante resaltar, y lo ha dicho el Papa hace poco, que todo cristiano tiene el deber de predicar el cristianismo con su vida, con su actitud y también con sus palabras. Ahí es donde hemos fallado absolutamente. Tal vez sea un buen momento para recordarlo.

viernes, 17 de mayo de 2013

Un poco de perspectiva histórica

Siento ser tan pesada, pero cada vez que oigo que estamos muy mal me subo por las paredes. Tal vez es porque nuestros jóvenes no han tenido una formación adecuada en la asignatura de historia. Entonces sabrían que vivimos el mayor periodo de paz que ha conocido Europa en toda su historia. Tampoco ha tenido nunca unos niveles de alfabetización y sanidad como ahora. Hasta hace poco cualquier infección en un dedo podía llevarte a la tumba cuando no existían los antibióticos. De hecho en mucho países sigue ocurriendo así. También tenemos neveras e incluso lavadoras, por no hablar del teléfono que nos permite estar comunicados.

Nuestros abuelos sin ir más lejos lavaban la ropa a mano y algunos, si se estropeaba la cosecha se morían de hambre. Tampoco había insecticidas para evitar las grandes plagas ni manera de conservar la comida durante meses. Por supuesto, no existían los anticonceptivos y muchas mujeres morían en el parto, así como muchos bebés en el primer año de vida. Es fácil acostumbrarse a lo bueno. La mayoría de la gente no había salido nunca de su pueblo porque, aparte de no haber carreteras, es que apenas había tampoco coches, ni trenes, ni por supuesto aviones. Y no estoy hablando de la prehistoria, sino de menos de cien años atrás.

jueves, 16 de mayo de 2013

La lluvia

Dicen que este invierno ha llovido más que en los inviernos de los últimos treinta años aproximadamente. Y algunos pretenden, como no, atribuirlo al cambio climático, el cual, si no recuerdo mal, nos iba a traer grandes sequías, deshielo de los polos y calor infernal. Lo que demuestra lo fácil que es teorizar y lo difícil que resulta que las teorías se cumplan. Lo cierto es que el clima funciona por ciclos muy largos, al igual que la economía, la demografía y demás. Hablar en términos de décadas no tiene ningún sentido cuando te refieres a un entorno que tiene ya millones de años en su haber.

A mí este invierno lluvioso me ha traído muchos recuerdos de la infancia, cuando absolutamente todos los días salíamos y volvíamos con paraguas al colegio y había que dejarlos abiertos en la cocina o el cuarto de baño. Cuando el suelo estaba siempre encharcado y disfrutábamos de nuestras botas de agua. Cuando las señoras se cubrían el pelo con capuchas de plástico. Lo que no era normal era lo otro: inviernos enteros sin ver más que unas gotas dispersas, pantanos bajo mínimos y cosechas perdidas. Yo esto lo celebro como un regreso a la normalidad aunque no deje de ser molesto a ratos. La naturaleza sigue su curso.

miércoles, 15 de mayo de 2013

La inmensa minoría

He visto una encuesta a nivel nacional que revela que la institución más valorada de España es la Guardia Civil. No me extraña teniendo en cuenta la vida tan sacrificada que llevan. Sin embargo, estoy segura de que muchos dudarán de estos resultados, y es que siempre que se oyen comentarios son a la contra. La cuestión es precisamente que los que suelen hablar, protestar y renegar son una inmensa minoría. El español común es enemigo de implicarse en causas ajenas y mucho menos contra la autoridad reconocida. El español, mal que les pese a algunos, sigue siendo en el fondo amante del honor,  la familia y el orden.

A eso me refería con los perros ladradores, que siempre hemos tenido por aquí, que arman tanto ruido y, cuando los van a contar resulta que son quince. Por eso, luego llegan las elecciones y los partidos radicales no suelen sacar siquiera representación parlamentaria. Otro caso es el el País Vasco, pero eso es un tema aparte. La mayoría de la gente se suele guiar por el sentido común, afortunadamente, y eso supone huir de las estridencias y defender lo más parecido a lo que vivieron sus padres y sus abuelos. Aunque eso no significa que, llegadas las elecciones, a veces se dejen engañar por cantos de sirena, pero con el tiempo vuelven a lo que saben que funciona.

martes, 14 de mayo de 2013

Sobre el orden en la casa

Mi casa parece muy desordenada, pero realmente yo creo que tengo un desorden ordenado. El problema es que me encariño mucho con las cosas. Por ejemplo, todavía tengo guardada ropa de mis hijos en el trastero hasta la talla cuatro. Pero como ya no voy a tener más, debería ir llevándola a una asociación y así es posible que podamos entrar en el trastero. También guardo juguetes, y figuras de barro y libros de texto... En casa tengo diecisiete carpetas con recuerdos. Ya sé que es demasiado, pero me gusta quedarme con todos los recibos de los viajes y cosas que me recuerdan momentos especiales.

De esto al síndrome de diógenes va poco, ya lo sé.:) . Sin embargo, la mayoría de las cosas que hay sobre las mesas y en los rincones no son mías; son de mis hijos que han heredado mis malas costumbres, aparte de la de no recoger su ropa que no es cosa mía. De manera que realmente me da vergüenza traer extraños a casa. Pero, por otra parte, a mí realmente no me molesta demasiado estar rodeada por todas partes por nuestra historia personal. Un término medio estaría bien, desde luego. Me da lástima pensar que algún día habrá que deshacer la casa y todo acabará en un vertedero, pero entretanto aquí seguimos sin un metro libre alrededor.

lunes, 13 de mayo de 2013

Envejecer con dignidad

Mis padres eran muy guapos de jóvenes. Ahora no quieren ver fotografías para afrontar los estragos que el tiempo ha hecho en sus cuerpos. Lo comprendo, a mí ya me empieza a pasar algo parecido. Pero también es que la gente tiene poca mano izquierda. El otro día me encontré con unos vecinos en casa de mis padres y la señora va y dice algo así como: qué lástima lo que hace el paso del tiempo. Yo me quedé pasmada, porque sigo siendo la misma persona y no es de esperar que en treinta años haya rejuvenecido. La verdad es que me sentó mal. Es cierto que me he estropeado mucho en estos años pero no creo que eso sea tan importante.

Otro día llegó un tío mío al que no veía desde mi boda y le dice mi madre: ésta es mi hija, la pequeña; y él contesta: lo de la pequeña será un decir. Y es que mi hermana mayor se conserva mejor que yo y se arregla mucho y la gente piensa que yo soy la mayor. Pero, caramba, esas cosas se piensan pero no se dicen. Cuando era joven yo llamaba la atención y, como era muy tímida, me molestaba mucho y procuraba pasar desapercibida. Ahora que estoy mayor y no me arreglo mucho porque me gusta ir cómoda, siento el rechazo, especialmente de las mujeres de mi edad. Porque he vivido las dos situaciones, noto mucho la diferencia y no me parece justo.

sábado, 11 de mayo de 2013

Los verdaderos necesitados

Si me veis por la calle yo soy la mujer que va dando limosna a todos los negros que se cruza por el camino. Negros, no de color, por lo menos mientras no los haya azules o verdes. Y es que cada vez que veo a una de estas personas no puedo evitar imaginármelo hacinado en una patera jugándose la vida en el Estrecho de Gibraltar, todo porque alguien interesado le ha hecho creer que "aquí atamos los perros con loganiza". Y han abandonado sus pocas posesiones, se han hipotecado con sus familias de por vida, para acabar pidiendo lismosna en algún rincón. Aunque quién sabe si incluso ese destino es mejor que el que les esperaba a algunos en su país de origen.

Estos hombres y mujeres de color, negro, suelen ser muy amables, y además tienen una facilidad para dominar nuestro idioma realmente asombrosa. Se ve que están dispuestos a trabajar como sea y donde sea, lo cual desmiente la idea que tienen algunos de que los varones africanos no trabajan y todo lo hacen sus mujeres. Por supuesto habrá algunos que participen en la delincuencia, pero no suelen caer en el alcoholismo ni la drogadicción. Creo que tenemos mucho que aprender de ellos. Con todo, sigo sin pensar que la emigración sea la solución a sus problemas. Va siendo hora de que África tenga su oportunidad de desarrollo y pueda hacer su propia aportación a la humanidad.

viernes, 10 de mayo de 2013

La cruda realidad

Muchas veces me han  reprochado que no me tomo el serio la crisis española. Cuando alguien es voluntario en una ong. internacional la verdad es que resulta difícil considerar grave todo lo que no sea morirse de hambre o de enfermedades infecciosas. En muchos países de África todavía hoy cerca de la mitad de los niños mueren antes de cumplir cinco años, y muchas mujeres siguen muriendo en el parto. Las causas son variadas, pero hay una gran prevalencia de la malaria y el virus del sida. Es decir, que no se trata como dicen algunos de que tengan demasiados hijos y no los cuiden bien. Es algo bastante inevitable, por desgracia.

Mientras no se encuentre una solución real para la malaria y otras enfermedades semejantes no será posible un descenso notable de la mortalidad infantil. Así que, cuando algunos hablan de superpoblación mundial están manejando datos sesgados. No sirve de mucho que existan muchos seres humanos si la mayoría de ellos superan ya los cincuenta años. Se necesitan niños y jóvenes para garantizar el relevo generacional y el mantenimiento de los ancianos. En ese sentido, el mundo que llamamos desarrollado tiene un déficit muy importante. Pero, si no solucionamos los problemas de salud de los países pobres, nunca podrán salir adelante, y eso es mucho más grave todavía.

jueves, 9 de mayo de 2013

Noticias

Inesperadamente mi trabajo voluntario ha llegado a su fin antes de lo previsto. Pero tal vez sea una ventaja porque me acabo de apuntar a la escuela de idiomas. Como no me decidía por ningún idioma en particular, he pedido plaza en los tres. El inglés como primera opción, que es el más difícil que me concedan; el francés y el alemán. Si me dan el último me temo que no me vais a ver mucho por aquí ni por el mundo en el próximo curso, pero lo dejo en manos del destino y así me despreocupo de la elección. Sería la tercera vez que me apunto a un curso de idiomas para mantener el nivel más que realmente para aumentarlo, porque con los años se olvida muchísimo.

Para una persona con problemas físicos y psicológicos como los míos apuntarme a un curso es una opción arriesgada, porque luego me cuesta todo un mundo salir de casa, sobretodo cuando la clase empieza a las siete de la tarde. Pero por otra parte, me temo que si me dejo en poco tiempo seré poco más que una planta. He perdido mucha capacidad en todos los sentidos y eso hace que me sienta ya mucho más mayor de lo que realmente soy. También tendría que hacer algo de ejercicio, si consigo curarme de la tendinitis del brazo, pero eso ya será algo que decida sobre la marcha, porque no quiero hacer demasiados castillos en el aire.


Homosexualidad

De las cien personas que leyeron mi post anterior sobre el tema sólo diez comentaron, a la contra. Lo cual confirma mi sospecha de que un noventa por ciento están de acuerdo conmigo y no se atreven a hablar en contra de la opinión políticamente correcta. Eso es una dictadura del pensamiento.

martes, 7 de mayo de 2013

Echando la vista atrás

Qué fácil es juzgar a posteriori y qué difícil es tomar las decisiones correctas sobre la marcha. Cuando iba a la psicóloga me dijo que, teniendo en cuenta lo que contaba, lo raro era que hubiera salido tan normal. Y no es que mi historia sea mucho más truculenta que la de cualquier otro. Es que hay situaciones que en la niñez y la adolescencia se convierten en verdaderos dramas. Y también hay actitudes que te hacen sufrir más que una enfermedad aunque el otro a menudo ni siquiera sea consciente del problema. De manera que un día te levantas de la cama y te das cuenta de que eres un amasijo de traumas sin resolver.

Pero lo peor del caso es que da igual la experiencia que creas tener, porque acabarás cometiendo grandes errores con tus hijos y tus seres queridos. Por más buena voluntad que quieras echarle, o precisamente por eso; porque a veces se peca por acción y otras por omisión. Y luego no se sabe si es mejor darle importancia a las cosas o no dársela. Así que no sirve de nada intentar buscar culpables ni para el pasado ni para el futuro. Todos somos víctimas y verdugos en este juego de la vida. Especialmente cuando se es demasiado sensible pero, como ocurre con todo, tal vez sea mejor serlo demasiado que no serlo.

La inestabilidad de la pareja homosexual

Mantener una pareja unida es un trabajo de todos los días. Las personas van evolucionando con el tiempo y su relación también. Si ante los primeros cambios se tira la toalla o se busca un sustituto está claro que ha llegado el fin. Si eso ya es complicado en una pareja heterosexual, más todavía en una homosexual. Porque precisamente la diferencia de comportamientos entre hombres y mujeres ayuda a que cada cual tenga su campo de actuación y tenga que esforzarse por comprender y complacer al otro. Sin embargo, siendo dos hombres o dos mujeres, con los mismos gustos e intereses es natural que choquen más a menudo y no se esfuercen tanto.

Además, al no haber diferencia física, no tienen tanto escrúpulo en pelearse. Los malos tratos son muy habituales en esas parejas. Todo ello explica por qué las relaciones homosexuales suelen ser inestables y de poca duración. También la promiscuidad es muy habitual. Eso no lo digo yo, lo dicen los datos estadísticos sobre encuestas en este colectivo, y la realidad no hace más que confirmarlo.  Muchos de los matrimonios que ha habido entre gays o lesbianas ya han finalizado. Ésa es una de las  razones que desaconsejan las adopciones homosexuales. Sin embargo, decir lo que todo el mundo sabe puede meterme en un lío. Para más información, véase el desfile del orgullo gay.

Ya sé que no os gusta este tema, pero alguien tiene que decirlo.


DESDE 2005 SE HAN PRODUCIDO CERCA DE 1.500 DIVORCIOS ENTRE LAS UNIONES HOMOSEXUALES
Tras cuatro años de «matrimonio» gay: 10% de divorcios frente al 1% de heterosexuales



















lunes, 6 de mayo de 2013

No despertéis al perro que duerme

Estaba el otro día en un bar cuando el dueño me dijo que le habían quitado la licencia por no tener servicios para minusválidos, y que no le valía la pena hacer la obra. Yo lo comprendo. Por una parte me parece bien que pongan esos servicios, pero por otra la verdad es que la inversión no merece la pena para la mayoría de los establecimientos. Habría que ser un poco más tolerante en ese aspecto. Pero el caso es que la conversación fue derivando a la corrupción política y que había que salir a la calle a protestar, dijo un joven. Cuando en esto un hombre de mediana edad contestó que había que salir pero armados a disparar a todos.

Ya sé que la fuerza se les va por la boca, afortunadamente, pero hay cosas que no se deben decir, que luego algún incauto se lo toma al pie de la letra y ya la tenemos liada otra vez. En España hay dos clases de perros, los que ladran y generalmente no muerden, y los que no ladran, pero cuando muerden ya no sueltan la presa. Recuerdo que escribí hace mucho tiempo que por las malas sabemos ir todos si nos dan un motivo lo bastante importante. Y el mérito no está en disparar, sino en tener el arma y no usarla. Recuerdo que por los pueblos de España hay muchos cazadores y todos van armados. Así que tengamos la fiesta en paz y más cuidado con lo que se dice, por favor.

domingo, 5 de mayo de 2013

Madre

Hoy día de la madre, aparte de felicitar a todas, quisiera dejar claro el concepto de maternidad. Madre es cualquier mujer desde el momento en que concibe un hijo para siempre. También por supuesto la que decide adoptar un hijo ajeno como si fuera propio. La labor de madre empieza en el útero compartiendo tus nutrientes con tu hijo y no acaba nunca. No se trata de pasar unos años jugando a los bebés y luego dejarlo en el colegio y que ya ellos se ocupen. Tampoco se trata de jugar un poco con él, llevarlo al parque de atracciones y luego pretender que ya es mayor y que tome sus propias decisiones solo. Y lo digo porque lo veo a diario.

Un adolescente, por más que fastidie, sigue siendo tu hijo y por más que te cueste, tienes que seguir intentando guiarle, decirle lo que debe hacer e intentar que no meta mucho la pata. Un joven de dieciocho años sigue siendo un niño aunque su cuerpo diga lo contrario, porque le falta algo muy importante todavía: la experiencia de la vida, que sólo puede aportarle alguien que se interesa por él y le quiere. Más adelante, si todo va bien, necesitarán tu ayuda para aprender a ser padres y educar a sus hijos. Ser madre, o padre, no es un hobby, un trabajo temporal o una experiencia para probar. Es una responsabilidad que abarca toda la vida.

jueves, 2 de mayo de 2013

Luchando contra gigantes

Es extraño porque yo siempre pienso que mis problemas sólo me conciernen a mí y cuando los cuento aquí aburro a las ovejas, pero lo cierto es que estos post suelen tener más visitas que los normales. Puede que sea porque hay poca gente que abra realmente su corazón a los demás como yo lo hago amparada en el anonimato. Hay multitud de blogs sobre política, deporte, espectáculos o humor, pero hay pocos donde realmente alguien muestre sus debilidades en carne viva como hago yo. Es más habitual que quieran hablar de sus éxitos y de temas con los que todo el mundo está de acuerdo, y no arriesgarse a la reprobación general.

Tal vez sea porque no tengo nada que perder, porque no hay peor enemigo que una misma. Llevo una temporada en que estoy preocupada por una persona que no hace lo que debe y otra que hace lo que no debería hacer. También por alguien que, llevado por su buena voluntad, está dejando que le arrebaten hasta lo indispensable. Por un enfermo crónico que no quiere ir al hospital. Por un trabajador incansable a quien la mala suerte puede arrebatarle sus éxitos. Por los múltiples achaques que arrastramos... Total, que no me faltan motivos para agobiarme, pero sin embargo en conjunto me considero una persona feliz a pesar de todo. Vaya contradicción estoy hecha.