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Nubes sobre el Mar

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Cuadro pintado por mi hija pequeña

viernes, 25 de octubre de 2013

Se coge antes a un mentiroso que a un cojo

Bueno, eso es muy relativo. Depende de la gente que sabe mentir y la que no sabe. A mí desde luego se me da fatal y me pillan enseguida. Por otra parte no suelo mentir habitualmente y será por eso que no tengo práctica. El buen mentiroso a veces resulta ser todo un artista en el sentido de que sabe disfrazar sus mentiras y además mantener separados a los interlocutores, de modo que no pueden acabar descubriéndole por contrarrestar opiniones. Yo creo que hay gente que miente tanto y tan bien que acaban por creerse sus propias mentiras y ya no reconocen la realidad ni aunque se la pongan delante de la cara.

Eso ya entra en la categoría de embaucador profesional o manipulador nato, de la cual por desgracia sé más de lo que me gustaría saber. Pero yo nací sin esa habilidad y llevo toda la vida pagando las consecuencias de ser incapaz de mentir, de fingir o de engañar a nadie. Supongo que debería estar orgullosa de mí misma si no me sintiera un poco estúpida. Nadie dijo que fuera fácil el camino recto. Llevo años viendo las ventajas y los beneficios incluso económicos que consiguen otras personas de mi entorno por mirar sólo su conveniencia; mientras que yo, con gran esfuerzo y dedicación no consigo ni siquiera el reconocimiento ajeno.

15 comentarios:

  1. Me dicen que mi gran virtud es ser consecuente, pero precisamente puede que ése sea también el gran defecto que me impide relacionarme con la gente.

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  2. Creo que uno tiene que vivir de forma que esté a gusto con uno mismo.
    Besazo

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  3. Eso es lo que he intentado siempre, pero no sé si me ha salido bien. Un beso.

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  4. Yo conozco a una persona que es mentirosa compulsiva, que además aunque le muestren la verdad ante sus ojos, sigue diciendo que es mentira.
    Esas personas terminan estando solas, prefiero relacionarme poco pero con gente escogida por mí.

    Besos, Susana.

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  5. Pues yo conozco a una que lo hace también que tiene montones de amigos y conocidos. Un beso.

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  6. Susana, ni se te ocurra pensar por un instante que sería mejor ser "como los otros".
    La sinceridad es una maravilla. Que a veces nos perjudica, que a veces se nos queda cara de bobos, que a veces la usan en nuestra contra...lo que tu quieras, pero la alegría de ser veraz es muy superior a todas esas bagatelas :)
    Besos

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    1. Lo malo es que a mí a veces se me acaba esa alegría. Un beso.

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  7. Yo aprendí a mentir hace poco, y me parece un aprendizaje necesario. Usualmente no miento; no veo necesidad, no me gusta y tengo experiencia en que la verdad me abra caminos. También soy honesta en mis relaciones personales, por lo que no miento ni engaño respecto a mis afectos, quereres, intenciones en relación con las personas. Pero hay mentiras en ámbitos no personales, que son bastante útiles y no me causan conflicto. Tengo presente que mentir no es lo mismo que engañar, aunque muchas veces se impliquen.
    Saludos.

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    1. Existen unas mentiras necesarias digamos para el trato social. Lo que ocurre es que, como yo no trabajo, tampoco necesito utilizarlas. Todos mentimos algo. Un beso.

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    2. Justamente, creo que en el trato social que se requiere en lo económico, lo laboral, lo de la calle, a veces una mentirita es necesaria. Si no trabajas fuera de casa, te libras de esa necesidad. Pero últimamente creo que un poquito de mentira también es necesaria con los cercanos, como cuando un marido le dice a la mujer, una noche determinada en que ella lo necesita, que la sopa le ha quedado buena aunque no sea cierto.
      Un beso, Susana.

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  8. Partimos de la base de que mentir mentimos todos, para vivir o sobrevivir en sociedad es necesario, a veces es suficiente con no decir toda la verdad, lo que hay que distinguir es el tipo de mentira, se miente para salvar el culo, para no perjudicarte (que no es lo mismo que para beneficiarte), por piedad etc.
    Luego están las mentiras innecesarias y absurdas para inventarte una vida que no es la tuya, pero aquí los mayores perjudicados son los propios mentirosos, a los que siempre se les acaba viendo el plumero, y además dan mucha pena, porque vivir en la mentira es triste y patético, a mí ni me molesta, es su problema no el mío.
    Perdón, estoy recordando...luego están las mentiras para perjudicar a los demás, por envidias, celos etc, estas son las peores y más repugnantes, pero creo que hasta estas terminan descubriéndose con el tiempo, que pone al final a cada uno en su sitio.
    Besos

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    1. Me gustaría estar de acuerdo en que a todos los mentirosos se les acaba viendo el plumero. Es que tengo un caso cercano en que no veo más que beneficios económicos y de todo tipo y la verdad es que me parece muy injusto. Pero no es nada nuevo, qué te voy a contar..., Ya he perdido la esperanza de ver como le pillan. Un beso.

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    2. Bueno...pero ese es otro tipo de mentiras diferentes, es que se podrían clasificar e incluso recibir nombres distintos, se miente, pero además se defrauda o directamente se roba. Mentir a Administraciones, empresas etc etc por una motivación económica es otra historia, y ahí se oscila entre el rechazo que nos produce el hecho y el sentirnos tontos por no hacer lo mismo, incluso el preguntarnos a veces si no lo hacemos por principios o por miedo a no ser listos y que nos pillen. No lo sé...depende del caso, en unos casos no me parece lícito, otras pienso que quien roba a un ladrón tiene 100 años de perdón.

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    3. Bueno, no se trata de robar a la administración tampoco. Un beso.

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Espero vuestras opiniones siempre que vengan con educación y respeto.