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Nubes sobre el Mar

Nubes sobre el Mar
Cuadro pintado por mi hija pequeña

lunes, 2 de junio de 2014

Arrieritos somos y en el camino nos encontraremos

Este refrán lo suelo decir yo para mis adentros, por ejemplo cuando encuentro personas teorizando sobre lo amigos que debemos ser de nuestros hijos. Eso es fácil de decir cuando no los tienes o cuando son muy pequeños, pero con el tiempo te das cuenta de que los niños no necesitan amigos sino padres, que amigos ya buscan por su cuenta. O cuando te insisten en que tienes que razonar todas tus decisiones con los hijos y no imponerles tu criterio. Pero es imposible razonar con un adolescente. Es como hablar con las paredes. Hay una época para negociar, otra para imponerse y una por fin para entenderse, ya en la edad adulta.

Pero como el tiempo acaba poniendo todo en su lugar, sabes que esas personas acabarán dándote la razón. Por eso es que los arrieros se acaban encontrando alguna vez en el camino. También repito esa frase cuando me pasa un coche a gran velocidad, total para acabar pocos metros más adelante parado en un semáforo o en un atasco. Tanto correr para nada, porque en la carretera no vas solo y dependes del tráfico general. Pero es inútil porque hay gente que siempre tiene que ir con prisas aunque sea a comprar el pan. Con lo fácil que es tomarse tu tiempo para cada cosa y adaptarse al ritmo de la vida, en lugar de querer ir siempre forzando las situaciones.

6 comentarios:

  1. Lo malo es que imponer siempre tampoco trae resultados positivos, supongo que se trata de ir navegando y capeando el temporal un poco sobre la marcha, en función de los acontecimientos, a veces negocias, otras impones...según el tema sea más o menos importante, a veces incluso según como te pilla el cuerpo, porque la teoría es muy bonita, pero luego sucede que los padres también tenemos otros problemas y a veces nos fallan las fuerzas, o las ganas de estar todo el día guerreando. Con ésto siempre te digo lo mismo, que es muy complicado, y hay que terminar confiando en equivocarse lo menos posible, porque equivocarnos nos vamos a equivocar. Podría seguir con que cada adolescente es un mundo, y cada uno conoce al suyo y lo que funciona o no, nadie tiene la varita mágica desde luego.
    Besos

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    1. Tienes razón. Nos equivocamos igual por más buena voluntad que pongamos. Un beso.

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  2. Es una frase que me gusta mucho. Yo la uso cuando alguien te hace algo malo o simplemente no te ayuda, al rato, en algún momento, puede necesitar de ti.
    ¡Saludos!

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  3. Estoy completamente de acuerdo con tu razonamiento sobre los hijos. Quizás el problema sea que queremos evitar que comentan actos, que desde nuestro punto de vista son peligrosos y para ellos sólo son formas de aprender a vivir.
    Quizás conozcas un bello poema de Khalih Gibran sobre los hijos, que deja claro y patente como deberíamos actuar los padres. Por si no se da el caso, aquí te copio un enlace, que por pereza de no buscarlo en la red, lo saco de uno de los post de mi blog:
    http://fatumfatis.blogspot.com.es/search/label/khalil%20Gibran

    Saludos.

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    1. gracias. Es muy duro ver a tus hijos sufrir. Un beso.

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Espero vuestras opiniones siempre que vengan con educación y respeto.