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Nubes sobre el Mar

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Cuadro pintado por mi hija pequeña

martes, 18 de febrero de 2014

El stréss y los conductores

Hace mucho, mucho tiempo, en un lejano blog, escribí un artículo sobre la costumbre de los españoles de salir con la hora justa de casa. Ya he dicho que yo tengo mentalidad alemana y me gusta llegar a tiempo a los sitios o incluso un poco antes, por si acaso. Pero eso significaría regalarle a la empresa en que trabajas cinco minutos más, cuando todo el mundo prefiere trabajar cinco minutos menos. En la famosa picaresca española está bien visto hacer trampas aunque sea por la mínima. Por eso salen de casa en el coche con el tiempo tan escaso, y por eso van conduciendo como locos corriendo riesgos innecesarios.

El caso es más grave cuando se trata de llevar a los niños al colegio, porque en zona escolar se entiende que hay niños pequeños cruzando por cualquier sitio y resulta muy peligroso. Por eso, yo procuro ir con tiempo de sobra y circular despacio, pero todos los días me encuentro con conductores temerarios que parece que no piensan en las consecuencias. No quiero ni pensar en que algún día acaben atropellando a un niño. Además se empeñan en dejarlos en la puerta (supongo que para que los suyos estén bien protegidos), lo cual significa que se forma un atasco innecesario. Me dan ganas de poner un letrero en mi coche: levántate diez minutos antes por favor.

6 comentarios:

  1. En casa tengo fama de ser impuntual..... porque llego demasiado pronto, "a barrer" dice mi madre. Prefiero esperar a que me esperen, pero me parece una gran falta de respeto. Si, mejor nos iría añadiendo apenas 10 minutos más.

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    1. Yo también suelo llegar antes de la hora y me siento un poco tonta, pero bueno. Un beso.

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  2. ¡No nada más los españoles!
    Yo creo que llegar a tiempo es signo de que respetas el tiempo de las otras personas; pero además es mejor también para la persona puntual. Lo peor en esto, tal vez, es que la mayoría de las personas sí intentan llegar a tiempo -o no tan tarde-, pero no hacen lo que se necesita para lograrlo (levantarse antes, por ejemplo), y entonces andan a las carreras, se estresan o provocan accidentes. En el trabajo y otros ámbitos, no estar a tiempo hace que se pierdan de cosas (lo más obvio, que te descuenten del salario). No estar a tiempo no conviene. Y creo que hay una serie de premisas discutibles detrás de eso. Por ejemplo: no llegar cinco minutos antes por no regalárselos a la empresa, creo que es una idea efectivamente compartida por muchos. ¡Y yo estoy a favor! Mi tiempo es muy valioso y no se lo regalo a la empresa. Sin embargo: llegar cinco minutos antes no es un regalo para la empresa: son cinco minutos que me regalo de tranquilidad, cinco minutos que de seguro puedo tomarme y hasta con intereses, cuando me hago el super-necesario cafecito de la mañana. Si no se puede preparándose un café, habrá otros modos. Alguien puede llegar cinco minutos antes y quedarse en su coche ese ratito, en el estacionamiento, a oír una canción mientras imagina un buen día; ya aseguró la llegada a tiempo y se queda con sus valiosos minutitos.

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    1. Es una buena idea eso que dices de quedarse en el coche o tomarse un café. Siempre será mejor que andar arriesgando tu seguridad y la de otros en la hora punta. El caso es que cinco minutos antes no hay tanto tráfico. Yo lo tengo comprobado y por eso prefiero llegar antes al colegio de mi hija y esperar un rato. Un beso.

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  3. Sé de lo que hablas y conozco las dos posturas. Yo siempre llego pronto a todas partes, incluso a lugares a los que no me apetece ir, me obsesiono con la puntualidad y como me estreso enseguida necesito hacerlo todo sabiendo que me va a sobrar tiempo. Al trabajo una compañera y yo que nos íbamos juntas llegábamos 15 m. antes todos los días, nos cambiábamos tranquilamente, tomábamos un café, íbamos nuestro puesto, nos organizábamos todo lo necesario para empezar acomodándolo a nuestra manera, y mientras veías llegar a la gente con cara de no haberse ni despertado todavía, corriendo como pollos sin cabeza.
    El coriano es lo contrario, no comprendo como llega al trabajo puntual, bueno...si lo comprendo, corriendo con el coche como un loco, maldiciendo al resto de conductores en los semáforos, sin parar en los pasos de cebra...uffff! alguna vez me lleva hasta el tren pero ya se lo he dicho, no me compensa, llego acelerada, nerviosa y al borde del colapso, consigue ponerme de mal humor y crisparme al máximo.
    Besos

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    1. La verdad es que mi marido es bastante puntual pero también tiene la costumbre de ir demasiado rápido con el coche, cosa que a mí me pone nerviosa. Pero no hay manera de hacerle cambiar ya. Hace conducción deportiva. Por suerte conduce bastante mejor que yo. A mí me gusta llegar a todos los sitios con calma. Un beso.

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Espero vuestras opiniones siempre que vengan con educación y respeto.