Páginas vistas en total

Nubes sobre el Mar

Nubes sobre el Mar
Cuadro pintado por mi hija pequeña

jueves, 2 de febrero de 2012

Vicisitudes de una mascota

Tener un gato en casa es una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida. Una mascota te ofrece cariño y compañía sin pedir casi nada a cambio. Les basta un poco de comida y atención. En eso nos ganan a los humanos por goleada. Para un animal da igual si es domingo o lunes, si llueve o hace sol. No importa si te sientes cansado o no has dormido bien. El gato te acepta como eres sin condiciones. Como además es un animal muy independiente, no va detrás tuyo. Se acerca cuando quiere mimos y luego sigue a su aire. Pero cuando está contigo transmite una ternura y una serenidad que es la mejor de las medicinas. Tener un gato dormido en el regazo es una sensación muy agradable.

Viene a ser algo parecido a volver a tener un bebé indefenso. Pero con la diferencia de que el gato sí sabe defenderse si hace falta. Incluso cuando juega hay que tener cuidado con sus uñas y sus dientes. Es como tener un leoncito en casa. De todas maneras, un animal no es un juguete y hay que respetar sus costumbres y sus horas de sueño. La semana pasada nos dió un buen susto. Resulta que se había caído de un mueble y se hizo daño en la espalda. Cuando fui a la veterinaria me dijo que podía ser una fisura de cadera. Por suerte, le hicieron una radiografía y sólo era una contractura. Le tuvieron que dormir y lo pasé un poco mal viéndole tan desvalido. Pero, gracias a Dios, ya está bien y vuelve a trepar por todos los muebles de la casa.

11 comentarios:

  1. Yo creo que acabaré con gato...jaja Besos

    ResponderEliminar
  2. Te lo recomiendo. Con un gato en casa no te aburres nunca. Un beso.

    ResponderEliminar
  3. Nadie puede figurarse lo que se quiere a un animal, hasta que no se tiene uno. En mi casa ha habido perros, y ahora mismo por ejemplo, mi hermana que vive al lado mío, tiene una perra samoyedo de 26 años. Está cojita y sorda, ¡pero es tan cariñosa! Se sufre mucho cuando hay que despedirlos. Mi madre tuvo un perrito que no se separó de mi padre en el tiempo que estuvo convaleciente en casa por una operación. No quería moverse de su lado. En fin, que se les quiere mucho. Besos
    Ana

    ResponderEliminar
  4. Me he equivocado en la edad de la perra, tiene 16 años, no 26. Si fuera así sería imposible.
    ANA

    ResponderEliminar
  5. Yo tuve un setter irlandés durante dieciséis años y le llamaba mi hermano perro. No te digo más. Un beso.

    ResponderEliminar
  6. Cuanto me alegro de que se quedase todo en un susto!!!
    A mí me encantan los gatos, he crecido rodeada de ellos, en casa de mis padres siempre hemos tenido gatos, pero aquí no puedo, la casera no deja mascotas en su piso, así que tendré que esperar a tener una casa propia o algo.
    besines

    ResponderEliminar
  7. La verdad es que lo pasamos mal. El gato es ahora como el bebé de la casa para todos. Un beso.

    ResponderEliminar
  8. Yo de tener, tendría un perro. Los mininos no creas que me sacan mucha simpatía, los perros sí, casi siempre. Pero me resulta imposible a día de hoy, insertar un horario para el perro, y eso que la peque sería absolutamente feliz, pero con estos horarios que tenemos todos... en fin.

    Aunque... ahora que no me oye, no lo descarto como posibilidad más adelante, cuando ella pueda hacerse cargo de sus cuidados solita, y es que a los demás, era lo que nos faltaba :P

    Saludos.

    ResponderEliminar
  9. Está bien, pero yo creo que el cuidado del animal hay que compartirlo entre todos. Sacar al perro tres veces al día puede ser demasiado para la niña, si además tiene que estudiar. Un beso.

    ResponderEliminar
  10. War durch Zufall hier und lass dir viele liebe Grüsse hier,das wünscht dir Klaus

    ResponderEliminar
  11. Willkommen im meinem Blog. Viele Grüsse.

    ResponderEliminar

Espero vuestras opiniones siempre que vengan con educación y respeto.