Páginas vistas en total

Nubes sobre el Mar

Nubes sobre el Mar
Cuadro pintado por mi hija pequeña

lunes, 12 de marzo de 2012

Alegría de vivir

Soy una persona polifacética. Quien lee mis blogs puede pensar que me paso el día amargada, pero yo no suelo dedicarle más de una hora diaria a internet. El resto del tiempo soy yo, con nombre y apellidos, y procuro disfrutar de la vida. Siempre he seguido esa filosofía de encontrar la felicidad en las cosas pequeñas de cada día. Necesito muy poco para ser feliz: la salud y la compañía de mis seres queridos. Puedo pasarme las horas contemplando atardeceres, las nubes, las flores silvestres o algún animalillo. Dedico atención a mis tareas cotidianas y procuro disfrutarlas aunque siempre sea lo mismo. Me emociono con la música, con las sonrisas de mis hijos y el afecto de mi marido. Un libro o una buena película son suficientes para pasar un buen rato.

Me gusta mantenerme al día de la actualidad y compartir puntos de vista. No necesito viajar lejos o alojarme en un gran hotel. Me basta con pasear por mi barrio y, si puedo sentarme en una terraza a tomar algo, ya me doy por satisfecha. Me paso mucho tiempo charlando con mis hijas sobre lo divino y lo humano y ningún tema me parece insignificante si a ellas les importa. Creo que el mayor tesoro que tengo es el tiempo. Poder dedicarle un rato a cada uno, incluido el gato; eso no tiene precio. Me conformo con la salud justa para ir tirando sin impedimentos. Si además pudiera tener la de mis padres, ya sería perfecto, pero eso no es posible. Durante unos meses perdí la paz interior y no se lo deseo a nadie. Es terrible. Pero, gracias a Dios, ya he vuelto a mi estado natural de serenidad y calma.

13 comentarios:

  1. Eso está bien...serenidad es lo mejor Un besote

    ResponderEliminar
  2. Procuro que mi yo público y el privado sean totalmente independientes. Un beso.

    ResponderEliminar
  3. Siempre me dicen que soy muy negativa y, cuando escribo algo positivo, parece que no interesa...

    ResponderEliminar
  4. Creo que la gran mayoría somos así. Una cosa es la imagen en la blogosfera (la imagen que se hacen de ti, claro está) y otra la real. Aunque coincidan una y otra, hay gente que se ha hecho una idea y se sorprenderían.

    ResponderEliminar
  5. Yo considero que soy feliz casi siempre con la vida que he elegido y no codicio otra cosa. Un beso.

    ResponderEliminar
  6. Ahí le diste, Susana. De este hilo vale la pena tirar... No es más feliz el que más tiene sino el que menos necesita. Y puestos a necesitar, mejor lo intangible porque perdura. Me ha gustado mucho esta entrada. ¿Tú también hablas con tus hijas en la cocina?;-)

    Un beso, guapa.

    ResponderEliminar
  7. ...charlar con mis hijas sobre lo divino y lo humano es fascinante Susana, nunca dejan de sorprenderme, y aunque son pequeñas siempre tengo algo que aprender con ellas, porque al charlar me obligo a ponerme a su nivel de lenguaje y caigo en la cuenta de cosas que antes no había caído ¡y eso que yo también había sido un niño! ;)

    ResponderEliminar
  8. Esto es otra cosa, optimismo a raudales, y yo me alegro muchísimo de verte así. Besos.

    ResponderEliminar
  9. No te imaginas lo que me alegra leer este post, Susana. Irradia optimismo, la verdad. Tenemos cuanto necesitamos para ser felices y si no lo somos, el problema no viene del exterior, sino que está en nosotros mismos. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  10. Pues me alegro de tu evolución y tu nueva manera de ver la vida. De que disfrutes de las cosas sencillas, y de que ahora seas feliz. Muchos besos
    Ana

    ResponderEliminar
  11. Tomae. Siempre se aprende algo nuevo.
    Campanilla. Gracias, es mi estado natural.
    Besos.

    ResponderEliminar
  12. Zambullida. Hombre, leer mis comentarios tampoco ayuda mucho, pero bueno.;)
    Anazulada. Creo que he salido de la depresión. Llevo casi un año de tratamiento.
    Besos.

    ResponderEliminar

Espero vuestras opiniones siempre que vengan con educación y respeto.