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Nubes sobre el Mar

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Cuadro pintado por mi hija pequeña

martes, 12 de julio de 2011

La puntualidad

A veces pienso que nací en el país equivocado porque parezco alemana y me comporto como tal. Desde siempre, tengo la necesidad de llegar a las citas antes de la hora, con lo cual, me toca esperar el doble. Si sumara la cantidad de minutos de retraso que he sufrido en mi vida, supongo que serían varias horas. Y es que la puntualidad parece que está mal vista en España. En la ciudad en la que vivo a ciertas horas del día es mejor no asomar el coche fuera del garaje. La gente sale con la hora justa de casa y pretenden que los hados estén a su favor, que no haya coches en la carretera y todos los semáforos les pillen en verde. Pero la realidad es que suelen encontrar atasco y van como desesperados intentando recuperar minutos a cualquier precio.

Pero lo curioso es que, a la salida de trabajo, también van estressados; no sé si por costumbre o porque tienen que recoger a sus hijos. El caso es que todavía hay pocos accidentes para la manera en que conduce la gente en hora punta. Por evitar esta situación, yo me levanto diez minutos antes y dejo a mis hijas en el colegio con un cuarto de hora de margen. Así voy más tranquila. Esa costumbre de empezar más tarde de la hora, también se ha extendido a los espectáculos y demás eventos sociales, y a mí me sigue pareciendo de mala educación. En otros países europeos, desde luego, no sería admisible. Para mí, la puntualidad es algo tan intrínseco que incluso el día de mi boda llegué tan pronto que, si me descuido, aparezco allí antes que el novio.

12 comentarios:

  1. JAJA LO de tu boda y la llegada casi antes...genial. Yo también llego antes a los sitios....Un besito grande

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  2. Hola , no me gusta que me hagan esperar, me pone de los nervios, por eso siempre llego antes de la hora a todos los sitios, feliz martes besos, una cosa , en mi cajon de recuerdos no suelo poner nada, lo pongo en laciana mi tierra.

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  3. Antes, era como tú; siempre llegaba a todos los sitios con antelación y me enfurruñaban las esperas. Ahora, me he pasado al bando contrario y llego tarde a todos los sitios y soy, también, más feliz. Es claro mi experiencia.

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  4. La puntualidad es una virtud necesaria para que todo funcione bien.
    Un abrazo

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  5. Winnie. Oliana. Mercedes. Ya veo que no soy la única... Eso me consuela un poco.
    Zambullida. Puede que esa sea la mejor solución.
    Besos.

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  6. Es que los españoles somos así. Parece que es que hay que llegar tarde porque sí. Pues para eso se queda una hora después, pero me temo que si así fuera, se retrasarían también, así que no tiene remedio. Yo también llego a la hora y también me toca esperar. Besos azules
    Ana

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  7. Me encanta la puntualidad, como no?; vivo en mi querido país Venezuela, aquí la impuntualidad reina, así que a mi se me miraba como extraña y hasta exigente pues en el colegio y la universidad llevaba decepciones al ver que casi nadie era puntual, ni los profes; y me parecía una falta de respeto y de todo... Sin embargo, cambie mi actitud, sigo llegando puntual pero ya no me estreso si los demás no lo hacen, solo disfruto el no estar apurada y aprovecho el tiempo extra de espera para observar, o conversar que son cosas que me encantan.
    Un abrazo!

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  8. Ana. Sí, creo que es una mala costumbre
    Florialv. Si no tiene remedio, haces bien en intentar disfrutarlo.
    Un beso.

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  9. Hoooola preciosa! No me avisaste de esta nueva apertura! Me encanta poder por fin dejarte un comentario, porque en el otro me quedaba con las ganas.
    En fin, parece que me estás describiendo. Soy una prepuntual, digamos. Sí, siempre llego antes. Pero es tan grande el apuro por no llegar tarde que me he impuesto, para evitar estress añadido, salir siempre con gran holgura de tiempo y, como dicen en un comentario anterior, aprovechar la espera de cualquier forma relajada.
    Un besote Susana, me encanta reencontrarte!

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  10. Hola Zafferano. Me alegro de verte por aquí. Yo también me he acostumbrado ya a no perder los nervios en las esperas. Un beso.

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  11. Como te entiendo, a mi tambien me desespera que me hagan esperar en una cita. Bravo por la puntualidad. saludos

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  12. Aquí somos mayoría los puntuales, pero allí fuera no. Un beso.

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Espero vuestras opiniones siempre que vengan con educación y respeto.