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Nubes sobre el Mar

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Cuadro pintado por mi hija pequeña

jueves, 13 de septiembre de 2012

Quien siembra vientos recoge tempestades

En nombre de la libertad de expresión se han permitido demasiadas veces ataques contra personas o instituciones determinadas. Son sólo palabras, dicen, pero no es cierto. El lenguaje agresivo estimula la agresividad. Desde el momento en que se pierde el respeto a algo o a alguien, no es de extrañar que algún desequilibrado, o tal vez no tanto, aproveche para descargar sus iras contra ese objetivo, sabiendo que alguien le va a respaldar. La culpa es de los que lo han fomentado. Hay quien discute sobre si hablar a los jóvenes de sexo puede incitar su curiosidad para probarlo. Yo no tengo ninguna duda al respecto. También cuando se saca un programa sobre criminalidad o mal comportamiento en los jóvenes, eso produce un efecto llamada. Digamos que es tanto como plantear que esas situaciones forman parte de la normalidad cotidiana y, por tanto, como si realmente las aprobáramos.

Por eso hay que ser muy cuidadoso, tanto con lo que se dice como con lo que se escribe, especialmente en medios públicos. Estos últimos llevan décadas empeñados en hacernos creer que el sexo de una noche, emborracharse en plena calle o tomar drogas, son cosas normales que todo el mundo hace. Especialmente, a través de las series y películas españolas. Pero afortunadamente eso está lejos de la realidad. La inmensa mayoría de las personas somos monógamos, no bebemos más de una copa ni fumamos porros. Lo que ocurre es que los que sí que lo hacen son más famosos, más ruidosos y se hacen notar. Por eso, al menos en este blog, intento recuperar una imagen de lo que debería ser la normalidad. Al menos no me sentiré culpable de las tormentas que otros han provocado.

Hasta aquí el post que tenía escrito. Ahora se ha sabido que el ataque a la embajada de EE.UU. en Libia se debe a una película blasfema americana contra el profeta Mahoma. Aquí en occidente, se ha tomado por costumbre que todo vale en nombre de la libertad de expresión. Los cristianos estamos hartos de soportar ataques injustificados contra nuestras creencias. Era de esperar que alguno se creyera que podía hacer lo mismo con los musulmanes impunemente. Estoy indignada y repruebo absolutamente esa película contra Mahoma. Que yo no sea musulmana no me da ningún derecho a burlarme de las creencias ajenas. Al final vamos a tener que aprender esta lección por las malas.

13 comentarios:

  1. Asi es. amiga. Las lecciones si no se parenden por las buenas, se aprenden por las malas.
    Besazo

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    1. Yo ya me temía que esto acabaría pasando. Es que haces la vista gorda y se crecen. Eso de poner la otra mejilla no funciona con los musulmanes. Un beso.

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  2. Pues a mí me parece estupendo que se indignen, pero deberían pensar que quizá quemar banderas también indigna, y no digamos matar, la película podrá tener mejor o peor gusto, pero la libertad de expresión debe de estar por encima de todo, la censura no es la solución, si se rebasan límites está la justicia, pero no asesinar.

    Besos.

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  3. Ahí está el problema precisamente, en que la justicia no actúa en estos casos. La libertad de expresión no puede estar por encima del derecho a la propia imagen y se está ridiculizando a todos los musulmanes. También en Venecia parece ser que se ha premiado a una película blasfema contra los cristianos. Esto ya se ha convertido en una costumbre. Un beso.

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  4. No sé cómo va a terminar esto!!! un beso

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    1. Yo tampoco. Ya sabes que dicen que toca el fin del mundo. Un beso.

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  5. De nuevo creo que en el punto medio está la virtud, y en el sentido común.
    Burlarse de las creencias y de una u otra religión, pues no me parece correcto, pero también creo que hay que tener un poquito más de cintura y de sentido del humor, y no ser tan trascendente, que no pasa nada por aceptar críticas aunque sea en forma de burla, hay que saber reirse de una mismo y de los demás, es signo de buena salud mental y de inteligencia, los que se toman tan en serio a sí mismos siempre suelen ser intransigentes con los demás.
    Tal vez me salgo un poco del tema, pero es lo que me ha motivado decir.
    Besitos

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    1. A ver, cómo te explico. No se trata de burlarse de que a mí me guste el vino y a ellos no. Mentar a Mahoma viene a ser como meterse con su madre. Es ridiculizar toda una civilización, toda una tradición y una manera de ser que se basa en sus creencias. La religión musulmana lo impregna todo en sus vidas.
      Por otra parte, ya te digo, una cosa es que no pueda creer en los ovnis y te burles de ello. Otra cosa es que te metas con mi filosofía de vida, lo que me motiva, el fundamento de todo mi ser. Eso no es admisible. No existe el derecho a insultar y no hay sentido del humor que admita esto. Un beso.

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    2. Bueno Susana, son dos puntos de vista diferentes, pero el sentido del humor es una cosa y la burla es otra, y deben diferenciarse

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  6. Al final siempre son los inocentes los que pagan. Besos
    Ana

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    1. Desde luego. Los responsables generalmente se libran. Un beso.

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  7. Lo siguiente NO es una mera "opinión": cada vez que se hace un estudio, se comprueba que hablar de sexo a los jóvenes, y -mejor- hablar con ellos de sexo, no "estimula" su curiosidad. Los jóvenes con buena información y formación sobre sexualidad, para empezar, postergan el inicio de su vida sexual activa.
    En nuestra cultura occidental, lo normal es la monogamia, pero "la monogamia" es una condición de vida que tiene que ver con decisión y con ideales, la realidad es que la infidelidad es de lo más común. Ya cada quien la valorará como buena, mala o terrible.
    Hasta ahí lo que es conocimiento científico. Lo que sigue sí es mi opinión, pero es una opinión sustentada en el conocimiento: No creo que sean mayoría los que solamente toman una copa, ni en España ni en México. Seguramente son minoría quienes fuman porros, pero habría que ver qué tamaño de minoría son, en poblaciones delimitadas.
    Respecto a "como son todos" y "como es la mayoría", tendemos a pensar que son como nosotros, y comprobamos nuestra opinión con la gente que tenemos alrededor. Por eso es valiosa la investigación, porque nos saca de errores de apreciación que se dan por este tipo de razonamiento. Ahora que, no se puede confiar en cualquier investigación: tendemos a creer en las investigaciones que concluyen lo que queremos oír, por eso es mejor ser riguroso a la hora de ver los parámetros muestrales, variables, definiciones operacionales, etc., de cada estudio.
    Un beso, Susana.

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    1. Vuelvo a decirte lo mismo, Silvia, hablamos de países diferentes. Yo he comprobado aquí cómo se empezaba a informar a los jóvenes de sexo y cómo bajaba la edad de iniciación, que ahora está en los quince años. La infidelidad me parece terrible y no creo que sea opinable desde el momento en que al menos una persona sale gravemente perjudicada.
      En cuanto a las copas, dependerá de los lugares, pero en mi entorno sólo se emborrachan los jóvenes. Sobre las investigaciones estoy de acuerdo contigo. Ten en cuenta que los informes son manipulables y de hecho se está haciendo en el sentido que tú cuentas, no en el que yo defiendo. Un beso.

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Espero vuestras opiniones siempre que vengan con educación y respeto.