Este sábado en la Puerta del Sol de Madrid celebraremos una vez más el día internacional por la vida, que fue el veintiséis de marzo. Es una jornada para reivindicar el derecho a la vida desde la concepción hasta la muerte natural. He escrito muchas veces sobre estos temas, pero es necesario seguir haciéndolo porque todavía hay gente que no entiende el problema. Hay quien dice que el aborto debe ser legal porque ha existido siempre. También ha existido la esclavitud y era algo muy habitual en Grecia y Roma y ahora nos parece una aberración, aunque por desgracia de hecho sigue existiendo en algunos lugares del mundo. Un mal repetido no se convierte en un bien.
Desde el momento en que un óvulo humano se funde con un espermatozoide humano, allí existe un nuevo ser humano, absolutamente único y diferente de cualquier que pueda existir antes o después. Esa futura persona debe ser protegida, incluso de sus propios padres si es necesario, porque es un miembro de la humanidad insustituible. El relevo generacional ya empieza a ser un problema importante en muchos países, entre ellos España. En otros, se ha producido un desequilibrio entre hombres y mujeres, debido al aborto feminino, que a la larga puede ser desastroso. Cincuenta años de aborto y millones de personas no nacidas son más de lo que la humanidad puede y debe soportar.