Cuando tienes hijos te hartas de dar consejos y, cuando crees que les has convencido y te van a hacer caso, resulta que hacen todo lo contrario. Da igual que tengas mil argumentos, mil anécdotas para ilustrar tu opinión, acabarán haciendo lo que les parezca. Es lo malo que tiene la falta de memoria en la infancia, que la mayoría de lo que crees que les has enseñado se les olvida al llegar a la adolescencia. Así que acaban cayendo en todos los errores sobre los que ya les habías advertido. Supongo que a nosotros también nos pasó lo mismo en su momento. La experiencia de otros no sirve para evitar los problemas futuros.
Realmente es una pena que se desperdicie de esa manera el capital de conocimientos de los mayores, pero es algo que ha ocurrido siempre y siempre ocurrirá. A veces pienso en un mundo ideal donde los hijos hicieran caso de sus padres y no tuvieran que pasar por tantas situaciones comprometidas. Pero luego me doy cuenta de que tal vez no aprenderían nada tampoco, porque se aprende mucho de la experiencia propia, más que de los libros o lo que te cuenten. Supongo que es necesario que cada generación vuelva a cometer sus propios errores, pero resulta bastante desesperante cuando los perjudicados son tus propios hijos.
Se trata de un intento de volver a empezar en el mundo de los blogs. Pretende ser de nuevo un diario personal donde volcar reflexiones y compartir experiencias.
Vistas de página en total
Nubes sobre el Mar
Cuadro pintado por mi hija pequeña
lunes, 20 de enero de 2014
viernes, 17 de enero de 2014
El que mucho habla, mucho yerra.
Como ya soy veterana en el mundo de los blogs, se puede decir que he tenido toda clase de experiencias positivas y negativas. Cuando uno escribe en un medio público se supone que está dando permiso a los demás para opinar. Lo difícil es delimitar donde acaba la libertad de expresión y empieza el respeto. Por que al fin y al cabo un blog sigue siendo un espacio particular aunque esté abierto a comentarios. Durante mucho tiempo yo lo he entendido de ese modo y permitía opiniones anónimas confiando en que sabrían moderarse en los límites de la educación, pero la verdad es que no era así en la mayoría de los casos.
Internet es un lugar donde sale a relucir todo lo bueno y lo malo de las personas con la ventaja de no tener que dar la cara, lo cual favorece situaciones incómodas. Así que tuve que quitar la opción de anónimos y me bajaron las visitas. Es el precio que hay que pagar. Volviendo al refrán, creo que las redes sociales favorecen la verborrea que luego acaba provocando muchos problemas. Por eso yo no quiero tener twitter ni whassap, porque me parece que escribir tan rápido, sin tener tiempo para pensárselo bien es una equivocación. Una vez que le das al botón de enviar ya no tiene remedio. Es mejor practicar la virtud de la prudencia.
Internet es un lugar donde sale a relucir todo lo bueno y lo malo de las personas con la ventaja de no tener que dar la cara, lo cual favorece situaciones incómodas. Así que tuve que quitar la opción de anónimos y me bajaron las visitas. Es el precio que hay que pagar. Volviendo al refrán, creo que las redes sociales favorecen la verborrea que luego acaba provocando muchos problemas. Por eso yo no quiero tener twitter ni whassap, porque me parece que escribir tan rápido, sin tener tiempo para pensárselo bien es una equivocación. Una vez que le das al botón de enviar ya no tiene remedio. Es mejor practicar la virtud de la prudencia.
jueves, 16 de enero de 2014
El que algo quiere, algo le cuesta.
La cultura del esfuerzo es eso que teníamos antes que nos decía que para conseguir algo había que poner de tu parte. No sé cuándo ni cómo esa mentalidad desapareció y ahora se supone que tenemos derecho a todo sin pedir nada a cambio. Pero la vida no funciona así. Lo cierto es que lo normal es que, quien tiene casa, coche y demás, sea porque se lo ha trabajado duramente. Luego están las excepciones, pero si no es el nieto será el abuelo el que ha conseguido el dinero necesario. Lo que está claro es que pocas cosas se consiguen sin esfuerzo. Incluso en las relaciones de amistad y de pareja hay que trabajarlo.
Luego, aparte del esfuerzo está la suerte o la habilidad que tenga cada uno que marcan la diferencia. Por ejemplo, en el blog yo he conseguido mantener un número de lectores más o menos estable pero no lo incremento, tal vez porque mi temática no es muy popular, o porque no tengo el don necesario. Lo que ocurre es que, como necesito escribir y tengo poca inspiración, aprovecho los refranes para sacar un tema de conversación. De ese modo mantengo el blog vivo sin que me cueste demasiado. En otras épocas le he dedicado mucho más esfuerzo y he conseguido mucha más difusión que ahora, pero cada uno sabe hasta qué punto le compensa la dedicación en cada momento.
Luego, aparte del esfuerzo está la suerte o la habilidad que tenga cada uno que marcan la diferencia. Por ejemplo, en el blog yo he conseguido mantener un número de lectores más o menos estable pero no lo incremento, tal vez porque mi temática no es muy popular, o porque no tengo el don necesario. Lo que ocurre es que, como necesito escribir y tengo poca inspiración, aprovecho los refranes para sacar un tema de conversación. De ese modo mantengo el blog vivo sin que me cueste demasiado. En otras épocas le he dedicado mucho más esfuerzo y he conseguido mucha más difusión que ahora, pero cada uno sabe hasta qué punto le compensa la dedicación en cada momento.
miércoles, 15 de enero de 2014
De donde no hay, no se puede sacar.
Esto me recuerda otro refrán: donde hay madera sale barco, que viene a ser justo lo contrario. El problema está en saber cuándo hay madera, o cuando vale la pena seguir intentando algo o sólo estás consiguiendo desmoralizarte sin remedio. El libro de la vida es toda una incógnita. Por no saber, no sabemos ni cuántas páginas nos quedan por leer. Así que una de las incertidumbres más duras que existen es precisamente la de no saber cuándo una lucha sirve para algo o sólo es un desgaste innecesario más en tu vida. Ojalá las causas necesarias tuvieran alguna clase de señal que nos indicara el camino a seguir.
Yo solía ser muy optimista de joven, aunque nadie lo diría. Siempre intentaba ver el lado positivo. Me temo que la vida me ha ido haciendo muy excéptica. Ahora pienso que hay gente que no tiene remedio y pensamientos o ideologías que no tienen un lado bueno, por mucho que te esfuerces en buscarlo; o que sus contras superan con mucho a sus pros. De manera que ya no estoy dispuesta a apostar por cualquier causa. De hecho ya no me comprometo con nada. Supongo que es una pena haber perdido ese precioso idealismo de la juventud, pero es una coraza que intenta impedir que me hagan más daño, aunque no siempre lo consiga.
Yo solía ser muy optimista de joven, aunque nadie lo diría. Siempre intentaba ver el lado positivo. Me temo que la vida me ha ido haciendo muy excéptica. Ahora pienso que hay gente que no tiene remedio y pensamientos o ideologías que no tienen un lado bueno, por mucho que te esfuerces en buscarlo; o que sus contras superan con mucho a sus pros. De manera que ya no estoy dispuesta a apostar por cualquier causa. De hecho ya no me comprometo con nada. Supongo que es una pena haber perdido ese precioso idealismo de la juventud, pero es una coraza que intenta impedir que me hagan más daño, aunque no siempre lo consiga.
martes, 14 de enero de 2014
Cree el ladrón que todos son de su condición.
Otro refrán con un gran fondo de verdad. Es curioso pero la gente que tiene por costumbre mentir, por ejemplo, se creen que todos mentimos, así que se vuelven muy desconfiados. Así pasa con la gente que comete pequeñas infracciones, como aparcar en segunda fila, defraudar a Hacienda, etc. Supongo que lo consideran algo tan natural que les choca saber que hay gente que no lo hace. Pensarán que somos tontos los demás, me imagino. Sin embargo, cada cual tiene su escala de valores y lo que a uno le parece tan normal a otro le puede parecer intolerable. Es como quien es siempre puntual, y quien siempre llega tarde.
En ese sentido yo nací muy inocente, por no decir tonta, y me costó años darme cuenta de que no todo el mundo actúa con buena fe. Ahora me he pasado al otro extremo y veo malas intenciones por todas partes, pero qué le vamos a hacer. Es lo que sucede cuando te han decepcionado demasiadas veces. Creo realmente que la gente que nace con pocos escrúpulos tienen una ventaja evolutiva. Ser tan sensible y delicada como yo no me ha traído más que disgustos. Así que me hubiera gustado ser más ladrón y menos buen samaritano. Está feo que lo diga, pero ya sabéis que ando muy negativa últimamente. A ver si se me pasa.
En ese sentido yo nací muy inocente, por no decir tonta, y me costó años darme cuenta de que no todo el mundo actúa con buena fe. Ahora me he pasado al otro extremo y veo malas intenciones por todas partes, pero qué le vamos a hacer. Es lo que sucede cuando te han decepcionado demasiadas veces. Creo realmente que la gente que nace con pocos escrúpulos tienen una ventaja evolutiva. Ser tan sensible y delicada como yo no me ha traído más que disgustos. Así que me hubiera gustado ser más ladrón y menos buen samaritano. Está feo que lo diga, pero ya sabéis que ando muy negativa últimamente. A ver si se me pasa.
lunes, 13 de enero de 2014
El hábito no hace al monje.
Este refrán invita a no fiarse de las apariencias. Además se refiere especialmente a las personas con un aspecto irreprochable, como los monjes. Generalmente cuando vemos a alguien con aspecto formal tendemos a pensar que se trata de una persona responsable y la verdad es que suele ser lo cierto, mientras que los que llevan un aspecto más descuidado suelen ser gente más informal. Sin embargo, no por el hecho de llevar una ropa determinada o pertenecer a un estamento esto garantiza, por desgracia, el buen comportamiento. De todo hay en la viña del Señor. Hay quien se arregla o desarregla por distintos motivos.
Tomando literalmente el refrán, en este blog estoy acostumbrada a recibir críticas a la Iglesia Católica, algunas realmente surrealistas, por cierto. No puedo negar que hay gente que no es digna de vestir hábitos, pero lo raro sería que todos fueran incuestionables. Estamos hablando de personas como los demás, con unos votos determinados, pero no de santos en vida. Así que es inevitable que algunos fallen a veces gravemente. Sin embargo yo sigo defendiendo que la inmensa mayoría tienen un comportamiento ejemplar y, por tanto, compensan sobradamente las malas costumbres que puedan tener unos pocos, aunque eso no les disculpe.
Tomando literalmente el refrán, en este blog estoy acostumbrada a recibir críticas a la Iglesia Católica, algunas realmente surrealistas, por cierto. No puedo negar que hay gente que no es digna de vestir hábitos, pero lo raro sería que todos fueran incuestionables. Estamos hablando de personas como los demás, con unos votos determinados, pero no de santos en vida. Así que es inevitable que algunos fallen a veces gravemente. Sin embargo yo sigo defendiendo que la inmensa mayoría tienen un comportamiento ejemplar y, por tanto, compensan sobradamente las malas costumbres que puedan tener unos pocos, aunque eso no les disculpe.
viernes, 10 de enero de 2014
Cada maestrillo tiene su librillo.
Siguiendo con los maestros, es fácil dar consejos sobre todo pero no es tan fácil seguirlos. La experiencia vital de dos personas nunca es igual y por eso tomamos diferentes decisiones ante los mismos problemas. De ahí viene que cada cual es su propio maestro. Eso no significa que todas las fórmulas funcionen igual de bien. Hay múltiples factores por medio. Sin embargo, no se puede negar que existen fórmulas que han demostrado ya sobradamente su inutilidad. Me refiero al comunismo y a otros extremismos de tipo religioso o similar. De vez en cuando, algún lider intenta resucitar el viejo invento con nuevas palabras pero en el fondo es lo mismo.
Yo huyo del populismo y de los regímenes personalistas. Me parecen un grave error. No hay más que ver lo que sucedió con Berlusconi en Italia.. Cuando alguien deja de ser famoso por su trabajo y empieza a ser un personaje público en sí es fácil que acaben con desmanes y excesos hasta caer en la corrupción. Yo creo que lo de tener ideas propias está bien hasta cierto punto, siempre que uno se deje guiar y aconsejar por la historia de lo que otros han hecho antes y por el ejemplo de lo que están haciendo en otros lugares. Querer ser autodidacta tiene el peligro de errar totalmente, sobretodo cuando uno se siente una especie de mesías a salvo de todo fallo humano.
Yo huyo del populismo y de los regímenes personalistas. Me parecen un grave error. No hay más que ver lo que sucedió con Berlusconi en Italia.. Cuando alguien deja de ser famoso por su trabajo y empieza a ser un personaje público en sí es fácil que acaben con desmanes y excesos hasta caer en la corrupción. Yo creo que lo de tener ideas propias está bien hasta cierto punto, siempre que uno se deje guiar y aconsejar por la historia de lo que otros han hecho antes y por el ejemplo de lo que están haciendo en otros lugares. Querer ser autodidacta tiene el peligro de errar totalmente, sobretodo cuando uno se siente una especie de mesías a salvo de todo fallo humano.
jueves, 9 de enero de 2014
Aprendiz de todo, maestro de nada.
Esto es algo que nos podemos aplicar casi todos. Incluso cuando crees que ya lo sabes todo sobre algún tema, surge algo nuevo que te hace dudar. Supongo que ahí está la gracia precisamente de la vida; si ya lo supiéramos todo tendría pocos alicientes. Este refrán creo que se aplica más bien a la gente que no está especializada en ninguna labor y pretende saber de todo. Son los típicos que pontifican sobre cualquier tema que surja en una conversación. Resulta bastante molesto. Pero bueno, si a ellos les hace felices pensar que saben realmente de todo, es mejor seguirles la corriente que andar intentando romper sus certidumbres. Aparte de que no es nada fácil porque suelen tener sus argumentos fuertemente entrelazados.
Se refiere también a personas inconstantes que cada mes emprenden una nueva labor y siempre lo dejan todo a medias. Luego está el caso contrario. Por ejemplo, el otro día me tocó cita con una doctora que resulta desagradable porque está tan convencida de todo que ni siquiera te deja expresar tus inquietudes o contarle tus propios síntomas, que se supone que los conoces mejor que ella. No dudo de que sea un gran médico, pero un poco de humanidad ayudaría mucho en el trato con el paciente y creo que sería positivo para aclarar bien las circunstancias. A veces vas a la consulta y te hacen sentir invisible. En todo tiene que haber un término medio.
Se refiere también a personas inconstantes que cada mes emprenden una nueva labor y siempre lo dejan todo a medias. Luego está el caso contrario. Por ejemplo, el otro día me tocó cita con una doctora que resulta desagradable porque está tan convencida de todo que ni siquiera te deja expresar tus inquietudes o contarle tus propios síntomas, que se supone que los conoces mejor que ella. No dudo de que sea un gran médico, pero un poco de humanidad ayudaría mucho en el trato con el paciente y creo que sería positivo para aclarar bien las circunstancias. A veces vas a la consulta y te hacen sentir invisible. En todo tiene que haber un término medio.
miércoles, 8 de enero de 2014
Quien tiene boca se equivoca.
Y quien habla de más, más todavía. El otro día en la peluquería me tocó escuchar a mi pesar a la clásica señora bien que se dedica a contarle sus cuitas a las empleadas, las cuales, pobrecillas, no tienen más remedio que seguirle la corriente porque para eso las pagan. Estuvo casi una hora despotricando contra un centro comercial por un error que había cometido con la talla de una chaqueta Versace, por supuesto, que se había comprado. Por suerte las palabras no matan o estaría el establecimiento ya lleno de cadáveres. Parece mentira como hay gente a la que le gusta tanto llamar la atención a cualquier coste.
Ni el tema daba para tanto ni los demás teníamos el menor interés en ello. En el fondo es triste que alguien tenga que utilizar las peluquerías para desahogarse de quién sabe qué frustraciones personales. Pero lo que está claro es que la mejor manera de no meter la pata es hablar lo menos posible, y sobretodo procurar no hablar cuando estás disgustado, que es cuando surgen todos los pensamientos que no quisieras tener y menos sacar a la luz. Claro está que callarse demasiado puede hacerte enfermar incluso, pero como dice otro refrán, uno es esclavo de sus palabras y dueño de sus silencios. Gran frase.
Ni el tema daba para tanto ni los demás teníamos el menor interés en ello. En el fondo es triste que alguien tenga que utilizar las peluquerías para desahogarse de quién sabe qué frustraciones personales. Pero lo que está claro es que la mejor manera de no meter la pata es hablar lo menos posible, y sobretodo procurar no hablar cuando estás disgustado, que es cuando surgen todos los pensamientos que no quisieras tener y menos sacar a la luz. Claro está que callarse demasiado puede hacerte enfermar incluso, pero como dice otro refrán, uno es esclavo de sus palabras y dueño de sus silencios. Gran frase.
martes, 7 de enero de 2014
Al mal tiempo, buena cara.
Un buen consejo, sin duda, aunque difícil de seguir. A mí siempre me llama la atención como hay tanta gente que vive en países donde llueve casi todo el año y hace frío y, sin embargo, consiguen seguir adelante con sus trabajos y sus relaciones como si nada. Aquí pasan dos días lloviendo y España se paraliza; no digamos ya si nieva. Será la falta de costumbre. Estamos hechos al sol y poder caminar al aire libre mientras en otros lugares hacen más vida a cubierto. Eso demuestra la adaptabilidad que tiene el ser humano, pero a mí lo que realmente me extraña es que no se depriman. Será porque yo tengo tendencia.
Así que este consejo no lo sigo nunca. Soy de las que se ahogan en un vaso de agua. Siempre he sido así desde pequeña. Hago una montaña de un grano de arena. Me gustaría de verdad ser más fuerte pero supongo que cada cual es como es y eso es todo. Admiro mucho a las personas que saben poner buena cara en las peores circunstancias. Precisamente tengo una amiga que es única en ese terreno: huérfana, operada de obesidad, con varices graves, un brazo inútil y un hermano minusválido, sin embargo es la persona más positiva que conozco e irradia alegría de vivir casi todo el tiempo. Me gustaría que se me pegara algo de ella pero ya lo veo difícil a estas alturas.
Así que este consejo no lo sigo nunca. Soy de las que se ahogan en un vaso de agua. Siempre he sido así desde pequeña. Hago una montaña de un grano de arena. Me gustaría de verdad ser más fuerte pero supongo que cada cual es como es y eso es todo. Admiro mucho a las personas que saben poner buena cara en las peores circunstancias. Precisamente tengo una amiga que es única en ese terreno: huérfana, operada de obesidad, con varices graves, un brazo inútil y un hermano minusválido, sin embargo es la persona más positiva que conozco e irradia alegría de vivir casi todo el tiempo. Me gustaría que se me pegara algo de ella pero ya lo veo difícil a estas alturas.
lunes, 6 de enero de 2014
sábado, 4 de enero de 2014
Soy culpable
Echo de menos a mi padre y me siento un poco rara, porque cuando le digo a alguien que murió con ochenta y seis años me dicen que tuvo mucha suerte, que ellos lo perdieron mucho antes, y lo comprendo. Es como cuando se te muere una mascota, salvando las distancias, la gente no entiende que sufras por un animal de compañía. También se supone que no deberías pasarlo mal por la muerte de alguien que ya cumplió con creces su papel en la vida. Es cierto, pero el vacío es el mismo. Yo también me repito que no es para tanto, pero se trataba de mi padre. Me da la impresión de que soy la única que lo sufre así.
Al fin y al cabo mi padre y yo nunca nos entendimos bien. Éramos demasiado diferentes. Él era fuerte, dinámico, vitalista, responsable; yo todo lo contrario. Congeniaba muy bien con mi hermana y ella y yo somos opuestas. Yo he salido más a madre, aunque curiosamente ellos dos se llevaban muy bien. Sin embargo, mi madre lleva su ausencia mejor de lo esperado, tal vez porque su memoria funciona muy a corto plazo. Yo en cambio sigo teniendo recuerdos muy vivos de los últimos años, en los cuales creo que me relacioné con mi padre más que nunca, aunque en las peores circunstancias. Tal vez por eso no consigo asumir su ausencia, porque me hubiera gustado tener una mejor relación.
Al fin y al cabo mi padre y yo nunca nos entendimos bien. Éramos demasiado diferentes. Él era fuerte, dinámico, vitalista, responsable; yo todo lo contrario. Congeniaba muy bien con mi hermana y ella y yo somos opuestas. Yo he salido más a madre, aunque curiosamente ellos dos se llevaban muy bien. Sin embargo, mi madre lleva su ausencia mejor de lo esperado, tal vez porque su memoria funciona muy a corto plazo. Yo en cambio sigo teniendo recuerdos muy vivos de los últimos años, en los cuales creo que me relacioné con mi padre más que nunca, aunque en las peores circunstancias. Tal vez por eso no consigo asumir su ausencia, porque me hubiera gustado tener una mejor relación.
viernes, 3 de enero de 2014
A la cama no te irás sin saber una cosa más.
Sin duda es cierto, pero a veces hay cosas que preferirías no saber. Es inevitable que tu cerebro vaya absorbiendo experiencias y datos de todo lo que ocurre alrededor. A veces esto te hace sentir un poco saturado. Hoy en día tenemos demasiada información pero muy superficial. Se debe a la costumbre de leer sólo los titulares de las noticias. Yo también lo hago. Y luego las redes sociales con su número determinado de caracteres que impiden que se pueda tener una información veraz y detallada sobre cualquier asunto. Así todo se queda en cuatro frases destacadas y luego la gente extiende rumores y noticias que sólo son verdad a medias.
Por ejemplo, respecto del Papa Francisco, algunos medios progresistas se pasan el día sacando frases de contexto para dar a entender que a la Iglesia ya no la va a conocer ni su madre con este pontificado. Sin embargo, lo cierto es que este Papa defiende los mismos postulados que los anteriores respecto al divorcio, el aborto o la homosexualidad. Simplemente prefiere hablar de otros temas y hacer gestos mediáticos que son muy bien recibidos por los no creyentes, como el hecho de renunciar al coche oficial. Pero eso no son más que detalles que no afectan a lo esencial. Hay que saber distinguir lo básico de lo superfluo.
Por ejemplo, respecto del Papa Francisco, algunos medios progresistas se pasan el día sacando frases de contexto para dar a entender que a la Iglesia ya no la va a conocer ni su madre con este pontificado. Sin embargo, lo cierto es que este Papa defiende los mismos postulados que los anteriores respecto al divorcio, el aborto o la homosexualidad. Simplemente prefiere hablar de otros temas y hacer gestos mediáticos que son muy bien recibidos por los no creyentes, como el hecho de renunciar al coche oficial. Pero eso no son más que detalles que no afectan a lo esencial. Hay que saber distinguir lo básico de lo superfluo.
jueves, 2 de enero de 2014
A grandes males, grandes remedios.
Se refiere a cuando hay que tomar una decisión drástica para solucionar un problema importante. Por ejemplo, si se te quema la comida y tienes que llamar a un servicio de comida a domicilio. Esa clase de cosas. Ojalá siempre existiera un gran remedio para cada gran mal. A menudo no te queda más opción que sentarte a esperar a ver si se soluciona sólo, rezar todo lo que sabes y cruzar los dedos. Yo creo que una de las cosas de hacerse mayor es que ya no crees en el pequeño milagro que te va a sacar del atolladero. Sabes que las soluciones complicadas suelen ser a largo plazo y no se puede esperar atajos que te salven a tiempo.
Volviendo al tema de la educación en España, existe un problema estructural derivado de la falta de control persistente durante décadas. Ahora que muchos se han acostumbrado a disfrutar de sus privilegios adquiridos, vete tú a decirles que tienen que ganarse el salario con el sudor de su frente. La educación de los niños en España está en un nivel ínfimo porque se ha estado haciendo la vista gorda demasiado tiempo respecto a la preparación del profesorado, los requisitos mínimos para el aprobado y los contenidos del estudio. Para solucionar esto a largo plazo haría falta una ley mucho más estricta y completa que la que se ha aprobado.
Volviendo al tema de la educación en España, existe un problema estructural derivado de la falta de control persistente durante décadas. Ahora que muchos se han acostumbrado a disfrutar de sus privilegios adquiridos, vete tú a decirles que tienen que ganarse el salario con el sudor de su frente. La educación de los niños en España está en un nivel ínfimo porque se ha estado haciendo la vista gorda demasiado tiempo respecto a la preparación del profesorado, los requisitos mínimos para el aprobado y los contenidos del estudio. Para solucionar esto a largo plazo haría falta una ley mucho más estricta y completa que la que se ha aprobado.
miércoles, 1 de enero de 2014
A caballo regalado no le mires el diente.
Este refrán viene de la costumbre de mirarle la dentadura a los équidos para comprobar su edad y su estado físico. Así que se refiere a no ser demasiado exigente con aquello que has conseguido sin esfuerzo alguno, porque te lo han dado. Naturalmente, de bien nacidos es ser agradecidos y queda muy mal quejarse de los regalos incluso aunque sepas que no han hecho ningún esfuerzo por agradarte, que a veces sucede. En esta época que vivimos de tanto obsequio forzoso no es extraño que el regalador no acierte o que el regalado no quede satisfecho, aunque sólo sea porque ya tiene ese producto y repetido varias veces.
Sin embargo, yo llevaría este refrán por otros derroteros, como me gusta hacer siempre y quiero referirme a la educación y la enseñanza pública. Hay quien piensa que todo lo que viene del estado es un regalo. No es así. Lo pagamos con nuestros impuestos. Por tanto, resulta lógico que seamos exigentes con los resultados y que no nos conformemos con cualquier cosa. Es bien conocida la costumbre de algunos funcionarios de esforzarse al mínimo, porque total, van a cobrar igual a fin de mes. Pero cuando se trata de la salud y la educación deberíamos exigir lo máximo posible incluso aunque lo consideremos algo sobreentendido.
Sin embargo, yo llevaría este refrán por otros derroteros, como me gusta hacer siempre y quiero referirme a la educación y la enseñanza pública. Hay quien piensa que todo lo que viene del estado es un regalo. No es así. Lo pagamos con nuestros impuestos. Por tanto, resulta lógico que seamos exigentes con los resultados y que no nos conformemos con cualquier cosa. Es bien conocida la costumbre de algunos funcionarios de esforzarse al mínimo, porque total, van a cobrar igual a fin de mes. Pero cuando se trata de la salud y la educación deberíamos exigir lo máximo posible incluso aunque lo consideremos algo sobreentendido.
martes, 31 de diciembre de 2013
lunes, 30 de diciembre de 2013
Nota de fin de año
Aunque no estoy de humor en estos días quería contestar a un comentario que no he publicado. Me dice que no le gusta el blog porque tiene censura. No es el único. Modero los comentarios porque puedo y porque quiero. No puedo pasarme el día delante del ordenador. También me dice que soy blog adicta. En eso tengo que darle la razón. Luego afirma que no parece que me guste que comenten, sobretodo si es en contra. Bueno, el problema es que el noventa por ciento de la gente no sabe disentir sin entrar en descalificaciones personales. Ya sé que doy la impresión de ser demasiado estricta, pero los que me conocen saben que aquí tiene cabida todo el mundo. Felices fiestas.
Crear buenos hábitos en los niños
Aunque mis resultados hayan sido desiguales a largo plazo, puedo presumir de que mis hijos fueron unos niños modélicos durante años. Esto se debe en parte, yo creo, a una serie de hábitos adquiridos desde la primera infancia. Por ejemplo, los horarios. Durante todo el año yo bajaba todas las persianas de la casa hacia las nueve de la noche, con la intención de hacerles ver que ya era hora de ir pensando en retirarse, hora para la relajación y el descanso. Solía decir: se ha declarado la noche. Otra cosa, mis hijos salían bien abrigados aunque no tuvieran frío. Otra frase mía: cuando mamá tiene frío todos tienen frío. No poseen capacidad todavía para decidir por sí mismos.
Mis hijos no rompían los juguetes. Parece muy obvio pero en conocido montones de niños que tenían la costumbre de destruir sus juguetes a veces nada más recibirlos. Cuando un juguete se rompía solo procurábamos arreglarlo o sustituirlo. Tampoco tenían muchos juguetes a la vez y naturalmente después de jugar tenían que recogerlos, aunque fuera con ayuda mía. Mis hijos han leído mucho. Eso no significa que fuera fácil porque tienen que encontrar la clase de libros que les atraen. Con la mayor no lo conseguí hasta la colección de los Cinco y con la pequeña con unos de cuentos exóticos. El mayor devoraba de todo pero me temo que ya ha perdido la costumbre.
Mis hijos no rompían los juguetes. Parece muy obvio pero en conocido montones de niños que tenían la costumbre de destruir sus juguetes a veces nada más recibirlos. Cuando un juguete se rompía solo procurábamos arreglarlo o sustituirlo. Tampoco tenían muchos juguetes a la vez y naturalmente después de jugar tenían que recogerlos, aunque fuera con ayuda mía. Mis hijos han leído mucho. Eso no significa que fuera fácil porque tienen que encontrar la clase de libros que les atraen. Con la mayor no lo conseguí hasta la colección de los Cinco y con la pequeña con unos de cuentos exóticos. El mayor devoraba de todo pero me temo que ya ha perdido la costumbre.
sábado, 28 de diciembre de 2013
Historia de un nacimiento
Republico esta entrada que creo que ha pasado desapercibida.
Pensando en esto de los médicos que a veces no te toman en serio, me estaba acordando del embarazo de mi hijo mayor. Me pasé hasta los cinco meses de gestación vomitando sin parar, pero el médico no le daba mayor importancia. Ni siquiera cuando los análisis daban todos los parámetros mal, proteinuria y riesgo de preclamsia. Por supuesto, no me ingresaron. Han hecho falta años para que descubra que la preclamsia es una de las principales causas de muerte materno fetal. Cuando mi embarazo llegó a término tuve veinticuatro horas de contracciones y un parto por ventosa donde el ginecólogo tuvo que cortar al menos tres veces para sacar al niño.
Naturalmente eso me produjo hematoma, hemorragia y no sé cuántos puntos de sutura, pero una vez más el médico no me hizo ni caso y no me pusieron ninguna transfusión, de modo que tardé seis meses en volver a sentirme persona. Fue después en los embarazos y partos de mis hijas cuando descubrí con gran sorpresa que tener un hijo no tenía que ser una tortura ni poner en peligro tu vida varias veces. Además, las tuve ya con epidural, aunque no me funcionara muy bien. El caso es que estaba pensando que María parió a Jesús sin dolor, y hoy en día eso sería posible, pero algunos facultativos todavía no parecen interesados en que suceda.
Pensando en esto de los médicos que a veces no te toman en serio, me estaba acordando del embarazo de mi hijo mayor. Me pasé hasta los cinco meses de gestación vomitando sin parar, pero el médico no le daba mayor importancia. Ni siquiera cuando los análisis daban todos los parámetros mal, proteinuria y riesgo de preclamsia. Por supuesto, no me ingresaron. Han hecho falta años para que descubra que la preclamsia es una de las principales causas de muerte materno fetal. Cuando mi embarazo llegó a término tuve veinticuatro horas de contracciones y un parto por ventosa donde el ginecólogo tuvo que cortar al menos tres veces para sacar al niño.
Naturalmente eso me produjo hematoma, hemorragia y no sé cuántos puntos de sutura, pero una vez más el médico no me hizo ni caso y no me pusieron ninguna transfusión, de modo que tardé seis meses en volver a sentirme persona. Fue después en los embarazos y partos de mis hijas cuando descubrí con gran sorpresa que tener un hijo no tenía que ser una tortura ni poner en peligro tu vida varias veces. Además, las tuve ya con epidural, aunque no me funcionara muy bien. El caso es que estaba pensando que María parió a Jesús sin dolor, y hoy en día eso sería posible, pero algunos facultativos todavía no parecen interesados en que suceda.
viernes, 27 de diciembre de 2013
Adiós a un blog
No sé si muchos recordáis que tengo varios blogs en escena en este momento. El anterior a éste, se llama sigoacontracorriente.blogspot.com. Existe desde hace cinco años y hace dos años y medio que estoy publicando solamente artículos de otros autores a los que quiero dar publicidad. Sin embargo ya son muchos posts (2022) y mucho tiempo de dedicación; así que creo que lo voy a dejar descansar. Se queda en internet a disposición de quien quiera consultarlo. Es toda una enciclopedia sobre moral natural y humanismo cristiano. Sigue entrando bastante gente a diario y de muchos lugares diferentes del mundo. De hecho tiene más de ochenta y ocho mil visitas ya.
Creo que ya he tocado todos los temas desde todos los ángulos posibles y espero que haya merecido la pena el esfuerzo. Naturalmente eso no significa que vaya a dejar este blog. Quiero que quede claro que estoy hablando de mi otro blog, que es el que voy a dejar de actualizar y no éste; que me temo que tiene cuerda para rato aunque ya tiene más de ochenta y dos mil visitas también. Lo que ocurre es que voy a volver a daros la brasa con los refranes, porque ya se sabe que cuando ando baja de inspiración recurro a esa fuente de sabiduría popular y la interpreto a mi manera. Por suerte es un filón inagotable. Suerte para mí, se entiende.
Creo que ya he tocado todos los temas desde todos los ángulos posibles y espero que haya merecido la pena el esfuerzo. Naturalmente eso no significa que vaya a dejar este blog. Quiero que quede claro que estoy hablando de mi otro blog, que es el que voy a dejar de actualizar y no éste; que me temo que tiene cuerda para rato aunque ya tiene más de ochenta y dos mil visitas también. Lo que ocurre es que voy a volver a daros la brasa con los refranes, porque ya se sabe que cuando ando baja de inspiración recurro a esa fuente de sabiduría popular y la interpreto a mi manera. Por suerte es un filón inagotable. Suerte para mí, se entiende.
jueves, 26 de diciembre de 2013
Relevo generacional
Cuando voy a la gimnasia del ayuntamiento, la mayoría de mis compañeras son mujeres mayores de sesenta años, aunque en buen estado físico. Se da el caso de que algunas conservan todavía a algún padre aunque muchas son ya abuelas. Me da envidia cuando las oigo hablar porque pienso que es lo natural, que los padres sean sustituidos por los nietos en la vida de una persona. De este modo, al perder a unos te consuelas con los otros. Pero yo soy la pequeña de cinco hermanos y mi padre me tuvo con cuarenta años. Por eso me ha tocado despedirme demasiado pronto, cuando todavía no tengo edad para ser abuela.
Según el orden natural de las cosas, los hijos deberían tenerse sobre los veinte años. Así sigue siendo en muchos lugares del mundo. Es cuando la pareja es más fértil y se encuentra mejor de salud, y con energía para la crianza. De este modo, a los cuarenta ya están los hijos criados y a continuación puede uno empezar a preocuparse por los padres. El relevo generacional debería completarse en unos veinte años. Pero hoy en día las parejas se casan sobre los treinta y tienen hijos ya cerca de los cuarenta. Me temo que eso va a traer muchos problemas a largo plazo a nivel económico y social porque no estamos preparados para un cambio de papeles tan drástico.
Según el orden natural de las cosas, los hijos deberían tenerse sobre los veinte años. Así sigue siendo en muchos lugares del mundo. Es cuando la pareja es más fértil y se encuentra mejor de salud, y con energía para la crianza. De este modo, a los cuarenta ya están los hijos criados y a continuación puede uno empezar a preocuparse por los padres. El relevo generacional debería completarse en unos veinte años. Pero hoy en día las parejas se casan sobre los treinta y tienen hijos ya cerca de los cuarenta. Me temo que eso va a traer muchos problemas a largo plazo a nivel económico y social porque no estamos preparados para un cambio de papeles tan drástico.
martes, 24 de diciembre de 2013
lunes, 23 de diciembre de 2013
Una muñeca
Estaba esperando en el coche a mi hija a la salida del colegio cuando vi en el coche de al lado a una pareja. Ella podría haber pasado por una chica de veinte años mirándola de lejos, pero de cerca como estaba yo se notaba que andaba por los sesenta. Pelo rubio platino con extensiones, maquillaje y labios de botox, gafas oscuras a la moda. Me dió lástima porque además no se la veía muy feliz. Estaban allí los dos juntos sin hablarse. Desde luego no puedo negar que la estética ha hecho milagros en los últimos tiempos, pero me pregunto hasta qué punto le ha valido la pena el esfuerzo y el sufrimiento de las operaciones.
Cuando saco este tema siempre tengo problemas, pero sigo pensando lo mismo. Cada cual tiene que vivir en su propia edad y esto incluye los cambios en el cuerpo y en la cara. Lo cual no quita para arreglarse en lo posible, taparse las canas, un poco de pintura. Pero no hasta el punto de parecer un maniquí de escaparate, una muñeca de plástico. La miraba y me parecía estar sentada junto a una Barbie de tamaño natural. Nuestra sociedad que prima la juventud y la belleza tiene la culpa de que algunas personas no se resignen al paso del tiempo. Pero es que todo esto es un negocio además que mueve millones de euros y por eso no hay quien lo pare y menos en estas fechas.
Cuando saco este tema siempre tengo problemas, pero sigo pensando lo mismo. Cada cual tiene que vivir en su propia edad y esto incluye los cambios en el cuerpo y en la cara. Lo cual no quita para arreglarse en lo posible, taparse las canas, un poco de pintura. Pero no hasta el punto de parecer un maniquí de escaparate, una muñeca de plástico. La miraba y me parecía estar sentada junto a una Barbie de tamaño natural. Nuestra sociedad que prima la juventud y la belleza tiene la culpa de que algunas personas no se resignen al paso del tiempo. Pero es que todo esto es un negocio además que mueve millones de euros y por eso no hay quien lo pare y menos en estas fechas.
sábado, 21 de diciembre de 2013
Vacaciones
Tengo posts programados hasta enero pero voy a dejar de pasar por otros blogs una temporada. Tengo la moral baja. Siento no poder estar al día con vosotros pero espero que sigamos en contacto. Besos.
viernes, 20 de diciembre de 2013
Gastos suntuarios
Ojeando las revistas en estas fechas me quedo alucinada de la cantidad de dinero que la gente es capaz de gastarse en regalos navideños. Yo siempre he pensado que se trata de tener un detalle. Entre otras cosas porque todos tenemos las casas llenas de objetos que no sabemos donde guardar, muchos fruto precisamente de regalos de Navidad y, yo por lo menos, ya no tengo hueco por ninguna parte. Además a la hora de regalar afortunadamente todo el mundo tiene de todo ya y es imposible hacer un regalo original. En los últimos años yo optaba por regalos solidarios. Así al menos ya servían para algo de antemano.
En las páginas de algunas ongs. como Manos unidas o Intervida tienen tiendas de regalos todo el año y especialmente para estas fechas. Ahí se pueden encontrar desde ropa y objetos de adorno a productos de alimentación, todo ello de comercio justo. Cuando aún no tenía más remedio que contribuir a este ritual social aprovechaba estas oportunidades. Pero gastarse varios cientos de euros en regalarle algo que no necesita a alguien que no lo va a apreciar (por le sobra de todo), me parece uno de los grandes pecados de nuestros tiempos que han adulterado completamente el sentido que deberían tener estas fiestas.
En las páginas de algunas ongs. como Manos unidas o Intervida tienen tiendas de regalos todo el año y especialmente para estas fechas. Ahí se pueden encontrar desde ropa y objetos de adorno a productos de alimentación, todo ello de comercio justo. Cuando aún no tenía más remedio que contribuir a este ritual social aprovechaba estas oportunidades. Pero gastarse varios cientos de euros en regalarle algo que no necesita a alguien que no lo va a apreciar (por le sobra de todo), me parece uno de los grandes pecados de nuestros tiempos que han adulterado completamente el sentido que deberían tener estas fiestas.
jueves, 19 de diciembre de 2013
El festival de los juguetes
Cuando mis hijos eran niños todos los años por estas fechas me tocaba averiguar qué era lo que querían de parte de los Reyes Magos y Papa Noel. Aquello era satisfactorio pero también muy agobiante porque tenía que ir de tienda en tienda a ver si quedaba ese producto no fuera a ser que luego no lo encontraran sus majestades. Con todo, mis hijos tenía reducido el número de regalos a tres en nuestra casa, porque luego en casa de los abuelos recibían diez veces más, de cosas sin importancia, pero regalos también. Así que en consecuencia, yo también tenía que ocuparme de pensar algo para mis diecisiete sobrinos.
Añadiendo a esto diez matrimonios, llegó un momento en que pasaba todo el mes buscando cosas por no hablar del gasto y acabé bastante harta, porque al final lo de mis propios hijos era a lo que menos atención prestaba. Afortunadamente, al irse haciendo mayores, los regalos de los sobrinos se fueron suprimiendo, primero en una casa, luego en la otra, hasta finalmente sólo quedar los nuestros. Cuando ya la sorpresa no era necesaria, tampoco esperar a una fecha determinada, todo se fue tranquilizando. En cierto modo lo recuerdo con nostalgia, pero todo aquel tema estaba muy sobredimensionado. Creo que los niños tienen demasiados juguetes y los disfrutan menos que antes.
Añadiendo a esto diez matrimonios, llegó un momento en que pasaba todo el mes buscando cosas por no hablar del gasto y acabé bastante harta, porque al final lo de mis propios hijos era a lo que menos atención prestaba. Afortunadamente, al irse haciendo mayores, los regalos de los sobrinos se fueron suprimiendo, primero en una casa, luego en la otra, hasta finalmente sólo quedar los nuestros. Cuando ya la sorpresa no era necesaria, tampoco esperar a una fecha determinada, todo se fue tranquilizando. En cierto modo lo recuerdo con nostalgia, pero todo aquel tema estaba muy sobredimensionado. Creo que los niños tienen demasiados juguetes y los disfrutan menos que antes.
miércoles, 18 de diciembre de 2013
Una vacante imprevista. La novela
Dicen que los actores que están encasillados en un papel suelen lanzarse a algo radicalmente distinto para compensar. Así, el protagonista de Harry Potter se desnudó en una obra de teatro. También la autora de la saga parece que ha decidido romper con su imagen infantil de una vez por todas. Su nuevo libro Una vacante imprevista a mí me ha enganchado desde la primera página. Me lo leí en cinco días. Es entretenido, tiene personajes muy definidos y mantiene la tensión. Eso sí, desde luego no es un libro para niños. Es duro y cruel como la vida misma. No deja ninguna concesión a la fantasía o a la esperanza. es una novela ácida y mordaz.
Aun así me ha gustado mucho. Sin embargo, no recomiendo leerla si acabas de salir de una depresión y consideras que la gente no tiene remedio y la sociedad es un asco, porque te confirmaría en todos tus peores pensamientos. Lo que parece ser la historia de un pequeño y sencillo pueblo inglés se acaba convirtiendo en un compendio de todos los vicios y desviaciones del ser humano. Pero no se le puede culpar de ensañarse sin motivo. Realmente los personajes están tan bien creados que resultan muy reales y la historia es de las que por desgracia suceden todos los días, aunque no tengamos nunca ocasión de seguirlas tan de cerca.
Aun así me ha gustado mucho. Sin embargo, no recomiendo leerla si acabas de salir de una depresión y consideras que la gente no tiene remedio y la sociedad es un asco, porque te confirmaría en todos tus peores pensamientos. Lo que parece ser la historia de un pequeño y sencillo pueblo inglés se acaba convirtiendo en un compendio de todos los vicios y desviaciones del ser humano. Pero no se le puede culpar de ensañarse sin motivo. Realmente los personajes están tan bien creados que resultan muy reales y la historia es de las que por desgracia suceden todos los días, aunque no tengamos nunca ocasión de seguirlas tan de cerca.
martes, 17 de diciembre de 2013
Antiguos alumnos
Desde que salí de mi colegio no he vuelto por allí más que una vez para recoger un título, creo. Algunas antiguas alumnas se reúnen una vez al año. Muchas llevan a sus hijos al centro. Otras quedan de vez en cuando en sus propias casas. Me han invitado un par de veces pero no quiero ir. Sería como dar un salto al pasado que no me atrae lo más mínimo. Me he pasado años intentando olvidar esa época de mi vida y creo que lo he conseguido bastante bien. De hecho ya no me acuerdo de los nombres ni de las caras de la mayoría de ellas. Esa parte de mí es un borrón y quiero que siga siéndolo siempre.
Yo nunca fui popular, aunque tampoco tenía grandes problemas. Simplemente me mantenía al margen de toda vida social. No encajaba con ningún grupo. Como ya he dicho alguna vez, demasiado vulgar para las pijas, demasiado pija para las normales. Siempre me consideré muy madura para mi edad y sus conversaciones me aburrían soberanamente. Además nuestros estilos de vida eran muy diferentes. Sólo conseguí congeniar con dos o tres chicas en doce años y apenas conservo ya relación con ellas tampoco. Soy consciente de que me perdí algo importante en esa época de mi vida pero ya no creo que pueda recuperarlo de ningún modo, ni creo que sea buena idea intentarlo.
Yo nunca fui popular, aunque tampoco tenía grandes problemas. Simplemente me mantenía al margen de toda vida social. No encajaba con ningún grupo. Como ya he dicho alguna vez, demasiado vulgar para las pijas, demasiado pija para las normales. Siempre me consideré muy madura para mi edad y sus conversaciones me aburrían soberanamente. Además nuestros estilos de vida eran muy diferentes. Sólo conseguí congeniar con dos o tres chicas en doce años y apenas conservo ya relación con ellas tampoco. Soy consciente de que me perdí algo importante en esa época de mi vida pero ya no creo que pueda recuperarlo de ningún modo, ni creo que sea buena idea intentarlo.
lunes, 16 de diciembre de 2013
El precio del delito
Los delincuentes internacionales saben desde hace tiempo que delinquir en España sale mucho más barato que en otros países europeos. Sin embargo, para delitos graves y reincidentes sí que existía la doctrina Parot que aseguraba un cierto grado de justicia. Sin embargo esa norma no era una ley propiamente dicha y por eso ha sido eliminada recientemente. De ese modo, cientos de delincuentes peligrosos estarán en las calles de nuevo para las navidades, dispuestos a convertir nuestras vidas en algo más peligroso y haciendo que la indignación sea el sentimiento prioritario de estas fiestas. Y todo por no haber hecho una ley en condiciones.
Todos los gobiernos de la democracia tienen la culpa de esta situación, pero además muchos no entendemos a qué vienen tantas prisas para soltar a terroristas, violadores y otros criminales. Hoy en día robas una barra de pan para comer y si te descuidas te pasas diez años en la cárcel. Pero matar o violar a veinte tiene una condena ridícula que apenas llega a un año por víctima. Naturalmente, los criminales se portan bien en la cárcel, más que nada porque no les queda otra. Eso no es razón para dejar la sentencia reducida a algo simbólico. Estas navidades los deseos de paz y felicidad se verán empañados porque la justicia en España ha sido derogada.
Todos los gobiernos de la democracia tienen la culpa de esta situación, pero además muchos no entendemos a qué vienen tantas prisas para soltar a terroristas, violadores y otros criminales. Hoy en día robas una barra de pan para comer y si te descuidas te pasas diez años en la cárcel. Pero matar o violar a veinte tiene una condena ridícula que apenas llega a un año por víctima. Naturalmente, los criminales se portan bien en la cárcel, más que nada porque no les queda otra. Eso no es razón para dejar la sentencia reducida a algo simbólico. Estas navidades los deseos de paz y felicidad se verán empañados porque la justicia en España ha sido derogada.
viernes, 13 de diciembre de 2013
No he cerrado el blog
No sé si es casualidad pero, desde que publiqué un post por error referido al cierre de otro blog, me han bajado las visitas a la cuarta parte. Así que tendré que aclarar antes de tiempo que se trataba del blog sigoacontracorriente.blogspot.com, que pienso dejar en breve. Pero éste tiene cuerda para rato mientras no me falle la inspiración. Bueno, también puede ser que todo el mundo ande muy ocupado con los preparativos de estas fechas. Sólo deciros que sigo aquí y hoy también he publicado un post.
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