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Nubes sobre el Mar

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Cuadro pintado por mi hija pequeña
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jueves, 9 de enero de 2014

Aprendiz de todo, maestro de nada.

Esto es algo que nos podemos aplicar casi todos. Incluso cuando crees que ya lo sabes todo sobre algún tema, surge algo nuevo que te hace dudar. Supongo que ahí está la gracia precisamente de la vida; si ya lo supiéramos todo tendría pocos alicientes. Este refrán creo que se aplica más bien a la gente que no está especializada en ninguna labor y pretende saber de todo. Son los típicos que pontifican sobre cualquier tema que surja en una conversación. Resulta bastante molesto. Pero bueno, si a ellos les hace felices pensar que saben realmente de todo, es mejor seguirles la corriente que andar intentando romper sus certidumbres. Aparte de que no es nada fácil porque suelen tener sus argumentos fuertemente entrelazados.

Se refiere también a personas inconstantes que cada mes emprenden una nueva labor y siempre lo dejan todo a medias. Luego está el caso contrario. Por ejemplo, el otro día me tocó cita con una doctora que resulta desagradable porque está tan convencida de todo que ni siquiera te deja expresar tus inquietudes o contarle tus propios síntomas, que se supone que los conoces mejor que ella. No dudo de que sea un gran médico, pero un poco de humanidad ayudaría mucho en el trato con el paciente y creo que sería positivo para aclarar bien las circunstancias. A veces vas a la consulta y te hacen sentir invisible. En todo tiene que haber un término medio.

jueves, 22 de agosto de 2013

Más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer

Al hilo del post anterior, sobre aquellos que pretende aprovecharse del descontento para lograr sus propios objetivos, este post habla sobre permanecer en terreno seguro. La humanidad tiene ya miles de años de experiencia. No deja de ser pura soberbia suponer que ahora nosotros sabemos más que nuestros padres, abuelos, bisabuelos o tatarabuelos. Cada cual actuó según sus circunstancias, como es lógico, pero eso no quiere decir que fueran tontos, sino que tenían otra información diferente. Lo que está claro es que lo suyo funcionaba porque si no nosotros no estaríamos por aquí.

Por tanto, más vale fiarse de la sabiduría ancestral que pretender inventar algo nuevo después de tantos siglos de historia. No nos engañemos. Todo se ha probado ya antes y, si se ha descartado, es porque no funcionaba. La homosexualidad ya la conocían los griegos y no les evitó la decadencia, más bien al contrario. El socialismo ya es un invento viejo, con casi un siglo de historia y sigue sin funcionar. Lo que sirve es lo que nos ha traído hasta aquí: la familia tradicional que garantiza el reemplazo generacional, y el sistema capitalista con la libre empresa y ligado a la democracia. Lo demás son ganas de jugar al póker con el futuro.

martes, 13 de agosto de 2013

Casa con dos puertas, mala es de guardar

Este refrán me recuerda a una frase de Jesucristo, cuando dice que no se puede servir a Dios y al dinero. Realmente una de las cosas que peor llevo en la vida es la hipocresía. La gente que quiere dar una imagen agradable mientras resulta que por detrás te está poniendo verde me parece repugnante. Una casa con dos puertas es más accesible a los ladrones. Ése es el sentido del dicho. También una persona que intenta contentar a todos acaba por por no contentar a nadie. Yo creo que uno de los pilares de mi vida es ser consecuente, le guste a quien le guste. No pretendo quedar bien, aunque a veces no estaría mal que lo intentara.

Por eso este blog nunca será muy popular, ni yo soy persona de muchos amigos, y a veces lo lamento. Pero cada cual no puede evitar ser como es. Yo no soy casa de dos puertas. No sirvo a Dios y al dinero, o eso pretendo. Mi trabajo en voluntariado me ha enseñado que desgraciadamente la mayor parte de lo problemas de la humanidad han sido causados o agravados por intereses económicos. Tanto las guerras como las hambrunas, o también la promoción del aborto, ocultan detrás personas que se benefician de las desgracia ajena. Por eso hay que tener mucho cuidado de saber cuál es de verdad tu leit motiv, tu puerta en la vida, lo que realmente quieres lograr.