Qué pregunta más difícil... Desde que aprendí a escribir recuerdo que ponía reflexiones en papeles en blanco durante las clases, que me aburrían soberanamente. Más tarde, junté mis papeles en una caja fuerte de plástico y se conviertió en un pequeño diario que escribía sólo de vez en cuando. Me casé, crié a mis hijos y un día oí hablar de esto de los blogs y decidí probar. De eso hace seis años. Total, que el primer año tuve un blog privado porque no sabía cómo darme a conocer y no entraba casi nadie. Más tarde, empecé a enlazar otros blogs, y hasta ahora. Así que supongo que el sentido de mi blog en principio era servir de diario sin tener que guardar papeles y escribiendo a máquina.
Con el tiempo, las cosas se complicaron rápidamente. Descubrí que mis pensamientos no eran políticamente correctos y, que, precisamente por eso, sentía una cierta obligación de darlos a conocer. Me centré en el tema de la lucha contra el aborto en España y se puede decir que ése es mi principal objetivo. Otros: la defensa de la familia, la educación en valores, el matrimonio tradicional, la ecología, la libertad de expresión, la religión... En fin, toda una filosofía de vida que se puede considerar conservadora, pero que para mí ahora resulta ser rompedora, ya que va en contra de todo lo que muestran los medios de comunicación. Además, el sentido de mi blog es servirme de desahogo, hacer amistades y aprender de otras personas.
Se trata de un intento de volver a empezar en el mundo de los blogs. Pretende ser de nuevo un diario personal donde volcar reflexiones y compartir experiencias.
Vistas de página en total
Nubes sobre el Mar
Cuadro pintado por mi hija pequeña
jueves, 19 de julio de 2012
miércoles, 18 de julio de 2012
Manifestación 19 de julio contra los recortes
Cuando el maligno no sabe que hacer, con el rabo espanta moscas. Un gran refrán español. Primero aclarar que yo nunca nombro a aquel porque realmente creo en la existencia del mal en sí mismo. En segundo lugar, creo que la abulia tiene mucha culpa de los vicios que han arraigado en nuestra sociedad. Entre ellos, muy especialmente en España, el de culpar a los demás de nuestros problemas. Este blog es un ejemplo vivo de cómo se puede ser diana de ataques desproporcionados por el simple hecho de no ir con la corriente, de decir cosas con las que algunos no están de acuerdo; por negarme a rendirme al espíritu de los tiempos y seguir empeñada en defender un pensamiento propio.
Esto que podría parecer una simple anécdota se está convirtiendo en algo generalizado, amparado por el anonimato. Muchos políticos, periodistas o simples famosos que se han significado como personas conservadoras o creyentes, están siendo blanco de los mismos ataques. Grupos antisistema se han infiltrado en organizaciones de diferente signo: ecologistas, indignados, estudiantes, funcionarios... para sembrar la crispación contra el Partido Popular. Un gobierno que se ha encontrado con la patata caliente que le pasó el Psoe. Si en este país no hubiera tanto ocioso de cuerpo y mente, no estarían ahora atacando a los bomberos y vitoreando a los pirómanos. A mí me parece estupendo que protesten, pero que vayan a Somosaguas a insultar a Zapatero.
Y qué casualidad que eso siempre ocurre coincidiendo con el verano, cuando puedes salir a la calle sin pasar frío o llevar paraguas, que manifestarse en invierno es muy incómodo. Y cuando los "estudiantes" no están de exámenes, para poder pasarse el día en el twitter malmetiendo. Y cuando los sindicalistas están todavía más liberados que de costumbre. Cuando los medios de comunicación funcionan a medio gas y las fuerzas de seguridad también suelen estar en mínimos... Esta muy bien ser rebelde siempre que no suponga esfuerzo, y mejor si puedes pasar unas vacaciones gratis acampado en pleno Madrid. Así yo también me apunto a antisistema. Veremos a ver cúanto nos cuesta el vandalismo del jueves 19.
Esto que podría parecer una simple anécdota se está convirtiendo en algo generalizado, amparado por el anonimato. Muchos políticos, periodistas o simples famosos que se han significado como personas conservadoras o creyentes, están siendo blanco de los mismos ataques. Grupos antisistema se han infiltrado en organizaciones de diferente signo: ecologistas, indignados, estudiantes, funcionarios... para sembrar la crispación contra el Partido Popular. Un gobierno que se ha encontrado con la patata caliente que le pasó el Psoe. Si en este país no hubiera tanto ocioso de cuerpo y mente, no estarían ahora atacando a los bomberos y vitoreando a los pirómanos. A mí me parece estupendo que protesten, pero que vayan a Somosaguas a insultar a Zapatero.
Y qué casualidad que eso siempre ocurre coincidiendo con el verano, cuando puedes salir a la calle sin pasar frío o llevar paraguas, que manifestarse en invierno es muy incómodo. Y cuando los "estudiantes" no están de exámenes, para poder pasarse el día en el twitter malmetiendo. Y cuando los sindicalistas están todavía más liberados que de costumbre. Cuando los medios de comunicación funcionan a medio gas y las fuerzas de seguridad también suelen estar en mínimos... Esta muy bien ser rebelde siempre que no suponga esfuerzo, y mejor si puedes pasar unas vacaciones gratis acampado en pleno Madrid. Así yo también me apunto a antisistema. Veremos a ver cúanto nos cuesta el vandalismo del jueves 19.
martes, 17 de julio de 2012
Curiosidades
El mundo de internet tiene algo de claramente aleatorio. Si no no se explica que, cuando escribo un post inofensivo desde mi punto de vista, me encuentre furibundas contestaciones; y, sin embargo, cuando escribo una bomba explosiva, la gente se calle o me conteste con moderación. No sé si precisamente porque les intimida el artículo, o por simple casualidad. El caso es que un día me levanto sin ganas de polémicas y decido poner un post sin grandes pretensiones filosóficas que, teóricamente, no debería molestar a nadie; y justo es ese día el que me entran todos los extremistas aburridos del lugar a ofrecerme imágenes ofensivas o comentarios desabridos.
Total, que como esto es una lotería, ya decía yo el otro día que, puestos a que me critiquen igual, prefiero decir claramente lo que pienso. Al fin y al cabo, qué sentido tiene publicar un blog anónimo si no es para no callarse nada... También hay quien me reprocha que cuento mis intimidades o mis miserias. Un blog tiene algo de terapéutico y si sólo sirviera para contar cosas agradables, entonces no serviría de mucho al que escribe. Como en internet hay para elegir y más, el que quiera oir sólo cosas positivas puede encontrarlo en otros muchos sitios. Ahora bien, lo que más me ha chocado siempre y me sigue chocando son aquellos que me critican pero están absolutamente al día con mis escritos. Eso tiene algo de patológico, sin duda.
Total, que como esto es una lotería, ya decía yo el otro día que, puestos a que me critiquen igual, prefiero decir claramente lo que pienso. Al fin y al cabo, qué sentido tiene publicar un blog anónimo si no es para no callarse nada... También hay quien me reprocha que cuento mis intimidades o mis miserias. Un blog tiene algo de terapéutico y si sólo sirviera para contar cosas agradables, entonces no serviría de mucho al que escribe. Como en internet hay para elegir y más, el que quiera oir sólo cosas positivas puede encontrarlo en otros muchos sitios. Ahora bien, lo que más me ha chocado siempre y me sigue chocando son aquellos que me critican pero están absolutamente al día con mis escritos. Eso tiene algo de patológico, sin duda.
lunes, 16 de julio de 2012
Arriba y abajo
Como en esta famosa serie, nuestras vidas tienen estancias superiores e inferiores. Yo me repito a mí misma que el deber de un buen cristiano es ser feliz y mostrarse así ante el mundo. Porque, ¿qué sentido tendría decir que conozco el secreto de la felicidad si luego me ven triste y cabizbaja?. Pero cada cual vive con el carácter con el que ha venido al mundo y el mío es taciturno y melancólico. A pesar de que hago grandes esfuerzos por vivir en el presente, no puedo evitar que los recuerdos de la gente que ya no está o el temor por lo que depare el futuro a veces me sumerjan en un humor tristón que, aparte de todo, me hace sentirme culpable por no valorar más lo que tengo.
Me gustaría al menos saber expresar el torbellino de sentimientos que me rodean. Me gustaría encontrar la magia de las palabras que otorga a cada momento toda la fuerza y realismo que se merecen. A veces siento que navego sobre un mar profundo y son incapaz de sondearlo. Quisiera poder transmitir cada suspiro, cada mirada de pesar, cuando momento de entusiasmo, la pasión de vivir y la paz que recibo de la naturaleza. Pero sobretodo desearía poder expresar el manantial puro de amor que a veces me anega y la sensación de ser parte de un todo, con todos. Siento lástima por aquellos que nunca han sentido algo así, pero yo no soy capaz de reproducirlo en palabras.
Me gustaría al menos saber expresar el torbellino de sentimientos que me rodean. Me gustaría encontrar la magia de las palabras que otorga a cada momento toda la fuerza y realismo que se merecen. A veces siento que navego sobre un mar profundo y son incapaz de sondearlo. Quisiera poder transmitir cada suspiro, cada mirada de pesar, cuando momento de entusiasmo, la pasión de vivir y la paz que recibo de la naturaleza. Pero sobretodo desearía poder expresar el manantial puro de amor que a veces me anega y la sensación de ser parte de un todo, con todos. Siento lástima por aquellos que nunca han sentido algo así, pero yo no soy capaz de reproducirlo en palabras.
domingo, 15 de julio de 2012
Como si lo hubiera escrito yo, casi
Camino al andar
El otro día, Montserrat Caballé confesó en televisión: «Soy
una mujer afortunada por muchas razones, pero, si tengo que elegir, me
quedo solo con una. Soy una persona de fe, y en ella me he apoyado toda
mi vida». Me sorprendió mucho su declaración. Tal vez porque en el mundo
actual vivimos encasillando o etiquetando personas y no me pegaba que
ella fuera una persona religiosa.
Menos aún que no le importara declararlo abiertamente y me pareció muy valiente por su parte. Si ustedes se fijan, existe un gran pudor en decir que uno es creyente. Tanto es así que, para que no la tachen de carca, la gente recurre a todo tipo de eufemismos. Por ejemplo, cuando alguien muere, sus amigos dicen que se ha ido «más allá de las estrellas» y, si uno desea fervientemente conseguir algo, declara que espera que «los dioses le sean propicios».
También es curioso resaltar cómo personas que se confiesan agnósticas e incluso ateas se pasan el día consultando el horóscopo, como si creer en los astros y en la conjunción de Venus con Marte fuera mejor o más científico que creer en san Antonio o en la Purísima Concepción.
Nada que objetar, por supuesto, a que alguien adore hasta al Pato Donald si le da la gana, allá cada uno; lo que me parece pintoresco es que hacerlo «merezca un respeto», mientras que creer en Dios se tome a chufla o produzca, como mínimo, una sonrisita condescendiente. En lo que a mí respecta, también soy una persona de fe. No es algo de lo que hable por lo general, de hecho rara vez lo digo, pues temo que se malinterprete. Y es que, por el afán etiquetador del que antes hablaba, se tiende a pensar que, si uno cree, es un meapilas o, como mínimo, alguien un poco rarito. También se nos suele asimilar a determinadas corrientes políticas, cuando no suponer que pertenecemos a alguna facción ultraconservadora dentro de la Iglesia católica. En mi caso, ninguna de esas cosas es cierta. Es más, vengo de un país tan poco religioso que la Navidad no se llama Navidad y la Semana Santa se conoce como la semana de turismo. Tal vez por eso nunca he tenido, como el resto de las personas de mi generación, esa relación amor-odio con la Iglesia.
Tampoco fui a colegio de monjas ni me he educado con principios religiosos. Lo mío ha sido una larga búsqueda y una inquietud espiritual que no tiene, por cierto, el resto de las personas de mi entorno. Si escribo ahora este artículo, y me lo he pensado mucho antes de hacerlo, no es para hablar de mi fe, pues pienso que es algo personal y cada uno debe buscar su camino, que no es necesariamente el mío. Lo único que me gustaría señalar es que tener una cierta inquietud espiritual es algo que me ha dado mucha felicidad. Por supuesto no es mi intención adoctrinar a nadie ni convencerlo de nada. Tampoco creo en una religión excluyente o desdeñosa con las demás. Lo que sí pienso, en cambio, es que vale la pena emprender la búsqueda.
No, curiosamente, como cree la gran mayoría, para encontrar explicación a los misterios que nos rodean, tampoco para tener la seguridad de que existe algo después de esta vida y ni siquiera para encontrar ayuda en los momentos de tribulación. Sino porque la simple búsqueda ya da sentido a todo lo demás y se ven las cosas de otro modo. En realidad, siempre he pensado que la religión sirve más para ser feliz en esta vida que para entrar en otra. De lo que no puedo hablarles es de qué ruta tomar. Si cada religión es un camino y todos conducen a un mismo destino, importa poco cuál se elija. Algunos, después de haberse criado en una religión que no los llenaba en absoluto, buscan una fe muy ajena a la suya. Otros, en cambio, como yo, tras rebuscar por todos lados, vuelven a la de su infancia porque tiene más referentes culturales con su vida y con su sensibilidad. Por favor, disculpen esta confesión tan privada. Lo único que pretendía con ella era decir que se hace camino al andar y que tan solo iniciar la marcha ya hace que uno vea las cosas de otro modo y disfrute más del paisaje.
Carmen Posadas
www.finanzas.com/xl-semanal/firmas/20120715/camino-andar-3063.html
Menos aún que no le importara declararlo abiertamente y me pareció muy valiente por su parte. Si ustedes se fijan, existe un gran pudor en decir que uno es creyente. Tanto es así que, para que no la tachen de carca, la gente recurre a todo tipo de eufemismos. Por ejemplo, cuando alguien muere, sus amigos dicen que se ha ido «más allá de las estrellas» y, si uno desea fervientemente conseguir algo, declara que espera que «los dioses le sean propicios».
También es curioso resaltar cómo personas que se confiesan agnósticas e incluso ateas se pasan el día consultando el horóscopo, como si creer en los astros y en la conjunción de Venus con Marte fuera mejor o más científico que creer en san Antonio o en la Purísima Concepción.
Nada que objetar, por supuesto, a que alguien adore hasta al Pato Donald si le da la gana, allá cada uno; lo que me parece pintoresco es que hacerlo «merezca un respeto», mientras que creer en Dios se tome a chufla o produzca, como mínimo, una sonrisita condescendiente. En lo que a mí respecta, también soy una persona de fe. No es algo de lo que hable por lo general, de hecho rara vez lo digo, pues temo que se malinterprete. Y es que, por el afán etiquetador del que antes hablaba, se tiende a pensar que, si uno cree, es un meapilas o, como mínimo, alguien un poco rarito. También se nos suele asimilar a determinadas corrientes políticas, cuando no suponer que pertenecemos a alguna facción ultraconservadora dentro de la Iglesia católica. En mi caso, ninguna de esas cosas es cierta. Es más, vengo de un país tan poco religioso que la Navidad no se llama Navidad y la Semana Santa se conoce como la semana de turismo. Tal vez por eso nunca he tenido, como el resto de las personas de mi generación, esa relación amor-odio con la Iglesia.
Tampoco fui a colegio de monjas ni me he educado con principios religiosos. Lo mío ha sido una larga búsqueda y una inquietud espiritual que no tiene, por cierto, el resto de las personas de mi entorno. Si escribo ahora este artículo, y me lo he pensado mucho antes de hacerlo, no es para hablar de mi fe, pues pienso que es algo personal y cada uno debe buscar su camino, que no es necesariamente el mío. Lo único que me gustaría señalar es que tener una cierta inquietud espiritual es algo que me ha dado mucha felicidad. Por supuesto no es mi intención adoctrinar a nadie ni convencerlo de nada. Tampoco creo en una religión excluyente o desdeñosa con las demás. Lo que sí pienso, en cambio, es que vale la pena emprender la búsqueda.
No, curiosamente, como cree la gran mayoría, para encontrar explicación a los misterios que nos rodean, tampoco para tener la seguridad de que existe algo después de esta vida y ni siquiera para encontrar ayuda en los momentos de tribulación. Sino porque la simple búsqueda ya da sentido a todo lo demás y se ven las cosas de otro modo. En realidad, siempre he pensado que la religión sirve más para ser feliz en esta vida que para entrar en otra. De lo que no puedo hablarles es de qué ruta tomar. Si cada religión es un camino y todos conducen a un mismo destino, importa poco cuál se elija. Algunos, después de haberse criado en una religión que no los llenaba en absoluto, buscan una fe muy ajena a la suya. Otros, en cambio, como yo, tras rebuscar por todos lados, vuelven a la de su infancia porque tiene más referentes culturales con su vida y con su sensibilidad. Por favor, disculpen esta confesión tan privada. Lo único que pretendía con ella era decir que se hace camino al andar y que tan solo iniciar la marcha ya hace que uno vea las cosas de otro modo y disfrute más del paisaje.
Carmen Posadas
www.finanzas.com/xl-semanal/firmas/20120715/camino-andar-3063.html
sábado, 14 de julio de 2012
viernes, 13 de julio de 2012
Revistas femeninas
Me siento avergonzada cuando ojeo revistas femeninas... Se supone que queremos ser iguales que los hombres pero luego resulta que mantenemos un mercado editorial donde se da una imagen de la mujer cuanto menos ridícula. Con alguna excepción, como la revista pronto, que al menos cuenta cosas interesantes en los laterales; las revistas de cotilleo se limitan a ser fotografías con un poco de texto explicativo. Esos comentarios tratan sobre la autoría del modelo que lleva la famosa de turno o sus últimas andanzas. Cosas tan interesantes como fulanita en la playa o menganita luce ropa en una inauguración. Pero todavía hay revistas peores que nos tratan como si fuéramos lelas.
No voy a decir los nombres, pero hay un gran mercado para publicaciones donde se explica pormenorizadamente cómo adelgazar con métodos dudosos, cómo ponerse en forma al estilo de Madonna, o cómo engatusar convenientemente al amigo de turno. También hay una versión para adolescentes que ya me parece delictiva. Las mujeres tenemos algo más en la cabeza que modelitos, dietas y curiosidad por las vidas ajenas. Algunas incluso leemos reportajes sobre el mundo, la naturaleza y algo de política. Las revistas femeninas vienen a ser el equivalente de los diarios deportivos. Fomentan una visión del hombre y de la mujer maniqueísta, básica y, afortunadamente, muchas veces falsa.
No voy a decir los nombres, pero hay un gran mercado para publicaciones donde se explica pormenorizadamente cómo adelgazar con métodos dudosos, cómo ponerse en forma al estilo de Madonna, o cómo engatusar convenientemente al amigo de turno. También hay una versión para adolescentes que ya me parece delictiva. Las mujeres tenemos algo más en la cabeza que modelitos, dietas y curiosidad por las vidas ajenas. Algunas incluso leemos reportajes sobre el mundo, la naturaleza y algo de política. Las revistas femeninas vienen a ser el equivalente de los diarios deportivos. Fomentan una visión del hombre y de la mujer maniqueísta, básica y, afortunadamente, muchas veces falsa.
jueves, 12 de julio de 2012
Normalidad
Se supone que normal significa conforme a la norma. El problema es que ya no sabemos cuál es la norma. Los que aún creemos en una moral natural universal no tenemos problemas para distinguir lo normal de lo anormal, lo bueno de lo malo. Pero como vivimos en la cultura del relativismo, resulta que ahora bueno es lo que a mí me parece bien; lo que es tanto como decir que si algo no me gusta, significa que está asqueroso y viceversa, si me gusta está delicioso. Sin embargo, hay una serie de cosas cuyo sabor parece asqueroso a la mayoría de las personas en cualquier lugar del mundo y en cualquier momento de la historia. Tal vez eso sea lo que podemos considerar un ejemplo de un conocimiento atemporal e innato a cualquier ser humano.
El otro día hablando con una pareja, ella cubana, el de EE.UU., me decían que al llegar a España y en general a Europa, pero más aquí, les había sorprendido mucho que se tomaran por normales situaciones y actitudes que no se consideran tales en la mayor parte del mundo. Entrar en una tienda y ver las revistas pornográficas mezcladas con las comunes; la publicidad, el cine y muchos programas mostrando desnudos y sexo a cualquier hora; el lenguaje soez que es tan habitual en España, sin venir a cuento, como ya he comentado en otras ocasiones; la promoción de la homosexualidad y la promiscuidad; el alcoholismo, la droga... Cosas en definitiva que, a base de verlas todos los días, ya no nos llaman la atención, pero eso no significa que sean normales.
El otro día hablando con una pareja, ella cubana, el de EE.UU., me decían que al llegar a España y en general a Europa, pero más aquí, les había sorprendido mucho que se tomaran por normales situaciones y actitudes que no se consideran tales en la mayor parte del mundo. Entrar en una tienda y ver las revistas pornográficas mezcladas con las comunes; la publicidad, el cine y muchos programas mostrando desnudos y sexo a cualquier hora; el lenguaje soez que es tan habitual en España, sin venir a cuento, como ya he comentado en otras ocasiones; la promoción de la homosexualidad y la promiscuidad; el alcoholismo, la droga... Cosas en definitiva que, a base de verlas todos los días, ya no nos llaman la atención, pero eso no significa que sean normales.
miércoles, 11 de julio de 2012
Sobre anónimos
A mí me da igual si le gente firma con su nombre real o no, como si quieren poner Piruleta, pero, caramba, que pongan algo. Porque si no resulta que no sé si estoy contestando todo el tiempo al mismo anónimo o son varios diferentes. No es que importe demasiado, para lo que hay que decir, pero resulta un poco incómodo. Más que nada porque no sé si el diálogo de besugos lo mantengo con una persona o más. Es extraño que, yo diría que un noventa por ciento de los que firman como anónimo no tienen absolutamente nada que aportar al tema del artículo y se limitan a criticar, difamar o amenazar a un desconocido, porque supongo que no tienen nada mejor que hacer en su vida.
La lástima es que el tiempo que pierdo en contestar a los anónimos lo estoy reduciendo de los verdaderos comentaristas, los que valen la pena y dicen algo realmente interesante. Y es que no me sobra todo el día, como creen algunos para andar argumentando una y otra vez sobre los mismos temas. Así que me parece que al final optaré por no darme por enterada. La verdad es que hace mucho tiempo que me aconsejan esa estrategia, pero tengo que confesar que a veces me gusta acorralar a la gente en sus propias contradicciones, cosa de la que no estoy orgullosa, pero es que hartarían a cualquiera. De modo que cualquier día de éstos empiezo a no contestar a los anónimos, que además es lo que realmente se merecen.
Por cierto, eso no significa que vaya a publicar cualquier comentario porque venga firmado o me lo pida amablemente, si resulta ser un ataque contra mí, la Iglesia, la familia o la vida. Ésas son mis reglas.
La lástima es que el tiempo que pierdo en contestar a los anónimos lo estoy reduciendo de los verdaderos comentaristas, los que valen la pena y dicen algo realmente interesante. Y es que no me sobra todo el día, como creen algunos para andar argumentando una y otra vez sobre los mismos temas. Así que me parece que al final optaré por no darme por enterada. La verdad es que hace mucho tiempo que me aconsejan esa estrategia, pero tengo que confesar que a veces me gusta acorralar a la gente en sus propias contradicciones, cosa de la que no estoy orgullosa, pero es que hartarían a cualquiera. De modo que cualquier día de éstos empiezo a no contestar a los anónimos, que además es lo que realmente se merecen.
Por cierto, eso no significa que vaya a publicar cualquier comentario porque venga firmado o me lo pida amablemente, si resulta ser un ataque contra mí, la Iglesia, la familia o la vida. Ésas son mis reglas.
martes, 10 de julio de 2012
Sobre móviles, chat, messenger, twitter y whassapp
He escrito otras veces lo que opino sobre el chat. Me parece una forma estupenda de perder el tiempo. Por eso no lo utilizo. Hay gente que se engancha al invento y acaban compartiendo intimidades con desconocidos. Incluso hay quien se mete en problemas por esa causa; especialmente mujeres demasiado románticas. El caso es que el chat o messenger antes era territorio exclusivo de los ordenadores, con lo cual estaba más restringido, pero ahora tenemos el "guasa" o what's up, que es su denominación original, ya que significa textualmente qué pasa, o cómo te va. Gracias a eso, o por culpa de eso, uno ahora tiene el chateo literalmente al alcance de la mano (en la mano).
Para lo cual primero habrán tenido que soltar al menos trescientos euros para comprar un móvil de nueva generación, con lo cual se supone que se ahorran los céntimos que les hubieran costado las llamadas o los mensajes. Porque se supone que el objetivo de un teléfono es la comunicación inmediata, cuando llegas tarde a una cita por ejemplo. No debería ser un medio para compartir toda clase de información inútil e insulsa. Para eso también está el twitter, por cierto. Pero hay personas que necesitan psicológicamente estar todo el tiempo comunicados, como si les diera miedo encontrarse con sus propios pensamientos. No hay problema, si van por la calle ensimismados en el móvil, como los he visto, su vida no va a ser muy larga.
Como me suele ocurrir, después de escribir esto encontré un artículo al respecto: "... No menos crítico se muestra Peter Thiel, un inversor mítico que ganó una fortuna con Paypal y fue el primer financiador de Facebook. Thiel estudió en Stanford y a veces imparte clases, pero su firma de capital riesgo ha publicado un manifiesto cuyo elocuente subtítulo es: Queríamos coches que pudieran volar... pero nos están dando memeces como Twitter. Considera que el boom de la tecnología está creando un sifín de juguetitos vistosos, pero no ha logrado mejorar el cambio climático, el problema del desempleo, el cáncer... Nada de verdadero progreso". Revista xl semanal. nr. 1288.
Para lo cual primero habrán tenido que soltar al menos trescientos euros para comprar un móvil de nueva generación, con lo cual se supone que se ahorran los céntimos que les hubieran costado las llamadas o los mensajes. Porque se supone que el objetivo de un teléfono es la comunicación inmediata, cuando llegas tarde a una cita por ejemplo. No debería ser un medio para compartir toda clase de información inútil e insulsa. Para eso también está el twitter, por cierto. Pero hay personas que necesitan psicológicamente estar todo el tiempo comunicados, como si les diera miedo encontrarse con sus propios pensamientos. No hay problema, si van por la calle ensimismados en el móvil, como los he visto, su vida no va a ser muy larga.
Como me suele ocurrir, después de escribir esto encontré un artículo al respecto: "... No menos crítico se muestra Peter Thiel, un inversor mítico que ganó una fortuna con Paypal y fue el primer financiador de Facebook. Thiel estudió en Stanford y a veces imparte clases, pero su firma de capital riesgo ha publicado un manifiesto cuyo elocuente subtítulo es: Queríamos coches que pudieran volar... pero nos están dando memeces como Twitter. Considera que el boom de la tecnología está creando un sifín de juguetitos vistosos, pero no ha logrado mejorar el cambio climático, el problema del desempleo, el cáncer... Nada de verdadero progreso". Revista xl semanal. nr. 1288.
lunes, 9 de julio de 2012
El bosón de Higgs: ¿la partícula de Dios?
(Colaboración especial de mi marido)
Acaban de localizar el Bosón de Higgs. Se trata de una partícula que debería existir para confirmar una teoría sobre el origen de la materia. Como hemos estudiado en el colegio (supongo), todos los seres vivos o inertes se componen de moléculas, que a su vez están formadas por átomos, los cuales tienen un núcleo con protones y neutrones y unos electrones en órbita alrededor. Todos ellos a su vez, están formados por diferentes tipos de fermiones (e.g. quarks y leptones) y sus fuerzas de unión. De tal modo que, aunque parezcan sólidos, realmente los cuerpos tienen más espacio vacío que materia. Poco a poco, se van descubriendo nuevas partículas de más alta energía que resultan de la descomposición de los núcleos de los átomos lanzados unos contra otros a gran velocidad en los aceleradores de partículas.
Ahora parece ser que han encontrado la partícula que facilita que la energía se transforme en materia. Simplemente porque crea un campo, el campo de Higgs al que tienen que enfrentarse las otras partículas. El esfuerzo contra el campo de Higgs crearía la noción de 'masa' según la 'teoría estándar'. A alguien le dió por llamarle la partícula de Dios, como podrían haberle llamado X. Esta teoría es bastante consistente y funciona muy bien pare explicar el comportamiento de la materia en casi todas las circunstancias, pero tiene sus limitaciones, como cualquier teoría. No explica el origen del universo (aunque si la evolución que siguió desde los primeros nano-micros segundos después del llamado Big-Bang) y no puede explicar el comportamiento de la materia-energía cuándo nos acercamos a los límites de Planck. Los límites de lo muy pequeño -o visto de otra forma- de lo muy muy energético. Y recordemos que tampoco se acaba de reconciliar los modelos estándar y sus fuerzas con la relatividad general y la gravitación. Hay muchas otras teorías que intentan avanzar en un campo u en otro (cuerdas, supercuerdas, n-"branas", etc), pero todas presentas problemas de consistencia (y de complejidad matemática en sí, todavía irresolubles con el conocimiento actual) todavía mayores que el 'modelo estándar'.
El caso es que ni esta teoría ni ninguna otra contradice la existencia de Dios, ya que aún suponiendo que cualquiera de éstas partículas (fermiones, cuerdas o lo que sea, y sus bosones de fuerza) sean los últimos componentes de todo lo que existe, alguien tiene que haberlos creado (y en eso, en la creación, toda teoría falla). Y su disposición no se debe al azar, ni las relaciones que los sustentan, ni las múltiples combinaciones que puede llegar a alcanzar la materia. De hecho, lo que encuentran los investigadores, es que cualquier variación por mínima que sea en cualquiera de los parámetros que constituyen todas esas partículas y fuerzas (si el electrón tuviese un poquitito más de masa, si la fuerza nuclear débil o fuerte fuesen un poquito más fuertes o más débiles, etc., nuestro universo y la vida no habrían sido posible (o bien el universo se hubiera expandido y enfriado ya mucho o se habría colapsado, por poner un par de ejemplos). No puede ser por casualidad la inmensa variedad de seres vivos y materiales que existen. Algunos seguimos creyendo que la creación es racional (se puede comprender), pero no deja de ser sobrenatural. A veces me gusta creer en Dios sentado en su tablero de diseño (yo soy Ingeniero) ajustando y preparando todas las sutiles constantes de las leyes físicas del universo (que en realidad parece que pueden ser muy muy pocas), para terminar diciendo aquello de "¡Hágase la Luz!" ... y la Luz se hizo.
Por último, recordemos que la física crea modelos matemáticos que tratan de describir (en fórmulas ...) el universo, pero no ES el universo. Simplemente hacen predicciones de cosas que luego se pueden comprobar. Nos da una herramienta para estudiar y tratar de comprender las interacciones y la evolución de las cosas en base a 'fuerzas', 'partículas', fórmulas, etc., ¡pero no quiere decir que el Universo sea así! De alguna forma el Universo real no lo vemos con nuestros ojos, simplemente lo expresamos y tratamos de entender con fórmulas y modelos matemáticos. Puede que haya además muchas otras realidades que no vemos (que estén fuera del alcance de nuestros sentidos) y que por tanto no podemos ni estudiar ni modelizar.
Acaban de localizar el Bosón de Higgs. Se trata de una partícula que debería existir para confirmar una teoría sobre el origen de la materia. Como hemos estudiado en el colegio (supongo), todos los seres vivos o inertes se componen de moléculas, que a su vez están formadas por átomos, los cuales tienen un núcleo con protones y neutrones y unos electrones en órbita alrededor. Todos ellos a su vez, están formados por diferentes tipos de fermiones (e.g. quarks y leptones) y sus fuerzas de unión. De tal modo que, aunque parezcan sólidos, realmente los cuerpos tienen más espacio vacío que materia. Poco a poco, se van descubriendo nuevas partículas de más alta energía que resultan de la descomposición de los núcleos de los átomos lanzados unos contra otros a gran velocidad en los aceleradores de partículas.
Ahora parece ser que han encontrado la partícula que facilita que la energía se transforme en materia. Simplemente porque crea un campo, el campo de Higgs al que tienen que enfrentarse las otras partículas. El esfuerzo contra el campo de Higgs crearía la noción de 'masa' según la 'teoría estándar'. A alguien le dió por llamarle la partícula de Dios, como podrían haberle llamado X. Esta teoría es bastante consistente y funciona muy bien pare explicar el comportamiento de la materia en casi todas las circunstancias, pero tiene sus limitaciones, como cualquier teoría. No explica el origen del universo (aunque si la evolución que siguió desde los primeros nano-micros segundos después del llamado Big-Bang) y no puede explicar el comportamiento de la materia-energía cuándo nos acercamos a los límites de Planck. Los límites de lo muy pequeño -o visto de otra forma- de lo muy muy energético. Y recordemos que tampoco se acaba de reconciliar los modelos estándar y sus fuerzas con la relatividad general y la gravitación. Hay muchas otras teorías que intentan avanzar en un campo u en otro (cuerdas, supercuerdas, n-"branas", etc), pero todas presentas problemas de consistencia (y de complejidad matemática en sí, todavía irresolubles con el conocimiento actual) todavía mayores que el 'modelo estándar'.
El caso es que ni esta teoría ni ninguna otra contradice la existencia de Dios, ya que aún suponiendo que cualquiera de éstas partículas (fermiones, cuerdas o lo que sea, y sus bosones de fuerza) sean los últimos componentes de todo lo que existe, alguien tiene que haberlos creado (y en eso, en la creación, toda teoría falla). Y su disposición no se debe al azar, ni las relaciones que los sustentan, ni las múltiples combinaciones que puede llegar a alcanzar la materia. De hecho, lo que encuentran los investigadores, es que cualquier variación por mínima que sea en cualquiera de los parámetros que constituyen todas esas partículas y fuerzas (si el electrón tuviese un poquitito más de masa, si la fuerza nuclear débil o fuerte fuesen un poquito más fuertes o más débiles, etc., nuestro universo y la vida no habrían sido posible (o bien el universo se hubiera expandido y enfriado ya mucho o se habría colapsado, por poner un par de ejemplos). No puede ser por casualidad la inmensa variedad de seres vivos y materiales que existen. Algunos seguimos creyendo que la creación es racional (se puede comprender), pero no deja de ser sobrenatural. A veces me gusta creer en Dios sentado en su tablero de diseño (yo soy Ingeniero) ajustando y preparando todas las sutiles constantes de las leyes físicas del universo (que en realidad parece que pueden ser muy muy pocas), para terminar diciendo aquello de "¡Hágase la Luz!" ... y la Luz se hizo.
Por último, recordemos que la física crea modelos matemáticos que tratan de describir (en fórmulas ...) el universo, pero no ES el universo. Simplemente hacen predicciones de cosas que luego se pueden comprobar. Nos da una herramienta para estudiar y tratar de comprender las interacciones y la evolución de las cosas en base a 'fuerzas', 'partículas', fórmulas, etc., ¡pero no quiere decir que el Universo sea así! De alguna forma el Universo real no lo vemos con nuestros ojos, simplemente lo expresamos y tratamos de entender con fórmulas y modelos matemáticos. Puede que haya además muchas otras realidades que no vemos (que estén fuera del alcance de nuestros sentidos) y que por tanto no podemos ni estudiar ni modelizar.
domingo, 8 de julio de 2012
TED. Corrupción de menores
(Yo no soy un oso mimosón, pero me gusta que me la mimen)
¿Estamos locos o qué?. El otro día encontré este cartel en el hall de entrada de unos cines, repletos de niños pequeños. Afortunadamente me imagino que la mayoría no entendían de qué iba el asunto. Aún así me parece inadmisible. ¿Ya no existe el delito de corrupción de menores?. Porque la imagen de un oso de peluche llamado Ted parece dirigida especialmente a niños pequeños y el mensaje incita al sexo. Juntamos una cosa con otra y yo diría que es pederastia. Pero parece ser que soy la única a la que se le ha ocurrido porque no he leído nada al respecto...
¿Estamos locos o qué?. El otro día encontré este cartel en el hall de entrada de unos cines, repletos de niños pequeños. Afortunadamente me imagino que la mayoría no entendían de qué iba el asunto. Aún así me parece inadmisible. ¿Ya no existe el delito de corrupción de menores?. Porque la imagen de un oso de peluche llamado Ted parece dirigida especialmente a niños pequeños y el mensaje incita al sexo. Juntamos una cosa con otra y yo diría que es pederastia. Pero parece ser que soy la única a la que se le ha ocurrido porque no he leído nada al respecto...
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sábado, 7 de julio de 2012
Jerry Maguire
Esta película trata sobre un representante de deportistas que decide dar un trato más personalizado a sus clientes, razón por la cual es despedido y tiene que volver a empezar de cero. Conoce a una joven viuda con un hijo que estaba buscando un trabajo nuevo con el que ilusionarse, y juntos asesoran a un deportista, al cual le quedan ya pocos años de carrera, pero que está felizmente casado y tiene cuatro hijos.
La película es un canto a la amistad, la familia y el trabajo bien hecho. También muestra cómo el protagonista alcanza su madurez personal y aprende a amar de forma incondicional. Así que, en total, tiene muchas enseñanzas, además de ser amena y divertida. Es una buena muestra de cómo los valores aplicados a todos los campos de la vida hacen que mejoren ostensiblemente.
La película es un canto a la amistad, la familia y el trabajo bien hecho. También muestra cómo el protagonista alcanza su madurez personal y aprende a amar de forma incondicional. Así que, en total, tiene muchas enseñanzas, además de ser amena y divertida. Es una buena muestra de cómo los valores aplicados a todos los campos de la vida hacen que mejoren ostensiblemente.
viernes, 6 de julio de 2012
Sobre el saber universal y el cristianismo
Dedicado a los que no acaban de entender dónde reside la verdadera sabiduría
EUROPA CLAUDICARÁ
Juan Manuel de Prada - ABC, 1 de agosto de 2005
ESCRIBÍA
hace unas semanas que Europa ha perdido la confianza en los valores y
principios que fundaron su fuerza; este naufragio en las aguas del
relativismo la torna más predispuesta a la claudicación. Leo en estos
días un suculento libro de George Weigel, Política sin Dios
(Ediciones Cristiandad), que fervorosamente les recomiendo. En él me
tropiezo con una cita de Solzhenitsyn que logra designar sucintamente la
razón del mal que corroe Europa: «Los fallos de la conciencia humana,
privada de su dimensión divina, han sido un factor determinante en todos
los mayores crímenes de este siglo, que se iniciaron con la Primera
Guerra Mundial, a la que se remontan la mayor parte de nuestras
desgracias. Esa guerra [...] se produjo cuando Europa, que por entonces
gozaba de una salud excelente y nadaba en la abundancia, cayó en un
arrebato de automutilación que no pudo más que minar su vitalidad a lo
largo de, por lo menos, todo un siglo y quizá para siempre. Esa realidad
sólo puede explicarse por un eclipse mental de los líderes de Europa,
debido a la pérdida de su convicción de que, por encima de ellos,
existía un Poder Supremo».
Las palabras de Solzhenitsyn, que explican la progresiva decrepitud de Europa a lo largo del siglo XX, adquieren una significación aún más nítida y dolorosa en los albores del siglo XXI. Una civilización sólo es grande cuando la animan ideas trascendentes. La magnitud de los logros culturales alcanzados por un pueblo depende de la altura de sus aspiraciones espirituales. Basta contemplar el páramo espiritual de la Europa contemporánea, donde un día floreció la más elevada forma de civilización, para entender que su fin está próximo. No hará falta que ningún ejército islámico la invada y conquiste; bastarán unas cuantas bombitas, sabiamente dosificadas aquí y allá, para que Europa se entregue definitivamente a «ese arrebato de automutilación» al que se refería Solzhenitsyn. Europa capitulará porque ha renegado de Dios, porque cada vez un mayor número de europeos, desgajados del patrimonio que la historia les ha confiado, carecen de raíces espirituales. Este vacío interno se plasma en un desdén por la ética y la correspondiente obsesión por los privilegios y los intereses personales. Una sociedad cuyo único objetivo es su propia satisfacción acaba destruyéndose a sí misma.
Existe un vínculo directo e indisoluble entre la fe y la voluntad de futuro. Sin fe no hay futuro. Habiendo renegado de Dios, Europa carece de recursos imaginativos y morales para mantener su civilización; carece, incluso, de razones convincentes para perdurar. La relativización del Derecho (convertido en mero instrumento legal para la satisfacción de caprichos, sin fundamentos inmanentes), la fascinación por el suicidio y la eutanasia, las cifras industriales de abortos, el estancamiento demográfico, etcétera, son fenómenos automutiladores que revelan una profunda crisis moral, una descomposición acelerada de los cimientos sobre los que durante siglos se ha sostenido nuestra civilización. El hombre europeo ha llegado al convencimiento de que, para ser moderno y libre, tiene que ser radicalmente secular. Esa convicción ha tenido consecuencias letales para la vida pública europea y para su cultura, convertida hoy en un aguachirle relativista. Los padres fundadores de la Unión Europea -Konrad Adenauer, Alcide de Gasperi, Robert Schumann, Jean Monnet- eran todos hombres religiosos que concebían la integración europea como un proyecto de civilización cristiana. Hoy, ese soñado proyecto ha degenerado en una burocracia cristofóbica. Como decía el salmista, «si el Señor no construye la casa, en vano trabajan los constructores». Europa claudicará, salvo que salga de su eclipse mental. 2005-08-01
Las palabras de Solzhenitsyn, que explican la progresiva decrepitud de Europa a lo largo del siglo XX, adquieren una significación aún más nítida y dolorosa en los albores del siglo XXI. Una civilización sólo es grande cuando la animan ideas trascendentes. La magnitud de los logros culturales alcanzados por un pueblo depende de la altura de sus aspiraciones espirituales. Basta contemplar el páramo espiritual de la Europa contemporánea, donde un día floreció la más elevada forma de civilización, para entender que su fin está próximo. No hará falta que ningún ejército islámico la invada y conquiste; bastarán unas cuantas bombitas, sabiamente dosificadas aquí y allá, para que Europa se entregue definitivamente a «ese arrebato de automutilación» al que se refería Solzhenitsyn. Europa capitulará porque ha renegado de Dios, porque cada vez un mayor número de europeos, desgajados del patrimonio que la historia les ha confiado, carecen de raíces espirituales. Este vacío interno se plasma en un desdén por la ética y la correspondiente obsesión por los privilegios y los intereses personales. Una sociedad cuyo único objetivo es su propia satisfacción acaba destruyéndose a sí misma.
Existe un vínculo directo e indisoluble entre la fe y la voluntad de futuro. Sin fe no hay futuro. Habiendo renegado de Dios, Europa carece de recursos imaginativos y morales para mantener su civilización; carece, incluso, de razones convincentes para perdurar. La relativización del Derecho (convertido en mero instrumento legal para la satisfacción de caprichos, sin fundamentos inmanentes), la fascinación por el suicidio y la eutanasia, las cifras industriales de abortos, el estancamiento demográfico, etcétera, son fenómenos automutiladores que revelan una profunda crisis moral, una descomposición acelerada de los cimientos sobre los que durante siglos se ha sostenido nuestra civilización. El hombre europeo ha llegado al convencimiento de que, para ser moderno y libre, tiene que ser radicalmente secular. Esa convicción ha tenido consecuencias letales para la vida pública europea y para su cultura, convertida hoy en un aguachirle relativista. Los padres fundadores de la Unión Europea -Konrad Adenauer, Alcide de Gasperi, Robert Schumann, Jean Monnet- eran todos hombres religiosos que concebían la integración europea como un proyecto de civilización cristiana. Hoy, ese soñado proyecto ha degenerado en una burocracia cristofóbica. Como decía el salmista, «si el Señor no construye la casa, en vano trabajan los constructores». Europa claudicará, salvo que salga de su eclipse mental. 2005-08-01
Más dura será la caída
Lo que tiene ir cumpliendo años es que se te caen los ídolos. Sobretodo los creados por el cuarto poder, los periódicos, la televisión, también el cine. Esas personas que un día son indiscutidos e indiscutibles, si esperas lo suficiente verás cómo se convierten en objeto de mofa. Por varias razones: primero porque no suelen merecer tanta pleitesía; segundo, porque la envidia nacional acabará buscándoles defectos donde no los hay. Sin embargo, tengo que reconocer que cuando eso sucede yo me siento aliviada. Será porque no me gustan nada los ídolos de barro, especialmente cuando se convierten en ejemplo a seguir por el público y en particular por la juventud.
No se trata solamente de personas. También se crea una idolatría hacia determinadas ideas o productos, como la famosa dieta light, que resulta que ni adelgaza ni es sana. Estoy hasta donde no voy a decir del anuncio de Activia que ponen a todas horas. Eso de que quieran obligarnos a consumir un yogur por sus pretendidas cualidades mágicas me fastidia tanto que estoy pensando en dejar de comprarlo; porque yo lo tomaba antes de esa publicidad. Como la cuestión de los dos litros de agua al día, que ahora por fin dicen que no es necesario. Mención aparte para los miles de productos de belleza que resultan imprescindibles si quieres salir a la calle. Estoy ya cansada de que nos tomen por tontos, o de que lo seamos.
No se trata solamente de personas. También se crea una idolatría hacia determinadas ideas o productos, como la famosa dieta light, que resulta que ni adelgaza ni es sana. Estoy hasta donde no voy a decir del anuncio de Activia que ponen a todas horas. Eso de que quieran obligarnos a consumir un yogur por sus pretendidas cualidades mágicas me fastidia tanto que estoy pensando en dejar de comprarlo; porque yo lo tomaba antes de esa publicidad. Como la cuestión de los dos litros de agua al día, que ahora por fin dicen que no es necesario. Mención aparte para los miles de productos de belleza que resultan imprescindibles si quieres salir a la calle. Estoy ya cansada de que nos tomen por tontos, o de que lo seamos.
jueves, 5 de julio de 2012
Too much information
Como decía Police, estamos rodeados de demasiada información, lo cual produce el efecto contrario. Especialmente porque existen informaciones contradictorias sobre todo en internet. Si quieres tener mil opiniones sobre cualquier tema, basta con navegar un poco. Entre eso y los estragos de la Logse, Lode, Loe o como quiera que se llame ahora, no es de extrañar que los jóvenes no sepan ya ni discutir. Cualquier polémica se convierte en una sucesión de lugares comunes, y ni siquiera valen las expresiones de toda la vida, porque no las conocen. Supongo que sólo valdría utilizar el lenguaje de twitter o de whassupp. El caso es que intentar razonar se ha convertido en una misión imposible.
En la televisión y en algunos medios escritos se pueden ver barbaridades de grueso calibre, sin que nadie se moleste ya en reclamar o pedir rectificaciones. Para qué, si ahora es lo normal que cualquiera opine sin tener ni preparación ni experiencia en el tema. Y luego nos extrañamos de que los políticos valgan para todo, desde economía a sanidad. Es lógico, dado el nivel de cultura general de este país cualquier puede hacer el papel sin problemas. En los concursos de televisión se oye cada respuesta que pone los pelos de punta. Pero es casi peor la publicidad, donde se comprueba lo que de verdad mueve a la gente. Y luego nos quejamos de que nos vayan bien las cosas. Lo extraño sería lo contrario.
En la televisión y en algunos medios escritos se pueden ver barbaridades de grueso calibre, sin que nadie se moleste ya en reclamar o pedir rectificaciones. Para qué, si ahora es lo normal que cualquiera opine sin tener ni preparación ni experiencia en el tema. Y luego nos extrañamos de que los políticos valgan para todo, desde economía a sanidad. Es lógico, dado el nivel de cultura general de este país cualquier puede hacer el papel sin problemas. En los concursos de televisión se oye cada respuesta que pone los pelos de punta. Pero es casi peor la publicidad, donde se comprueba lo que de verdad mueve a la gente. Y luego nos quejamos de que nos vayan bien las cosas. Lo extraño sería lo contrario.
miércoles, 4 de julio de 2012
La batalla de las ideas
De un tiempo a esta parte se ha instaurado en una nueva moralidad en el mundo occidental; al menos a un nivel oficial y de los medios de comunicación. Por ejemplo, hoy en día está mal visto defender la sociedad capitalista y la libertad de mercado; cuando, sin embargo, viene siendo lo normal en la historia de la humanidad, desde que las primeras tribus comenzaron a comerciar con sus vecinos. No sé si será el mejor sistema, pero sin duda es el único que funciona. Todos los intentos para crear un estado plenipotenciario han sido un absoluto fracaso y han acabado con la libertad individual y los derechos humanos. Creo que eso está más que demostrado. Sin embargo, los conservadores han perdido la batalla de las ideas.
No me explico por qué, especialmente en España, sigue estando mal visto declararse persona de derechas, y sigue resultando simpático ser un extremista de izquierdas o un anarquista, con todo lo que esa palabra implica. Deberíamos haber aprendido ya algo de la historia. Resulta que están mal vistos los valores conservadores, como la defensa de la familia, del matrimonio, de la vida; mientras desde todos los campos se fomentan las ideas calcadas de los libros de Marx: una sociedad no laica sino antireligiosa; relaciones sin compromiso; renuncia a la maternidad; veneración del trabajo... Una sociedad deshumanizada, cuyas consecuencias estamos viviendo actualmente. Me pregunto cuánto tardarán muchos en darse cuenta.
No me explico por qué, especialmente en España, sigue estando mal visto declararse persona de derechas, y sigue resultando simpático ser un extremista de izquierdas o un anarquista, con todo lo que esa palabra implica. Deberíamos haber aprendido ya algo de la historia. Resulta que están mal vistos los valores conservadores, como la defensa de la familia, del matrimonio, de la vida; mientras desde todos los campos se fomentan las ideas calcadas de los libros de Marx: una sociedad no laica sino antireligiosa; relaciones sin compromiso; renuncia a la maternidad; veneración del trabajo... Una sociedad deshumanizada, cuyas consecuencias estamos viviendo actualmente. Me pregunto cuánto tardarán muchos en darse cuenta.
martes, 3 de julio de 2012
La suerte es para los que no saben
Parece ser que se lo dijo Alfredo Di Stéfano a alguien que le deseaba suerte antes de un partido. Me parece una gran frase. Efectivamente, necesitan más suerte los que no se han preparado bien. También se dice que la fortuna favorece a los audaces. O a Dios rogando y con el mazo dando. Es decir, que la suerte también hay que buscársela. No basta con sentarse a esperar a que las cosas se solucionen solas. Esto me ha recordado que a veces pienso que no tengo suerte porque mis libros no se venden. Pero supongo que no he trabajado lo suficiente, no lo merecen, o simplemente no está en mi destino. Supongo que tendré que darme por satisfecha con que se lean. Así que he puesto el último en descarga gratuita.
Como ya tengo tanta historia en el blog, más de una vez me han reprochado que soy una interesada por querer ganar dinero con mi labor. Pero es que le he dedicado miles de horas y lo sigo haciendo. No creo que sea reprochable que quiera ver algún beneficio de ello. De otro modo, a veces me parece que estoy perdiendo el tiempo, aunque lo cierto es que saber que tanta gente me ha leído y tantos me han comentado ya debería ser retribución suficiente. La labor de escribir en internet es muy solitaria. Pero yo lo he elegido así, o ha sido el resultado de las diferentes elecciones que he hecho a lo largo de mi vida y no me queda más remedio que conformarme o dejarlo, cosa que no pienso hacer de momento.
Como ya tengo tanta historia en el blog, más de una vez me han reprochado que soy una interesada por querer ganar dinero con mi labor. Pero es que le he dedicado miles de horas y lo sigo haciendo. No creo que sea reprochable que quiera ver algún beneficio de ello. De otro modo, a veces me parece que estoy perdiendo el tiempo, aunque lo cierto es que saber que tanta gente me ha leído y tantos me han comentado ya debería ser retribución suficiente. La labor de escribir en internet es muy solitaria. Pero yo lo he elegido así, o ha sido el resultado de las diferentes elecciones que he hecho a lo largo de mi vida y no me queda más remedio que conformarme o dejarlo, cosa que no pienso hacer de momento.
lunes, 2 de julio de 2012
Los bazares chinos y la economía parásita
Me gusta entrar en las tiendas de todo a cien y observar la variedad de cosas que tienen. Siempre acabo comprando algo aunque no fuera mi intención. Me caen bien los dependientes chinos que suelen ser gente amable y sonriente. Sin embargo, sé que no debería comprar nada en esas tiendas. Lo que pasa es que me dan lástima. Pero sé perfectamente, porque lo he visto, que son los culpables de la ruina de otros comercios pequeños regentados por españoles. Venden las mismas cosas o imitaciones a un precio mucho menor y de ese modo hacen una competencia desleal al resto de las tiendas. No sé cuántos cientos de pequeños comercios habrán cerrado por su causa.
El motivo de que puedan bajar los precios es la mano de obra barata de su país, sin unos mínimos derechos laborales. También la menor calidad de algunos productos. Y sobretodo que la gente que trabaja en la tienda son todos familia y sólo algunos declaran a Hacienda o cotizan a la Seguridad Social. De ese modo abaratan los costes. No son tontos y saben que el consumismo nos ciega. También se están quedando con las tierras fértiles de África, los yacimientos de metales raros y la industria maderera. Tienen el mundo en sus manos. El desarrollo económico de China se está consiguiendo a costa del resto del mundo, y de sus propios ciudadanos. Por eso se dice que es una economía parásita. No lo olvidemos.
El motivo de que puedan bajar los precios es la mano de obra barata de su país, sin unos mínimos derechos laborales. También la menor calidad de algunos productos. Y sobretodo que la gente que trabaja en la tienda son todos familia y sólo algunos declaran a Hacienda o cotizan a la Seguridad Social. De ese modo abaratan los costes. No son tontos y saben que el consumismo nos ciega. También se están quedando con las tierras fértiles de África, los yacimientos de metales raros y la industria maderera. Tienen el mundo en sus manos. El desarrollo económico de China se está consiguiendo a costa del resto del mundo, y de sus propios ciudadanos. Por eso se dice que es una economía parásita. No lo olvidemos.
domingo, 1 de julio de 2012
Confirmando mis palabras
Día del orgullo pedófilo. El vínculo con la homosexualidad.
Nuevamente se ha celebrado el día del orgullo pedófilo. Así este 24 de Junio, tal como viene ocurriendo desde 1998 cuando comenzó la fecha que vino a difundirse como el Día internacional del amor por los niños, también conocido como Día del orgullo pedófilo. La fecha fijada es el primer sábado después del solsticio de verano, teniendo en cuenta los 2 hemisferios, la celebración se realiza dos veces al año.
A mediados de 2008 los medios de comunicación se hicieron eco, de forma masiva, de este hecho. En consecuencia diversas instituciones y ONG emprendieron medidas en contra y se formó gran controversia social.
Para reconocerlos ese día 24, es común que estos grupos dejen a la vista notas anónimas y velas azules encendidas en las explican el porqué de su fijación con los menores de edad. Según indica el medio internacional La Razón de España, se pretende “mostrar solidaridad entre los amantes de jovencitos, para recordar al mundo que su personalidad es buena y amorosa”.
Además de las velas azules, los miembros del Día del Orgullo Pedófilo han hecho un llamado a los seguidores de la agrupación a enviar mensajes anónimos a los periódicos de sus países dando razones de lo “bueno” que es el sexo entre un adulto y un niño.
EL ACTIVISMO PEDOFILO
Y aunque, existe gran rechazo a la pedofilia, es una realidad compartida por miles en el mundo desde larga fecha agrupados en un verdadero activismo pro-pedofilia. Estas acciones están orientadas a:
- La derogación de las leyes de edad de consentimiento, a efectos de eliminar de la legislación el uso de la edad como un criterio válido para identificar el abuso sexual infantil o, como una medida provisoria, la disminución progresiva de esa edad.
- La eliminación de la clasificación de la pedofilia como una parafilia por parte de la Organización Mundial de la Salud, la American Psychiatric Association (Asociación Americana de Psiquiatría) y otras instituciones reconocidas.
EL VINCULO CON LA HOMOSEXUALIDAD
Si bien, muchos homosexuales y organizaciones que los representan, rechazan dicha posibilidad públicamente, El hecho es que públicamente también muchos lo defienden. En 1980, la COC, la mayor asociación gay en los Países Bajos, declaró en forma pública que la pedofilia es una cuestión gay (1) , y que la liberación homosexual nunca sería completa sin la liberación de los niños y los pedófilos. Entre 1979 y 1981, el último progreso positivo del activismo pedófilo en el mundo occidental se logró cuando la Dutch Protestant Foundation for Responsible Family Development (Fundación Protestante Holandesa para el Desarrollo Familiar Responsable") (PSVG) vendió y distribuyó decenas de miles de copias de un folleto titulado “Pedofilia” ilustrado en forma original con fotos dentro de y a las escuelas primarias holandesas.
ACTIVISMO PEDÓFILO ES ANTERIOR A 1940
El moderno activismo pedófilo fue fundado en los Países Bajos por Dr Frits Bernard a finales de la década de 1950. Durante los setenta y a principios de los ochenta, el movimiento logró un progreso transitorio hacia sus metas en Europa Occidental continental, especialmente en los Países Bajos. Anteriormente a eso, la irrupción de la segunda guerra y la invasión Nazi a Holanda echó por tierra la organización que había comenzado a ampararlos, la cual fue reconstruida luego de terminada la guerra.
En
1972, Bernard publicó el libro Sex met kinderen'("Sexo con niños", no
publicado por el Enclave kring sino por la organización holandesa
independiente para la reforma sexual NVSH).10 El libro esbozaba la
historia del Enclave kring y de la investigación internacional sobre la
interacción sexual entre adultos y niñosEl 22 de junio de 1979, una petición junto con una carta de contenido similar fueron enviadas al ministro de justicia holandés y simultáneamente al parlamento holandés; tanto la petición como la carta exigían la legalización de las actividades sexuales mutuas entre niños y adultos pedófilos. Esta petición fue escrita por la Sociedad Holandesa para la Reforma Sexual (NVSH)
El 5 de febrero de 1987, Bernard apareció como invitado especial en el programa en vivo de Phil Donahue a través de la NBC Television (habitualmente repetido a través de 250 canales de televisión en los Estados Unidos y Canadá) y abogó libremente por el activismo pedófilo durante una hora sin interrupciones
(1) Theo Sandfort (1990). (en inglés) "Boy Relationships: Different Concepts for a Diversity of Phenomena ("Relaciones con niños: distintos conceptos para una variedad de fenómenos").Journal of Homosexuality (Revista de homosexualidad) 20.
http://quieronacerchile.blogspot.com.es/2012/06/dia-del-orgullo-pedofilo-el-vinculo-con.html
Respuesta a un anónimo
En primer lugar, si quieres que te hagan caso, lo primero es firmar con un nombre, aunque sea falso, nadie se va a enterar. En primer lugar, sobre la viñeta: rezar no excluye la medicina. No estamos en la Edad Media. Los católicos españoles siguen acudiendo al médico como cualquier otra persona. Si no fuera así, sobrarían casi todos los médicos en la seguridad social y en la privada.
Segundo. Por supuesto que ninguna organización católica promueve la pederastia. Todo lo contrario, promueven la abstinencia. Que algún sacerdote (homosexual) entre cientos de miles castos haya podido caer en la tentación, no significa que la jerarquía de la iglesia lo acepte. Claro que si hablas de sectas cristianas, eso no tiene nada que ver con la Iglesia católica.
Lo de la medicina, no son chorradas. O es que ahora resulta que tú no crees en la medicina o sólo cuando te interesa. Son páginas médicas firmadas por organismos de prestigio, donde claramente se dice que esa clase de problemas en el recto y los genitales son mucho más habituales en los homosexuales. No me he inventado nada. Pero ya me imagino que esos informes no van a ser publicados en ningún medio de comunicación...
Tercero. No se puede convencer a nadie de que Dios existe. Eso es algo que se siente o no se siente. En cuanto a los niños que sólo hacen la Comunión por los regalos, en eso es totalmente de acuerdo contigo. Me parece una vergüenza, pero no es culpa suya sino de sus padres, que no siendo realmente creyentes organizan una fiesta sólo por el gusto de celebrarla. Si luego siguen yendo a catequesis, un porcentaje pequeño de ellos sí que llegan a saber lo que significa realmente.
Cuarto. Ya sé que la ideología de mi hijo es una cuestión de rebeldía adolescente, pero eso no significa que no sea una barbaridad, exactamente igual que si se hubiera hecho neonazi. Yo no tengo ningún problema con que piense por sí mismo. Mis padres me decían que cada cual tiene que aprender de sus propios errores.
Quinto. Comprenderás que yo no tengo ni idea sobre si hay cuartos oscuros en los locales heterosexuales de sexo, ni falta que hace. En ese caso me parece igual de mal. La diferencia es que los heterosexuales no suelen acudir a locales de sexo, porque tienen más ocasión de ligar de un modo natural. Los homosexuales en cambio se pasan el día en esos locales, al menos los que celebran el orgullo gay.
Vuelvo a decir que a mí los homosexuales que llevan su condición con naturalidad no me molestan lo más mínimo. Son los agresivos y provocadores los que no soporto; ni yo ni mucha gente.
Segundo. Por supuesto que ninguna organización católica promueve la pederastia. Todo lo contrario, promueven la abstinencia. Que algún sacerdote (homosexual) entre cientos de miles castos haya podido caer en la tentación, no significa que la jerarquía de la iglesia lo acepte. Claro que si hablas de sectas cristianas, eso no tiene nada que ver con la Iglesia católica.
Lo de la medicina, no son chorradas. O es que ahora resulta que tú no crees en la medicina o sólo cuando te interesa. Son páginas médicas firmadas por organismos de prestigio, donde claramente se dice que esa clase de problemas en el recto y los genitales son mucho más habituales en los homosexuales. No me he inventado nada. Pero ya me imagino que esos informes no van a ser publicados en ningún medio de comunicación...
Tercero. No se puede convencer a nadie de que Dios existe. Eso es algo que se siente o no se siente. En cuanto a los niños que sólo hacen la Comunión por los regalos, en eso es totalmente de acuerdo contigo. Me parece una vergüenza, pero no es culpa suya sino de sus padres, que no siendo realmente creyentes organizan una fiesta sólo por el gusto de celebrarla. Si luego siguen yendo a catequesis, un porcentaje pequeño de ellos sí que llegan a saber lo que significa realmente.
Cuarto. Ya sé que la ideología de mi hijo es una cuestión de rebeldía adolescente, pero eso no significa que no sea una barbaridad, exactamente igual que si se hubiera hecho neonazi. Yo no tengo ningún problema con que piense por sí mismo. Mis padres me decían que cada cual tiene que aprender de sus propios errores.
Quinto. Comprenderás que yo no tengo ni idea sobre si hay cuartos oscuros en los locales heterosexuales de sexo, ni falta que hace. En ese caso me parece igual de mal. La diferencia es que los heterosexuales no suelen acudir a locales de sexo, porque tienen más ocasión de ligar de un modo natural. Los homosexuales en cambio se pasan el día en esos locales, al menos los que celebran el orgullo gay.
Vuelvo a decir que a mí los homosexuales que llevan su condición con naturalidad no me molestan lo más mínimo. Son los agresivos y provocadores los que no soporto; ni yo ni mucha gente.
viernes, 29 de junio de 2012
Orgullo de qué
De ésta ya me echan de internet. Bueno, he escrito varias veces sobre el día del orgullo gay y puedo asegurar que me han comentado homosexuales diciendo que ellos también se avergüenzan de ese evento, que no se sienten representados. Todos hemos conocido al típico marica que es una persona dulce, cariñosa y simpática, que a casi todos cae bien. Eso es un homosexual pasivo. Sin embargo, nadie querría tener cerca de sus hijos a los homosexuales activos, que suelen ser gente agresiva y son los que protagonizan el desfile del orgullo gay. Además es bastante habitual que sean bisexuales.
Es decir, que son personas que lo hacen con todo lo que se mueve. Como me decía una comentarista: ñaca ñaca como los conejos. Son gente promiscua con multitud de vicios. Cambiando de tema. Físicamente y a nivel médico se sabe, pero no se dice, algo muy importante: la homosexualidad es peligrosa para la salud. Por una razón muy simple. El intestino no está pensado para eso, no tiene la elasticidad de la vagina. Por ello, son muy habituales entre los gays las fisuras o fístulas anales, hemorroides graves y todo tipo de infecciones que pueden degenerar en cáncer. De eso no se habla .
Yo no tengo problema en que los homosexuales vivan su condición con naturalidad. Otro tema es que se dediquen a promocionarlo públicamente. Porque los adolescentes tienen una personalidad en formación y una sexualidad todavía en ciernes. Esa clase de propaganda puede hacer que confundan sus dificultades con preferencias hacia su mismo sexo. No sería el primero que sale de un desengaño y cae en eso. Además, aunque eso lo negarán muchos hasta la tumba: el espectáculo de ver a dos hombres sobándose en público a la mayoría nos resulta muy desagradable. No es por la falta de costumbre, es algo visceral.
Es decir, que son personas que lo hacen con todo lo que se mueve. Como me decía una comentarista: ñaca ñaca como los conejos. Son gente promiscua con multitud de vicios. Cambiando de tema. Físicamente y a nivel médico se sabe, pero no se dice, algo muy importante: la homosexualidad es peligrosa para la salud. Por una razón muy simple. El intestino no está pensado para eso, no tiene la elasticidad de la vagina. Por ello, son muy habituales entre los gays las fisuras o fístulas anales, hemorroides graves y todo tipo de infecciones que pueden degenerar en cáncer. De eso no se habla .
Yo no tengo problema en que los homosexuales vivan su condición con naturalidad. Otro tema es que se dediquen a promocionarlo públicamente. Porque los adolescentes tienen una personalidad en formación y una sexualidad todavía en ciernes. Esa clase de propaganda puede hacer que confundan sus dificultades con preferencias hacia su mismo sexo. No sería el primero que sale de un desengaño y cae en eso. Además, aunque eso lo negarán muchos hasta la tumba: el espectáculo de ver a dos hombres sobándose en público a la mayoría nos resulta muy desagradable. No es por la falta de costumbre, es algo visceral.
jueves, 28 de junio de 2012
Titulares y fútbol
Más por obligación moral que por gusto, suelo fomentar debates sobre temas de actualidad. Se me cae el sombrajo cuando compruebo la falta de cultura de la gente en general y cómo se tragan los titulares sin masticar y se quedan tan satisfechos. Hay mucho lugar común y se nota cuál es una última consigna política social que está en boga, especialmente entre la juventud. Por ejemplo, se hable de lo que se hable, sale a relucir la familia real ahora que está en horas bajas. Hace poco tiempo nadie se hubiera atrevido a criticarlos, pero ahora está de moda. Igual que hace unos años había furor por la roja, y ahora desde ciertos sectores le han vuelto la espalda por representar a España.
Porque todo lo que sucede inmediatamente es aceptado por la multitud. Por ejemplo, si los nacionalistas deciden pitar al himno nacional, la ciudadanía en lugar de indignarse se suma a la pitada. Es triste que tengamos un país tan voluble. Pasado mañana estarán otra vez animando a la selección como una piña. La carretera marca una velocidad máxima de 120. Yo voy a cien por el carril derecho y parece que estoy parada. Todos corren como si tuvieran que apagar un incendio. Sin embargo, cuando salió el carnet por puntos respetaron la velocidad durante un tiempo. Pero, si los demás corren, yo corro; si los demás pitan, yo pito; si los demás critican, yo critico. Qué falta de personalidad hay en España.
Porque todo lo que sucede inmediatamente es aceptado por la multitud. Por ejemplo, si los nacionalistas deciden pitar al himno nacional, la ciudadanía en lugar de indignarse se suma a la pitada. Es triste que tengamos un país tan voluble. Pasado mañana estarán otra vez animando a la selección como una piña. La carretera marca una velocidad máxima de 120. Yo voy a cien por el carril derecho y parece que estoy parada. Todos corren como si tuvieran que apagar un incendio. Sin embargo, cuando salió el carnet por puntos respetaron la velocidad durante un tiempo. Pero, si los demás corren, yo corro; si los demás pitan, yo pito; si los demás critican, yo critico. Qué falta de personalidad hay en España.
miércoles, 27 de junio de 2012
Hombres desubicados, padres escamoteados
Éste post no es mío pero dice exactamente lo que yo pienso.
Hasta la segunda década del siglo XX, toda la estructura social y política se regía por estilos masculinos de actuación. Sin embargo, desde el 68 y hasta la actualidad, la cultura femenina se ha ido imponiendo. Por primera vez en la historia de la humanidad, en los países desarrollados, el hombre ha pasado a un segundo plano, cediendo el protagonismo a la mujer, cuyas pautas de comportamiento, exigencias, gustos, preferencias y habilidades son consideradas prioritarias e ideales en una sociedad que sospecha de la masculinidad y la presume malvada y nociva para el correcto desarrollo de la persona.
El gran énfasis que durante años se ha puesto en conseguir la emancipación de la mujer ha provocado un fenómeno colateral con el que nadie contaba: un oscurecimiento de lo masculino, cierta indiferencia, cuando no desprecio, hacia los varones y una inevitable relegación de éstos a un segundo plano. Esta situación, si bien puede ser lógica –han sido muchos los siglos de dominación masculina- no debe ser ignorada o minusvalorada, pues una crisis del varón nos conduce –igual que si se tratase de la mujer- a una crisis de la sociedad entera.
Mientras las mujeres, tras siglos de lucha, están logrando situarse en el lugar que les corresponde conforme a su dignidad y derechos, los hombres parecen estar más desubicados que nunca. Los cambios provocados por el feminismo han dejado un paisaje social prácticamente irreconocible, generando novedades ciertamente confusas, como el nuevo papel del hombre en la sociedad actual. Mayo del 68 significó para ellos el inicio de una mutación en su propia esencia que ha culminado actualmente con la implantación por la ideología de género de la neutralidad sexual, provocando una alteración de las relaciones paterno-filiales y de pareja. Las consecuencias de la despersonalización sexual son peores para los hombres, ya que les ha tocado vivir por vez primera «el tiempo de las mujeres», víctimas históricas del machismo y patriarcado a las que hay que reparar. De ahí las constantes iniciativas que se están tomando en su beneficio: cátedras de estudios sobre la mujer; centros e institutos dedicados a ellas; planes de igualdad claramente discriminatorios para el hombre; cuotas para acceder a puestos de trabajo y cargos políticos; leyes de discriminación positiva…
El papel de las mujeres se ha sobrerrepresentado y asistimos a una clara depreciación del varón, del hombre, del padre, que no sabe qué es lo que se espera de él y que se ve obligado a revisar su masculinidad, no sólo en el ámbito público y profesional, sino incluso en el marco más íntimo de su vida personal y familiar, donde se les exige su transformación en hombres «blandos» o intercambiables con las féminas. Muchas de las aptitudes típicamente masculinas han sido erradicadas y resultan mal vistas: cualquier expresión de virilidad se considera virilismo; la exigencia de respeto se confunde con autoritarismo; el intento de imponer alguna norma en la familia le puede llevar a ser tachado de tirano; la valentía o asunción de riesgos se considera temeridad e imprudencia; y ante la introspección y falta de expresividad emocional se presume la existencia de algún problema psíquico oculto o trauma infantil que convendría liberar.
En cuanto a la función paterna, la sociedad la ha devaluado progresivamente hasta el punto de que la presencia y el papel del padre en la procreación resultan prescindibles y la ingeniería genética amenaza con su total sustitución. Las técnicas de laboratorio han logrado que el origen y dependencia de un padre se esfumen definitivamente. El modelo social ideal y dominante es el consistente en la relación madre-hijo. Y el padre solo es valorado y aceptado en la medida en que sea una especie de segunda madre.
El padre, exiliado, es invitado a convertirse, en expresión de Naouri, en una «madre-bis»; papel éste exigido en muchas ocasiones por las propias mujeres que les recriminan no ser capaces de cuidar, atender o entender a los niños exactamente como ellas lo hacen. De este modo, el padre se ve obligado a olvidar que tiene un papel propio y diferente del de la madre, aunque plenamente complementario y equilibrador, que es absolutamente indispensable para la construcción psíquica del niño, como han demostrado científicos de diferentes tendencias e ideologías.
El deseo de librarse del orden patriarcal ha provocado que la sociedad actual haya desprovisto de valor la función del padre: no les tiene en cuenta, su autoridad ha sido ridiculizada, las mujeres prescinden de ellos de forma manifiesta. En estas circunstancias, cuando el padre no es significativo para la madre, el niño lo percibe y él mismo se coloca en su lugar. En ausencia del padre, surge una relación de pareja entre la madre y el hijo que perjudica el equilibrio psíquico de ambos. El padre, habiéndose ausentado, física o psíquicamente, no juega ya su papel de «separador», que es, precisamente, el que permite al niño diferenciarse de la madre. Los chicos varones lo tienen peor, pues es probable que en la adolescencia utilicen la violencia-transgresión para afirmar su propia existencia, ya que no tienen otro medio de probar su virilidad más que el de oponerse a la mujer-madre. Como señala Anatrella: «cuando el padre está ausente, cuando los símbolos maternales dominan y el niño está solo con mujeres, se engendra violencia». Estos niños, luego, en la edad adulta, tendrán dificultad para ejercer debidamente la paternidad por falta de ejemplos masculinos.
Actualmente, aunque la mayor parte de los hombres manifiestan una clara preocupación por el bienestar y por la educación de sus hijos, la realidad es que, en un elevado porcentaje, no saben cómo ejercer correctamente su papel. Ser padre no es ser simplemente un progenitor más o menos preocupado por los vástagos. Padre, en sentido estricto, es aquel sujeto que ejerce la «función paterna», permitiendo al hijo individualizarse, separándolo de la madre, lo que es indispensable para la correcta construcción psíquica del niño; es aquel que se ocupa del hijo, con el que crece y se identifica. El padre concede al hijo un sentimiento de seguridad y de alteridad frente a la madre, le permite adquirir el sentido de los límites, marca las prohibiciones, sitúa al hijo en el lugar que le corresponde (le impone el orden de filiación frente a sus pretensiones de omnipotencia) y le ayuda a madurar integrándose en el universo del adulto y así en la realidad. El padre impone la «ley simbólica de la familia», de tal manera que el niño, con tendencia a la tiranía, comprende que no es él a quien compete dictar la ley sino a otra instancia exterior representada por su padre. La figura del padre, como limitador o instancia de frustración del hijo, es indispensable para que el niño asuma su propia individualidad, identidad y autonomía psíquica necesarias para realizarse como sujeto. Además, junto con la madre, el padre debe intervenir en la transmisión de saberes familiares, códigos de conducta y valores morales. Para la salud familiar y social es esencial que el padre se comporte como un padre, no como una madre.
Por otra parte, la diferencia de sexos encarnada por el padre, juega un papel de revelación y confirmación de la identidad sexuada. Tanto la chica como el chico tienen tendencia, al comienzo de su vida, a identificarse con el sexo de la madre, y es el padre, en la medida en que es reconocido por la madre, el que va a permitir al hijo situarse sexualmente.
Los papeles de padre y madre no son intercambiables. Los hombres tienen la obligación de colaborar a fondo en las labores del hogar y son fundamentales en la crianza de los hijos. Pero para lograr una seria implicación de los varones en estas tareas necesitan biológicamente sentirse importantes, respetados y valorados en su entera masculinidad. Esta premisa permitirá al padre captar toda la importancia del lugar que ocupa, lo que le pondrá en posición de aceptar ocuparlo responsablemente. La incomprensión hacia los hombres y sus especificidades como padres, está trayendo una serie de consecuencias psicológicas y sociales cuya perversión no ha sido medida honestamente. Los hombres no necesitan que se les «rescate» de su esencia. El problema de la identidad del varón –niño, joven y adulto- no se resuelve relativizando su masculinidad, sino justamente al contrario, mediante su reconocimiento y adecuada valoración.
Es imprescindible una comprensión, tanto de la masculinidad, como de la feminidad, que aumente la autoestima y la dignidad personal, al tiempo que inspire la confianza mutua, la responsabilidad personal, una mayor cooperación y un amor más grande, para solucionar en gran medida la confusión que origina el trato con el sexo opuesto y el esfuerzo por comprenderlo, resultando una forma inteligente de evitar conflictos innecesarios y favorecer la colaboración entre hombres y mujeres en todos los ámbitos de la vida.
Sin embargo, hoy las políticas y medidas administrativas, en contra de las voces de científicos alertando sobre la necesidad de atender adecuadamente a las diferencias biológicas existentes, siguen empeñadas en emancipar subjetivamente a los individuos de la diferencia sexual, y proclaman que los sexos son idénticos e intercambiables, lo que contribuye a organizar la sociedad sobre la base de la ambigüedad y el desconcierto, desestabilizando el vínculo social que representan la pareja y la familia, y generando a nivel personal frustración y desencanto.
/www.conoze.com/doc.php?doc=9147
Hasta la segunda década del siglo XX, toda la estructura social y política se regía por estilos masculinos de actuación. Sin embargo, desde el 68 y hasta la actualidad, la cultura femenina se ha ido imponiendo. Por primera vez en la historia de la humanidad, en los países desarrollados, el hombre ha pasado a un segundo plano, cediendo el protagonismo a la mujer, cuyas pautas de comportamiento, exigencias, gustos, preferencias y habilidades son consideradas prioritarias e ideales en una sociedad que sospecha de la masculinidad y la presume malvada y nociva para el correcto desarrollo de la persona.
El gran énfasis que durante años se ha puesto en conseguir la emancipación de la mujer ha provocado un fenómeno colateral con el que nadie contaba: un oscurecimiento de lo masculino, cierta indiferencia, cuando no desprecio, hacia los varones y una inevitable relegación de éstos a un segundo plano. Esta situación, si bien puede ser lógica –han sido muchos los siglos de dominación masculina- no debe ser ignorada o minusvalorada, pues una crisis del varón nos conduce –igual que si se tratase de la mujer- a una crisis de la sociedad entera.
Mientras las mujeres, tras siglos de lucha, están logrando situarse en el lugar que les corresponde conforme a su dignidad y derechos, los hombres parecen estar más desubicados que nunca. Los cambios provocados por el feminismo han dejado un paisaje social prácticamente irreconocible, generando novedades ciertamente confusas, como el nuevo papel del hombre en la sociedad actual. Mayo del 68 significó para ellos el inicio de una mutación en su propia esencia que ha culminado actualmente con la implantación por la ideología de género de la neutralidad sexual, provocando una alteración de las relaciones paterno-filiales y de pareja. Las consecuencias de la despersonalización sexual son peores para los hombres, ya que les ha tocado vivir por vez primera «el tiempo de las mujeres», víctimas históricas del machismo y patriarcado a las que hay que reparar. De ahí las constantes iniciativas que se están tomando en su beneficio: cátedras de estudios sobre la mujer; centros e institutos dedicados a ellas; planes de igualdad claramente discriminatorios para el hombre; cuotas para acceder a puestos de trabajo y cargos políticos; leyes de discriminación positiva…
El papel de las mujeres se ha sobrerrepresentado y asistimos a una clara depreciación del varón, del hombre, del padre, que no sabe qué es lo que se espera de él y que se ve obligado a revisar su masculinidad, no sólo en el ámbito público y profesional, sino incluso en el marco más íntimo de su vida personal y familiar, donde se les exige su transformación en hombres «blandos» o intercambiables con las féminas. Muchas de las aptitudes típicamente masculinas han sido erradicadas y resultan mal vistas: cualquier expresión de virilidad se considera virilismo; la exigencia de respeto se confunde con autoritarismo; el intento de imponer alguna norma en la familia le puede llevar a ser tachado de tirano; la valentía o asunción de riesgos se considera temeridad e imprudencia; y ante la introspección y falta de expresividad emocional se presume la existencia de algún problema psíquico oculto o trauma infantil que convendría liberar.
En cuanto a la función paterna, la sociedad la ha devaluado progresivamente hasta el punto de que la presencia y el papel del padre en la procreación resultan prescindibles y la ingeniería genética amenaza con su total sustitución. Las técnicas de laboratorio han logrado que el origen y dependencia de un padre se esfumen definitivamente. El modelo social ideal y dominante es el consistente en la relación madre-hijo. Y el padre solo es valorado y aceptado en la medida en que sea una especie de segunda madre.
El padre, exiliado, es invitado a convertirse, en expresión de Naouri, en una «madre-bis»; papel éste exigido en muchas ocasiones por las propias mujeres que les recriminan no ser capaces de cuidar, atender o entender a los niños exactamente como ellas lo hacen. De este modo, el padre se ve obligado a olvidar que tiene un papel propio y diferente del de la madre, aunque plenamente complementario y equilibrador, que es absolutamente indispensable para la construcción psíquica del niño, como han demostrado científicos de diferentes tendencias e ideologías.
El deseo de librarse del orden patriarcal ha provocado que la sociedad actual haya desprovisto de valor la función del padre: no les tiene en cuenta, su autoridad ha sido ridiculizada, las mujeres prescinden de ellos de forma manifiesta. En estas circunstancias, cuando el padre no es significativo para la madre, el niño lo percibe y él mismo se coloca en su lugar. En ausencia del padre, surge una relación de pareja entre la madre y el hijo que perjudica el equilibrio psíquico de ambos. El padre, habiéndose ausentado, física o psíquicamente, no juega ya su papel de «separador», que es, precisamente, el que permite al niño diferenciarse de la madre. Los chicos varones lo tienen peor, pues es probable que en la adolescencia utilicen la violencia-transgresión para afirmar su propia existencia, ya que no tienen otro medio de probar su virilidad más que el de oponerse a la mujer-madre. Como señala Anatrella: «cuando el padre está ausente, cuando los símbolos maternales dominan y el niño está solo con mujeres, se engendra violencia». Estos niños, luego, en la edad adulta, tendrán dificultad para ejercer debidamente la paternidad por falta de ejemplos masculinos.
Actualmente, aunque la mayor parte de los hombres manifiestan una clara preocupación por el bienestar y por la educación de sus hijos, la realidad es que, en un elevado porcentaje, no saben cómo ejercer correctamente su papel. Ser padre no es ser simplemente un progenitor más o menos preocupado por los vástagos. Padre, en sentido estricto, es aquel sujeto que ejerce la «función paterna», permitiendo al hijo individualizarse, separándolo de la madre, lo que es indispensable para la correcta construcción psíquica del niño; es aquel que se ocupa del hijo, con el que crece y se identifica. El padre concede al hijo un sentimiento de seguridad y de alteridad frente a la madre, le permite adquirir el sentido de los límites, marca las prohibiciones, sitúa al hijo en el lugar que le corresponde (le impone el orden de filiación frente a sus pretensiones de omnipotencia) y le ayuda a madurar integrándose en el universo del adulto y así en la realidad. El padre impone la «ley simbólica de la familia», de tal manera que el niño, con tendencia a la tiranía, comprende que no es él a quien compete dictar la ley sino a otra instancia exterior representada por su padre. La figura del padre, como limitador o instancia de frustración del hijo, es indispensable para que el niño asuma su propia individualidad, identidad y autonomía psíquica necesarias para realizarse como sujeto. Además, junto con la madre, el padre debe intervenir en la transmisión de saberes familiares, códigos de conducta y valores morales. Para la salud familiar y social es esencial que el padre se comporte como un padre, no como una madre.
Por otra parte, la diferencia de sexos encarnada por el padre, juega un papel de revelación y confirmación de la identidad sexuada. Tanto la chica como el chico tienen tendencia, al comienzo de su vida, a identificarse con el sexo de la madre, y es el padre, en la medida en que es reconocido por la madre, el que va a permitir al hijo situarse sexualmente.
Los papeles de padre y madre no son intercambiables. Los hombres tienen la obligación de colaborar a fondo en las labores del hogar y son fundamentales en la crianza de los hijos. Pero para lograr una seria implicación de los varones en estas tareas necesitan biológicamente sentirse importantes, respetados y valorados en su entera masculinidad. Esta premisa permitirá al padre captar toda la importancia del lugar que ocupa, lo que le pondrá en posición de aceptar ocuparlo responsablemente. La incomprensión hacia los hombres y sus especificidades como padres, está trayendo una serie de consecuencias psicológicas y sociales cuya perversión no ha sido medida honestamente. Los hombres no necesitan que se les «rescate» de su esencia. El problema de la identidad del varón –niño, joven y adulto- no se resuelve relativizando su masculinidad, sino justamente al contrario, mediante su reconocimiento y adecuada valoración.
Es imprescindible una comprensión, tanto de la masculinidad, como de la feminidad, que aumente la autoestima y la dignidad personal, al tiempo que inspire la confianza mutua, la responsabilidad personal, una mayor cooperación y un amor más grande, para solucionar en gran medida la confusión que origina el trato con el sexo opuesto y el esfuerzo por comprenderlo, resultando una forma inteligente de evitar conflictos innecesarios y favorecer la colaboración entre hombres y mujeres en todos los ámbitos de la vida.
Sin embargo, hoy las políticas y medidas administrativas, en contra de las voces de científicos alertando sobre la necesidad de atender adecuadamente a las diferencias biológicas existentes, siguen empeñadas en emancipar subjetivamente a los individuos de la diferencia sexual, y proclaman que los sexos son idénticos e intercambiables, lo que contribuye a organizar la sociedad sobre la base de la ambigüedad y el desconcierto, desestabilizando el vínculo social que representan la pareja y la familia, y generando a nivel personal frustración y desencanto.
/www.conoze.com/doc.php?doc=9147
Elogio de la masculinidad
Siguiendo con la racha de repetir los temas de mis primeros posts, los cuales me trajeron la única fama que alguna vez he disfrutado, sigo con las diferencias entre hombres y mujeres. Yo crecí con una hermana y tres hermanos mayores. Así que a mí nadie tuvo que explicarme que somos diferentes, no sólo físicamente, sino en carácter y personalidad. Las hormonas que determinan los cambios que se ven, también influyen en el comportamiento. Aunque naturalmente siempre hay excepciones, cualquier que haya convivido largamente con el sexo opuesto sabe que nuestra actitud es absolutamente diferente en casi todas las situaciones de la vida, por más que algunos se empeñen en demostrar lo contrario.
Yo tengo dos hijas de ciencias, pero de hecho el cerebro de la mujer suele tener más desarrollado el lado izquierdo, el que se refiere al lenguaje, las artes, la empatía y esa clase de funciones. Mientras que el masculino tiende a la racionalidad, las ciencias y la orientación espacial. Eso no lo digo yo; es que lo han visto en experimentos científicos. Asimismo, como las mujeres somos más sensibles al entorno, también nos dejamos llevar más por los sentimientos, mientras que los hombres son más imparciales en ese sentido. Eso determina muchos de los problemas de comprensión en la pareja. Porque ellos no entienden el exceso de emotividad de la mujer ni ellas su aparente frialdad.
Como hoy en día hemos dado la vuelta a la tortilla, resulta que la masculinidad está mal vista; y con ella todo lo que implica fuerza, protección y autoridad. Aunque realmente no es tanto así, sino que las mujeres a ojos vista se están masculinizando, lo cual provoca que algunos hombres ya no sepan cuál es su lugar. Si avanzamos del patriarcado al matriarcado sin ser capaces de encontrar un término medio, no es extraño que la homosexualidad también se esté extendiendo (con la ayuda de la promoción pública). Sin embargo, yo, que según mis hijas, soy un poco machista, sigo pensando que el papel del hombre, y del padre en particular, consiste en poner las normas y marcar los límites en la familia. No siendo así, de esos polvos vienen estos lodos...
Yo tengo dos hijas de ciencias, pero de hecho el cerebro de la mujer suele tener más desarrollado el lado izquierdo, el que se refiere al lenguaje, las artes, la empatía y esa clase de funciones. Mientras que el masculino tiende a la racionalidad, las ciencias y la orientación espacial. Eso no lo digo yo; es que lo han visto en experimentos científicos. Asimismo, como las mujeres somos más sensibles al entorno, también nos dejamos llevar más por los sentimientos, mientras que los hombres son más imparciales en ese sentido. Eso determina muchos de los problemas de comprensión en la pareja. Porque ellos no entienden el exceso de emotividad de la mujer ni ellas su aparente frialdad.
Como hoy en día hemos dado la vuelta a la tortilla, resulta que la masculinidad está mal vista; y con ella todo lo que implica fuerza, protección y autoridad. Aunque realmente no es tanto así, sino que las mujeres a ojos vista se están masculinizando, lo cual provoca que algunos hombres ya no sepan cuál es su lugar. Si avanzamos del patriarcado al matriarcado sin ser capaces de encontrar un término medio, no es extraño que la homosexualidad también se esté extendiendo (con la ayuda de la promoción pública). Sin embargo, yo, que según mis hijas, soy un poco machista, sigo pensando que el papel del hombre, y del padre en particular, consiste en poner las normas y marcar los límites en la familia. No siendo así, de esos polvos vienen estos lodos...
martes, 26 de junio de 2012
Instinto de protección
He visto cruzar la calle a una señora en bicicleta y, detrás suyo, una niña pequeña también con su bici. ¿Es que no se le ha ocurrido pensar que es fácil verla a ella, pero no a su hija, y que deberían cruzar al mismo tiempo?. He visto cruzar también a una señora con un perro pequeño. El animal casi dos metros delante de la dueña. ¿Cómo supone que los conductores vamos a verlo a tiempo para no atropellarlo?. He visto intentar cruzar la calle a una chica cuando venía un coche, y su pareja la ha sujetado por la muñeca para que no lo hiciera. ¿Puede ser que ella se haya molestado y le haya mirado mal?, ¿Es que prefiería que la hubiera atropellado el coche?.
El instinto de protección pensaba yo que era algo básico para la supervivencia de las especies. Pero parece ser que después de décadas de llevar una vida acomodada, se va perdiendo. Si no no me explico cómo no les sale natural a las personas defender a sus crías, a sus mascotas o a su pareja, sin que eso suponga ningún menoscabo. Hay que ver cuánto daño ha hecho el feminismo radical. Si ahora resulta que un hombre no puede agarrar a una mujer ni para salvarle la vida, la verdad es que no sé cómo se las arreglan para disfrutar del sexo, que no es precisamente una actividad igualitaria, tal como yo lo conozco. No sé si ahora habrá una versión políticamente correcta del asunto. La verdad es que a mí la igualdad me parece un desastre.
El instinto de protección pensaba yo que era algo básico para la supervivencia de las especies. Pero parece ser que después de décadas de llevar una vida acomodada, se va perdiendo. Si no no me explico cómo no les sale natural a las personas defender a sus crías, a sus mascotas o a su pareja, sin que eso suponga ningún menoscabo. Hay que ver cuánto daño ha hecho el feminismo radical. Si ahora resulta que un hombre no puede agarrar a una mujer ni para salvarle la vida, la verdad es que no sé cómo se las arreglan para disfrutar del sexo, que no es precisamente una actividad igualitaria, tal como yo lo conozco. No sé si ahora habrá una versión políticamente correcta del asunto. La verdad es que a mí la igualdad me parece un desastre.
lunes, 25 de junio de 2012
El buen amor
Hace años escribí un post que se llamaba El buen café. Decía que existe un café de máquina barato que se puede tomar de pie en cinco minutos y está más o menos bueno. Pero luego hay un café de calidad, recién molido, preparado con cuidado y degustado lentamente, a ser posible en buena compañía. Todo es café, pero evidentemente no es igual. Con el sexo pasa lo mismo. No se puede llamar hacer el amor a un coito de cinco minutos con un desconocido. Hacer el amor es mucho más que eso. Es unir cuerpo y alma y dejarse llevar por los sentimientos, por la química y las hormonas a un tiempo. Es dar placer antes que recibirlo y, por eso mismo, disfrutar al máximo. Es entregarse sin reservas, compartir tu cuerpo hasta la última célula y alcanzar juntos el éxtasis.
También escribí una vez sobre una canción de Jose Luis Perales que dice:
PARA SABER DE AMOR ALGUIEN HA DICHO HAY QUE PROBAR MIL FRUTAS DIFERENTES, QUE CADA CUERPO ES COMO UN LIBRO EN EL QUE DESCUBRIR CADA MISTERIO, QUE DEGUSTARLO TODO ES NECESARIO PARA SABERLO TODO DEL AMOR, SE EQUIVOCAN. EL AMOR NO ES PROBAR CADA MANZANA. ÉL NO PRECISA AVENTURA MÁS LOCA QUE SU LOCA AVENTURA NI CONCIBE UN SABOR MÁS EXQUISITO... Para tener buen sexo es necesario en primer lugar amor; en segundo lugar tiempo, para conocerse a uno mismo y al otro; para explorar nuestras preferencias y placeres e ir aprendiendo juntos. Eso no es comparable a acumular compañeros de juegos. Porque el sexo no es un deporte. Pero quien no haya probado el buen café, no notará la diferencia.
domingo, 24 de junio de 2012
Más sobre la pareja
http://www.facebook.com/photo.php?fbid=3357487260358&set=a.3064949667101.2124195.1364286472&type=1&ref=nf
Porque, como ha dicho una comentarista, algunos buscan el amor en sitios equivocados.
Porque, como ha dicho una comentarista, algunos buscan el amor en sitios equivocados.
viernes, 22 de junio de 2012
Sobre la pareja
De hombre y mujer. De las otras no entiendo. Supone la convivencia diaria durante años de dos personas adultas y diferentes. Si eso ya resulta complicado entre hermanos que tienen una historia común, tanto más entre dos personas que deciden estar juntas partiendo de ser casi unos desconocidos. Casarse o convivir supone tener que adaptarse a las costumbres y rutinas del otro, que pueden ser compatibles con las tuyas o totalmente distintas. También supone aceptar a su familia, incluso si ellos no te aceptan a ti y participar en reuniones familiares. Implica tener que crear una rutina común para hacer frente a los trabajos, las labores del hogar y el cuidado de los niños, cuando lleguen.
Cúanta gente por desgracia se casan sin saber si van a ser capaces de adaptarse el uno al otro. Cuando uno es madrugador, por ejemplo, y al otro le gusta trasnochar, es un problema. Cuando uno es de salir y el otro de quedarse en casa. O cuando sus ideas sobre educación son opuestas e incompatibles. O cuando dejan que otros familiares compliquen las cosas entrometiéndose entre ellos. Hay tantas circunstancias que pueden afectar a una pareja que lo realmente extraño es que algunos superemos los veinte años juntos. Tal vez la clave está en elegir bien, o en aguantar más (siempre que no se trate de infidelidad o maltrato). Tal vez la solución sea mucho más fácil. He leído algo en el facebook últimamente: En mis tiempos, cuando algo se rompía, lo arreglábamos, no lo tirábamos a la basura. Creo que se trata de eso.
Cúanta gente por desgracia se casan sin saber si van a ser capaces de adaptarse el uno al otro. Cuando uno es madrugador, por ejemplo, y al otro le gusta trasnochar, es un problema. Cuando uno es de salir y el otro de quedarse en casa. O cuando sus ideas sobre educación son opuestas e incompatibles. O cuando dejan que otros familiares compliquen las cosas entrometiéndose entre ellos. Hay tantas circunstancias que pueden afectar a una pareja que lo realmente extraño es que algunos superemos los veinte años juntos. Tal vez la clave está en elegir bien, o en aguantar más (siempre que no se trate de infidelidad o maltrato). Tal vez la solución sea mucho más fácil. He leído algo en el facebook últimamente: En mis tiempos, cuando algo se rompía, lo arreglábamos, no lo tirábamos a la basura. Creo que se trata de eso.
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