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Nubes sobre el Mar

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Cuadro pintado por mi hija pequeña
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lunes, 27 de julio de 2015

Sin comerlo ni beberlo

Es cuando alguien que ni pincha ni corta, es decir que no tiene responsabilidad alguna, sin embargo, se ve implicado en algún asunto. Sin comerlo ni beberlo me he visto yo defendiendo a las víctimas de eta, a los niños no nacidos o a la iglesia. Porque no solo no me paga nadie, sino que ni siquiera milito en ninguna organización afín. Por eso me llevo los golpes pero no las flores. De manera que se puede considerar que estoy haciendo el tonto. Soy un verso suelto que no acaba de gustar a nadie.

Pero nadie me obliga. Así que tampoco me puedo quejar. Eso de ir por libre tiene la ventaja de que nadie te fuerza pero el inconveniente de que nadie te apoya. Por eso, tanto tiempo de compromiso vacío me ha pasado factura a la larga.  Sin comerlo ni beberlo me he visto inmersa en situaciones complicadas. Me han insultado, me han amenazado y he perdido amigos. Pero, con todo, creo que ha merecido la pena hasta ahora. Aunque sólo me quede la satisfacción personal del deber cumplido.

sábado, 18 de julio de 2015

Ser un cantamañanas

O un bueno para nada. Son esa clase de personas que viven del cuento, que son irresponsables y despreocupados y luego suelen acudir a otros a que les saquen del apuro. Todos conocemos a alguien así. A mí me hacen mucha gracia estas expresiones tan gráficas. Por eso las elegí para seguir escribiendo cuando ya no sabía que hacer con el blog. La verdad es que podría encontrar muchas más para seguir indefinidamente con el tema pero no tiene sentido. Todo tiene que tener un principio y un final. Yo también hablo así utilizando muchas expresiones. Es algo que me viene de mi madre que se crió en un pueblo de Asturias, donde utilizan muchos dichos.

Sin embargo, ser un cantamañanas en el fondo no es algo gracioso aunque suelan caer bien a la gente. En España se dan mucho. Debe ser por el clima. Como yo soy de mentalidad nórdica es algo que no acabo de entender. Ya desde jovencita yo tenía muchos planes y ganas de trabajar, ganarme la vida, tener mi propia casa y mi familia. Eso de vivir al día que tanto se lleva, sin preocuparse de lo que traerá mañana, como los lirios del campo, no va conmigo. Comprendo que hasta cierto punto no es bueno andar siempre preocupándose por el futuro o rumiando el pasado, pero vivir el presente en exclusiva no me parece que sea algo digno de un ser humano.

sábado, 27 de junio de 2015

Pasarse tres pueblos

El otro día hablaba con una amiga sobre los hijos que abusan de los abuelos para que les cuiden a los niños. Una cosa es que de vez en cuando les dejen a sus hijos y otra que por principio sean los abuelos los que tengan que hacerse cargo de todo: llevarlos al colegio, recogerlos, darles de comer e incluso quedárselos en su casa el fin de semana. Porque la responsabilidad de los niños es para sus padres, no para los abuelos, que ya hicieron el trabajo en su momento. Además a algunos se les ve ya muy mayores y llenos de achaques para tener que ocuparse de alguien más. Están para que los cuiden, no para cuidar a otros.

Supongo que hay abuelos en buenas condiciones a las que les gusta relativamente ocuparse de esta labor, pero eso no significa que esté bien. Las personas de la tercera edad deberían tener la oportunidad de descansar y ocuparse de sus propios hobbies. Ya han cumplido con la sociedad. Aparte de eso, hay muchos padres que utilizan a los abuelos por ahorrarse un dinero, para no tener que pagar asistenta o canguro, pudiendo hacerlo. Eso ya es imperdonable. Luego, con lo que se han ahorrado, aprovechan para irse de viaje dejando a los niños a cargo de los mayores. Pero también los abuelos Necesitan cuidar su relación de pareja.

miércoles, 14 de enero de 2015

Echar leña al fuego

Se utiliza cuando alguien hace o dice algo que empeora la situación en lugar de contribuir a solucionarla. Hay personas que se especializan en echar leña al fuego, generalmente para favorecer sus propios intereses, por ejemplo, para hacer ver que el problema es más grave de lo que realmente es y así aumentar su mérito o sus posibilidades. Sin embargo, eso es incompatible con la responsabilidad personal de cada uno. Cuando alguien contribuye a agravar un conflicto, aunque no lo haya causado, se convierte en cómplice de las consecuencias. No sirve luego intentar lavarse las manos como Pilatos.

En este último año, según dicen las noticias el paro ha bajado en un cuarto de millón de personas. Ya sé que no es mucho si se compara con los cuatro millones y medio que quedan. Soy muy consciente, ya que tengo dos familiares parados de larga duración. Sin embargo, eso no supone que se pueda negar que las cosas están mejorando. Los datos son innegables. Aquellos que insisten en hacer de agoreros diciendo que nada va a cambiar, que es algo temporal, etc., están perjudicando a España para favorecer sus intereses, sus expectativas de voto principalmente. Pero yo no creo que cualquier estrategia sea lícita a la hora de hacer política.

lunes, 22 de diciembre de 2014

Caer en saco roto

Como he comentado últimamente, hace diez años yo me sentía muy satisfecha de la forma en que había cuidado de mis hijos, con mucha dedicación y cariño. Últimamente pienso que quizás estaba equivocada. Tengo un vecino con dos chicos gemelos de veintitrés años a los cuales no les hizo ni caso durante su infancia. Quiero decir que, estaban siempre con la abuela o con la cuidadora porque ambos padres trabajaban hasta tarde. Hoy son universitarios, practican kárate y uno al menos toca la guitarra. Son responsables, trabajadores y muy independientes. De hechos sus padres se han ido una temporada a Alemania y los han dejado en su casa solos.

Confieso que yo solía criticar a mis vecinos por lo dejados que según yo tenían a sus hijos. Ahora pienso que mis años de atención exclusiva a mis hijos cayeron en saco roto. Es decir, que apenas quedó nada de todo mi interés y mis esfuerzos. Como suele ocurrir apenas se acuerdan de su infancia. La pequeña no recuerda ni los viajes que hicimos juntos. Pero sobre todo, no quedó casi nada de mis consejos, de las conversaciones que teníamos, de los ratos juntos sin hacer nada especial. Esa comunicación, que yo juzgaba tan importante, acabó nada más en un conjunto de fotografías que ahora repaso mientras me pregunto dónde me equivoqué.

martes, 9 de diciembre de 2014

Arrimar el hombro

Uf, esto es duro. Arrimar el hombro es lo contrario a lo que se hace en España donde todo el mundo tiene recetas para hacer las cosas pero nadie las hace. Es clásica la imagen de cinco obreros mirando una obra y uno sólo trabajando, generalmente el último contratado. El otro día leían en la misa la parábola de los talentos, que me parece una de las más significativas de la Biblia. Visto desde fuera resulta injusta la frase de "al que tiene mucho se le dará más y al que no, se le quitará lo poco que tiene". Pero naturalmente no se refiere a dinero, sino a capacidad de trabajo. Jesús afirma que tenemos que aprovechar nuestro potencial al máximo.

En eso se distingue el cristianismo de otras religiones donde más bien se incita a aceptar las cosas como vienen, en un fatalismo que no ayuda nada al desarrollo de la sociedad. Arrimar el hombro es lo que hace que las cosas funcionen. En ese sentido, no se debe considerar el trabajo como una maldición sino como una responsabilidad, ya que todos formamos parte del mismo equipo y cuando falla uno, fallan todos. Pero eso es más bien una mentalidad norteamericana. Aquí todos intentamos escaquearnos mientras sea posible. Y luego nos quejamos de que las administraciones no funcionan bien. Naturalmente están constituidas por ciudadanos españoles.

domingo, 12 de octubre de 2014

Los medios de comunicación y la desinformación

Ya he comentado alguna vez que, cuanta más información tenemos más desinformados estamos. Eso se debe a que se admiten todas las opiniones tanto de expertos como de gente común. Esto sucede especialmente en las redes sociales, donde cualquiera puede hacer circular cualquier clase de bulo sin consecuencias. También es habitual que se digan auténticas barbaridades que, en persona, costarían a la persona una multa o incluso un proceso penal. Pero por escrito en la red no pasa nada. Como yo suelo comentar en diversos medios, me he encontrado últimamente con toda clase de comentarios que califican a sus autores como poco de irresponsables.

Pero lo peor es cuando esas noticias salen en medios acreditados y de mano de periodistas influyentes. Entonces sí que habría que hacer valer la ley, pero nadie quiere mancharse las manos. Total, que el mundo se ha parado y ya no hay más noticia que el ébola, la semana pasada era Mas, y la anterior ya no lo recuerdo. Los islamistas siguen decapitando gente, Rusia sigue invadiendo Ucrania. En Hong Kong reclaman libertad a China. Pero a nadie le importa, porque unos cuantos han decidido cuál es la noticia estrella. Nuestros medios de comunicación se han convertido en prensa amarillista y las redes sociales en un estercolero.

Ébola. Expertos de la UE exculpan a España:  No obstante, advierten de que "en el mejor de los niveles de protección siempre puede haber un accidente" y que "en ese caso se puede hablar de accidente fortuito de muy baja probabilidad haciéndose las cosas correctamente".

jueves, 10 de julio de 2014

Cada loco con su tema.

Se dice sobre la gente que habla siempre de lo mismo, sea cual sea el tema de conversación; los que están obsesionados con un tema determinado. En estos años en internet he tenido ocasión de comprobar cómo se cumple este refrán, porque hay mucha gente que se limita a tratar temas determinados desde un punto de vista determinado y no hay quien les saque de ahí. Existen dos clases de personas: aquellos con lo que es posible razonar y llegar a un cierto entendimiento y esos otros que les digas lo que les digas van a seguir en sus trece. Eso pasa mucho por ejemplo con las feministas. No hay quien razone con ellas.

Por ejemplo, cuando dicen que las mujeres ganan menos dinero que los hombres por el mismo trabajo. Se ha comprobado ya en varios estudios que no es cierto, que no se trata de las mismas responsabilidades ni del mismo horario. Pero siguen erre que erre con la cantinela. Y lo que ocurre es que cuando algo se repite mucho en los medios de comunicación, la mayor parte de la sociedad se lo acaba creyendo; aunque no haya pruebas, o haya pruebas en contra. Lo que es indudable es que existe una discriminación positiva a favor de la mujer que a mí me parece muy injusta, que a iguales o menores méritos eligen a las mujeres.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Contra el resentimiento

Me asombra la facilidad con que algunas personas pasan del amor al odio a la mínima excusa. Yo comprendo que no se esté de acuerdo con alguien, incluso que se esté radicalmente en contra de una idea. Pero de ahí a descalificar a un colectivo de personas, a menudo millones de ellas por una idea preconcebida, va mucho trecho. Y es que hay gente que dice odiar con una frialdad como si estuviera hablando de que no le gusta el jamón. No se puede frivolizar con un sentimiento tan fuerte y lo digo porque he estado en ambos lados: el de los que odian y el de los odiados. Y puedo asegurar que en ambos casos el que más daño se hace es uno mismo.

El mal existe. Hay quien dice que es la ausencia de bien. Yo pienso que es una realidad aparte. Y se alimenta de esos resentimientos que se van alimentando a menudo sin ser consciente de lo que se hace. En nuestro país no se le da la importancia que tiene a esas corrientes que descalifican a las personas, y luego todos se llevan las manos a la cabeza cuando sucede algo realmente grave. Pero tiene mucha razón el refrán que dice: quien siembra viento recoge tempestades. Y los que van por ahí insultando y amenazando a los que no piensan igual son directamente responsables de lo que les pueda llegar a suceder a esas personas.

lunes, 12 de agosto de 2013

Mal de muchos consuelo de tontos

Ésta es una frase que he utilizado mucho a lo largo de mi vida y diría que cada vez más. Porque al estar especializada en ir a contracorriente, la verdad es que siempre he encontrado mal de muchos. Recuerdo que mi madre me decía eso de: si todo el mundo se tira por un puente tú también te vas a tirar por un puente. No hay peligro de que haga eso porque yo soy de llevar la contraria por naturaleza. A mí que todo el mundo haga algo me parece una buena razón para no hacerlo. Por eso no me gusta la gente que va con la marea, que se excusa en lo políticamente correcto. Las cosas son correctas o no lo son, no dependen del momento.

No digo que no sea mucho más fácil dejarse llevar por la moda: si tocan zapatos de tacón, tacones, si toca zapato plano, chancletas. Pero luego no te quejes si te duelen los pies, aunque les duelan a miles de mujeres en el mundo. Porque realmente la desgracia no pesa menos por ser compartida con el resto del mundo. Tampoco la responsabilidad moral es menor porque todo el mundo lo hace: divorciarse, abortar, tomar drogas... Cada cual debe ser responsable de sus propios actos y luego no vale escudarse en la mayoría, porque ellos no van a pagar por tus errores. Cada cual tiene que aprender a vivir con las consecuencias de sus actos.

domingo, 5 de mayo de 2013

Madre

Hoy día de la madre, aparte de felicitar a todas, quisiera dejar claro el concepto de maternidad. Madre es cualquier mujer desde el momento en que concibe un hijo para siempre. También por supuesto la que decide adoptar un hijo ajeno como si fuera propio. La labor de madre empieza en el útero compartiendo tus nutrientes con tu hijo y no acaba nunca. No se trata de pasar unos años jugando a los bebés y luego dejarlo en el colegio y que ya ellos se ocupen. Tampoco se trata de jugar un poco con él, llevarlo al parque de atracciones y luego pretender que ya es mayor y que tome sus propias decisiones solo. Y lo digo porque lo veo a diario.

Un adolescente, por más que fastidie, sigue siendo tu hijo y por más que te cueste, tienes que seguir intentando guiarle, decirle lo que debe hacer e intentar que no meta mucho la pata. Un joven de dieciocho años sigue siendo un niño aunque su cuerpo diga lo contrario, porque le falta algo muy importante todavía: la experiencia de la vida, que sólo puede aportarle alguien que se interesa por él y le quiere. Más adelante, si todo va bien, necesitarán tu ayuda para aprender a ser padres y educar a sus hijos. Ser madre, o padre, no es un hobby, un trabajo temporal o una experiencia para probar. Es una responsabilidad que abarca toda la vida.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Los banqueros y el mal



Visto en Facebook:
Razonemos un momento. ¿Es que a alguien le han obligado algún banquero a pedir un crédito hipotecario? Antes estábamos todos tan contentos porque los bancos no nos pedían prácticamente ninguna condición a la hora de darnos un crédito, Ahora les llamamos ladrones. Me parece que no es así. Una cosa es que lamentemos el tema de los desahucios y la pobreza que hay, etc., y que haya que hacer algo para evitar estos casos tan dramáticos. Otra es que -como siempre-generalicemos y le echemos la culpa a los demás... Hay que considerar además, que si los bancos no recuperasen el dinero de sus créditos, simplemente no darían más créditos o los limitarían muchísimo (p.ej, poniendo intereses muy altos o financiando solo un máximo de p.ej. 50% del valor de los inmuebles). El tema es muy complejo y no vale hacer demagogia barata. Que conste que ni soy banquero ni me gusta esa profesión por muchos motivos, pero una cosa no quita la otra.

Ya sé que voy como de costumbre a contracorriente, pero me preocupa mucho la fijación contra los banqueros de nuestra sociedad. Como siempre se busca un único culpable. De las miles de personas que trabajan en banca en España, sólo unos pocos se beneficiaron de la crisis; el resto son trabajadores como los demás.  Puede que las hipotecas fueran abusivas pero nadie dijo nada hasta ahora. Y siento mucho lo de la señora de Baracaldo pero tendría otros problemas, porque ya son miles los desahuciados y ninguno se había tirado por el balcón hasta ahora. Lo habitual es que se vayan a vivir con familiares directos.

Cuando compré mi piso me dieron una hipoteca del setenta por ciento de su valor con unos intereses del 16 % y con avales. Luego bajaron los intereses y empezaron a dárselas a todo el mundo, cosa que a mí me pareció bien. Sin embargo, no se me olvida que me pasé quince años sin llegar a fin de mes por pagar mi piso. Quiero decir que tampoco me parecería justo que perdonaran las hipotecas, aparte de que se arruinarían los bancos. En cuanto a alquilar los pisos, las entidades bancarias no son ongs. ni tampoco inmobiliarias. De eso tendrían que encargarse otros. No le pidamos a los bancos más responsabilidad de la que tienen.

Y es que no me fío un pelo de mis paisanos y me temo que alguno no se quede satisfecho hasta que no maten a un banquero. A ver si ahora van a tener que salir a la calle con escolta. Por supuesto que me da mucha lástima la gente que se ha quedado en la calle por no poder pagar el piso. Yo tengo dos hermanos que viven de la pensión de mis padres. Pero no creo que la solución sea acabar con un sistema que funcionaba hasta ahora. Bastaría con volver a la moderación y el sentido común. Me parece bien la dación en pago, pero como excepción puntual, no como norma. Y sobretodo dejar de buscar enemigos donde no los hay.

Una última reflexión: cuando los bancos ganan dinero lo reparten con sus miles de accionistas. Cuando los bancos pierden dinero, pierden nuestro dinero, de la gente que lo hemos depositado allí. Acabo de encontrar un artículo clarísimo sobre el tema. En mi otro blog: sigoacontracorriente.blogspot.com, publicado hoy.

martes, 24 de julio de 2012

Los sueños y la realidad

Cuando empecé a escribir en internet yo tenía cuarenta años y tres hijos de catorce, doce y nueve años respectivamente. Por entonces, estaba muy convencida de que mi dedicación personal a tiempo completo a mis hijos sólo podía traer consecuencias positivas. Había tenido buen cuidado de darle a cada uno una atención personalizada,  muestras continuas de cariño y al mismo tiempo mantener un mínimo de principios firmes en su educación. Así que esperaba conseguir una gran cosecha de hijos agradecidos, cariñosos, trabajadores y educados. Se puede decir que conseguí un 66% de éxito en mi tarea. Ahora que mis hijos tienen veinte, dieciocho y quince años, la suerte está echada.

Mis hijas son muy buenas estudiantes, formales y cariñosas, aunque la mayor es todo un carácter y la pequeña un poco apática. Pero mi hijo apenas consiguió terminar el bachillerato y no hay manera de que apruebe primero de carrera, ni lo va a conseguir nunca a tenor del esfuerzo que pone. Va contra mis principios permitir que pierda el tiempo de esa manera, pero cuando se trata de tu hijo, caramba, la teoría es una cosa y la práctica otra. Yo hubiera dicho hace seis años que, o estudiaba o trabajaba o se iba a la calle, pero no es tan fácil. Ya sé que no debería contar esto en el blog, que luego será utilizado en mi contra. Sólo quería aclarar que a veces, por más que pongas de tu parte, no funciona.

viernes, 11 de mayo de 2012

Can't make you love me

No puedo hacer que me quieras. Alguno se habrá dado cuenta de que estoy con un disco de Britney Spears. Esta canción también me da mucho para pensar. Una de las impotencias peores de la vida la alcanzas cuando te das cuenta de que no puedes obligar a nadie a sentir. No puedes hacer que se acuerden de ti, que te echen de menos, que te tengan en cuenta... Por más que tú pienses en alguien eso no funciona a la inversa. Te pasas la vida teniendo presentes a personas a las cuales no les importas o que incluso te rechazan. Te dan ganas de llamarlos o ir a verlos y explicarles que les necesitas, pero nunca lo haces y el tiempo va pasando hasta que ya es demasiado tarde.

Tampoco puedes obligar a nadie a preocuparse por sí mismo, a ser responsable, a pensar en su propio futuro. Da igual que repitas las mismas cosas tres veces al día si el otro no te comprende, no quiere escuchar y piensa que estás equivocado. Y luego llega el momento de decir: ya te lo dije. Pero es inútil porque siguen sin hacerte caso, aunque ya el tiempo haya demostrado que sueles llevar la razón, aunque hayas acertado un millón de veces. Cuando uno no tiene capacidad de convicción, da igual lo que digas. Y no puedes obligar a nadie a sentir que la vida es lo más importante que tenemos, a amar la naturaleza, a respetar al prójimo. A veces pienso que pierdo el tiempo miserablemente, pero no lo puedo evitar.

viernes, 13 de abril de 2012

Apariencias y modos de vida

Cuando ojeo revistas del corazón me llaman mucho la atención los iconos actuales de la moda y de la belleza. Hace tiempo escribí un post sobre Victoria Beckham que no gustó demasiado. Tal vez porque estaba en una revista femenina precisamente. Hace ya tiempo que los gestos, poses y actitudes de esta señora son ya motivo de mofa en privado, pero en público sigue siendo alguien aceptada y requerida para todo tipo de eventos. Luego está por ejemplo Kate Moss, una modelo cuya carrera casi se arruina por culpa de las drogas y todo tipo de excesos. Y, sin embargo, ahora vuelve a estar de moda. Sin ir más lejos protagoniza una campaña publicitaria en televisión, donde posa con una mueca despectiva y aspecto enfermizo.

En algunas series de Disney, trabajan actrices adolescentes que no deben pesar ni cincuenta kilos. Tanto es así que parece que tienen más cabeza que cuerpo. Luego, al hacerse adultas, es habitual que sufran problemas de alimentación y lleven una vida impropia para su edad y su trayectoria profesional. Se convierten en iconos negativos para nuestros hijos. Yo creo que la prensa y la televisión tienen una responsabilidad social, sin llegar a ser educativa, y que deberían al menos evitar dar malos ejemplos y encumbrar a personas con escasos méritos. Existen otras muchas que sí son dignas de consideración y pasan desapercibidas; tal vez precisamente porque no les interesa la fama.

lunes, 4 de julio de 2011

Y luego, nos emborrachamos

Estaba sentada en la terraza de un bar con mi marido. En la mesa de al lado había cuatro chicas de una edad entre mis dos hijas: unos quince años. Por su aspecto parecían muy normales, llevaban ropa informal, sin tatuajes ni piercings. Entonces dijo una de ellas: nos vamos a la piscina y luego nos emborrachamos. No nos vamos a tomar algo, no, nos emborrachamos directamente. Es decir, que el objetivo es la intoxicación etílica, con sus consecuencias de aturdimiento, malestar, vómitos y posible coma, aparte de un día siguiente de resaca. Ése debe ser su concepto de pasarlo bien, ésa es su idea de la felicidad. Me pregunto además de dónde sacan suficiente dinero para emborracharse, que no sale barato.

Entonces me puse a pensar en los padres de esas chiquillas y si serían conscientes de cómo disfrutan su ocio, si tal vez ellos hacen lo mismo, o si viven en un limbo de irresponsabilidad pensando que sus niñas todavía juegan a las muñecas. O tal vez saben perfectamente cómo es su día a día pero no les importa, les parece bien, no son conscientes de que están jugando con su salud presente y futura. Posiblemente sean de los que piensan que deben divertirse ya que son jóvenes, aunque esa diversión suponga un peligro. Luego si las niñas juegan con niños sin tomar precauciones, para eso está la píldora del día después o el aborto. Es difícil ser responsable cuando sabes que no tendrás que pagar las consecuencias de tus actos, al menos a corto plazo.