O un bueno para nada. Son esa clase de personas que viven del cuento, que son irresponsables y despreocupados y luego suelen acudir a otros a que les saquen del apuro. Todos conocemos a alguien así. A mí me hacen mucha gracia estas expresiones tan gráficas. Por eso las elegí para seguir escribiendo cuando ya no sabía que hacer con el blog. La verdad es que podría encontrar muchas más para seguir indefinidamente con el tema pero no tiene sentido. Todo tiene que tener un principio y un final. Yo también hablo así utilizando muchas expresiones. Es algo que me viene de mi madre que se crió en un pueblo de Asturias, donde utilizan muchos dichos.
Sin embargo, ser un cantamañanas en el fondo no es algo gracioso aunque suelan caer bien a la gente. En España se dan mucho. Debe ser por el clima. Como yo soy de mentalidad nórdica es algo que no acabo de entender. Ya desde jovencita yo tenía muchos planes y ganas de trabajar, ganarme la vida, tener mi propia casa y mi familia. Eso de vivir al día que tanto se lleva, sin preocuparse de lo que traerá mañana, como los lirios del campo, no va conmigo. Comprendo que hasta cierto punto no es bueno andar siempre preocupándose por el futuro o rumiando el pasado, pero vivir el presente en exclusiva no me parece que sea algo digno de un ser humano.
Se trata de un intento de volver a empezar en el mundo de los blogs. Pretende ser de nuevo un diario personal donde volcar reflexiones y compartir experiencias.
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Nubes sobre el Mar
Cuadro pintado por mi hija pequeña
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sábado, 18 de julio de 2015
jueves, 5 de enero de 2012
Los cambios
Hay veces que uno se pasa la vida deseando que cambien las cosas y no puede evitar sentir miedo a la dirección de esos cambios, ya que siempre se puede ir a peor. Una vez más el año nos hace replantear objetivos y pensar si vamos por el camino correcto. Hace un año decidí dejar el tai chi y dedicarme al francés. Ahora no sé si he acertado. Las clases me gustan pero me está costando más de lo que esperaba, y mi salud se resiente por la falta de ejercicio. Las dos cosas no las puedo hacer. Yo tengo un límite de energía muy bajo y a partir de cierto esfuerzo físico y mental empiezo a resentirme por todas partes. Al cabo de los años una ya se conoce a sí misma bastante bien.
Tal vez el momento de tomar decisiones sea más septiembre que enero. Ahora es más época de pensar si elegiste lo correcto. Un balance de resultados que en mi caso siempre da negativo en los mismos temas, pero empiezo a pensar (ya desde hace tiempo) que no voy a ver el final de esos problemas. Con todo y con la ayuda inestimable de los medicamentos creo que ya voy aprendiendo a aceptar las cosas como vienen. (Toco madera). Vivir la vida al día sin plantearse mucho más es para mí todo un esfuerzo mental. Así que ahora procuro centrarme nada más en este mes de enero que comienza y esperar que al menos la situación general vaya mejorando poco a poco para todos.
Tal vez el momento de tomar decisiones sea más septiembre que enero. Ahora es más época de pensar si elegiste lo correcto. Un balance de resultados que en mi caso siempre da negativo en los mismos temas, pero empiezo a pensar (ya desde hace tiempo) que no voy a ver el final de esos problemas. Con todo y con la ayuda inestimable de los medicamentos creo que ya voy aprendiendo a aceptar las cosas como vienen. (Toco madera). Vivir la vida al día sin plantearse mucho más es para mí todo un esfuerzo mental. Así que ahora procuro centrarme nada más en este mes de enero que comienza y esperar que al menos la situación general vaya mejorando poco a poco para todos.
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