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Nubes sobre el Mar

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Cuadro pintado por mi hija pequeña
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miércoles, 26 de febrero de 2014

Contra el resentimiento

Me asombra la facilidad con que algunas personas pasan del amor al odio a la mínima excusa. Yo comprendo que no se esté de acuerdo con alguien, incluso que se esté radicalmente en contra de una idea. Pero de ahí a descalificar a un colectivo de personas, a menudo millones de ellas por una idea preconcebida, va mucho trecho. Y es que hay gente que dice odiar con una frialdad como si estuviera hablando de que no le gusta el jamón. No se puede frivolizar con un sentimiento tan fuerte y lo digo porque he estado en ambos lados: el de los que odian y el de los odiados. Y puedo asegurar que en ambos casos el que más daño se hace es uno mismo.

El mal existe. Hay quien dice que es la ausencia de bien. Yo pienso que es una realidad aparte. Y se alimenta de esos resentimientos que se van alimentando a menudo sin ser consciente de lo que se hace. En nuestro país no se le da la importancia que tiene a esas corrientes que descalifican a las personas, y luego todos se llevan las manos a la cabeza cuando sucede algo realmente grave. Pero tiene mucha razón el refrán que dice: quien siembra viento recoge tempestades. Y los que van por ahí insultando y amenazando a los que no piensan igual son directamente responsables de lo que les pueda llegar a suceder a esas personas.

lunes, 22 de julio de 2013

Ir a por lana y salir trasquilado

Eso es lo que les ocurre a algunos trolls que visitan este blog, aunque esté feo que lo diga. Porque es muy fácil entrar a criticar y descalificar a la persona que escribe, pero no es tan sencillo encontrar buenos argumentos y saber explicar tu punto de vista. Naturalmente, todo el que entra aquí pensando que soy una especie de monstruo extremista y malvado lleva una idea preconcebida que le impide más razonamientos. Y yo, si algo puedo asegurar es que soy una persona muy compleja, que estoy por clasificar todavía por la gente que me conoce, no digo ya para aquellos desconocidos que sólo conocen algunas de mis palabras.

Como también se me da bien el sarcasmo, podría decir podría decir que casi ninguno está a mi altura, pero la verdad es que no me gusta ponerme en plan "malota", aunque a veces los lectores lo disfruten. A mí me educaron en eso de poner la otra mejilla y lo intento. Sin embargo, a veces me entran unas ganas locas de "entrar al trapo" y enseñarle a algunas personas por qué llevo siete años en internet y todavía tengo cuerda para rato. Porque todos mis pensamientos están argumentados y sostenidos por los hechos, aunque algunos no quieran aceptar la realidad si se opone a sus teorías o a lo que se lleva ahora.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Los blogs y las revistas del corazón

Hay personas que piensan que es lo mismo. Supongo que son aquellos que siguen habitualmente en televisión programas como sálvame y se permiten opinar encarnizadamente a favor o en contra de los personajes que participan. Un blog es un escrito público, pero gratuito. Como nadie nos paga  no tenemos obligaciones tampoco de contar absolutamente todo, sino que nos podemos reservar una cierta intimidad. Tampoco tenemos por qué soportar críticas destructivas o insultos. No me explico cómo alguien se puede considerar capaz de juzgar a otra persona a la que no ha visto nunca, de quien sólo conoce sus escritos, y a veces ni siquiera todos ellos. Si es conociéndola personalmente, y a veces te equivocas.

Yo no escribo para crear debate, ni para pasar las horas (que no tengo), ni para provocar a nadie. Escribo como desahogo, porque soy de letras y siempre me ha gustado escribir y para compartir opiniones con gente amigable. Por suerte, sí que cuento con un grupo de comentaristas estupendo, que saben respetar  al prójimo, incluso cuando no están de acuerdo. Pero, de vez en cuando, tiene que entrar alguno que se cree con derecho a descalificarme, a dirigir mi vida o a reñirme por unas conclusiones habitualmente falsas que ha sacado de algunas de mis palabras.  A ver cómo lo explico que se entienda: yo soy mucho más que Susana del blog.. Soy una persona con sentimientos y vida fuera de internet. No es tan fácil clasificarme.