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Nubes sobre el Mar

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Cuadro pintado por mi hija pequeña
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martes, 16 de junio de 2015

Al fin y a la postre

Significa en conclusión. El mal existe por mucho que algunos no quieran verlo. Se busca excusas como la del chico que "oía voces" para atacar a sus profesores, y por eso salió de casa armado. Yo también oigo voces que me dicen que no friegue la cocina pero no les hago caso. Hay personas que son malas, aunque sólo tengan trece años. Yo he conocido unos cuantos. Simplemente, carecen de la pantalla protectora de la educación que hace que no nos comportemos como animales. Pero en el fondo seguimos teniendo el mismo instinto de comer y no ser comidos. Al fin y a la postre nosotros seguimos siendo animales.

Hay personas que ponen sus intereses por encima de todo lo demás, gente a la que le ciega la avaricia, la soberbia, el rencor o la envidia, y no ven nada más. Cuando esas fijaciones no se tratan pueden desencadenar cualquier desgracia. También hay quien actúa así pero pasa por una persona normal, y sólo al conocerla mejor te das cuenta de sus verdaderas intenciones. Lo peor del asunto es que cuando uno de estos se sale con la suya, siempre hay un inocente que es perjudicado. Pero la sociedad actual no sólo no señala estas conductas, sino que incluso las favorece. Haz lo que quieras, disfruta de la vida, son consignas que incitan a hacer el mal.

miércoles, 14 de enero de 2015

Echar leña al fuego

Se utiliza cuando alguien hace o dice algo que empeora la situación en lugar de contribuir a solucionarla. Hay personas que se especializan en echar leña al fuego, generalmente para favorecer sus propios intereses, por ejemplo, para hacer ver que el problema es más grave de lo que realmente es y así aumentar su mérito o sus posibilidades. Sin embargo, eso es incompatible con la responsabilidad personal de cada uno. Cuando alguien contribuye a agravar un conflicto, aunque no lo haya causado, se convierte en cómplice de las consecuencias. No sirve luego intentar lavarse las manos como Pilatos.

En este último año, según dicen las noticias el paro ha bajado en un cuarto de millón de personas. Ya sé que no es mucho si se compara con los cuatro millones y medio que quedan. Soy muy consciente, ya que tengo dos familiares parados de larga duración. Sin embargo, eso no supone que se pueda negar que las cosas están mejorando. Los datos son innegables. Aquellos que insisten en hacer de agoreros diciendo que nada va a cambiar, que es algo temporal, etc., están perjudicando a España para favorecer sus intereses, sus expectativas de voto principalmente. Pero yo no creo que cualquier estrategia sea lícita a la hora de hacer política.

viernes, 18 de octubre de 2013

De nada sirve llorar por la leche derramada

Esta frase debería yo tatuarmela, si fuera partidaria de esas cosas. Porque si de algo me arrepiento en esta vida es de la cantidad de horas que paso dándole vueltas a temas que no tienen remedio. Si hubiera estudiado más, si hubiera seguido trabajando, si, si... No hay mayor pérdida de tiempo que lamentarse de las cosas que no hiciste o de las que pasaron sin que tú pudieras hacer nada para remediarlo. Si yo pudiera borrar algo de mi vida sería eso, las lamentaciones que no llevan a ninguna parte y te amargan la existencia. Pero entonces no me hubiera pasado casi tres años en tratamiento con ansiolíticos y antidepresivos.

El otro día en misa tocaba la lectura sobre alguien que hace más de cuatro mil años también se lamentaba de por qué parece que a algunas personas siempre les va bien, hagan lo que hagan, y aunque sólo miren por sus propios intereses, o precisamente por eso. Si ya entonces había gente que se sentía injustamente tratado por la vida, qué voy a decir yo a estas alturas. Está claro que a algunos les toca el papel protagonista y otros tenemos que conformarnos con ser parte del elenco, e intentar disfrutar de nuestra parte. Ésa es una asignatura pendiente que me temo que nunca llegaré a aprobar en mi vida y es una lástima.