Ayer estuve viendo esta comedia francesa y me gustó mucho. Trata sobre una familia con cuatro hijas las cuales se casan con cuatro inmigrantes extranjeros. Cuando estuve en Francia la última vez recuerdo que me llamó la atención que Montmartre ahora parece Tetuán. Lo sé porque he estado también en Marruecos. En algunos barrios de París lo raro es ver a un francés nativo. Sin embargo, lo llevan con naturalidad, tal vez porque tienen aún reciente el tiempo de las colonias y todas esas personas hablan francés. Pero está claro que en un uno de los países más modernos del mundo, los inmigrantes hacen muy poco por adaptarse.
De modo que no es de extrañar lo que pasó hace poco del atentado islamista. El choque cultural es demasiado fuerte teniendo en cuenta que muchos vienen de países que permanecen aún en la Edad Media o antes todavía. En España la mayoría de los inmigrantes son latinoamericanos y eso facilita mucho las cosas porque, no sólo el idioma, sino también las costumbres y tradiciones son muy semejantes. Sin embargo los franceses tuvieron muchas colonias en África y extremo Oriente. La película viene a reflejar que en el fondo todos somos racistas a nuestra manera pero que ésa no es razón para poder llegar a entenderse. Muy recomendable.
Se trata de un intento de volver a empezar en el mundo de los blogs. Pretende ser de nuevo un diario personal donde volcar reflexiones y compartir experiencias.
Vistas de página en total
Nubes sobre el Mar
Cuadro pintado por mi hija pequeña
Mostrando entradas con la etiqueta inmigrantes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta inmigrantes. Mostrar todas las entradas
domingo, 8 de febrero de 2015
viernes, 23 de enero de 2015
Entre pitos y flautas
Es una expresión que da entrada a otra frase. Por ejemplo, entre pitos y flautas hemos pasado las navidades. Aunque yo la utilizo más en sentido negativo: entre pitos y flautas no hemos ido este verano a la piscina. Quiere decir que has estado muy ocupado con otras cosas. En la vida actual es muy normal andar siempre demasiado entretenido e ir dejando cosas para más tarde. Yo estos días de vacaciones tenía más tiempo en teoría y no he hecho nada de lo que tenía pendiente. Así que ahora me toca ponerme al día. Es curioso que cuando estás de vacaciones suele ser cuando menos te cunde el trabajo, entre pitos y flautas.
La verdad es que, entre que soy un poco vaga y que la mayoría de los días no me encuentro bien, siempre tengo trabajo atrasado. Afortunadamente, tengo que confesar que tengo asistenta cinco horas a la semana. Si no fuera así, mi casa daría vergüenza. Y aprovechando la confesión diré que la mujer peruana que viene a ayudarme es un verdadero encanto y me siento muy afortunada de contar con ella. Más que una empleada es una amiga. Además, toda su familia son muy buena gente. Creo que tenemos mucho que aprender de las personas que lo han dejado todo para venir a ganarse la vida a España. Al menos, los que yo conozco.
La verdad es que, entre que soy un poco vaga y que la mayoría de los días no me encuentro bien, siempre tengo trabajo atrasado. Afortunadamente, tengo que confesar que tengo asistenta cinco horas a la semana. Si no fuera así, mi casa daría vergüenza. Y aprovechando la confesión diré que la mujer peruana que viene a ayudarme es un verdadero encanto y me siento muy afortunada de contar con ella. Más que una empleada es una amiga. Además, toda su familia son muy buena gente. Creo que tenemos mucho que aprender de las personas que lo han dejado todo para venir a ganarse la vida a España. Al menos, los que yo conozco.
martes, 23 de diciembre de 2014
Cambiar de chaqueta
Me acuerdo de que eso estaba muy de moda allá por los años ochenta. Los mismos que habían estado llorando frente a la tumba de Franco, ahora decían que siempre habían estado en contra. Fue algo muy llamativo. Cambiar de chaqueta es algo muy español. También se puede decir: arrimarse al sol que más calienta. Es algo que va absolutamente contra mi carácter en cambio. Ya digo que yo debí nacer en lugar equivocado. Ser consecuente y coherente me parece algo imprescindible en cualquier persona. Naturalmente se puede cambiar de opinión, pero sin que eso signifique volverse de pronto furibundo detractor de lo que antes defendías.
También se dice que no hay nada peor que un converso; es decir, una persona que ha cambiado de ideología y ahora ataca a sus antiguos compañeros. Es una especie de síndrome de Estocolmo. Les sucede mucho a los inmigrantes que, a fuerza de querer integrarse en su nueva sociedad, renuncian a su lengua, su tradición e incluso sus principios. Me parece una verdadera lástima. Porque si algo define a una persona es lo que ha vivido y, quien renuncia a sus orígenes, está renegando de parte de sí mismo. Yo desconfío enormemente de las personas que un día dicen una cosa y otro lo contrario. Son como veletas que en cualquier momento pueden volver a cambiar de dirección.
También se dice que no hay nada peor que un converso; es decir, una persona que ha cambiado de ideología y ahora ataca a sus antiguos compañeros. Es una especie de síndrome de Estocolmo. Les sucede mucho a los inmigrantes que, a fuerza de querer integrarse en su nueva sociedad, renuncian a su lengua, su tradición e incluso sus principios. Me parece una verdadera lástima. Porque si algo define a una persona es lo que ha vivido y, quien renuncia a sus orígenes, está renegando de parte de sí mismo. Yo desconfío enormemente de las personas que un día dicen una cosa y otro lo contrario. Son como veletas que en cualquier momento pueden volver a cambiar de dirección.
sábado, 11 de octubre de 2014
La sanidad pública española
En España, desde el franquismo, teníamos la mejor seguridad social del mundo. Gratuita y universal. En otros países de Europa como Francia, por ejemplo, se pagan las consultas y las recetas y a nadie le parece extraño. Naturalmente, quien no cotiza no tiene derecho a seguro médico. Aquí los inmigrantes ilegales, es decir, sin papeles, sí tenían derecho a la sanidad pública. Eso era insostenible. Ahora siguen teniendo acceso a urgencias hospitalarias. Pero no es lógico que a una persona que no debería estar en el país, que debería ser expulsado, se le esté pagando la medicina. Para eso existen organizaciones de caridad.
Yo soy la primera que siento que ya no haya cobertura universal gratuita, pero es que es insostenible en la situación actual. Si apenas llega el dinero para pagar las pensiones, cómo vamos a atender a los que no cotizan. Es así de claro, de donde no hay no se puede sacar. Igual que si en una familia no llega el presupuesto, hay que limitar gastos. Y no me vale la razón de que existen políticos corruptos. Porque unos pocos hagan trampas con el dinero no quiere decir que todos podamos hacer lo que nos dé la gana. Espero fervientemente que la situación española mejore y podamos recuperar la SS. Pero entretanto, no sirve de nada protestar.
Yo soy la primera que siento que ya no haya cobertura universal gratuita, pero es que es insostenible en la situación actual. Si apenas llega el dinero para pagar las pensiones, cómo vamos a atender a los que no cotizan. Es así de claro, de donde no hay no se puede sacar. Igual que si en una familia no llega el presupuesto, hay que limitar gastos. Y no me vale la razón de que existen políticos corruptos. Porque unos pocos hagan trampas con el dinero no quiere decir que todos podamos hacer lo que nos dé la gana. Espero fervientemente que la situación española mejore y podamos recuperar la SS. Pero entretanto, no sirve de nada protestar.
lunes, 25 de agosto de 2014
Malvivir en un país extranjero
El otro día vi una entrevista a unos jóvenes que se han ido a vivir a Inglaterra a trabajar en un bar. Decían que allí ganaban mucho más, pero también es un país mucho más caro. Lo que no decían es que probablemente comparten un piso pequeño con derecho a cocina y baño, y que tienen que trabajar toda la semana. Probablemente no estarían dispuestos a hacer lo mismo en España y que les vieran sus vecinos viviendo hacinados, trabajando sin horario y cobrando una miseria. Pero en un país extranjero no les importa. Es una aventura. Aquí sólo hacen esa clase de trabajos los inmigrantes extranjeros. Nuestros jóvenes no los quieren.
Por eso me extrañó el otro día que, por una vez, vino a traerme la compra del supermercado un chico español, y no el típico extranjero de mediana edad. Pensé que tal vez las cosas están cambiando. Parece ser que el gobierno ha sacado un contrato ventajoso para jóvenes nini y puede ser que empiecen a colocarse al fin en los trabajos que no querían, en los que solamente están dispuestos a ejercer en el extranjero. Claro que los sentiría por los inmigrantes que los han estado ocupando hasta ahora, pero me temo que sea la única manera posible de recuperar a una generación que tiene más orgullo que sentido común.
Por eso me extrañó el otro día que, por una vez, vino a traerme la compra del supermercado un chico español, y no el típico extranjero de mediana edad. Pensé que tal vez las cosas están cambiando. Parece ser que el gobierno ha sacado un contrato ventajoso para jóvenes nini y puede ser que empiecen a colocarse al fin en los trabajos que no querían, en los que solamente están dispuestos a ejercer en el extranjero. Claro que los sentiría por los inmigrantes que los han estado ocupando hasta ahora, pero me temo que sea la única manera posible de recuperar a una generación que tiene más orgullo que sentido común.
martes, 6 de mayo de 2014
En la variedad está el gusto
Recuerdo que cuando empecé en este mundillo de los blogs, me felicitaba en un post de la variedad étnica que tenemos ahora en España. Porque cuando yo era pequeña éramos todos blancos y semejantes, y ahora vas por la calle y te encuentras gente de todos los orígenes culturales y raciales, lo cual enriquece muchísimo la convivencia. Aunque, claro, siempre hay quien dice que nos quitan el trabajo, a mí me parece una tontería porque los trabajos que cogen los inmigrantes en general no los quieren los españoles. A mí me gusta mucho relacionarme con gente de otros países y muy especialmente con los iberoamericanos, que tienen un carácter muy agradable.
Precisamente, lo que más me llama la atención, cuando llegan, porque luego ya se van aclimatando más, es lo amables y educados que son. Yo soy partidaria del: por favor y gracias. Lo practico siempre y la gente me mira un poco extrañada. Sin embargo, cuando se trata de inmigrantes, se nota que te lo agradecen, porque lo ven como lo natural nada más. Creo que un poco de amabilidad no hace daño a nadie y mejora mucho la convivencia. Ya sé que hay otros visitantes más problemáticos y menos bienintencionados, pero yo me quedo con la mayoría y realmente siento que muchos hayan tenido que marcharse ya a sus países de origen por la crisis.
Precisamente, lo que más me llama la atención, cuando llegan, porque luego ya se van aclimatando más, es lo amables y educados que son. Yo soy partidaria del: por favor y gracias. Lo practico siempre y la gente me mira un poco extrañada. Sin embargo, cuando se trata de inmigrantes, se nota que te lo agradecen, porque lo ven como lo natural nada más. Creo que un poco de amabilidad no hace daño a nadie y mejora mucho la convivencia. Ya sé que hay otros visitantes más problemáticos y menos bienintencionados, pero yo me quedo con la mayoría y realmente siento que muchos hayan tenido que marcharse ya a sus países de origen por la crisis.
viernes, 9 de noviembre de 2012
Las palabras mágicas
Recuerdo que cuando empecé a ir a los bares yo sola a tomar café por las mañanas me llamó la atención que nadie utilizaba las expresiones por favor y gracias. Así que yo tampoco lo decía, porque la verdad es que me daba cierta vergüenza ser la única. Hasta que un día empecé a hacer firme propósito de ser más educada y poco a poco me fui acostumbrando y ahora me sale natural. Y es que las personas somos animales de costumbres. Llama la atención ver como los inmigrantes todavía utilizan las fórmulas de cortesía, al menos hasta que se contagian del ambiente general. No cuesta nada ser cortés y marca la diferencia.
Ocurre lo mismo con la palabra perdón. El otro día leí un post sobre eso. Yo acostumbro a disculparme continuamente sobretodo en mi casa, cuando tropiezo o me confundo o cualquier cosa. Incluso cuando no es culpa mía o no lo he hecho a propósito. Creo que en esto más vale que sobre que no que falte. Sin embargo, a veces el ejemplo no es suficiente, y noto que a mis hijos les sigue costando mucho pedir perdón. Espero que con los años vayan comprendiendo que disculparse no te rebaja lo más mínimo, sino que es una prueba de cariño, una consideración hacia los demás que, al contrario, te engrandece ante sus ojos.
Ocurre lo mismo con la palabra perdón. El otro día leí un post sobre eso. Yo acostumbro a disculparme continuamente sobretodo en mi casa, cuando tropiezo o me confundo o cualquier cosa. Incluso cuando no es culpa mía o no lo he hecho a propósito. Creo que en esto más vale que sobre que no que falte. Sin embargo, a veces el ejemplo no es suficiente, y noto que a mis hijos les sigue costando mucho pedir perdón. Espero que con los años vayan comprendiendo que disculparse no te rebaja lo más mínimo, sino que es una prueba de cariño, una consideración hacia los demás que, al contrario, te engrandece ante sus ojos.
martes, 20 de marzo de 2012
Inmigrantes iberoamericanos
Empecé este blog en junio de 2011 agradeciendo a las personas que cuidan a mis padres su dedicación y cariño. Son dos peruanos que han dejado su familia en su país para venir a cuidar a las familias de otros. No sé qué haríamos sin ellos. Todos tenemos hijos, algunos trabajo, y otros no vivimos en Madrid capital. Sé que mis padres están en buenas manos y eso me da una tranquilidad que no tiene precio. Ya sé que estas personas trabajan por el dinero, porque necesitan ayudar a los suyos y la situación en Perú, por desgracia, no mejora. Pero su educación intachable, la dulzura de su carácter y el interés que ponen en su labor no van incluidos en el sueldo. Son naturales a ellos y a otros muchos iberoamericanos que he conocido.
Luego están las excepciones, por supuesto. En todas partes hay delincuentes y malas personas. Sin embargo, yo creo que el balance es muy positivo, que España se ha enriquecido mucho con la presencia de estos "primos lejanos" que teníamos casi olvidados. Me da lástima cuando algunos se acaban marchando, como mi peluquera, aunque regresar a Ecuador en su caso es una buena noticia, porque han conseguido trabajo allí. Espero que les vaya muy bien y aquí dejan muchos amigos. Otros no se irán porque ya tienen su vida hecha aquí. Creo que eso va a ser bueno para el entendimiento futuro entre nuestros pueblos, después de tanta incomprensión que han sembrado algunos por sus propios intereses.
Luego están las excepciones, por supuesto. En todas partes hay delincuentes y malas personas. Sin embargo, yo creo que el balance es muy positivo, que España se ha enriquecido mucho con la presencia de estos "primos lejanos" que teníamos casi olvidados. Me da lástima cuando algunos se acaban marchando, como mi peluquera, aunque regresar a Ecuador en su caso es una buena noticia, porque han conseguido trabajo allí. Espero que les vaya muy bien y aquí dejan muchos amigos. Otros no se irán porque ya tienen su vida hecha aquí. Creo que eso va a ser bueno para el entendimiento futuro entre nuestros pueblos, después de tanta incomprensión que han sembrado algunos por sus propios intereses.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)