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Nubes sobre el Mar

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Cuadro pintado por mi hija pequeña
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domingo, 24 de mayo de 2015

Miley Cyrus al desnudo

He visto una fotografía de esta chica al natural en la ducha con un poco de jabón y me ha parecido lo más antierótico que haya visto nunca. Miley está anoréxica, no tiene casi pecho y parece una niña desgarbada. Ni rastro de curvas. Desde luego si con las fotos busca nuevos pretendientes no va a encontrar más que pederastas. De todas maneras, parece que no le hacen falta porque dice que se ha acostado con hombres y mujeres. Y con marcianos todavía no porque no han llegado a la tierra. Está claro que le da igual carne o pescado. Es el vivo ejemplo de lo que las drogas pueden hacer con el cerebro de la gente joven.

Para que luego digan que la marihuana es inofensiva. No digo que sea lo único que consume. Hay quien dirá que viene de una familia desestructurada, que no ha sabido aceptar la fama, que le han exigido demasiado trabajo cuando era niña. Puede ser pero no sirve de excusa. Lo ha tenido todo y lo ha echado a perder; incluido talento, porque me gusta como canta. Otros en circunstancias difíciles con todo en contra se las arreglan para hacer las cosas bien y salir adelante. Ella, con todo a favor, ha decidido revolcarse en el estiércol. Todavía es muy joven pero me temo que ya no tiene solución. Su vida va a ser ir dando tumbos. Qué pena de niña.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Turismo de desenfreno en España

Esta entrada va a atraer muchas visitas... Estos días se ha armado mucho revuelo porque parece ser que en Barcelona se alquilan pisos a turistas que sólo vienen a España para emborracharse, drogarse y practicar sexo. No es nada nuevo. De hecho existen varios lugares especializados en ese tipo de turismo como Ibiza, Salou, Gandía o Mallorca. Lo que ocurre es que hasta ahora no se habían quejado mucho los vecinos porque al fin y al cabo muchos se benefician económicamente de la llegada de esos nuevos bárbaros que sólo traen ganas de divertirse a cualquier precio. Vienen a desmadrarse como nunca lo harían en su país porque no les dejan.

En cierto modo, parte de España se ha convertido en el puticlub de Europa. Pero eso es algo que se ha venido promocionando directamente durante años sin que nadie dijera nada hasta que ya la situación se ha hecho incontrolable. Habría que replantearse si queremos cantidad o calidad en los turistas que vienen a visitarnos. Eso supondría también empezar a controlar realmente a los establecimientos que venden alcohol a cualquier hora y a los traficantes, y aumentar la presencia policial. Pero el problema es que aquí en cuanto aumentas los controles hay quien apela a la libertad. De este modo, la situación tiene poco arreglo. Así que luego no vale quejarse.

martes, 26 de noviembre de 2013

¿Drogas blandas?

Me acabo de enterar de que la marihuana que fuman ahora los chicos es cuatro veces más potente que la que se fumaba en los años ochenta. La razón es que se trata de flor de marihuana y no hojas. Así que el producto está mucho más concentrado. Eso es algo que no sabe casi nadie, empezando por los consumidores, pero marca la diferencia. Parece ser que la droga sustituye en cierto modo a la serotonina natural que debería fabricar nuestro organismo. Al ser mucho más potente que ésta, el cuerpo ya no se conforma, ya no tiene suficiente con la natural y necesita su aporte extra, incluso aunque no se pueda considerar adicción propiamente dicho.

Sin la marihuana el adicto se siente apático porque nada le motiva como antes. No es un caso tan grave como pueda provocar la cocaína o la heroína u otras drogas de diseño, pero es un gran problema. La marihuana puede provocar el Síndrome de desmotivación personal que acaba afectando a los estudios, el trabajo, las relaciones personales y cualquier otra actividad. En cierto modo viene a ser como estar deprimido. Yo lo comprendo porque al fin y al cabo me pasa algo parecido, no por fumar marihuana pero sí por falta de serotonina. Ahora estoy tomando triptofano para ayudarme, pero naturalmente no es lo mismo

jueves, 21 de noviembre de 2013

Todavía soy demasiado normal

Eso es lo que me dijo la psicóloga al final de los dos años que estuve en tratamiento. Hay muchas cosas que no cuento en el blog, situaciones que he vivido en persona y que son muy fuertes incluso para mí para contarlas, mucho más para compartirlas. Empezando por las historias de mis hermanos en plenos años ochenta y siguiendo con las de mis hijos. Episodios por ejemplo de acoso escolar, de drogadicción, de agresiones. No lo voy a contar nunca. Sólo mi marido conoce esas anécdotas. Ni siquiera mis padres llegaron a saber casi nada. Algún día me las llevaré a la tumba, pero mientras me pesan en el alma.

Por eso, cuando alguna vez me tachan de santurrona, me dicen que no sé nada de la vida, siempre pienso: si tú supieras... Como dice Mariñas, valgo mucho más por lo que callo que por lo que cuento. Cuando digo que tengo experiencia por desgracia en casi todo, es porque la tengo realmente, si no por mí por personas cercanas. Y me temo que todavía no he terminado, que me quedan muchas experiencias por vivir porque parece que a esta familia le ha tocado un poco de todo. Me consuelo pensando que eso me ayuda a tener opiniones contrastadas y conocer mejor la vida, pero me temo que es un consuelo muy pobre. 


miércoles, 17 de julio de 2013

Tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe

Otro dicho muy sabio. Significa que cuando se repite mucho una acción arriesgada es probable que acabe en fracaso. A mí me choca bastante cuando emiten documentales sobre gente que se dedica a escalar montañas o hacer rafting y dicen eso de: ya llevo diez picos de más de cinco mil metros. Vale, pero eso significa que tienen cada vez más posibilidades de matarse. Es una cuestión de estadísticas, cuanto más riesgo se corre más cerca se está del desastre. Ya me imagino que no les importa. Sin embargo, cada vez que alguien se despeña hay una gran cantidad de personas que se juegan la vida por socorrerle y otros muchos que le añoran para siempre.

Quiero decir, que nuestras acciones afectan a otras personas. Por eso, adoptar actitudes de riesgo me parece mal en sí mismo. Quien bebe demasiado, toma drogas o conduce de forma temeraria, por ejemplo, está jugando con su vida pero también con la de otras personas. Y aunque sólo sea eso, sirviendo de mal ejemplo para chicos inmaduros. Quien tiene muchas parejas sexuales se arriesga a embarazos, enfermedades venéreas y relaciones destructivas. Todo ello perjudica al menos a otra persona. Por eso, cuando dicen que todo se soluciona con el uso del preservativo, yo quisiera recordar, en primer lugar que no es infalible, y en segundo lugar, que toda relación de pareja implica un riesgo afectivo importante.

martes, 2 de julio de 2013

Nosotros en los ochenta

La famosa generación del baby boom de los años sesenta crecimos y nos tocó de lleno la década de los ochenta con todo lo que implicaba. Aquella explosión de libertad y libertinaje fue muy fecunda a nivel artístico. Yo sigo pensando que entonces se hizo la mejor música rock y pop de la historia. Pero también tuvo su lado oscuro especialmente a causa de la heroína que se llevo media generación por delante. Los que ahora somos cuarentones, fuimos parte de ese fenómeno y nuestros hijos cargan con las consecuencias. En algunos casos por estar ya resabiados de todo y en otros por convivir con unos padres que nunca superaron la adolescencia.

El caso es que a todos nos ha costado poner límites a nuestros hijos porque resulta duro decirles que no hagan lo que tú si hiciste. Si bebíamos desde los quince años y fumábamos e íbamos con chicos, o chicas, no es fácil ahora explicar que eso  no es aconsejable. Lo que ocurre es que yo al menos siempre tomé todo con moderación. Si me pasé con el alcohol nunca fue a propósito sino por descuido. Ahora salen directamente a emborracharse. La diferencia está en que nosotros sabíamos que eso estaba mal y por tanto procurábamos controlarnos. Ahora todo es normal, beber, drogarse y acostarse unos con otros. Se ha perdido la proporción. Ahí está la diferencia.

viernes, 15 de febrero de 2013

La responsabilidad del autor

Supongo que os ha pasado alguna vez que tenéis ganas de escribir un post y no tenéis ningún tema en la cabeza en ese momento. Así que te pones a repasar las noticias y lo que has hecho durante el día hasta que se enciende la bombillita... Ya sé. Esta mañana he escuchado una canción de Melendi que me encanta, Lágrimas desordenadas. Tiene mucha fuerza. Pero no pude evitar pensar que no debería escribir temas como ése. Porque se supone que Melendi se ha rehabilitado de varias adicciones y por tanto sabe lo que cuesta salir, y en esta canción habla de "plantar un jardín de la alegría" y de "pasar la noche pegado a una botella".

Ya me imagino que esas son la clase de cosas que le gustan a su público mayoritario, pero tal vez no sabe que hay muchos adultos, y también niños, que también le seguimos, y que tiene una cierta responsabilidad personal de dar mensajes positivos, o al menos que no sean perniciosos para la sociedad. Porque si Melendi no se hubiera rehabilitado, bueno, tendría bastante sentido, pero él mismo dice que ha asistido a terapia para llevar una vida más sana. Me recuerda a Estopa, que ya sabéis que es mi grupo favorito pero siempre están haciendo apología de la droga. Me parece bastante irresponsable por su parte.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

El día en que perdimos la normalidad

No sé como sucedió pero fue algo gradual. Cuando yo era pequeña tenía una idea bastante clara sobre lo que estaba bien y lo que estaba mal, aunque naturalmente luego cada cual tomaba sus propias decisiones. Así sabíamos claramente que la droga era peligrosa, porque todos los días moría gente por sobredosis en esa época. Pero como ahora no se trata de heroína sino de otras sustancias, parece ser que se ha aceptado en la sociedad y en algunos ambientes el raro es el que no se droga. Lo mismo con el alcohol. Si antes te tomabas un par de copas y parabas, porque salía muy caro, ahora para algunos lo normal es emborracharse hasta caer redondo al suelo.

Cuando era jovencita ya no se llevaba mucho lo del novio formal. Digamos que eran relaciones más libres, pero no hasta el punto de acostarse cada día con un chico diferente. Ahora resulta que pareja es sinónimo de sexo y a veces sin apenas conocerse. Toda la vida ha habido matrimonios que no funcionaban y se separaban. Hace veinte años también había muchos que vivían juntos sin estar casados. Pero ahora lo que se lleva es casarse y no durar más de cinco años. Pues para eso más valía que se lo pensaran más. Hace años la vida era un derecho sagrado; ahora depende de la conveniencia de cada cual. Eso es lo peor que hemos perdido.

viernes, 27 de julio de 2012

Libertad y respeto

El problema no soy yo. Que me llamen prepotente por dar mi opinión y débil por sufrir por mis problemas, entra dentro del trato. Si no quisiera tener esa clase de comentarios me bastaría con eliminar la opción de permitir comentar A cualquiera, y entonces sólo podrían opinar los que tienen blog propio que son la mayoría. Pero el caso es que yo quiero dar opción también a la gente que me lee sin blog, y por eso me pasan estas cosas. Pero el problema no es ése, insisto. La cuestión es que en nuestra sociedad no se acepta que haya gente que no va con pensamiento mayoritario, o al menos con el que hace más ruido, que tampoco es seguro que sea mayoritario.

Somos muchos los que estamos en contra del aborto y al eutanasia en general, somos muchos los que opinamos que los homosexuales no deben adoptar, que la discriminación positiva es eso: discriminación. Estamos de acuerdo en que el maltrato es terrible pero también hay muchas denuncias falsas. Bastantes pensamos que ser ejecutiva de responsabilidad es incompatible con ser madre. Muchos estamos absolutamente en contra de las drogas blandas y el botellón. Pensamos que la educación de nuestros jóvenes  en general se merece un Muy deficiente de antes. Muchos estamos a favor del capitalismo y pensamos que la crisis es culpa de todos. La mayoría diría yo que no justificamos el terrorismo en ningún caso.

Muchos pensamos también que los preservativos no son la única solución contra el Sida. De hecho un porcentaje importante de los enfermos se contagiaron usando preservativo, pero eso es algo que no interesa que sepa. Hay muchos intereses comerciales por medio. La mayoría de los españoles seguro pensamos que la Iglesia tiene derecho a defender su doctrina, y al que no le interese, que no escuche. Muchos pensamos que el marxismo está renaciendo en el mundo con toda su ideología asociada contra la vida, la familia y la libertad. Muchos creemos que el respeto tiene que ser mutuo y si no no es respeto. Porque si sólo algunos tienen derecho a opinar sin que les ataquen, entonces la democracia ha muerto.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Mi lado oscuro

Hace tiempo, en otro blog había algunos comentaristas que tenían por costumbre decirme que yo no podía opinar porque no tenía conocimientos o la experiencia necesaria. Teóricamente sólo soy un ama de casa, madre de tres hijos, que salí de casa de mis padres para casarme con mi único novio formal. Y es cierto. Pero hay multitud de cosas que no cuento, que van saliendo en mis sesiones de psicoterapia, y tengo un problema para preservar mi intimidad y al mismo tiempo haceros ver que no es oro todo lo que reluce. Que, si bien yo tuve una juventud moderada, no se puede decir lo mismo de mis hermanos y otros conocidos, algunos de los cuales se quedaron por el camino. A veces la sabiduría la da la experiencia, pero me temo que  no soy una persona sencilla.

Que crecí con el terrorismo, con la movida madrileña, incluida la droga y especialmente la heroína que se llevó a cientos de jóvenes antes de tiempo. Que he vivido el franquismo y la inseguridad que vino después, cuando salías a la calle y era fácil que te atracaran o te robaran el coche. Que pillé la crisis de los noventa y muchos en mi familia se quedaron en el paro. Que he pasado por múltiples enfermedades en mis familiares cercanos y he enterrado a mucha más gente de la que me hubiera gustado. Que he tenido problemas con mi marido y mis hijos que no voy a contar, porque pertenecen a la intimidad familiar, pero el caso es que haberlos haylos.  También con mi familia y la política. Vamos, que hay mucho más detrás de este ama de casa sin estudios superiores que lo que se puede contar.

domingo, 24 de julio de 2011

Escupitajos

Cuando yo era pequeña, había algún señor mayor que escupía por la calle y todos poníamos cara de asco. Como decía don Quijote: cosas veredes, Sancho. Ahora resulta que son los niños y los jóvenes los que van escupiendo por la calle sin necesidad. Es una moda, asquerosa y anti higiénica, pero muy extendida. Por lo menos, las chicas no lo hacen. Cuando fueron las olimpiadas en China, creo que el gobierno intentó eliminar allí esa costumbre pensando que sería mal visto por los visitantes extranjeros. Se ve que no están al tanto de las costumbres españolas, o no se hubieran preocupado tanto. Si me hubieran contado esto, y lo de los pantalones caídos, hace veinte años, no me lo hubiese creído.

Así como los pantalones los llevaban los ex presidiarios americanos, la necesidad de escupir parece ser que viene del consumo de ciertas drogas que producen exceso de salivación. De ahí a generalizarse, no sé cuál camino han seguido. Supongo que sería material para un estudio sociológico. No sé si los que escupen pretenden ser drogadictos. En el caso de los niños, parece que se ha convertido en algo guay, como la ropa de marca o los móviles de última generación. Claro que, después de ver a la gente con dibujos tribales grabados en la piel y toda la quincallería incrustada en la cara, la verdad es que no sé de qué me sorprendo. Creo que estamos involucionando.