Hace tiempo en el diario de un superehore leí una frase que me gustó mucho. Decía algo así como que algunas canciones existen desde siempre y sólo esperan a que alguien las escriba. Yo siento mucho eso últimamente. Hay canciones que me parecen tan perfectas y me llegan tan hondo que parece que tuvieran que existir independientemente del autor. No es que sean obras de arte, pero expresan exactamente lo que siento en un momento determinado. Siempre me pregunto cómo se puede hacer algo nuevo cuando parece que todo está ya inventado, pero resulta que siguen saliendo canciones que me tocan el alma.
Eso me pasa especialmente con algunas canciones religiosas, pero incluso el rock duro puede causar esa sensación. Por eso pienso que la música tiene algo de mágico o sobrenatural. Es capaz de conectar con nuestro yo más interno, incluso sin necesidad de palabras. De hecho la música y la religión son las manifestaciones más antiguas del hombre y cualquier persona en cualquier lugar del mundo tiene las suyas propias. Cuando se juntan ambas cosas ya es el éxtasis. La gente se sorprende de que me guste tanto la música actual, pero este sentimiento es independiente de épocas y estilos. Es algo inexplicable.
Se trata de un intento de volver a empezar en el mundo de los blogs. Pretende ser de nuevo un diario personal donde volcar reflexiones y compartir experiencias.
Vistas de página en total
Nubes sobre el Mar
Cuadro pintado por mi hija pequeña
Mostrando entradas con la etiqueta música. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta música. Mostrar todas las entradas
miércoles, 11 de junio de 2014
lunes, 19 de mayo de 2014
Realities de televisión
Siguiendo con el post anterior, de verdad que no entiendo cómo tanta gente ve esos programas de televisión, que se pueden dividir en: de cotilleo, de cocina o de música. Los primeros no dejan títere con cabeza incluso entre los propios contertulios. Los otros básicamente se dedican a destripar a los concursantes ante el público. Esto tiene una estrategia: primero los alaban y dejan que se hagan ilusiones, para a continuación ponerlos verdes y dejarlos hechos una piltrafa. Lo que siempre me pregunto es quién juzga a los jueces porque sobre gusto no hay nada escrito, y a menudo parece que el que tiene que decidir es un aficionado más.
Yo no puedo ver más de cinco minutos de esos programas porque me solidarizo con el concursante inmediatamente y lo paso mal. Sin embargo, se ve que hay muchos espectadores que son vampiros emocionales, que se alimentan de la ilusión, el miedo, la frustración y la rabia de las personas que participan. Eso me hace pensar que realmente deben tener unas vidas muy vacías si necesitan de emociones ajenas. Cuando veo algún programa de estos y escucho que son los de más audiencia, me preocupa un montón pensar que la televisión viene a ser un barómetro de la sociedad y esto es lo que tenemos actualmente.
Yo no puedo ver más de cinco minutos de esos programas porque me solidarizo con el concursante inmediatamente y lo paso mal. Sin embargo, se ve que hay muchos espectadores que son vampiros emocionales, que se alimentan de la ilusión, el miedo, la frustración y la rabia de las personas que participan. Eso me hace pensar que realmente deben tener unas vidas muy vacías si necesitan de emociones ajenas. Cuando veo algún programa de estos y escucho que son los de más audiencia, me preocupa un montón pensar que la televisión viene a ser un barómetro de la sociedad y esto es lo que tenemos actualmente.
viernes, 7 de febrero de 2014
Estereotipos
El otro día cuando publiqué un cuestionario sobre mí, me llamó la atención que dos personas señalaban que me gusta la música tecnopop. Naturalmente, es la música que sonaba cuando yo era joven en los años ochenta. Pero también me gusta mucho la música actual; de hecho escucho el mismo tipo de música que mis hijos. Me parece que desde hace un par de años el nivel es muy bueno. Ya decía yo en otro post que tengo un espíritu juvenil. Pero de todas maneras me ha chocado que os extrañe, como si por el hecho de tener ideas conservadoras estuviera yo al margen del mundo actual y sólo pudiera escuchar canto gregoriano.
Yo nunca fui una niña de parroquia. Sin embargo, mis hijas sí lo son y os puedo asegurar que están al día de todo. No viven en un lugar aparte. Aunque si escuchas las letras de las canciones no suelen ser precisamente muy edificantes, como por fortuna están en inglés yo las oigo igual. El hecho de que los cantantes tampoco sean un ejemplo a seguir tampoco me impide disfrutar de su trabajo. Si empezara así no podría salir de casa. Además la música es un lenguaje aparte que llega a todo el mundo. Pero lo que realmente me preocupa es que me clasifiquen como persona en virtud de mi ideología. También os recuerdo que mi grupo preferido es Estopa.
Yo nunca fui una niña de parroquia. Sin embargo, mis hijas sí lo son y os puedo asegurar que están al día de todo. No viven en un lugar aparte. Aunque si escuchas las letras de las canciones no suelen ser precisamente muy edificantes, como por fortuna están en inglés yo las oigo igual. El hecho de que los cantantes tampoco sean un ejemplo a seguir tampoco me impide disfrutar de su trabajo. Si empezara así no podría salir de casa. Además la música es un lenguaje aparte que llega a todo el mundo. Pero lo que realmente me preocupa es que me clasifiquen como persona en virtud de mi ideología. También os recuerdo que mi grupo preferido es Estopa.
jueves, 4 de julio de 2013
Actividades extraescolares
Recuerdo que hace siete años, en plenas vacas gordas, escribí sobre este tema y alguna mujer se molestó porque pensaba que la llamaba mala madre. Y es que una cosa es apuntar a tus hijos a alguna actividad que les guste, y otra utilizar las actividades como aparcamiento de niños por las tardes. Mis hijas han estudiado piano en una academia y ya van por el quinto y el séptimo nivel, de ocho. Sin embargo, nunca las he presionado demasiado, sino que se lo han planteado como un hobby, y si no les hubiera gustado, yo las habría sacado de la academia hace años. Mi hijo estuvo haciendo dibujo y luego ajedrez un par de años.
Es decir, que no estoy en contra de que los niños aumenten sus intereses fuera del colegio. Sin embargo, recuerdo que cuando mi hijo empezó la primaria aquello parecía una competición de madres a ver quién metía a sus hijos en más actividades y más variadas, hasta el punto de que cada día empalmaban dos o más y llegaban a casa a las ocho. Creo que lo importante es que los niños aprovechen bien la escuela y luego tengan tiempo para descansar, relajarse y jugar. Si están sobrecargados de actividades no tienen tiempo ni para los deberes y al día siguiente empiezan ya el día cansados. No se trata de quitarse a los niños de encima mientras haces la casa, sino de darles alternativas.
Es decir, que no estoy en contra de que los niños aumenten sus intereses fuera del colegio. Sin embargo, recuerdo que cuando mi hijo empezó la primaria aquello parecía una competición de madres a ver quién metía a sus hijos en más actividades y más variadas, hasta el punto de que cada día empalmaban dos o más y llegaban a casa a las ocho. Creo que lo importante es que los niños aprovechen bien la escuela y luego tengan tiempo para descansar, relajarse y jugar. Si están sobrecargados de actividades no tienen tiempo ni para los deberes y al día siguiente empiezan ya el día cansados. No se trata de quitarse a los niños de encima mientras haces la casa, sino de darles alternativas.
martes, 2 de julio de 2013
Nosotros en los ochenta
La famosa generación del baby boom de los años sesenta crecimos y nos tocó de lleno la década de los ochenta con todo lo que implicaba. Aquella explosión de libertad y libertinaje fue muy fecunda a nivel artístico. Yo sigo pensando que entonces se hizo la mejor música rock y pop de la historia. Pero también tuvo su lado oscuro especialmente a causa de la heroína que se llevo media generación por delante. Los que ahora somos cuarentones, fuimos parte de ese fenómeno y nuestros hijos cargan con las consecuencias. En algunos casos por estar ya resabiados de todo y en otros por convivir con unos padres que nunca superaron la adolescencia.
El caso es que a todos nos ha costado poner límites a nuestros hijos porque resulta duro decirles que no hagan lo que tú si hiciste. Si bebíamos desde los quince años y fumábamos e íbamos con chicos, o chicas, no es fácil ahora explicar que eso no es aconsejable. Lo que ocurre es que yo al menos siempre tomé todo con moderación. Si me pasé con el alcohol nunca fue a propósito sino por descuido. Ahora salen directamente a emborracharse. La diferencia está en que nosotros sabíamos que eso estaba mal y por tanto procurábamos controlarnos. Ahora todo es normal, beber, drogarse y acostarse unos con otros. Se ha perdido la proporción. Ahí está la diferencia.
El caso es que a todos nos ha costado poner límites a nuestros hijos porque resulta duro decirles que no hagan lo que tú si hiciste. Si bebíamos desde los quince años y fumábamos e íbamos con chicos, o chicas, no es fácil ahora explicar que eso no es aconsejable. Lo que ocurre es que yo al menos siempre tomé todo con moderación. Si me pasé con el alcohol nunca fue a propósito sino por descuido. Ahora salen directamente a emborracharse. La diferencia está en que nosotros sabíamos que eso estaba mal y por tanto procurábamos controlarnos. Ahora todo es normal, beber, drogarse y acostarse unos con otros. Se ha perdido la proporción. Ahí está la diferencia.
sábado, 28 de julio de 2012
Juegos olímpicos y nuevas tecnologías
La ceremonia de inauguración de los juegos olímpicos de Londres consistió en un repaso de las aportaciones del Reino Unidos a la ciencia, la literatura y el progreso; con una mención especial a la Seguridad Social de allí, que no debe ser tan buena, ya que los turistas británicos vienen a operarse a España... Pero, en fin, cada uno presume de lo que quiere. El caso es que a partir de eso la ceremonia se conviertió en una fiesta, un homenaje a la televisión, el cine y muy especialmente a la música moderna. Estuvo bien, pero me hizo pensar, si los últimos cien años de historia no tienen más que ofrecer que la industria del entretenimiento es que algo estamos haciendo muy mal. Finalmente, se centró en la tecnología de los móviles, redes sociales y demás. Ahí sí que me quedé preocupada: si la gran aportación de la humanidad a este siglo es el facebook, estamos perdidos.
Al final va a resultar que vamos camino del Apocalipsis. Así que, las grandes mentes de nuestra era no están investigando sobre nuevos combustibles, aviones supersónicos o industrias punteras. No, están diseñando aplicaciones para el e-phone y similares. Los ingenieros de la actualidad dedican su tiempo a actualizar el twitter. Las industrias farmacéuticas no buscan solución para enfermedades endémicas o raras. No, investigan fármacos para adelgazar y cremas para tener la piel tersa como un bebé; que dan más dinero. Ni siquiera los organismos internacionales se preocupan como antes por los conflictos y las hambrunas. Ahora se centran en promover la ideología de género y el aborto. Estos son los grandes avances del siglo XXI. Dios nos coja confesados.
Al final va a resultar que vamos camino del Apocalipsis. Así que, las grandes mentes de nuestra era no están investigando sobre nuevos combustibles, aviones supersónicos o industrias punteras. No, están diseñando aplicaciones para el e-phone y similares. Los ingenieros de la actualidad dedican su tiempo a actualizar el twitter. Las industrias farmacéuticas no buscan solución para enfermedades endémicas o raras. No, investigan fármacos para adelgazar y cremas para tener la piel tersa como un bebé; que dan más dinero. Ni siquiera los organismos internacionales se preocupan como antes por los conflictos y las hambrunas. Ahora se centran en promover la ideología de género y el aborto. Estos son los grandes avances del siglo XXI. Dios nos coja confesados.
miércoles, 26 de octubre de 2011
Diversidad de dones
A raíz del artículo de mi marido, se me ha ocurrido pensar que realmente somos una familia muy variada. Como sabéis, él es ingeniero y yo hablo cuatro idiomas. De esa combinación resulta que mi hijo mayor es de letras, pero también juega al ajedrez. Mi hija mayor es de ciencias de la salud, y escribe novelas cortas. Y mi hija pequeña, que va para ciencias tecnológicas, tiene talento artístico. Además, las dos chicas tocan el piano estupendamente o ellos tocan un poco la guitarra. Yo tengo buen oído musical pero no he aprendido ningún instrumento. La pintura desde luego no es lo mío y soy negada para las matemáticas. Así que la combinación de genes ha resultado bastante favorable.
Además mis hijos son bastante bien parecidos, cosa que no han heredado de nosotros, :), pero tal vez sí de sus abuelos. De modo que me imagino que no nos podemos quejar..., si no fuera porque también tienen tendencia a las alergias, el asma, la migraña, las tendinitis, la miopía, la mala circulación... y otra serie de achaques de los que mi marido y yo hemos ido haciendo acopio. Así que, cuando se quejan de las múltiples dolencias, yo siempre les contesto que el balance tampoco ha sido tan negativo, digo yo. Y es que siempre nos pasa algo... Si en algo coincidimos toda la familia es en tener baja forma física, pero es que tampoco se puede pedir demasiado.
Además mis hijos son bastante bien parecidos, cosa que no han heredado de nosotros, :), pero tal vez sí de sus abuelos. De modo que me imagino que no nos podemos quejar..., si no fuera porque también tienen tendencia a las alergias, el asma, la migraña, las tendinitis, la miopía, la mala circulación... y otra serie de achaques de los que mi marido y yo hemos ido haciendo acopio. Así que, cuando se quejan de las múltiples dolencias, yo siempre les contesto que el balance tampoco ha sido tan negativo, digo yo. Y es que siempre nos pasa algo... Si en algo coincidimos toda la familia es en tener baja forma física, pero es que tampoco se puede pedir demasiado.
martes, 21 de junio de 2011
Música actual
Se dice que los años ochenta fueron la cumbre de la música pop y estoy de acuerdo. Yo estaba allí cuando David Bowie, Elton John, Michael Jackson y tantos otros publicaron sus grandes éxitos. Después siguió una década bastante insulsa y ya pensaba que no volveríamos a vivir algo así. Sin embargo, en la actualidad, la verdad es que he recuperado el gusto por la música que se escucha en la radio. Hay mucha gente original, con talento, música pegadiza y con buenas letras. El panorama de la música actual es muy interesante. Espero no estar gafándolo en este momento, porque me sucede a menudo que pienso que no debería afirmar las cosas de forma categórica.
El caso es que tengo el Mp3 casi lleno y cada día salen nuevos éxitos que me llaman la atención. En eso coincidimos además varias generaciones; desde niños pequeños hasta personas de mediana edad, estamos escuchando la misma música, cosa que antes no ocurría. También en España han surgido grupos que tienen ya una continuidad y han demostrado su valía. Lástima que ya no pueda poner música en el blog a causa de esa nueva ley que en teoría no permite compartir nada gratis, aunque la gente lo sigue haciendo. El caso es que me alegro de ver que la creatividad no tiene fecha de caducidad y que todavía soy capaz de interesarme por la música que hacen los jóvenes. Así me siento menos mayor.
El caso es que tengo el Mp3 casi lleno y cada día salen nuevos éxitos que me llaman la atención. En eso coincidimos además varias generaciones; desde niños pequeños hasta personas de mediana edad, estamos escuchando la misma música, cosa que antes no ocurría. También en España han surgido grupos que tienen ya una continuidad y han demostrado su valía. Lástima que ya no pueda poner música en el blog a causa de esa nueva ley que en teoría no permite compartir nada gratis, aunque la gente lo sigue haciendo. El caso es que me alegro de ver que la creatividad no tiene fecha de caducidad y que todavía soy capaz de interesarme por la música que hacen los jóvenes. Así me siento menos mayor.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)