Es decir a hacer algo que resulta muy doloroso para la otra persona. También se dice mentar la soga en casa del ahorcado. Es algo que no se debe hacer pero a veces no te das cuenta o es inevitable. Una de las situaciones más duras que se pueden dar en la vida son las separaciones matrimoniales. Dicen que es el equivalente a la muerte de un ser querido. En esos casos es realmente difícil no andar metiendo el dedo en la llaga porque la herida tarda mucho en sanar. A mí todavía me duele cuando pienso en mi hermano mayor que se separó hace ya unos diez años. Pensaba que hacían una pareja estupenda y que estarían juntos para siempre.
Pero la vida es así y es mejor no hablar de ello ni pensarlo. Ahora tienen otras parejas y sus hijos se acostumbraron aunque lo pasaron muy mal al principio. Como hoy en día existen cada vez más separaciones, cada vez hay más hijos sufriendo las consecuencias y el dolor se multiplica. Me temo que con el tiempo las secuelas de estas situaciones afecten a toda una generación. Pienso que la gente debería estar más segura de sus relaciones antes de tener hijos, pero sobre todo que deberían tener más paciencia a la hora de aprender a entenderse como pareja; porque creo que en la mayoría de los casos las separaciones se podrían evitar con un poco de buena voluntad por ambas partes.
Se trata de un intento de volver a empezar en el mundo de los blogs. Pretende ser de nuevo un diario personal donde volcar reflexiones y compartir experiencias.
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Nubes sobre el Mar
Cuadro pintado por mi hija pequeña
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martes, 3 de marzo de 2015
miércoles, 16 de abril de 2014
Si dices las verdades pierdes las amistades
Alguien me dijo hace tiempo que a la gente no le gusta que les digan la verdad porque la verdad duele. Es cierto. Resulta mucho más fácil pensar que un embarazo es un montón de células informes y no que a las cinco semanas ya tienes una personita dentro con su brazos, piernas y dedos en las manos. Yo también preferiría no saberlo, pero ya es tarde. También es más cómodo decir que lo único que necesita un niño para vivir es alimento y cariño. Pero un niño no es una mascota y necesita mucho más: el modelo a seguir de un padre y una madre. Es agradable decir que los jóvenes tienen que explayarse; no resulta tan simpático si dices que el abuso de alcohol y drogas es peligroso.
Así que mantenerse en un punto medio donde no tengas conflictos con nadie resulta realmente complicado, sobre todo en este momento y en nuestro país. Saliendo de la política, recuerdo que yo tenía una amiga que tenía tres hijos: una niña y dos mellizos. El caso es que la hermana mayor tenía celos y aprovechaba cualquier momento para molestar a sus hermanos e incluso pegarles. Una vez le dije a la madre que no era bueno tolerar ese comportamiento. A partir de ahí nuestra amistad quedó tocada para siempre. No es fácil dar consejos y menos aceptarlos, pero a veces la conciencia no te deja otra opción libre.
Así que mantenerse en un punto medio donde no tengas conflictos con nadie resulta realmente complicado, sobre todo en este momento y en nuestro país. Saliendo de la política, recuerdo que yo tenía una amiga que tenía tres hijos: una niña y dos mellizos. El caso es que la hermana mayor tenía celos y aprovechaba cualquier momento para molestar a sus hermanos e incluso pegarles. Una vez le dije a la madre que no era bueno tolerar ese comportamiento. A partir de ahí nuestra amistad quedó tocada para siempre. No es fácil dar consejos y menos aceptarlos, pero a veces la conciencia no te deja otra opción libre.
viernes, 5 de julio de 2013
Medicinas
Debería estar tomando de diez a doce pastillas diarias. Sin embargo, no las tomo todas, sino sólo unas cinco, porque me preocupan las interacciones entre los componentes. Tres al día de dos medicinas contra el vértigo, una al día de hierro y ácido fólico, la de la depresión, la de la alergia, y eso sin contar con los dolores de cabeza. Ahora tengo que añadir otras tres para la circulación de un compuesto y otra diaria de otro. Catorce, pero haré trampa y me tomaré sólo una de cada. Parece mentira que a mis cuarenta y siete años tenga ya tanta medicación habitual, por no hablar de la que toma mi marido. Así me paso el día en la farmacia.
Por suerte las dependientas ya eran amigas mías antes de coger el negocio, así que al menos tengo ocasión para charlar, lo cual se agradece mucho. Además tenemos hijos de las mismas edades y en situaciones parecidas; así que se puede decir que la farmacia es mi lugar de esparcimiento, como para otros puede ser un bar. Un poco penoso, pero en fin, cada cual se conforma con lo que tiene... La salud y las medicinas por desgracia son parte integrante de mi vida y por eso no puedo escribir un blog sin hablar de ello, aunque comprendo que el tema os canse. Ya me gustaría a mí no tener este tema de conversación.
Por suerte las dependientas ya eran amigas mías antes de coger el negocio, así que al menos tengo ocasión para charlar, lo cual se agradece mucho. Además tenemos hijos de las mismas edades y en situaciones parecidas; así que se puede decir que la farmacia es mi lugar de esparcimiento, como para otros puede ser un bar. Un poco penoso, pero en fin, cada cual se conforma con lo que tiene... La salud y las medicinas por desgracia son parte integrante de mi vida y por eso no puedo escribir un blog sin hablar de ello, aunque comprendo que el tema os canse. Ya me gustaría a mí no tener este tema de conversación.
lunes, 13 de febrero de 2012
Lo bueno dentro de lo malo
Hay circunstancias de la vida que es difícil suavizar, pero es importante encontrar lo positivo dentro de lo negativo. Lo bueno en la muerte de mi cuñada fue que la familia se mantuvo unida hasta el final y, aparte de la quimioterapia, por lo demás no lo pasó mal; no tuvo apenas dolores y su final fue bastante rápido y tranquilo. En el caso de mi cuñado, fue una suerte que lo trajeran a Madrid, porque si no hubiera muerto solo en Barcelona, sin que nadie supiera lo grave que estaba, ya que no se lo había dicho a su familia. De este modo, pudo pasar su último mes de vida en compañía de los suyos, en un hospital bien atendido, sin dolores, dormido buena parte del tiempo. Se puede decir que murió en paz con todos.
Nunca es fácil despedirse de alguien tan pronto, entre los cincuenta y los sesenta años. Pero, como decimos mi marido y yo, a partir de los cuarenta ya estamos de prestado. El organismo está diseñado para llegar a esa edad y, a partir de ahí, empieza un declive a todos los niveles. Además, se supone que ya habían tenido tiempo de cumplir sus sueños, formar una familia y ocupar su lugar en el mundo. Es peor cuando sucede la muerte de alguien joven y de improviso. Claro que, eso es relativo, porque cuando te afecta directamente no te consuela ni la edad ni las circunstancias de la muerte. Incluso, la muerte de una mascota puede llegar a ser muy dolorosa. Pero la vida sigue y no queda más remedio que mirar hacia adelante, porque, si no, también estaría en juego nuestra salud y la felicidad de aquellos que dependen de nosotros.
Nunca es fácil despedirse de alguien tan pronto, entre los cincuenta y los sesenta años. Pero, como decimos mi marido y yo, a partir de los cuarenta ya estamos de prestado. El organismo está diseñado para llegar a esa edad y, a partir de ahí, empieza un declive a todos los niveles. Además, se supone que ya habían tenido tiempo de cumplir sus sueños, formar una familia y ocupar su lugar en el mundo. Es peor cuando sucede la muerte de alguien joven y de improviso. Claro que, eso es relativo, porque cuando te afecta directamente no te consuela ni la edad ni las circunstancias de la muerte. Incluso, la muerte de una mascota puede llegar a ser muy dolorosa. Pero la vida sigue y no queda más remedio que mirar hacia adelante, porque, si no, también estaría en juego nuestra salud y la felicidad de aquellos que dependen de nosotros.
jueves, 10 de noviembre de 2011
La noche oscura
Cómo podría explicar yo esto... A lo largo de la mayor parte de mi vida, la Fe fue algo que se daba por supuesto, no lo la sentía como algo personal y propio. No fue hasta cerca de los cuarenta años cuando empecé a profundizar en ese sentimiento. Porque, al fin y al cabo, la religión es mucho más que una serie de dogmas o mandamientos. Es algo que afecta a toda tu vida y tu manera de ver el mundo que te rodea y a los demás seres vivos. Sin embargo, yo he pasado por varias enfermedades que, sin ser graves, me han llevado al límite de la resistencia; especialmente los vértigos. Y también, por varias depresiones y épocas de fuerte ansiedad nerviosa, que me han puesto a prueba.
Ha sido en esos momentos, cuando he llegado a sentir el vacío más profundo, la tristeza más desconsolada, la falta de ilusión más absoluta. Esa noche oscura del alma me ha enseñado a valorar aún más el regalo de la Fe, que espero me acompañe ya por siempre. Dicen que los grandes santos y místicos siempre sufren estas épocas de dudas y desilusión. Sin querer compararme con ellos, creo que una fe profunda lleva consigo también este vacío profundo, que no es otra cosa que la oscuridad que sobreviene por la falta de luz. Cuando tu vida se ve iluminada más o menos habitualmente por tus creencias y de pronto te falla todo, el dolor es mucho mayor que cuando simplemente no tenías nada a lo que agarrarte.
Ha sido en esos momentos, cuando he llegado a sentir el vacío más profundo, la tristeza más desconsolada, la falta de ilusión más absoluta. Esa noche oscura del alma me ha enseñado a valorar aún más el regalo de la Fe, que espero me acompañe ya por siempre. Dicen que los grandes santos y místicos siempre sufren estas épocas de dudas y desilusión. Sin querer compararme con ellos, creo que una fe profunda lleva consigo también este vacío profundo, que no es otra cosa que la oscuridad que sobreviene por la falta de luz. Cuando tu vida se ve iluminada más o menos habitualmente por tus creencias y de pronto te falla todo, el dolor es mucho mayor que cuando simplemente no tenías nada a lo que agarrarte.
lunes, 3 de octubre de 2011
Pensamiento positivo envenenado
Se trata de la teoría según la cual si uno piensa que le van a ocurrir cosas buenas le acaban ocurriendo. Es la ley de atracción. La idea no está mal en principio, porque un poco de optimismo siempre viene bien. Pero el problema empieza cuando se pone toda la confianza en el destino, olvidando la parte que nos corresponde en el " A Dios rogando y con el mazo dando". Es decir, que no se puede pretender que la vida nos debe algo, o en otras palabras, que el estado no tiene la obligación de cuidarnos, buscarnos trabajo y darnos alojamiento gratis porque sí. El futuro se lo labra cada uno con su esfuerzo y con unas dosis importantes de azar o suerte. Pero no basta con suponer que todo va a ir bien para que suceda.
Ese optimismo desaforado ha hecho mucho daño a las nuevas generaciones. El trabajo personal, el esfuerzo y la perseverancia están muy mal vistos. Habría que sustituir un poco de ese optimismo por realismo. Las cosas no siempre salen bien aunque nos empeñemos. Existe la enfermedad, el dolor y la muerte, y no sirve de nada mirar a otro lado. Negarse a afrontar la realidad no ayuda a mejorar las cosas; más bien al contrario, las empeora. Es necesario enfrentarse a los problemas para intentar resolverlos, o al menos aprender algo de la experiencia. El positivismo desmedido alimenta el pasotismo de la sociedad y la búsqueda de culpables para nuestros propios fracasos.
Ese optimismo desaforado ha hecho mucho daño a las nuevas generaciones. El trabajo personal, el esfuerzo y la perseverancia están muy mal vistos. Habría que sustituir un poco de ese optimismo por realismo. Las cosas no siempre salen bien aunque nos empeñemos. Existe la enfermedad, el dolor y la muerte, y no sirve de nada mirar a otro lado. Negarse a afrontar la realidad no ayuda a mejorar las cosas; más bien al contrario, las empeora. Es necesario enfrentarse a los problemas para intentar resolverlos, o al menos aprender algo de la experiencia. El positivismo desmedido alimenta el pasotismo de la sociedad y la búsqueda de culpables para nuestros propios fracasos.
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