Una de las mejores cosas de vivir en un pueblo es que se oye a los gallos de vez en cuando. Por aquí hay de todo: vacas, caballos, ovejas y gallinas. Me encanta, siempre que no sea yo quien tenga que cuidarlos porque eso es un trabajo duro. Pero yo creo que si nuestros jóvenes pasaran una temporada en el campo otro gallo nos cantaría; es decir, que aprenderían lo que es el esfuerzo mal remunerado y la satisfacción del deber cumplido. Sin llegar a lo que hizo Mao, que fue un genocidio, sí que habría que organizar algo en España. De este modo seguro que en las próximas elecciones se lo pensaban dos veces antes de votar otra vez a los perroflautas.
Porque para votar con cabeza haría falta un certificado de madurez que no se consigue con cumplir los dieciocho años. Es natural en los chicos ser idealistas y por eso son presa fácil para los vendedores de humo. Sin embargo, cuando uno tiene un cierto conocimiento de la realidad, sabe que no se puede ir por ahí regalando pisos o sueldos vitalicios porque el dinero no sale de los árboles. Para comprender cuánto cuesta producir y ganar un salario, nada mejor que vivir una temporada en el campo. Vivimos en una sociedad cada vez más deshumanizada y estamos empezando a pagar las consecuencias.
Se trata de un intento de volver a empezar en el mundo de los blogs. Pretende ser de nuevo un diario personal donde volcar reflexiones y compartir experiencias.
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Nubes sobre el Mar
Cuadro pintado por mi hija pequeña
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martes, 4 de agosto de 2015
viernes, 17 de abril de 2015
Otro gallo nos cantaría
Se refiere a que si actuáramos de otra manera el resultado sería distinto. Por ejemplo, si yo hubiera estudiado más y no hubiera dejado de trabajar, otro gallo me cantaría. No sé si sería mejor o peor pero distinto. La vida te va llevando por distintos caminos y, aunque en teoría puedas elegir, en la práctica a veces te es imposible porque no te sientes capaz de hacer otra cosa. Yo no me vi con fuerzas para ir a la universidad, ni para dejar a mis hijos en casa y volver al trabajo. En ese momento no me pareció que hubiera opciones aceptables. Tal vez si hubiera encontrado un trabajo de media jornada o aprobado unas oposiciones...
La vida me ha llevado hasta aquí y no me puedo quejar. De hecho, me encantan los gallos y las gallinas, y los animalillos en general. Alrededor de mi casa nueva hay muchos corrales de ganaderos, especialmente vacas y ovejas. Ya os he dicho que a mí me encanta el contacto con la naturaleza. La verdad es que no me veo ya viviendo otra vez en Madrid capital, con todo el ruido, el tráfico, las prisas. Parece mentira que haya estado allí más de veinte años. Ahora cuando voy me siento una extraña, aunque me gusta mucho. Ahora soy más de pueblo que de ciudad. Está claro que otro gallo me ha cantado y lo prefiero.
La vida me ha llevado hasta aquí y no me puedo quejar. De hecho, me encantan los gallos y las gallinas, y los animalillos en general. Alrededor de mi casa nueva hay muchos corrales de ganaderos, especialmente vacas y ovejas. Ya os he dicho que a mí me encanta el contacto con la naturaleza. La verdad es que no me veo ya viviendo otra vez en Madrid capital, con todo el ruido, el tráfico, las prisas. Parece mentira que haya estado allí más de veinte años. Ahora cuando voy me siento una extraña, aunque me gusta mucho. Ahora soy más de pueblo que de ciudad. Está claro que otro gallo me ha cantado y lo prefiero.
jueves, 26 de marzo de 2015
Que si quieres arroz, Catalina
Curiosa expresión que utilizaba mucho de pequeña. Significa que algo que no tiene remedio. Por ejemplo, yo sigo pidiendo la reforma real del aborto y que si quieres arroz, Catalina. La verdad es que estoy muy acostumbrada a que haya cosas que no mejoren nunca. Llevo décadas esperando el fin de la dictadura comunista en Cuba y no hay nada que hacer, sobre todo mientras siga habiendo gente en España que niegue su existencia. Lo primero para cambiar las cosas es reconocer que existe un problema, pero hay gente que no va a dar jamás su brazo a torcer (cambiar de opinión). Ya me he hecho a la idea de que no lo veré en vida. Hay gente que no aprende nunca.
Es como las campañas que se hacen contra el abandono de los animales. Mira que ya nos han explicado de todas las maneras posibles que una mascota no es un objeto que puedas coger y dejar a tu antojo, pero sigue habiendo gente que los compra como peluches y cuando crecen los abandonan. Es tremendo. Lo peor es que los animalitos tienen sentimientos y se encariñan con sus dueños. No es sólo que les falte comida o cuidados, es que los pobres añoran a las personas que los han dejado. Yo creo que las personas capaces de hacer eso no tienen remedio. Yo intenté adoptar un perro y no resultó bien, pero al menos lo intenté. Ahora tengo un gato adoptado.
Es como las campañas que se hacen contra el abandono de los animales. Mira que ya nos han explicado de todas las maneras posibles que una mascota no es un objeto que puedas coger y dejar a tu antojo, pero sigue habiendo gente que los compra como peluches y cuando crecen los abandonan. Es tremendo. Lo peor es que los animalitos tienen sentimientos y se encariñan con sus dueños. No es sólo que les falte comida o cuidados, es que los pobres añoran a las personas que los han dejado. Yo creo que las personas capaces de hacer eso no tienen remedio. Yo intenté adoptar un perro y no resultó bien, pero al menos lo intenté. Ahora tengo un gato adoptado.
lunes, 25 de noviembre de 2013
El lado oscuro de la adopción
Adoptar a otro ser vivo y darle una nueva oportunidad es sin duda algo muy loable. Sin embargo, no siempre es tan fácil como parece. Aparte de los trámites interminables, luego está la adaptación que no siempre funciona. Hace tiempo leí que algunas parejas que adoptan un niño en el extranjero al cabo de un tiempo intentan devolverlo. Entonces me pareció una atrocidad pero el tiempo te va volviendo más humilde y más comprensivo. Algunos recordarán que yo hace cinco años intenté adoptar un perro y acabé devolviéndolo al refugio después de dos días porque no conseguí que él estuviera a gusto en casa ni nosotros tampoco.
Después he adoptado un gato sin ningún problema. Cuando se trata de seres vivos nunca se sabe si se va a ser compatible unos con otros. Claro está, que en el caso de un niño una persona debería estar cien por cien segura antes de dar el paso porque es mucho lo que está en juego. Últimamente he sabido de varios casos de adopciones más o menos fallidas por distintos motivos, por incompatibilidad de costumbres o de caracteres o por otras circunstancias. Es muy triste pero a veces sucede. Si ya es difícil entenderse con personas con quien compartes muchos genes y características, cuánto más debe serlo con gente totalmente diferente a ti.
Después he adoptado un gato sin ningún problema. Cuando se trata de seres vivos nunca se sabe si se va a ser compatible unos con otros. Claro está, que en el caso de un niño una persona debería estar cien por cien segura antes de dar el paso porque es mucho lo que está en juego. Últimamente he sabido de varios casos de adopciones más o menos fallidas por distintos motivos, por incompatibilidad de costumbres o de caracteres o por otras circunstancias. Es muy triste pero a veces sucede. Si ya es difícil entenderse con personas con quien compartes muchos genes y características, cuánto más debe serlo con gente totalmente diferente a ti.
jueves, 15 de marzo de 2012
Insectos
No me refiero a ciertos comentaristas.;) Desde que recuerdo siempre me han fascinados los animales. Cuando era niña me gustaba jugar con los bichos bola y las lombrices que había en la terraza de mis padres. No les hacía ningún daño. También cogía saltamontes en los paseos por el campo. Y las mariquitas me encantaban. Todavía hoy me siguen gustando los insectos. Ayer tuve que sacar un escarabajo grande de la terraza, para que no se lo comiera el gato. También encontré un bicho blanco, alargado y con patas. Lo llevé al veterinario y me dijo que no era un parásito animal sino un insecto de las plantas. Que echara un insecticida en nuestra terraza, pero la verdad es que me da lástima.
Tenemos una telaraña también con una araña bastante grande, y no quiero matarla. Si acaso la sacaría fuera por el balcón. Prefiero los remedios naturales a los químicos y qué mejor que una araña... Una vez tuve dos y criaron. Una de ellas llevaba las arañitas a cuestas y la tuve que sacar de casa, por miedo de que se me llenara todo el piso de crías. Yo, en ese sentido soy bastante budista, o jainista, creo que se llaman los que caminan con cuidado para no pisar ninguna hormiga. Hasta las cucarachas me gustan; no en mi casa, evidentemente. Cuando digo que respeto la vida, me refiero a la Vida con mayúsculas, desde la más insignificante a la humana. Es el mismo milagro siempre y en todas partes.
Tenemos una telaraña también con una araña bastante grande, y no quiero matarla. Si acaso la sacaría fuera por el balcón. Prefiero los remedios naturales a los químicos y qué mejor que una araña... Una vez tuve dos y criaron. Una de ellas llevaba las arañitas a cuestas y la tuve que sacar de casa, por miedo de que se me llenara todo el piso de crías. Yo, en ese sentido soy bastante budista, o jainista, creo que se llaman los que caminan con cuidado para no pisar ninguna hormiga. Hasta las cucarachas me gustan; no en mi casa, evidentemente. Cuando digo que respeto la vida, me refiero a la Vida con mayúsculas, desde la más insignificante a la humana. Es el mismo milagro siempre y en todas partes.
jueves, 28 de julio de 2011
Animales
Estaba esperando a mi hija para recogerla y se me acercó un perro. Lo acaricié porque me gustan mucho los animales. Entonces entablé conversación con el dueño, un señor mayor. Me contaba que tenía otra perra vieja y enferma que le daba mucho trabajo. No fui capaz de decirle que la sacrificara. Yo también he tenido un perro dieciseis años y sé lo mucho que se les quiere. El cariño que te da un animal no lo encuentras en otro sitio. Es amor absoluto e incondicional. Yo he mamado desde niña la afición a la naturaleza. Recuerdo que mi padre paraba el coche en el arcén en los viajes para que pudiéramos coger amapolas, saltamontes y mariquitas. Me enseñaron a respetar a todos los seres vivos.
Yo también les he inculcado esto a mis hijos. En casa no matamos a las arañas. Las sacamos a la ventana con mucho cuidado. Incluso suelo tener telarañas en la terraza. Mientras no nos piquen, me gusta ver a los insectos en su entorno natural. Tampoco temo a los reptiles u otros animales. Me gustan todos. De pequeña me pasaba el día cogiendo bichejos. He intentado tener animales en casa pero la verdad es que en eso no he tenido suerte o maña porque se me mueren enseguida y lo paso muy mal, así que ahora prefiero no intentarlo. Para tener una mascota hace falta tener mucho sitio, tiempo y dedicación. Me da pena los que se pasan el día en una jaula o solos en la casa. Para eso es mejor no tener ninguno.
Yo también les he inculcado esto a mis hijos. En casa no matamos a las arañas. Las sacamos a la ventana con mucho cuidado. Incluso suelo tener telarañas en la terraza. Mientras no nos piquen, me gusta ver a los insectos en su entorno natural. Tampoco temo a los reptiles u otros animales. Me gustan todos. De pequeña me pasaba el día cogiendo bichejos. He intentado tener animales en casa pero la verdad es que en eso no he tenido suerte o maña porque se me mueren enseguida y lo paso muy mal, así que ahora prefiero no intentarlo. Para tener una mascota hace falta tener mucho sitio, tiempo y dedicación. Me da pena los que se pasan el día en una jaula o solos en la casa. Para eso es mejor no tener ninguno.
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