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Nubes sobre el Mar

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Cuadro pintado por mi hija pequeña
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martes, 9 de junio de 2015

No dar puntada sin hilo

Significa que todo lo que dices o lo que haces tiene una motivación. Yo le veo dos sentidos. Puede tratarse de gente interesada que cuando se hace amigo de alguien, por ejemplo, busca una ventaja. O puede ser gente consecuente cuyos actos son siempre premeditados. En todo caso me parece un poco estresante tener que estar siempre midiendo lo que haces, pero por otra parte la verdad es que mis textos de internet no son tan espontáneos como puedan parecer, sino que siempre intento introducir una moraleja. De modo que también se puede decir que no doy puntada sin hilo, aunque más que intencionado es algo que no puedo evitar hacer.

Creo que hay momentos en la vida para ser muy claro respecto a tus intenciones y otros en que es mejor improvisar y ver cómo va saliendo la labor. Por ejemplo, con los hijos no queda más remedio que adaptarse porque ellos van cambiando de un día para otro y lo que valía ayer tal vez ya no valga mañana. El problema es que ellos tienden a ser muy literales y enseguida te toman la palabra. Así que hay que procurar no ser demasiado categórica en tus relaciones familiares no sea que al final te arrepientas de lo que has dicho o hecho. Aunque en el fondo me temo que es inútil: siempre te acabas lamentando, por acción o por omisión.

lunes, 25 de noviembre de 2013

El lado oscuro de la adopción

Adoptar a otro ser vivo y darle una nueva oportunidad es sin duda algo muy loable. Sin embargo, no siempre es tan fácil como parece. Aparte de los trámites interminables, luego está la adaptación que no siempre funciona. Hace tiempo leí que algunas parejas que adoptan un niño en el extranjero al cabo de un tiempo intentan devolverlo. Entonces me pareció una atrocidad pero el tiempo te va volviendo más humilde y más comprensivo. Algunos recordarán que yo hace cinco años intenté adoptar un perro y acabé devolviéndolo al refugio después de dos días porque no conseguí que él estuviera a gusto en casa ni nosotros tampoco.

Después he adoptado un gato sin ningún problema. Cuando se trata de seres vivos nunca se sabe si se va a ser compatible unos con otros. Claro está, que en el caso de un niño una persona debería estar cien por cien segura antes de dar el paso porque es mucho lo que está en juego. Últimamente he sabido de varios casos de adopciones más o menos fallidas por distintos motivos, por incompatibilidad de costumbres o de caracteres o por otras circunstancias. Es muy triste pero a veces sucede. Si ya es difícil entenderse con personas con quien compartes muchos genes y características, cuánto más debe serlo con gente totalmente diferente a ti.