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Nubes sobre el Mar

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Cuadro pintado por mi hija pequeña
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viernes, 3 de abril de 2015

Dejar pasar carros y carretas

A pesar de ser católica practicante soy muy crítica con la Iglesia últimamente. Y no por los consabidos temas de la inqusición y las cruzadas. En total el santo tribunal apenas acabó con la vida de unos cientos de personas y sólo en los años treinta fueron asesinados en España más de ocho mil religiosos. Digamos que todo es relativo. Lo que me molesta precisamente es esa obsesión por estar siempre haciendo el "mea culpa" como si los errores de la iglesia no fueran compensados con creces por la inmensa labor social que lleva más de viente siglos practicando en todo el mundo. Me parece un menosprecio para los miles de religiosos intachables.

El nuevo Papa, como buen argentino, tiende a hablar demasiado sin meditar sus palabras. Yo creo que deberíamos estar orgullosos de pertenecer a la Iglesia Católica y no acomplejados. Más ahora que además los cristianos son perseguidos y vilipendiados en todo el mundo. Sólo falta que el Papa les ayude a criticar.  Cuando dice cosas como: algunas de las mejores personas de la historia no creían en Dios, mientras que muchos de los peores actos se hicieron en su nombre, está tirando piedras contra su tejado, y por añadidura contra todos los que nos dejamos la voz y la tinta defendiéndole.  Una cosa es querer caer bien y otra dejar pasar carros y carretas, o dar un mensaje confuso.


lunes, 16 de marzo de 2015

Pasar página

El miércoles 18 mi padre hubiera cumplido 88 años. Hace un año y medio ya que murió mi padre y sigo teniendo la impresión de haberle decepcionado toda la vida. Desde que nací cuando no esperaban más hijos, siendo una niña debilucha, enfermiza, tímida e hipersensible. Después una mala estudiante, una secretaria mediocre y un ama de casa del montón. Lo único que se me ha dado bien fue tener hijos y aun así la educación no tanto. Afortunadamente tenía a mi hermana para cubrir todas sus expectativas, las buenas y las malas. Lo que siento es que mi padre muriera sin haber hecho nada yo que le hiciera sentirse orgulloso.

Ni siquiera le enseñé nunca mis blogs. Tenía miedo de que no le gustaran y resultara una decepción mayor. Nunca supo que había publicado diez libros. Ya sé que debería pasar página y no pensar más en ello. Al fin y al cabo lo importante es el cariño que se da y se recibe y no las compensaciones. Pero yo siempre quise que estar a su altura y el problema es que el listón estaba tan alto que supongo que no me atrevía ni a intentarlo. Ahora ya da lo mismo. Pero, en fin, de vez en cuando regresan los fantasmas y además yo tengo la mala suerte de soñar con temas recurrentes, éste entre ellos, de manera que nunca consigo acabar de pasar página.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Como ser un paria y contarlo

Existen algunas características que suelen convertir a las personas en marginados sociales, ya desde la infancia, donde entra en contacto con otros niños y empiezan las comparaciones. Sin embargo, afortunadamente no se siempre se cumple esta regla porque depende de muchos factores:
1. Acné y pelo grasiento. Existen granos y granos. Aquellos que son pustulentos o cubren la mayor parte de la cara producen un rechazo inmediato. Por fortuna se quitan con la edad.
2. Llevar gafas o aparato dental o ambos. Aunque últimamente creo que afecta menos.
3. Olor corporal. Esto sí que produce una reacción instintiva de apartarse del sujeto.
4. Dientes amarillentos. A pesar de no una cuestión de higiene sino de salud, una dentadura oscuro no ayuda a hacer amigos.
5. Barriga, celulitis. Incluso en las personas delgadas , existen defectos muy evidentes que acomplejan y alejan a los demás.
6. Nariz grande, larga, picuda o aguileña.
7. Demasiado altos, bajos, delgados, gordos. Sobresalir de la media en cualquier sentido puede ser otro motivo para ser relegado del grupo.
8. Leer o ver películas de ciencia ficción. Es lo que se conoce por un friki.
9. Ser un estudiante corriente. Tanto los excelentes como los pésimos suelen tener un club de fans. No así los que van aprobando por los pelos.
10. Estar en un entorno social distinto. Tener más o menos posibilidades económicas que el resto también hace difícil que te acepten.
11. Alergias, catarros repetitivos. Ir con el pañuelo en la mano tampoco es buena idea.
12. Ser tímido en general. A menudo se confunde con soberbia.
13. Ser negado para el deporte.
14. Si es chico no hablar de deporte, si es chica no hablar de moda.
15. No beber, no fumar, no tener relaciones esporádicas. Esto va en aumento.
16. Ir a misa.
17. Cualquier interés por el arte o la música no actual.
18. Quemarse con el sol en lugar de ponerse moreno
19. Hablar castellano en algunas comunidades autónomas.
20. .Ser conservador.

Así que, con un noventa y nueve por ciento de los motivos me declaro una paria de por vida.

martes, 7 de mayo de 2013

La inestabilidad de la pareja homosexual

Mantener una pareja unida es un trabajo de todos los días. Las personas van evolucionando con el tiempo y su relación también. Si ante los primeros cambios se tira la toalla o se busca un sustituto está claro que ha llegado el fin. Si eso ya es complicado en una pareja heterosexual, más todavía en una homosexual. Porque precisamente la diferencia de comportamientos entre hombres y mujeres ayuda a que cada cual tenga su campo de actuación y tenga que esforzarse por comprender y complacer al otro. Sin embargo, siendo dos hombres o dos mujeres, con los mismos gustos e intereses es natural que choquen más a menudo y no se esfuercen tanto.

Además, al no haber diferencia física, no tienen tanto escrúpulo en pelearse. Los malos tratos son muy habituales en esas parejas. Todo ello explica por qué las relaciones homosexuales suelen ser inestables y de poca duración. También la promiscuidad es muy habitual. Eso no lo digo yo, lo dicen los datos estadísticos sobre encuestas en este colectivo, y la realidad no hace más que confirmarlo.  Muchos de los matrimonios que ha habido entre gays o lesbianas ya han finalizado. Ésa es una de las  razones que desaconsejan las adopciones homosexuales. Sin embargo, decir lo que todo el mundo sabe puede meterme en un lío. Para más información, véase el desfile del orgullo gay.

Ya sé que no os gusta este tema, pero alguien tiene que decirlo.


DESDE 2005 SE HAN PRODUCIDO CERCA DE 1.500 DIVORCIOS ENTRE LAS UNIONES HOMOSEXUALES
Tras cuatro años de «matrimonio» gay: 10% de divorcios frente al 1% de heterosexuales



















viernes, 27 de julio de 2012

Ser o no ser

Como saben los que siguen este blog, he estado varios meses contestando a los anónimos con sus mismas armas y finalmente me he decidido a dejarlo pasar porque, la verdad, no me gusta ponerme a ese nivel. Así que ahora tengo algunos que me llaman orgullosa y prepotente. Porque parece ser que uno es libre para tener sus ideas al margen del resto, siempre que te quedes callado o al menos las defiendas con un perfil de baja intensidad. Es decir, que yo debería disculparme todo el tiempo por quien pueda leerme y no esté de acuerdo y asegurar una y otra vez que sólo se trata de mi opinión y no es inamovible. Pero el caso es que yo tengo tres o cuatro ideas no negociables.

En cuanto se refiere a la defensa de la vida en general soy absolutamente categórica y no puedo decir otra cosa. Cuando hablo de la fiesta de los toros lo llamo tortura y cuando hablo del aborto asesinato. Si eso me convierte en una intolerante, qué le vamos a hacer. Luego resulta que si estoy en horas bajas y cuento mi tristeza o mi preocupación, entonces llega alguno y me dice que soy una pusilánime y una débil. Vale tambien. De modo que soy prepotente y pusilánime, orgullosa y débil al mismo tiempo. Me parece que me van a estudiar en los libros de psiquiatría. O tal vez sólo resulte que soy una persona normal, con mis gustos y mis fobias, mis contradicciones y mis dudas.