Según la Oms los muertos por ébola son hasta ahora 3338 de 7740 casos, es decir más o menos un cincuenta por ciento de los enfermos. Pero lo que poca gente sabe es que la malaria o paludismo mata al año a 700.000 personas en todo el mundo, aunque es cierto que tiene una mortalidad de "solo" el treinta por ciento. Cómo se justifica entonces que se preste tanta atención a una epidemia y tan poca a la otra. Será porque el mosquito que transmite la malaria no sobrevive en los países desarrollados, de manera que el riesgo de contagio es casi inexistente. Así que el horror ante el ébola no deja de ser un poco hipócrita, ya que se refiere a que nos afecte a nosotros.
No existe vacuna para la malaria, pero sí tratamientos y medidas de prevención que, por desgracia, no se pueden permitir la mayoría de los afectados. Tampoco existe un tratamiento eficaz contra el ébola, pero se están investigando a marchas forzadas. Ésa es la principal diferencia entre las dos enfermedades y otras muchas que afectan a los países pobres como el Dengue, el Chagas, la Fiebre amarilla o la Leishmaniosis, que a nadie le importan porque no se dan por aquí. De manera que, cuando escuchéis o leáis en el twitter tantas noticias referentes al ébola, dedicadle por favor sólo un segundo a recordar a todos los enfermos olvidados del mundo.
Y por favor, basta de histerismo: Ninguno de los cinco pacientes aislados en observación por posible
contagio de ébola ha dado positivo hasta este momento. De hecho, hay resultados negativos en tres de ellos, según informaron en rueda de prensa los médicos del Hospital Carlos III de Madrid.
Todo esto me recuerda un chiste sobre los italianos que siempre tienen crisis políticas. Dice así: piove, porco goberno... Es decir: llueve, puerco gobierno.
Se trata de un intento de volver a empezar en el mundo de los blogs. Pretende ser de nuevo un diario personal donde volcar reflexiones y compartir experiencias.
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Nubes sobre el Mar
Cuadro pintado por mi hija pequeña
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viernes, 10 de octubre de 2014
viernes, 6 de junio de 2014
Dios aprieta pero no ahoga
Ya he vuelto. Quién me iba a decir a mí que siempre he vivido con el agua al cuello sin apenas llegar a fin de mes, que acabaríamos teniendo una segunda vivienda. Así que me acuerdo mucho de este refrán. A veces parece que las cosas no se van a solucionar nunca. Yo siempre he dicho que habíamos nacido para pobres, relativamente. Pero ahora ya no podemos quejarnos y es que parece que empezamos al fin a recoger los frutos de lo que hemos sembrado. Estaría más tranquila si además mi hijo hubiera terminado sus estudios, pero no se puede tener todo. Espero que al menos la nueva casa se convierta en un hogar y un proyecto común.
Además, ojalá que la situación vaya mejorando para todos en España y en el resto del mundo, aunque sea poco a poco; y sobretodo para aquellas personas que viven en situaciones límite. Nos daremos por contentos con que haya trabajo para todos. Puestos a pedir, que acaben los gobiernos extremistas, tanto islámicos como marxistas. Y si fuera posible, que se encuentre un tratamiento eficaz contra la malaria y otras enfermedades olvidadas que matan cada año a miles de personas. La paz del mundo tal vez sea esperar demasiado, pero no por ello dejaremos de rezar para que suceda, y que se cumpla el refrán para todo el planeta.
Además, ojalá que la situación vaya mejorando para todos en España y en el resto del mundo, aunque sea poco a poco; y sobretodo para aquellas personas que viven en situaciones límite. Nos daremos por contentos con que haya trabajo para todos. Puestos a pedir, que acaben los gobiernos extremistas, tanto islámicos como marxistas. Y si fuera posible, que se encuentre un tratamiento eficaz contra la malaria y otras enfermedades olvidadas que matan cada año a miles de personas. La paz del mundo tal vez sea esperar demasiado, pero no por ello dejaremos de rezar para que suceda, y que se cumpla el refrán para todo el planeta.
viernes, 10 de mayo de 2013
La cruda realidad
Muchas veces me han reprochado que no me tomo el serio la crisis española. Cuando alguien es voluntario en una ong. internacional la verdad es que resulta difícil considerar grave todo lo que no sea morirse de hambre o de enfermedades infecciosas. En muchos países de África todavía hoy cerca de la mitad de los niños mueren antes de cumplir cinco años, y muchas mujeres siguen muriendo en el parto. Las causas son variadas, pero hay una gran prevalencia de la malaria y el virus del sida. Es decir, que no se trata como dicen algunos de que tengan demasiados hijos y no los cuiden bien. Es algo bastante inevitable, por desgracia.
Mientras no se encuentre una solución real para la malaria y otras enfermedades semejantes no será posible un descenso notable de la mortalidad infantil. Así que, cuando algunos hablan de superpoblación mundial están manejando datos sesgados. No sirve de mucho que existan muchos seres humanos si la mayoría de ellos superan ya los cincuenta años. Se necesitan niños y jóvenes para garantizar el relevo generacional y el mantenimiento de los ancianos. En ese sentido, el mundo que llamamos desarrollado tiene un déficit muy importante. Pero, si no solucionamos los problemas de salud de los países pobres, nunca podrán salir adelante, y eso es mucho más grave todavía.
Mientras no se encuentre una solución real para la malaria y otras enfermedades semejantes no será posible un descenso notable de la mortalidad infantil. Así que, cuando algunos hablan de superpoblación mundial están manejando datos sesgados. No sirve de mucho que existan muchos seres humanos si la mayoría de ellos superan ya los cincuenta años. Se necesitan niños y jóvenes para garantizar el relevo generacional y el mantenimiento de los ancianos. En ese sentido, el mundo que llamamos desarrollado tiene un déficit muy importante. Pero, si no solucionamos los problemas de salud de los países pobres, nunca podrán salir adelante, y eso es mucho más grave todavía.
viernes, 8 de marzo de 2013
La malaria
La verdad es que estoy harta de escuchar todos los días lo mal que estamos en España. Cuando se conoce la situación de África y de otros lugares del mundo todo parecen tonterías. Especialmente cuando sabes que un tercio de los niños que mueren en el mundo lo hacen a causa de diarreas debido a la contaminación del agua. Otro porcentaje muy alto de niños y adultos mueren a causa de la malaria; más que por el sida, aunque éste se lleve todos los titulares. Pero como aquí no tenemos mosquito anópheles, gastamos enormes cantidad de dinero en cosas superfluas y nos quejamos por haber perdido estado de bienestar. Muchos no saben lo que es eso.
Se dice que la solución para la pobreza es tener menos hijos. Ve a explicarle eso a un africano que sabe que de diez hijos que tenga sobrevivirán con suerte tres. Por eso, ocurre una cosa terrible y es que no les ponen nombre a los niños hasta que cumplen los cinco años, porque hasta esa edad no tienen ninguna seguridad de que sobrevivan. Aún después, es muy posible que no lo hagan. Y eso no se soluciona teniendo pocos hijos, porque el mosquito anópheles no distingue por número de personas. Puede atacar a cualquiera en cualquier momento. Primero habría que asegurar la supervivencia de los niños, y luego ya se puede empezar a hablar de planificación familiar.
Se dice que la solución para la pobreza es tener menos hijos. Ve a explicarle eso a un africano que sabe que de diez hijos que tenga sobrevivirán con suerte tres. Por eso, ocurre una cosa terrible y es que no les ponen nombre a los niños hasta que cumplen los cinco años, porque hasta esa edad no tienen ninguna seguridad de que sobrevivan. Aún después, es muy posible que no lo hagan. Y eso no se soluciona teniendo pocos hijos, porque el mosquito anópheles no distingue por número de personas. Puede atacar a cualquiera en cualquier momento. Primero habría que asegurar la supervivencia de los niños, y luego ya se puede empezar a hablar de planificación familiar.
martes, 26 de febrero de 2013
Madurez
Confieso que soy una persona pesimista y negativa en general, aunque
en mi vida diaria procure ver el lado de bueno de las cosas. Lo siento,
pero cuando se sabe tanto como yo sobre la situación del mundo y sobre
la defensa de la vida en particular, es difícil seguir tu vida sin más.
Las imágenes de los abortos me acompañan cada día, tal como los
múltiples conflictos y enfermedades que afectan a tantos países. No se
me olvida que la malaria mata a diario más gente que el sida y a nadie
parece importarle o que la selva del Amazonas está desapareciendo. Me
cuesta mucho ser alegre y optimista en estas circunstancias. Realmente
me parecería algo muy inmaduro.
Luego además en la vida diaria, suelo ver más allá de las apariencias, lo cual incluye las consecuencias de nuestros actos. Y cuando veo que alguien se precipita hacia una situación que tiene un resultado muy previsible tengo la mala costumbre de decírselo, porque pienso que no está bien permanecer callada si puedes evitarle un disgusto a otra persona. Claro que muchas veces los otros no están dispuestos a aceptar consejos de buen grado; cosa que no tiene mucho sentido, porque si no quieres que se sepa, no lo cuentes. Y así es como me he ganado fama de antipática, supongo que bien merecida, pero no lo puedo evitar. No sabría actuar de otra manera.
Luego además en la vida diaria, suelo ver más allá de las apariencias, lo cual incluye las consecuencias de nuestros actos. Y cuando veo que alguien se precipita hacia una situación que tiene un resultado muy previsible tengo la mala costumbre de decírselo, porque pienso que no está bien permanecer callada si puedes evitarle un disgusto a otra persona. Claro que muchas veces los otros no están dispuestos a aceptar consejos de buen grado; cosa que no tiene mucho sentido, porque si no quieres que se sepa, no lo cuentes. Y así es como me he ganado fama de antipática, supongo que bien merecida, pero no lo puedo evitar. No sabría actuar de otra manera.
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