Todavía hay quien saca el 11M como ejemplo de que el Partido Popular manipula la información. Yo lo que recuerdo de entonces es que pocos días antes la Guardia Civil había detenido dos furgonetas cargadas de explosivos con la intención al parecer de atentar en estaciones de trenes. No es de extrañar entonces que, al producirse los atentados, no sólo el PP sino la mayoría de los españoles pensáramos que había sido Eta. Sin embargo, al probarse, más o menos, que había sido un atentado islamista, grupos de la izquierda orquestaron una campaña contra el Partido Popular acusándoles de haber mentido a la opinión pública a sabiendas.
Hasta ahí la historia. Un simple error, todavía no demostrado, sirvió para hundir al partido en el gobierno. Unos años antes, el hundimiento de un petrolero frente a las costas de Galicia y la decisión de alejar el barco de la costa también fue utilizado para atacar al mismo gobierno. Nadie sabe si acercarlo hubiera tenido consecuencias aún peores pero no importa. El caso es que la campaña funcionó. Y ahora, con el contagio de una enfermera por ébola, se ha aprovechado también lo que sólo fue un caso de negligencia personal o mala suerte para intentar forzar la dimisión del gobierno. Y no aprendemos... Mientras la estrategia siga funcionando no nos libraremos de los demagogos.