Se dice de aquel que tiene un secreto y amenaza con darlo a conocer para así conseguir alguna ventaja. La verdad es que a menudo es un farol; es decir, que no saben nada o no es tan importante, pero les sirve de chantaje. En los casos de corrupción que ha habido en España siempre salía alguno amenazando con tirar de la manta y luego no ha sido para tanto. Digamos que generalmente el que habla suele estar implicado en el asunto y tiene mucho más que perder que que ganar en el asunto. No estaría nada mal que alguien tirara de la manta sobre el caso Gal, o el 11M y tantos misterios recientes, pero me temo que no caerá esa breva.
Hay misterios de la historia que nunca se llegan a descubrir o se reconocen cuando ya no tienen repercusión alguna, como sucedió con el bombardeo americano de un barco que provocó la guerra de Cuba. Así perdimos nuestras últimas colonias y lo peor de todo, nuestra dignidad, y todavía no la hemos recuperado. Es curioso porque en España se sigue sintiendo a Cuba como algo muy nuestro a pesar de que se hay convertido en un anarcronismo histórico al que no se le ve el final. Y no será porque no nos hayan ofendido de todas las maneras posibles en estos años. Pero el corazón tiene razones que la razón no entiende.
Se trata de un intento de volver a empezar en el mundo de los blogs. Pretende ser de nuevo un diario personal donde volcar reflexiones y compartir experiencias.
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Nubes sobre el Mar
Cuadro pintado por mi hija pequeña
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jueves, 13 de agosto de 2015
jueves, 9 de octubre de 2014
Sobre el 11M, el prestige, el ébola y otras intoxicaciones informativas
Todavía hay quien saca el 11M como ejemplo de que el Partido Popular manipula la información. Yo lo que recuerdo de entonces es que pocos días antes la Guardia Civil había detenido dos furgonetas cargadas de explosivos con la intención al parecer de atentar en estaciones de trenes. No es de extrañar entonces que, al producirse los atentados, no sólo el PP sino la mayoría de los españoles pensáramos que había sido Eta. Sin embargo, al probarse, más o menos, que había sido un atentado islamista, grupos de la izquierda orquestaron una campaña contra el Partido Popular acusándoles de haber mentido a la opinión pública a sabiendas.
Hasta ahí la historia. Un simple error, todavía no demostrado, sirvió para hundir al partido en el gobierno. Unos años antes, el hundimiento de un petrolero frente a las costas de Galicia y la decisión de alejar el barco de la costa también fue utilizado para atacar al mismo gobierno. Nadie sabe si acercarlo hubiera tenido consecuencias aún peores pero no importa. El caso es que la campaña funcionó. Y ahora, con el contagio de una enfermera por ébola, se ha aprovechado también lo que sólo fue un caso de negligencia personal o mala suerte para intentar forzar la dimisión del gobierno. Y no aprendemos... Mientras la estrategia siga funcionando no nos libraremos de los demagogos.
Hasta ahí la historia. Un simple error, todavía no demostrado, sirvió para hundir al partido en el gobierno. Unos años antes, el hundimiento de un petrolero frente a las costas de Galicia y la decisión de alejar el barco de la costa también fue utilizado para atacar al mismo gobierno. Nadie sabe si acercarlo hubiera tenido consecuencias aún peores pero no importa. El caso es que la campaña funcionó. Y ahora, con el contagio de una enfermera por ébola, se ha aprovechado también lo que sólo fue un caso de negligencia personal o mala suerte para intentar forzar la dimisión del gobierno. Y no aprendemos... Mientras la estrategia siga funcionando no nos libraremos de los demagogos.
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