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Nubes sobre el Mar

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Cuadro pintado por mi hija pequeña
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viernes, 19 de septiembre de 2014

Extremismos y niños mimados

El marxismo, el fascismo, el nacionalismo y el islamismo radical han traído los peores problemas de la humanidad. Todos ellos son extremismos y, por ello, se definen por estar al margen de la legalidad. Es decir, que no aceptan las normas de la democracia o de las leyes internacionales, empezando por el respeto a los derechos humanos. Al comenzar el siglo XXI, algunos teníamos la esperanza de dejar atrás estas ideologías, pero pecamos de ingenuos. Al contrario, me temo que algunas están más vigente que nunca y eso ha sido posible con nuestra complicidad más o menos inconsciente. Hemos bajado la guardia demasiado tiempo.

Decía Silvia, cuyo blog no tiene desperdicio, que los niños pequeños que quieren llamar la atención pueden ser de dos tipos: los que de verdad demandan atención porque no la tienen y hay que dársela, y los que están acostumbrados a ser el centro de atención. En el caso de los extremismos, por una parte los hemos ignorado para ver si cambiaban de opinión. Y por otra parte, hemos intentado contentarlos dándoles todos los caprichos. Ambas actitudes son erróneas. No es bueno tratar de evitar el problema, pero tampoco tratar de satisfacerlos porque, como los niños mimados, son insaciables y cada vez se exigen más y más, y además se vuelven incontrolables.

viernes, 14 de febrero de 2014

San Valentín

Hace ya veintidós años que en este día yo recibí mi mejor regalo: el nacimiento de mi hijo mayor. Hoy quería escribir sobre el amor pero no me salen las palabras, tal vez porque es un sentimiento tan amplio y tan profundo que cuesta abarcarlo. Yo era de las que no querían celebrar San Valentín porque me parecía una fiesta comercial. Sin embargo, confieso que con los años me han acabado convenciendo. Será porque el amor de verdad está en desuso. Creo que no os he contado que el día de mi veinticinco aniversario de boda nos volvimos a casar. Bueno, hicimos una ceremonia conmemorativa con intercambio de anillos en la iglesia. No estábamos para celebraciones porque acababa de morir mi padre.

Aunque era un día entre semana y una misa normal, y sólo estábamos los cinco, resultó muy bonito. Antes era habitual que los matrimonios duraran para siempre. Me pregunto cuántas parejas llegan ahora a las bodas de plata. Es realmente una pena porque creo que muchos se rinden cuando llega lo mejor. Quiero decir que, cuando los hijos ya son mayores y se ha alcanzado una cierta tranquilidad nacida de la confianza mutua y de las experiencias vividas, es precisamente cuando algunos se aburren y se cansan. Así no llegan a conocer la complicidad total y el cariño que sintieron mis padres hasta el final. Eso es el Amor con mayúsculas.

lunes, 21 de octubre de 2013

No se puede estar en misa y repicando

Otro refrán poco conocido. Se refiere a la imposibilidad física de estar en dos sitios a la vez, pero también a aquellos que no se definen y prefieren apuntarse a todas las tendencias antes que definirse. Es el llamado relativismo moral. Por ejemplo, no es lícito en absoluto decir que no te parece bien el aborto, pero que cada uno haga lo que le parezca. Cuando se trata de la vida y la muerte, no existen términos medios. Si no te parece bien que se elimine a un embrión de ser humano en el vientre materno no basta con que tú no lo hagas. No puedes admitir moralmente que nadie lo haga. Porque el feto en cualquier caso resulta muerto.

Digamos que cuando se trata de algo sin importancia o sin repercusiones inmediatas, uno puede mantenerse en territorio de nadie sin problemas. Pero cuando se está dilucidando un tema esencial, aquellos que se quedan al margen son responsables de las consecuencias.
"Cuando vinieron a buscar a los Judios, no hice nada, porque yo no soy un Judio.Cuando vinieron por los socialistas, no hice nada, porque yo no soy socialista.Cuando vinieron por los sindicalistas, los homosexuales, los gitanos, no hice nada,porque yo soy ninguno de ellos, y cuando vinieron por mí, yo estaba solo, no había nadie para defenderme". - Martin Niemöller, un pastor luterano de la Alemania nazi.