Cuando menos te lo esperas, la vida da un salto y, de un día para otro -o eso te parece- te encuentras con que has pasado una etapa. Acabo de caer en la cuenta de que mis hijos mayores ya no son adolescentes sino jóvenes, que van a cumplir ya 22 y 20 años. Y la pequeña, por decir algo, ya empieza el bachillerato. Cuando vaya a enterarme estará ya en la universidad. Los mayores ya tienen carnet de conducir y mi coche ahora es un coche compartido, con todo lo que supone de discusiones interminables. Como dicen: lo niños pequeños son muy monos, pero luego crecen y te piden el coche. Yo ya estoy en esa época.
Así que -como decía la serie- los problemas crecen. Me cuesta hacerme a la idea sin embargo de que, cuando digo todavía "mis niños", estoy hablando más bien de tres adultos. Lo cual me sitúa a mí sin remedio en la mediana edad. Parece que fue ayer cuando empezaba en el mundo de los blogs dando consejos sobe la infancia que entonces vivía de lleno, con hijos de nueve, doce y catorce años. Y ahora todo eso me suena lejano aunque sólo hayan pasado realmente siete años, pero siete años muy intensos que suponen para mis hijos el paso de la niñez a la madurez. Por algo decía Einstein que el tiempo es relativo.
Se trata de un intento de volver a empezar en el mundo de los blogs. Pretende ser de nuevo un diario personal donde volcar reflexiones y compartir experiencias.
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Nubes sobre el Mar
Cuadro pintado por mi hija pequeña
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martes, 1 de octubre de 2013
martes, 18 de septiembre de 2012
Sobrellevar la frustración
Me molesta cuando oigo eso de que si educas bien a tus hijos te responderán igual, porque me hace pensar que algo he debido hacer muy mal. Sin embargo, en mi caso siendo tres digamos que tengo más dudas, porque cada uno es absolutamente diferente de los otros. Es lo que tienen los hijos, que por más que te empeñes en influirles llega el momento en que se convierten en personas autónomas y no hay dos iguales. Así que ya no tengo tan claro en que he acertado y en qué he errado. Pero cuando ves que pasa el tiempo y sigues teniendo los mismos problemas año tras año..., llega un momento en que ya no estás seguro de nada.
Es cierto que en septiembre es una época del año para hacer balance, igual que en Navidades, pero empezando sólo el curso escolar. También es época para propósitos porque la mayoría de las actividades empiezan en otoño. La verdad es que siempre me ha gustado esta estación, aunque resulta un poco melancólica. Tal vez por eso mismo me dejo llevar por el pesimismo a la hora de evaluar los resultados obtenidos. Realmente debería estar contenta en general y lo estoy, pero me resulta muy duro pensar que mi hijo empieza primero de carrera por tercera vez y seguimos con las mismas expectativas que en años anteriores.
Es cierto que en septiembre es una época del año para hacer balance, igual que en Navidades, pero empezando sólo el curso escolar. También es época para propósitos porque la mayoría de las actividades empiezan en otoño. La verdad es que siempre me ha gustado esta estación, aunque resulta un poco melancólica. Tal vez por eso mismo me dejo llevar por el pesimismo a la hora de evaluar los resultados obtenidos. Realmente debería estar contenta en general y lo estoy, pero me resulta muy duro pensar que mi hijo empieza primero de carrera por tercera vez y seguimos con las mismas expectativas que en años anteriores.
sábado, 14 de abril de 2012
Máster en la vida
Criar a los niños supone tener un máster en resistencia física. Meses enteros sin dormir, días sin parar y desplazarse con media casa a cuestas cada vez que vas a la vuelta de la esquina. Tener adolescentes es un máster en paciencia. Hay que ver lo que pueden llegar a protestar, a rezongar y a lamentarse unas criaturas que están en la flor de la vida. Convivir con adultos es un máster en resignación, porque ya no te queda mucho que puedas decir para evitar que caigan en sus propios errores. Cuidar de ancianos es un máster en amor, porque realmente es eso lo principal que necesitan, que les escuchen, les comprendan y les animen. Poco más se puede hacer ya para aliviarlos.
Así que, cuando muchas veces me dicen que no sé nada, porque no he estudiado en la universidad o porque no tengo una cultura muy amplia, yo siempre me respondo que sé lo que necesito saber, que es lo más importante, lo que te enseña la propia vida. Si además lees, te informas, te comunicas y te relacionas, no hay razón para que no puedas tener una opinión bien fundada sobre cualquier tema. El problema es que esa clase de conocimiento sólo lo proporcionan los años y, aquellos que no los han cumplido, a menudo no comprenden que no necesites la Wikipedia o un tratado especializado para saber perfectamente de lo que hablas; porque lo has vivido.
Así que, cuando muchas veces me dicen que no sé nada, porque no he estudiado en la universidad o porque no tengo una cultura muy amplia, yo siempre me respondo que sé lo que necesito saber, que es lo más importante, lo que te enseña la propia vida. Si además lees, te informas, te comunicas y te relacionas, no hay razón para que no puedas tener una opinión bien fundada sobre cualquier tema. El problema es que esa clase de conocimiento sólo lo proporcionan los años y, aquellos que no los han cumplido, a menudo no comprenden que no necesites la Wikipedia o un tratado especializado para saber perfectamente de lo que hablas; porque lo has vivido.
sábado, 17 de marzo de 2012
adultescent
Parece ser que un término nuevo que han inventado en inglés para denominar a aquellas personas que teóricamente son adultos, pero se conducen como adolescentes. Es decir, a los que no han madurado porque sencillamente no quieren, porque les es más cómodo seguir así. Hay muchos ejemplos entre la gente de la farándula: como el matrimonio Pitt-Jolie que juegan con sus hijos como si fueran muñecos; George Cluny y su incapacidad para comprometerse, Lady Gaga y su gusto por los disfraces... Tal vez por ello sirven de ejemplo a muchos jóvenes que piensan que no necesitan cambiar, que pueden continuar con la misma vida, aficiones y amistades esporádicas por el resto de sus días.
Y supongo que podrán, pero no es ésa la cuestión, sino si deben hacerlo. Cada momento de la existencia tiene sus características y no es sano pretender alargarlo de forma indefinida. También en su mentalidad se nota que se aferran a lo que se lleva, lo que está de moda; se hacen adictos a la tecnología; o se vuelven forofos de un equipo de futbol y un partido político... Lo que sea con tal de no tener que tomar sus propias decisiones, pensar por sí mismos y dar un paso adelante en sus vidas. No digamos ya casarse o tener hijos, estudiar más, buscar un trabajo mejor, comprar una casa. En fin..., la clase de cosas que realmente distinguen a un adulto de un niño mejor que la apariencia.
Y supongo que podrán, pero no es ésa la cuestión, sino si deben hacerlo. Cada momento de la existencia tiene sus características y no es sano pretender alargarlo de forma indefinida. También en su mentalidad se nota que se aferran a lo que se lleva, lo que está de moda; se hacen adictos a la tecnología; o se vuelven forofos de un equipo de futbol y un partido político... Lo que sea con tal de no tener que tomar sus propias decisiones, pensar por sí mismos y dar un paso adelante en sus vidas. No digamos ya casarse o tener hijos, estudiar más, buscar un trabajo mejor, comprar una casa. En fin..., la clase de cosas que realmente distinguen a un adulto de un niño mejor que la apariencia.
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