Mi madre me decía el otro día que hay que ver que energía tiene Fulanita a su edad, entra y sale y está siempre alegre. Y yo le contestaba, que es fácil estar animado cuando no te duele nada. Si tuviera problemas de salud o de otro tipo no tendría tanto ánimo. Y es como lo que decía del cáncer, que estar animada ayudará sin duda, pero eso no quiere decir que se cure en todos los casos. La pregunta es: estás contento porque no te duele nada o no te duele nada porque estás contento. A mí la segunda opción me parece absurda. Aunque es cierto que hay dolencias que empeoran por razones psicológicas, tampoco se justifican sólo por la psicología. Parece que tenemos la obligación de encontrarnos bien y ser felices siempre.
Existe una cierta tendencia a quitarle importancia a las molestias, especialmente en las personas mayores. Naturalmente, una enfermedad siempre es más grave, pero eso no significa que una molestia no te pueda complicar mucho la vida. Y si son varias, más. Tendinitis en la brazo izquierdo, varices en la pierna derecha, cifoescoriosis, vértigo auricular, hernia de esófago, colon irritable, astigmatismo, anemia crónica, alergias, tabique nasal desviado, tendones laxos, migrañas... No son todas a la vez, afortunadamente, se van turnando, pero raro es el día en que no toca. Es muy fácil decirte que te animes en estas circunstancias, pero no es tan fácil conseguirlo.
Se trata de un intento de volver a empezar en el mundo de los blogs. Pretende ser de nuevo un diario personal donde volcar reflexiones y compartir experiencias.
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Nubes sobre el Mar
Cuadro pintado por mi hija pequeña
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miércoles, 13 de marzo de 2013
viernes, 9 de marzo de 2012
¿Me compensa?
A veces me quedo con un frase de un comentario. Me dicen que si me compensa seguir con el blog con tantos disgustos que me causa. Llevo más de cinco años dando la cara en internet y, cuando te han dicho que deberían crucificarte para que te desangres hasta morir, la verdad es que algo te afecta. He dejado ya los blogs un par de veces y, sin embargo, siempre acabo volviendo. Tal vez porque lo considero mi trabajo, o porque me siento obligada hacia las más de cincuenta personas que me siguen a diario; algunos desde hace años y muchos de fuera de España. Me compensa cuando estoy bien de ánimo, cuando mi vida personal marcha. No tanto cuando he sufrido ansiedad y depresión.
Pero, como ahora ya estoy mejor (toco madera), no tengo intención de dejarlo de momento. Eso no quiere decir que ya no me importe lo que me dicen. Sin embargo, ya se sabe que no es más valiente el que no tiene miedo, sino el que lo supera. Yo intento ser cada día más fuerte y que no me afecten las críticas. Ya se sabe que el que no le guste, no tiene más que no entrar. Y el que entra por curiosidad no tiene por qué comentar. Ahora bien, el que comenta a mala idea tiene un problema. Como yo no soy psiquiatra, me temo que no puedo ayudarles. En cuanto a mis seguidores habituales, no hace falta que contestéis a este post. Ya sé que he escrito sobre lo mismo demasiadas veces y ya me cansa el tema hasta a mí...
Pero, como ahora ya estoy mejor (toco madera), no tengo intención de dejarlo de momento. Eso no quiere decir que ya no me importe lo que me dicen. Sin embargo, ya se sabe que no es más valiente el que no tiene miedo, sino el que lo supera. Yo intento ser cada día más fuerte y que no me afecten las críticas. Ya se sabe que el que no le guste, no tiene más que no entrar. Y el que entra por curiosidad no tiene por qué comentar. Ahora bien, el que comenta a mala idea tiene un problema. Como yo no soy psiquiatra, me temo que no puedo ayudarles. En cuanto a mis seguidores habituales, no hace falta que contestéis a este post. Ya sé que he escrito sobre lo mismo demasiadas veces y ya me cansa el tema hasta a mí...
lunes, 14 de noviembre de 2011
Positivismo
Me da la impresión de que pensáis que estoy siempre hundida. Pero no es exactamente así. Es que suelo escribir cuando me siento mal o cuando algo me molesta. Eso no quiere decir que yo me pase el día en guerra contra el mundo, sino que cuando estoy de acuerdo, simplemente, no escribo. Me cuesta mucho hablar de cosas positivas. Yo no tengo el don de la poesía. Siendo así, no sé describir amaneceres radiantes o anocheceres nostálgicos. Para eso tengo la suerte de contar con muchos enlaces de gente con verdadero talento literario. Mi única habilidad consiste en hacerme entender, y a veces ni eso, y poner palabras a las cosas que mucha gente piensa pero no suele opinar.
Así que agradezco mucho las palabras de ánimo y consuelo, aunque a veces resultan innecesarias. Sobretodo, porque no suelo publicar el post el día que lo escribo, sino algunas fechas más tarde. Aún así el apoyo siempre es bienvenido. En mi vida cotidiana hay cosas que hace tiempo que doy por asumidas y por tanto no les doy más vueltas, pero aprovecho el blog para volver sobre ellas como terapia psicológica. Sin embargo, estando con mi marido y mis hijos procuro mostrar mi mejor cara, nos reímos mucho, nos contamos anécdotas y procuramos disfrutar de la vida, dentro de lo que cabe. Cualquiera que nos conozca sabe que no somos de los amargados todo el tiempo.
Así que agradezco mucho las palabras de ánimo y consuelo, aunque a veces resultan innecesarias. Sobretodo, porque no suelo publicar el post el día que lo escribo, sino algunas fechas más tarde. Aún así el apoyo siempre es bienvenido. En mi vida cotidiana hay cosas que hace tiempo que doy por asumidas y por tanto no les doy más vueltas, pero aprovecho el blog para volver sobre ellas como terapia psicológica. Sin embargo, estando con mi marido y mis hijos procuro mostrar mi mejor cara, nos reímos mucho, nos contamos anécdotas y procuramos disfrutar de la vida, dentro de lo que cabe. Cualquiera que nos conozca sabe que no somos de los amargados todo el tiempo.
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