Con razón se llama así a los medios de comunicación. El problema es que suelen estar todos en manos de unos pocos, de manera que la información que transmiten refleja los intereses y la ideología de personas o grupos determinados. Es difícil escapar a esa manipulación y escribir libremente; de modo que internet se ha convertido en un reducto de libertad. Sin embargo, esto tampoco es del todo cierto, ya que existen también portales que ofrecen información sesgada y páginas que se priorizan sobre el resto en los buscadores. Así que, cuando decimos que la red es libre, también habría que poner eso entre comillas.
En todo caso, es mucho más libre que los grupos editoriales y los audiovisuales. En los últimos tiempos, muchos de ellos parecen empeñados en transmitir la ideología de lo políticamente correcto, incluso desde la publicidad que, por esa causa, ha perdido mucha de su espontaneidad. De este modo, pausadamente y subrecticiamente nos van manipulando para que veamos como normales cosas que hasta hace poco no lo eran, y que consideremos que todo lo antiguo estaba equivocado. Los pocos que nos resistimos a este imperio de la información nos vamos convirtiendo poco a poco en el enemigo a derrotar, unos parias, apestados en ese nuevo mundo que quieren crear.