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Nubes sobre el Mar

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Cuadro pintado por mi hija pequeña
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jueves, 21 de junio de 2012

Miedo al dolor

Cuando era pequeña el dentista me sacó un colmillo sin anestesia. No tiene importancia pero son esas sensaciones que se te quedan grabadas. Aún tuve suerte porque las amígdalas me las quitaron bien y no a lo bruto, como les tocó a mis hermanos. Mi primer parto fue con ventosa y sin anestesia epidural. Pero, como ya he dicho, de un parto no te puedes escapar por más que quieras. En cambio, sacarse una muela que no te duele es una decisión personal. Yo me he tenido que quitar las dos muelas del juicio de arriba, porque estaban picadas y en mala posición para empastarlas. La verdad es que me costó todo un esfuerzo de voluntad pedir las citas en el dentista. Parece mentira después de pasar tres partos.

La primera muela me fue bastante bien, salvo porque apartar la piel de la boca para meter la mano del dentista resulta bastante molesto. La anestesia no llegaba por allí. La muela tenía una raiz en curva muy profunda. Realmente me decidí a quitármela porque sufro de sinusitis, por ver si ésa era la causa, pero lo cierto es que me temo que no. Después hablé con un amiga que me contó que tenía la raiz de una muela del juicio infectada y le había causado un gran problema. Así que me decidí a sacarme la otra muela. La segunda salió más fácil y puedo decir que ya he superado el miedo al dentista. Ahora sólo me queda el miedo a que me entuben, pero supongo que también lo superaré cuando no me quede más remedio, como suele ocurrir.

lunes, 26 de marzo de 2012

El morbo

Interés malsano por personas o cosas. Atracción hacia acontecimientos desagradables

Creo que el mundo de los blogs tiene mucho que ver con este sentimiento que resulta un poco vergonzoso y, sin embargo, no podemos evitar. Yo misma visito páginas muy ajenas a mi forma de pensar o sentir, precisamente por eso, por experimentar otras sensaciones, ponerme en la piel de otro y descubrir lo que se siente. El morbo es unos de los principales ingredientes de la televisión actual. Muchos programa lo explotan hasta niveles escandalosos. Fuerzan situaciones absurdas con tal de subir la audiencia y explotan lo peor del ser humano.


Cuando alguien tiene problemas difíciles o imposibles de resolver, buscar parecidos o diferencias con otras personas puede resultar tranquilizador. O simplemente evadirse de la realidad con las vidas de los demás. Yo creo que un poco de morbo no es nocivo. Cuando ya se pasa a juzgar a esas personas e inmiscuirse en su intimidad, entonces ya no es admisible. De ahí el problema que tienen los famosos para poner un límite entre lo que quieren dar a conocer para promocionarse y lo que forma parte de su vida privada. Sin embargo, me temo que este interés por lo ajeno existe y existirá siempre. Aunque no debería molestarme porque también alimenta este blog.

martes, 14 de febrero de 2012

Los que leen pero no entienden

Los que entienden pero no sienten. Tengo una serie de lectores muy fieles que, curiosamente, no se pierden ni uno solo de mis post, pero no les gustan. No sé si es por masoquismo o porque disfrutan cuando sufro o por un interés morboso nada saludable. En cualquier caso, no lo entiendo, cuando podrían estar leyendo páginas afines a ellos y disfrutando de que les dieran la razón. Hay gente que se dedica a hacer juicios de valor a partir de un montón de palabras sin conocer en absoluto las circunstancias de la persona que las escribe. Eso viene a ser como ver una película sin escuchar el sonido. (No una película muda). Yo creo que demuestra una soberbia tremenda creerse de ese modo en posesión de la verdad.

Una persona es su entorno, su niñez, su vida social y laboral, sus estudios, sus experiencias, su familia, sus relaciones sentimentales... Demasiado trabajo incluso para un psicólogo, no digamos para un lego en la materia. Además una persona también son sus gestos, sus aptitudes, cosas que sólo puedes conocer viviendo con ella. Por eso siempre digo que las relaciones por internet son muy superficiales. No puedo evitar, ni quiero, que sigan entrando a este blog personas que sienten una aversión personal hacia mi. Sin embargo, en este caso soy yo la que nunca entenderé qué ganan con ello. En fin, es su vida, su rencor, su infelicidad en una palabra. No creo que odiar haga feliz a nadie.