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Nubes sobre el Mar

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Cuadro pintado por mi hija pequeña
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miércoles, 2 de julio de 2014

A nadie le amarga un dulce

Lo digo yo que soy una golosa terrible. Me gusta todo lo que lleve azúcar. Pero el refrán se refiere a que nadie va a rechazar algo tan atractivo como un dulce. Esto se puede interpretar como decía ayer con el tema del populismo. Naturalmente si un candidato te dice que hay que trabajar más y otro que hay que cobrar más, te quedarás con el segundo. El razonamiento no se lleva mucho y al final quien tiene más éxito es quien vende el producto más atractivo. Así también, me temo que las personas agraciadas suelen conseguir mejores trabajos y tener más historial sentimental, al menos en número de conquistas, aunque tal vez eso no sea lo más importante.

Pero como madre de dos hijas guapas, para mí es básico que comprendan que puede haber gente que se acerque a ellas con malas intenciones; aunque para ello tengan que aparentar amor o intereses inocentes. Me parece realmente una pena que en el mundo actual se dé tanta importancia al aspecto físico, por encima de otras cualidades personales. Las mujeres especialmente nos vemos presionadas para permanecer jóvenes y atractivas el mayor tiempo posible, lo cual ocasiona enfermedades e incluso adicción a la cirugía estética. Todo ello para una batalla contra el tiempo que está perdida de antemano pero que mueve millones de euros.

jueves, 18 de julio de 2013

Dime con quién andas y te diré quién eres

Crías a un hijo, lo alimentas, lo llevas a la escuela, crece, y llega un momento en que tienes que dejarle libre. Entonces es una persona más en el mundo y depende de las influencias que reciba, puede resultar alguien positivo o negativo para la sociedad. Ya no depende de ti. Las compañías son algo que preocupa mucho a los padres y con razón. Es como la manzana podrida que siempre acaba pudriendo todo el cesto. Y es que es curioso, porque las buenas personas no tienen tanto efecto de contagio en los demás como las personas problemáticas. Lo malo siempre es más atractivo, especialmente para los jóvenes.

Por eso hay gente que me dice que si yo sólo voy con gente afín a mí que sólo conozco mis propias ideas. Eso no es cierto, porque los medios de comunicación, otros blogs y la calle me dan una idea muy aproximada sobre otras personas. Sin embargo, procuro evitar el contacto con gente negativa, con aquellos que no aprecian la vida humana, los que sólo se preocupan por las apariencias y los que viven obsesionados por lo material. Intento relacionarme con gente que tenga otros valores, porque incluso yo podría contagiarme. Nadie está libre de caer en la tentación, especialmente cuando lo que se ofrece parece tan agradable.