Este refrán no me gusta, más que nada por las implicaciones literales de la frase. Sin embargo, no debe verse el sentido directo sino el indirecto. Se refiere a que quien se mezcla con gente inmadura y poco recomendable luego tiene que pagar las consecuencias. Se parece a otro refrán poco conocido: quien con lobos se junta a aullar aprende. Más sobre malas compañías. Esto me recuerda lo que siempre me dicen sobre que todas las opiniones son respetables. Yo no lo veo así. La opinión de un experto siempre será más válida que la de un observador por muy buenas intenciones que tenga. Ya sé que esto me perjudica, porque yo opino sin ser experta, pero yo no sigo nunca a la masa.
Pero aquellos que dicen que todo vale, que no importa lo que se haga si no perjudica a nadie, generalmente se equivocan porque hay actitudes y pensamientos que sí que perjudican a otros, aunque no sea evidente. Cuando favorecemos, por ejemplo, la idolatría que se tiene sobre personas famosas y todo lo que hacen y lo que dicen se pone sobre un altar; estamos perjudicando a la sociedad en la que vivimos. Yo no soy partidaria de entronizar a nadie, ni tan siquiera al Papa. Todos tenemos defectos y somos mejorables. Lo malo es que hay una gran parte de la sociedad que es lo bastante inmadura para dejarse llevar por cualquiera. Esos son los niños a los que me refiero.
Se trata de un intento de volver a empezar en el mundo de los blogs. Pretende ser de nuevo un diario personal donde volcar reflexiones y compartir experiencias.
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Nubes sobre el Mar
Cuadro pintado por mi hija pequeña
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jueves, 29 de agosto de 2013
jueves, 18 de julio de 2013
Dime con quién andas y te diré quién eres
Crías a un hijo, lo alimentas, lo llevas a la escuela, crece, y llega un momento en que tienes que dejarle libre. Entonces es una persona más en el mundo y depende de las influencias que reciba, puede resultar alguien positivo o negativo para la sociedad. Ya no depende de ti. Las compañías son algo que preocupa mucho a los padres y con razón. Es como la manzana podrida que siempre acaba pudriendo todo el cesto. Y es que es curioso, porque las buenas personas no tienen tanto efecto de contagio en los demás como las personas problemáticas. Lo malo siempre es más atractivo, especialmente para los jóvenes.
Por eso hay gente que me dice que si yo sólo voy con gente afín a mí que sólo conozco mis propias ideas. Eso no es cierto, porque los medios de comunicación, otros blogs y la calle me dan una idea muy aproximada sobre otras personas. Sin embargo, procuro evitar el contacto con gente negativa, con aquellos que no aprecian la vida humana, los que sólo se preocupan por las apariencias y los que viven obsesionados por lo material. Intento relacionarme con gente que tenga otros valores, porque incluso yo podría contagiarme. Nadie está libre de caer en la tentación, especialmente cuando lo que se ofrece parece tan agradable.
Por eso hay gente que me dice que si yo sólo voy con gente afín a mí que sólo conozco mis propias ideas. Eso no es cierto, porque los medios de comunicación, otros blogs y la calle me dan una idea muy aproximada sobre otras personas. Sin embargo, procuro evitar el contacto con gente negativa, con aquellos que no aprecian la vida humana, los que sólo se preocupan por las apariencias y los que viven obsesionados por lo material. Intento relacionarme con gente que tenga otros valores, porque incluso yo podría contagiarme. Nadie está libre de caer en la tentación, especialmente cuando lo que se ofrece parece tan agradable.
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