El otro día leí un post de Silvia que me hizo pensar, como de costumbre. Hablaba de cómo nos atrae un tipo de belleza determinado. En general lo habitual es que sea el tipo caucásico, pero no es cierto que todas las mujeres altas y rubias sean guapas. También se encuentran morenas bajitas monísimas. Y luego hay que saber apreciar la belleza en cada tipo racial, cosa que algunos rechazan por simple racismo. Una cosa que me hace sentir orgullosa de ser española es precisamente que nosotros siempre hemos aceptado el mestizaje, mientras que otros europeos por ejemplo sólo se relacionan con gente de su estereotipo racial.
Yo siempre les he dicho a mis hijos: no se dice es feo, se dice a mí no me gusta. Porque es un hecho que el concepto de belleza no es universal y depende completamente de la cultura. Igual que en tiempos de Rembrandt lo que triunfaban eran las mujeres obesas y ahora se llevan más bien anoréxicas. Del mismo modo la belleza está en los ojos del que mira y deberíamos ser capaces de ver más allá de las apariencias. Sin embargo, dicen algunos estudios que la perfección de los rasgos indica buena salud y tal vez nuestra preferencia venga marcada por nuestros genes. En todo caso, un mundo de gente perfecta sería muy aburrido.