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Nubes sobre el Mar

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Cuadro pintado por mi hija pequeña
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miércoles, 22 de octubre de 2014

Angelina Jolie. Desmontando el mito

Si hay algo que me horroriza son los mitos de la modernidad, y uno de los más famosos es la actriz Angelina Jolie. Una mujer conocida en su juventud por sus excesos y una cierta afición a los cuchillos y la automutilación, de quien se ha dicho incluso que tuvo relaciones incestuosas con su hermano. Sin embargo, ahora es rica y famosa y está casada con Brat Pitt lo cual le da un poso de seriedad importante. Además ha tenido tres hijos y adoptado otros cuatro, para lo cual cuenta con siete niñeras, cuya principal misión consiste en dejarles hacer lo que quieran.

Para colmo ahora ha llevado la mutilación a sus últimas consecuencias amputándose los pechos por miedo a un futuro cáncer. Y ése es el ejemplo que siguen miles de mujeres en el mundo: una señora que evidentemente está un poco chalada. Con musas así no me extraña que el mundo vaya de cabeza. Pero como sucede con todos los mitos, es intocable. Su belleza, su discutible talento, ya que siempre hace de sí misma, sus viajes solidarios para fotografiarse con niños famélicos; estoy convencida de que todo ello se trata de una campaña de imagen perfectamente orquestada por expertos, y ante eso lo que yo pueda decir no cuenta.



jueves, 6 de septiembre de 2012

Melenudos

Vivo en una ciudad habitada por familias de clase media. La mayoría de los padres son licenciados que trabajan ambos y con niños pequeños. Digamos que es un buen laboratorio para escribir mi blog con todos los vicios de la modernidad, aunque últimamente ando poco inspirada. Sin embargo, hay algo que me ha llamado últimamente la atención. Ver a niños bien vestidos, arreglados y muy normales, acompañados de padres con estética adolescente. Mis hermanos de jóvenes llevaban el pelo largo y estaban horrorosos, por cierto. Pero llegadas ciertas edades seguir llevando el pelo largo da muy mala impresión, por lo menos a mí.

Me transmite un mensaje de persona descuidada, que desprecia las normas y no se esfueza en la convivencia con los demás. Un señor de cincuenta años melenudo me parece alguien que no ha madurado, que ha decidido quedarse anclado en el tiempo. Alguien a quien no le importa desagradar a los demás. No dudo que sean buenísimas personas pero no lo parecen. Yo creo que, aunque sólo sea por sus hijos, por no avergonzarlos, deberían renunciar a ese look trasnochado. Resulta que entre mis vecinos hay dos chicos gemelos idénticos que estudian sendas ingenierías. Pues bien, uno de ellos se ha dejado melena, supongo que para distinguirse, y parece un delincuente. La apariencia también importa.

martes, 24 de abril de 2012

Mito o realidad

A veces oigo gente que dice que nunca se ha enfadado con su pareja, con sus hijos o sus hermanos o amigos. Supongo que tendrán sus razones para decir eso. Como aquellos que afirman que todo les va bien, aunque tú sepas de sobra que tienen problemas como todos. Hay personas a las que les gusta dar una imagen de sí mismos de color de rosa y no reconocen ni reconocerán nunca sus problemas. Me imagino que en el fondo se trata de reafirmarse a sí mismo, pero nos hacen quedar mal al resto. Yo he reñido alguna vez con mis padres, con mi marido, mis hijos, mis hermanos y mis amigos y, la verdad no creo ser un bicho raro. Creo que es lo normal en todas las relaciones.

Lo que me parece increíble es que se pueda pasar, horas, días y años con alguien y no tener ninguna desavenencia. No hablo de temas realmente graves, sino de pequeñas cosas, roces y malentendidos que acaban conduciendo a una gran discusión. Dicen que en los países nórdicos la gente es más fría y no se pelean nunca. Será de puertas para fuera, pero dentro seguro que sí, y los japoneses aunque sean tan moderados, y los árabes, aunque en la calle no hablen hombres y mujeres. Todo ser humano por si tiene opiniones y actitudes propias que le hacen chocar con otros. Quien diga lo contrario o miente o se engaña a sí mismo. Otra cosa sería que no se relacionan en absoluto con nadie.

martes, 3 de abril de 2012

Volver a lo natural

En este enlace podéis leer un artículo de Carme Chaparro que me ha llamado mucho la atención: http://www.hoymujer.com/Hoy/entre-nosotras/pena-Carme-Chaparro-670360032012.html . Hablando de la liberación de la mujer, no solemos pensar en las africanas y las musulmanas, que viven en condiciones pésimas, sino de las ejecutivas españolas que siempre van reclamando más derechos, renunciando a menudo a la maternidad, para poder alcanzar los mismos niveles de compromiso laboral que los hombres. En esta columna, la periodista narra cómo ha sido la experiencia de cuidar de su bebé durante cuatro meses y a continuación tener que regresar al trabajo.

En otros países en teoría más liberados, como los del norte de Europa, las mujeres pueden coger un año de baja maternal y a continuación varios años de reducción de jornada para atender a sus hijos pequeños. Así sí que es compatible el trabajo fuera de casa con el del hogar. Obligar a una madre a dejar a su hijos en otras manos tras dieciseis semanas siempre me ha parecido una crueldad. Y aunque el padre también tiene que comprometerse en el cuidado del niño, la relación madre hijo es insustituible. Luego está el tema del artículo, que trata de cómo una mujer tiene que renunciar a estar cómoda y tranquila para volver a ser una esclava de su imagen cuando regresa a la oficina. ¿Eso es liberación?.