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Nubes sobre el Mar

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Cuadro pintado por mi hija pequeña
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lunes, 20 de julio de 2015

Perder la cabeza

Metiéndome en el territorio de alter, diría que a mí lo que hace que piense que la gente ha perdido la cabeza son algunos anuncios televisivos. Por ejemplo, aquellos que te ofrecen productos milagros para que no se note que no has dormido en toda la noche o estás agotado. Porque, digo yo, ¿no sería mejor que descansaras?. Podrás engañar a los demás pero no a tu propio cuerpo que te puede dar un buen susto si no le haces ni caso. Pero no importa porque ahora puedes dormir cuatro horas diarias y marcharte al trabajo en coche, que puede ser que te estrelles pero los de la ambulancia van a pensar que tienes un aspecto estupendo.

Y luego encima hablan de la responsabilidad en los medios publicitarios, que incluso tienen una organización dedicada a eso. No sé dónde estarán mirando cuando salen los anuncios de colonia en las navidades incitando al sexo en pleno horario infantil. O cuando salen los de preservativos prometiéndonos el nirvana por el uso de sus productos. Pero lo peor son las gotas para evitar los ojos rojos, cosa que como todo el mundo sabe es uno de los síntomas de la drogadicción. O para qué vas a utilizar zapatos de una horma razonable si puedes curarte las heridas y los callos con productos de farmacia. Total, que hemos perdido la cabeza.

sábado, 21 de marzo de 2015

Ponerse las pilas

Significa coloquialmente ponerse en marcha o darse prisa con algo. Creo que a mí se me agotaron las pilas hace años. Ahora funciono con batería y tengo que cargarla a diario con el antidepresivo. Cuando llega el verano procuro dejarlo al menos un mes y luego lo retomo con el curso. Así llevo unos cinco años si no recuerdo mal. Siempre me propongo dejarlo definitivamente pero no puedo. Este verano lo intentaré otra vez. Pero llega un momento en que me siento tan mal que no me queda más que las pastillas o las píldoras para dormir. Es difícil de explicar pero el vacío que siento con la depresión es insoportable.

No es sólo que no tenga ganas de salir de la cama, de comer, de ir a la calle... Es que quiero desaparecer, o mejor dicho me gustaría nunca haber existido. Pero como eso no es posible, me conformo con meterme en la cama, taparme entera y no pensar en nada. Hacer como si no estuviera ahí. Para quien no lo ha vivido puede parecer que es algo voluntario, pero no lo es porque no te queda otra opción. Porque te es imposible hablar, pensar y menos moverte. La depresión te paraliza. Y lo peor es la sensación de que nada tiene sentido. Perdida en algún lugar fuera del espacio y del tiempo esperando a que todo termine.

lunes, 7 de noviembre de 2011

El más listo de la camada

Cuando fuimos a recoger al gato, nos dijeron sus dueños que ese cachorro era el más listo de todos, el primero que había aprendido a mamar, a utilizar la caja de arena... La verdad es que también era el único que se dejaba coger y teníamos la intención de adoptar al negro, porque la gente piensa que dan mala suerte y lo tenía más difícil que los demás. El caso es que ahora dicen mis hijas, en broma: teníamos que habernos traído al más tonto... Porque, caramba, este gato sabe latín. Aparte de subirse a todas partes y esconder sus juguetes en lugares donde no podemos encontrarlos, se ha hecho ya el dueño de la casa y la verdad es que nos tiene subyugados. Es un encanto.

El otro día, había comprado yo una bolsa de comida para gatos que venía cerrada y dentro de otra bolsa. Cuando entré en la cocina, el gato había abierto las dos bolsas y se estaba comiendo la comida. Cualquier día va a conseguir abrir las puertas, porque ya salta a los picaportes. Y eso que todavía es un cachorro de tres meses. Se pasa muchas horas durmiendo, pero, cuando está activo, hace carreras por los pasillos y se cuela en todas partes antes de que lo veamos. No necesitamos televisión, teniendo un gato haciendo monerías todo el tiempo, con sus ratones de peluche, sus pelotitas y sus hilos. Pero, cuando realmente nos hipnotiza es cuando se queda dormido encima de alguien y no nos atrevemos a movernos. Se le ve tan a gusto...