Parece ser que ahora venden una especie de magdalena de chocolate que contiene los nutrientes esenciales que debería tomar un niño; así que me imagino que está hecha con pescado, verduras y alguna cosa más para disimular. No me parece nada bien. Los niños deben acostumbrarse cuanto antes, no sólo al sabor, sino al aspecto y la textura de todo tipo de alimentos. Lo ideal es que antes de los tres años ya hayan probado de todo, si no tienen ninguna alergia alimentaria. Ya sé que es más cómodo tirar la toalla y darles de comer macarrones y filete todos los días, o procurar que en el colegio coman correctamente y luego no darles en casa más que caprichos, pero eso no funciona así.
No digo que todos los días tengamos que torturarlos con cosas que no les apetecen tampoco..., pero de vez en cuando conviene seguir insistiendo y no disfrazar las comidas de lo que no son. El paladar acepta habitualmente con agrado los dulces y el tomate frito, pero le cuesta más encontrarle el gusto a sabores diferentes. Pero ese aprendizaje es cuestión de tiempo. Todos lo hemos seguido de pequeños cuando la palabra "no" no se admitía en casa. Yo procuro evitar alguna cosa en particular que alguno detesta, pero como excepción a la norma de que lo que se pone en el plato se come; más cantidad, o menos, pero no se deja sin probar. Es la única manera de educar el apetito. En mi casa no tiramos comida.