Vistas de página en total

Nubes sobre el Mar

Nubes sobre el Mar
Cuadro pintado por mi hija pequeña
Mostrando entradas con la etiqueta Desigual. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Desigual. Mostrar todas las entradas

jueves, 16 de abril de 2015

No dar una

Desigual es una marca de ropa española que tiene cierta gracia porque los diseños son alegres y atrevidos. No es algo que me pondría yo porque ya no tengo edad pero sí me lo habría puesto hace años. Sin embargo, tiene unas campañas de publicidad que parecen dirigidas a despertar lo peor de cada ser humano y especialmente de las mujeres. Por eso digo que no dan una. La última que he visto repite entre otras perlas que disfrutes de la vida, que hagas lo que te dé la gana y que no tienes que darle explicaciones a nadie. Literalmente: líate con quién quieras. Me pregunto si luego ellos costean el tratamiento médico y psicológico de esa filosofía que propugnan.

Hay quien piensa que una marca influyente, una empresa o incluso un artista tiene la obligación de dar a conocer sus ideas al público. No sé de dónde sacan eso. Un trabajador del ramo que sea lo que tiene que hacer es cumplir con su trabajo lo mejor que pueda o que sepa, no dar lecciones a nadie. Para opinar están los profesionales como periodistas, políticos o profesores y aún así muchas veces meten la pata. También opinamos en los blogs a título personal pero no pretendemos sentar cátedra. Que una marca de ropa propicie un estilo de vida irresponsable y hedonista, no sólo es algo fuera de lugar, sino que incluso puede perjudicarla más de lo que la beneficia.

martes, 12 de marzo de 2013

Desigual o imperfecto

Esta semana estoy con la publicidad. El otro día mi hija mayor me enseñó unos anuncios de una tienda de ropa que se llama Desigual. En el primero de ellos una chica decía que quería cambiar de vida y se iba a vivir a un lugar paradisiaco donde pensaba liarse con un surfista y por supuesto iba a abandonar su trabajo y a su pareja. En el segundo, otra chica hablaba claramente de acostarse con su jefe, porque era "muy mono", sin más razón que esa. No sé si es que ella también era un poco simio y estaba en celo. En el tercero, otra chica habla de presentarle a su pareja a sus padres y que "les va a encantar", aunque al final resulta que la pareja es otra mujer, como no.

Supongo que la publicidad de Desigual va dirigida a esta nueva sociedad donde se supone que las mujeres deben ser autosuficientes y promiscuas, y a ser posible con ambos sexos. Es curioso porque internet está lleno de parodias del anuncio con alternativas mucho más creíbles y acertadas, y sobretodo más ocurrentes. Desde luego, si lo que pretende la liberación de la mujer es que nos convirtamos en uno de esos especímenes, creo que prefiero no liberarme. No puede ir más en contra de los valores que sostienen mi vida: la familia, la fidelidad, el compromiso y la responsabilidad. La verdad es que esos anuncios me asustan. No sé si quiero estar en un futuro así.