Vistas de página en total

Nubes sobre el Mar

Nubes sobre el Mar
Cuadro pintado por mi hija pequeña
Mostrando entradas con la etiqueta indiferencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta indiferencia. Mostrar todas las entradas

martes, 20 de enero de 2015

Entre ceja y ceja

Tener a alguien entre ceja y ceja es no poderlo ni ver. En mi caso a Pablo Iglesias. A mi los libertadores me ponen los pelos de punta. Por eso cada poco tiempo insisto otra vez en la cuestión de que Podemos no es nada nuevo, sino el viejo comunismo de siempre con nuevas caras. Eso ha provocado ya ataques furibundos hacia mi persona y tiene gracia, en el fondo, porque yo me crezco ante esas situaciones. Resulta que me hace sentirme importante, como si tuviera una misión y fuera algo más que un ama de casa cuarentona con un centenar de seguidores. Siento que lo que hago tiene repercusión y me pone las pilas.

Estar entre ceja y ceja de alguien es muy molesto, pero al mismo tiempo sube tu cotización. Hacía mucho tiempo ya que pensaba que lo que publicaba caía en saco roto. Ya se sabe que no hay peor desprecio que no hacer aprecio. La indiferencia acaba provocando apatía. Sin embargo, las críticas espolean el espíritu. Desde que quité los anónimos, vivo mucho más tranquila pero me faltaba la adrenalina. No quiero que me malinterpreten. No es que me gusten las amenazas. Pero sí me gusta saber que a alguien le importa lo que opino aunque sea para oponerse. Supongo que ahí está la diferencia entre un blog y un diario personal.