Tener a alguien entre ceja y ceja es no poderlo ni ver. En mi caso a Pablo Iglesias. A mi los libertadores me ponen los pelos de punta. Por eso cada poco tiempo insisto otra vez en la cuestión de que Podemos no es nada nuevo, sino el viejo comunismo de siempre con nuevas caras. Eso ha provocado ya ataques furibundos hacia mi persona y tiene gracia, en el fondo, porque yo me crezco ante esas situaciones. Resulta que me hace sentirme importante, como si tuviera una misión y fuera algo más que un ama de casa cuarentona con un centenar de seguidores. Siento que lo que hago tiene repercusión y me pone las pilas.
Estar entre ceja y ceja de alguien es muy molesto, pero al mismo tiempo sube tu cotización. Hacía mucho tiempo ya que pensaba que lo que publicaba caía en saco roto. Ya se sabe que no hay peor desprecio que no hacer aprecio. La indiferencia acaba provocando apatía. Sin embargo, las críticas espolean el espíritu. Desde que quité los anónimos, vivo mucho más tranquila pero me faltaba la adrenalina. No quiero que me malinterpreten. No es que me gusten las amenazas. Pero sí me gusta saber que a alguien le importa lo que opino aunque sea para oponerse. Supongo que ahí está la diferencia entre un blog y un diario personal.
Se trata de un intento de volver a empezar en el mundo de los blogs. Pretende ser de nuevo un diario personal donde volcar reflexiones y compartir experiencias.
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Nubes sobre el Mar
Cuadro pintado por mi hija pequeña
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martes, 20 de enero de 2015
jueves, 31 de julio de 2014
En boca cerrada no entran moscas.
Parecido a Por la boca muere el pez, viene a recomendar que se piensen bien las palabras antes de hablar, no vaya a ser que metas la pata y luego ya no puedas enmendar el daño de lo dicho. Para una persona como yo que lleva escritos más de quince libros, resulta muy difícil ya controlar lo que he dicho y lo que no. Me temo que debo haber contado ya mucho más sobre mi vida que lo que tenía previsto. De hecho a veces pienso que quien leyera mis libros me conocería mejor que mi propia familia. Así que supongo que ya es tarde para arrepentirse o pensar que tenía que haber cerrado la boca a tiempo. Casi todo lo que he escrito permanece.
Todo empezó como un ejercicio de autoanálisis hace más de ocho años y, aunque me temo que me repito más que el ajo, creo que he tocado absolutamente todos los temas y todos los puntos de vista. Siempre pensé en que llegaría un momento en que tendría que dejarlo porque no habría nada más de lo que hablar, pero afortunadamente, como entran visitas nuevas, puedo volver a abordar los mismos temas buscando orientaciones distintas. Afortunadamente no soy un personaje público, pero si lo fuera, como Pablo Iglesias, existirían hemerotecas dispuestas a recordar cada una de mis palabras, de manera que sería imposible desdecirme. Pero la verdad es que no lo iba a hacer tampoco.
Todo empezó como un ejercicio de autoanálisis hace más de ocho años y, aunque me temo que me repito más que el ajo, creo que he tocado absolutamente todos los temas y todos los puntos de vista. Siempre pensé en que llegaría un momento en que tendría que dejarlo porque no habría nada más de lo que hablar, pero afortunadamente, como entran visitas nuevas, puedo volver a abordar los mismos temas buscando orientaciones distintas. Afortunadamente no soy un personaje público, pero si lo fuera, como Pablo Iglesias, existirían hemerotecas dispuestas a recordar cada una de mis palabras, de manera que sería imposible desdecirme. Pero la verdad es que no lo iba a hacer tampoco.
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