Me gustaría poseer la seguridad que tienen otras personas y estar convencida de que sigo el camino correcto. pero no lo estoy y a menudo me cruza por la cabeza la idea de que tal vez esté haciendo todo mal en mi vida. A lo largo de los años pasamos por una serie de encrucijadas donde no tenemos más remedio que elegir queramos o no. Luego arrastramos las consecuencias de nuestras decisiones. Suelo pensar que elegí bien y estoy donde quería estar. Sin embargo, cuando surgen problemas, a veces no puedo evitar pensar que es culpa mía en alguna medida. A pesar de que la psicóloga y otras personas me han dado la razón muchas veces, la incertidumbre siempre me acompaña. ¿Y si estuviera equivocada?, ¿y si todo fuera al contrario de como lo imagino?, ¿y si hubiera hecho todo mal?.
Mi autoestima siempre ha estado en el límite y, cuando abro el blog y veo comentarios adversos, pienso que tal vez tengan razón o si es que simplemente no valgo para explicar estas cosas. Porque yo no tengo preparación universitaria ni teológica ni tampoco mucha experiencia directa de las situaciones de las que hablo, sino que me baso en testimonios ajenos. Aunque es cierto que tampoco pretendo tenerla, sino que sólo doy mi opinión personal sobre las cosas. Esto no es una consulta especializada, ni un documental, ni un artículo teóricamente impacial sobre la actualidad. Es sólo un diario de mis pensamientos, equivocados o no, pero sin duda con la buena intención de compartirlos con aquellos a quienes puedan interesar.