El que corta el bacalao, se supone que es la persona que manda o que dirige algo. En España la mayoría de los medios de comunicación siguen los teletipos que les envía Europa Press, así que supongo que son ellos los que cortan el bacalao. De manera que, veas el canal que veas, las noticias suelen estar calcadas, con un ligero sesgo político si acaso, pero esa inclinación suele venir ya dada por la agencia de noticias mencionada. Supongo que eso tiene mucho que ver con que hayamos perdido el centro político, que ahora se sitúa más a la izquierda que en cualquier otro país de nuestra área geográfica y cultural.
De este modo, si el centro es centro izquierda, todo lo que queda a su derecha pasa a ser extrema derecha. Esta situación empezó con Zapatero que fue el primero en radicalizar la política española y me temo que ha tenido continuidad con el PP. De manera que aquellos que siempre nos hemos considerado centro derecha ahora somos unos radicales extremistas, mientras que en cualquier otro país europeo seguiríamos estando en el lugar correcto. Esta situación es tan molesta que algunos nos estamos planteando realmente votar a la derecha pura y dura, ya que al fin y al cabo, hagamos lo que hagamos, nos van a criticar igual.
Se trata de un intento de volver a empezar en el mundo de los blogs. Pretende ser de nuevo un diario personal donde volcar reflexiones y compartir experiencias.
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Nubes sobre el Mar
Cuadro pintado por mi hija pequeña
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viernes, 15 de mayo de 2015
miércoles, 18 de marzo de 2015
Ni tanto ni tan calvo
Quiere decir que no hay que pasarse ni quedarse corto, que en el término medio está la virtud. Volviendo a la política, yo me considero de centro derecha. Creo que el centro es el espacio natural de la mayoría de la gente y huyo de los extremismos. Hasta ahora en España parecía que era así, pero después de la gestión desastrosa de la crisis y los múltiples casos de corrupción ahora hay grupos que defienden un cambio de sistema. Eso es absurdo. Hemos necesitado veinte siglos de historia para llegar a tener una democracia eficaz y una paz duradera, para que ahora algunos quieran tirarlo todo por la borda porque a ellos no les convence. Ni tanto ni tan calvo.
Y lo que ofrecen a cambio es un sistema caduco que ha demostrado su ineficacia en sobradas ocasiones y, no sólo lleva a la miseria a los pueblos, sino que acaba con las libertades individuales. De verdad que no me explico que haya personas medianamente razonables y preparadas que estén pensando seriamente en votar a ese partido, que no quiero nombrar para no hacerle más propaganda gratuita. Ninguna rabieta y ninguna venganza justifica acabar con el sistema que nos sustenta. Es como si a mí no me gustan las alcachofas y decido prohibir las verduras. Me temo que este post me cueste algunas visitas pero no puedo callarme ante la situación.
Y lo que ofrecen a cambio es un sistema caduco que ha demostrado su ineficacia en sobradas ocasiones y, no sólo lleva a la miseria a los pueblos, sino que acaba con las libertades individuales. De verdad que no me explico que haya personas medianamente razonables y preparadas que estén pensando seriamente en votar a ese partido, que no quiero nombrar para no hacerle más propaganda gratuita. Ninguna rabieta y ninguna venganza justifica acabar con el sistema que nos sustenta. Es como si a mí no me gustan las alcachofas y decido prohibir las verduras. Me temo que este post me cueste algunas visitas pero no puedo callarme ante la situación.
viernes, 18 de noviembre de 2011
Recuperar el equilibrio de la balanza
Cuando era joven, yo me consideraba de centro; a veces más a la izquierda y otras más a la derecha, según el tema. Sin embargo, llegó un momento en que el centro de gravedad de la política española se trasladó hacia la izquierda. De manera que, ahora lo que se considera centro para mí sería centro izquierda; el centro derecha se convierte en derecha; y, automáticamente, todo lo que queda más allá es extrema derecha. Así es como me he encontrado tachada de extremista incluso por parte de mi propia familia, aunque yo no me considere como tal. En otros países no ocurre esto. El centro sigue estando en su lugar natural y la izquierda y la derecha están bien situadas. Tener una ideología conservadora nunca antes había supuesto que te calificaran de fascista.
De hecho, existen partidos conservadores en todas partes del mundo y son respetados por la población. No he oído que, allí, a los republicanos americanos se les considere un partido radical; o que los conservadores británicos sean tachados de retrógrados y represivos. Se ve que a nuestra democracia le falta todavía la madurez necesaria para reconocer que toda opción política es válida, siempre que respete la ley. Además, en España, afortunadamente, los verdaderos extremistas son muy pocos ya, aunque armen tanto jaleo que parezcan una multitud. La extrema derecha en España está prácticamente extinguida; y la izquierda lo estaba hasta hace poco, hasta que la han rehabilitado desde el poder. Yo voy a votar al PP.
De hecho, existen partidos conservadores en todas partes del mundo y son respetados por la población. No he oído que, allí, a los republicanos americanos se les considere un partido radical; o que los conservadores británicos sean tachados de retrógrados y represivos. Se ve que a nuestra democracia le falta todavía la madurez necesaria para reconocer que toda opción política es válida, siempre que respete la ley. Además, en España, afortunadamente, los verdaderos extremistas son muy pocos ya, aunque armen tanto jaleo que parezcan una multitud. La extrema derecha en España está prácticamente extinguida; y la izquierda lo estaba hasta hace poco, hasta que la han rehabilitado desde el poder. Yo voy a votar al PP.
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