Como evidentemente gustan más las entradas personales y hoy también me sobra tiempo y me apetece, voy a meter otra. Hace dos semanas sufrí un juego sucio en forma de ataques personales, que ya se sabe que es la solución de quien no tiene argumentos. Claro que eso me pasa por ser demasiado permisiva con algunas personas... Bueno, el caso es que me decía que qué tengo que aconsejar si ni siquiera puedo manejar a mi propio hijo. Es cierto. Pero en cierto modo me parece sano que mi hijo no se deje manejar a los veintidós años. Otra cosa sería preocupante. A mí me educaron así, para tomar mis propias decisiones.
Sin embargo, es cierto que el chico está todavía en primero cuando debería haber acabado sus estudios. Pero en cambio tengo dos hijas que van muy bien con muy buenas notas en primero de bachillerato y segundo de carrera. Así que no debo de haberlo hecho tan mal si haciendo la media me sale positivo, media de notable. De todos modos, la situación de mi hijo me preocupa mucho pero tengo la suerte de tener Fe y eso ayuda. Además se puede decir que así tengo todas las perspectivas. Cuando hablo de los problemas de los jóvenes en nuestra sociedad, hablo de primera mano. No estoy teorizando sobre lo que otros me dicen. De algo me tenía que servir. El que no se consuela es porque no quiere.:)