Me llama mucho la atención el escándalo que se ha organizado en torno al programa de la Noria, con motivo de haber pagado a la madre de un convicto para que diera su opinión. No es que me parezca bien, pero al parecer ya había ido a otros programas. Además, no sería la primera vez que pagan a alguien poco recomendable... En fin, que me parece un ataque de puritanismo bastante hipócrita por parte de unas marcas que no tienen escrúpulos en apoyar otros programas. Por ejemplo, Sálvame que es un ejemplo de todo lo que no se debería hacer o decir en un plató de televisión. A mí me parece un corral de pavos reales donde cada cual pretende quedar por encima del resto a cualquier precio.
De hecho, la Noria al menos pretendía ser un programa de debate. Sálvame es una especie de concurso donde gana puntos el más grosero, desagradable y chillón de los participantes. Además, sus temas de conversación se limitan a juzgar las vidas ajenas a menudo sin datos contrastables, lo cual les origina múltiples querellas. Sin embargo, no se puede negar que esos programas existen porque la gente los sigue. Me imagino que deben ser personas con una vida muy vacía ya que necesitan alimentarse de emociones ajenas. Yo, alguna tarde aburrida he intentado seguirlo, pero me resulta imposible. Si no queremos telebasura, de acuerdo, pero habría que acabar con toda, no sólo con una parte.