Es la última película que he visto. No es que sea una obra maestra pero tiene gracia y pasas un buen rato y es apta para niños, que no es poco. Pero lo que a mí me interesa es hablar del fondo de la historia. Es curioso porque el otro día vi una película que estaba bien pero me quedé pensando en que no tenía mensaje ni moraleja y eso me dejó un poco vacía. Yo siempre necesito que me diga algo, incluso aunque no esté de acuerdo, pero el relativismo realmente no es lo mío. Juntos y revueltos cuenta la historia de dos familias uniparentales. Un padre viudo con tres hijas y una madre separada con dos hijos y los problemas que tienen que sus hijos respectivos.
Lo que me gusta es que no pretende mostrar casos ideales. Es una historia de amor complicada. El padre trata a sus hijas como si fueran chicos. La madre tiene un hijo obseso sexual y otro hiperactivo e inseguro. Los dos lo hacen lo mejor que pueden pero no pueden sustituir la figura que les falta a sus hijos, ya sea la materna o la paterna. De modo que, cuando se juntan, sin darse cuenta van supliendo las carencias de los hijos del otro. Por otra parte viajan con una serie de parejas "arrejuntadas" de segundas nupcias y todos cuentan las dificultades que tienen con sus respectivos hijos adoptivos. De manera que, aunque la película acaba bien, no resulta poco natural ni adulterada.
Refleja claramente que, aunque las segundas parejas y las adopciones puedan funcionar bien con buena voluntad, no deja de ser un camino difícil. Por tanto, siempre será preferible intentar que la primera relación funcione. Porque un sucedáneo puede estar bueno pero nunca será el original.
Se trata de un intento de volver a empezar en el mundo de los blogs. Pretende ser de nuevo un diario personal donde volcar reflexiones y compartir experiencias.
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Nubes sobre el Mar
Cuadro pintado por mi hija pequeña
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domingo, 6 de julio de 2014
lunes, 30 de abril de 2012
Entre el cielo y la tierra
Hay veces que me siento tan cerca del cielo que podría extender la mano y tocarlo. Estoy en paz con el mundo y conmigo misma y nada ni nadie me puede afectar. Hay otras en que parece que he perdido el toque mágico, que nada tiene sentido y pienso que mi vida no va a dejar ninguna huella sobre la tierra. Me gustaría mantenerme en un punto intermedio pero parece que no es posible para mi. Hay días en que todo se tuerce, y temas que nunca encuentran solución y personas que no cambian, les digas lo que les digas. Parece que la inercia mantiene todo en su sitio y por más que empujes te va a dar igual, que no vas a poder mover las cosas ni un centímetro. Es bastante descorazonador.
Entonces respiro hondo y espero a que pase, a que la esperanza vuelva a adueñarse del panorama, pienso que la Gracia sólo se manifiesta si la dejas actuar, y me acuerdo de tantas ocasiones anteriores en que he sentido lo mismo. Pero esperar y tener paciencia es una de las actitudes más duras que existen. Resulta más llevadero pelear, salir a la calle o buscar otra ocupación, que quedarse en casa esperando que el río vuelva a su cauce. Por eso muchos optan por volcarse en una idea, culpar a alguien o huir hacia adelante embarcándose en alguna aventura; mejor que tener que confiar ciegamente en que el tiempo lo vuelva a poner todo en su sitio. Pero esos caminos no llevan a ninguna parte.
Entonces respiro hondo y espero a que pase, a que la esperanza vuelva a adueñarse del panorama, pienso que la Gracia sólo se manifiesta si la dejas actuar, y me acuerdo de tantas ocasiones anteriores en que he sentido lo mismo. Pero esperar y tener paciencia es una de las actitudes más duras que existen. Resulta más llevadero pelear, salir a la calle o buscar otra ocupación, que quedarse en casa esperando que el río vuelva a su cauce. Por eso muchos optan por volcarse en una idea, culpar a alguien o huir hacia adelante embarcándose en alguna aventura; mejor que tener que confiar ciegamente en que el tiempo lo vuelva a poner todo en su sitio. Pero esos caminos no llevan a ninguna parte.
viernes, 30 de marzo de 2012
La gracia
Acabo de leer un libro que me ha dejado una amiga. Se llama La libertad interior. Es un libro religioso escrito por un sacerdote. No sé si seré capaz de explicar de qué trata. Básicamente, viene a decir que, cuando sufrimos y nos quejamos, estamos oponiendonos a la acción de la gracia divina. Porque al sentirnos mal es fácil que caigamos en el rencor, la envidia o la desesperación. Los pensamientos negativos no producen resultados positivos. La fe supone confianza plena en Dios y sentirnos amados por él en toda circunstancia. Por ello, tanto no está bien infravalorarse, ya que Él te ha creado como eres por alguna razón. Y no sirve tampoco creerse ya en el buen camino y relajarse, porque siempre hay que aspirar a la perfección. Así que el ideal sería el abandono total en Dios, pero sin agobiarnos porque nunca alcancemos ese nivel espiritual.
Ése es el camino que intento seguir. No dedicarle más pensamientos a lo que me hace sufrir, aceptar las cosas como vienen y disfrutar de lo mucho bueno que nos rodea. Espero conseguirlo algún día.
Ése es el camino que intento seguir. No dedicarle más pensamientos a lo que me hace sufrir, aceptar las cosas como vienen y disfrutar de lo mucho bueno que nos rodea. Espero conseguirlo algún día.
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