Estaba viendo las noticias en televisión cuando empezaron a hablar de arte. Habían tenido la desfachatez de mezclar unas obras de arte clásico tipo Miguel Ángel o Rafael con unos engendros que no sé muy bien cómo definir. Por ejemplo, había unos cuadros de manchas que los podría haber pintado perfectamente mi gato y seguramente le habrían salido mejor. A continuación pusieron en cambio una exposición de pinturas que hizo una mujer en un hospital. Eran preciosas y emotivas. Me temo que no recuerdo el nombre de la autora. El caso es que me pregunto cómo se puede clasificar como arte una cosa y la otra.
Para empezar el arte clásico es el que ha sobrevivido al tiempo gracias a su valía, mientras que el contemporáneo pasa y se olvida la mayoría de las veces. Pero es que hay cosas realmente que me hacen pensar si nos hemos vuelto tontos. Luego también hablan de cultura cuando se refieren al cine y la verdad es que el español tiene poco de culto. Y lo peor es cuando califican de bien cultural la gastronomía refiriéndose a la cocina de autor, que para mí es una auténtica tomadura de pelo. Yo siempre me acuerdo del cuento del traje nuevo del emperador. Ya va siendo hora de que reconozcamos de una vez que estaba desnudo.